LIBROS

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viernes, 7 de junio de 2013

La familia Moskat. Isaac Bashevis Singer. 1950. Reseña





     Isaac Bashevis Singer fue un escritor polaco de origen judío que emigró a Estados Unidos en 1935, cuando comenzó a insinuarse el interés de Hitler en el corredor polaco. Hijo y nieto de rabinos vivió en el barrio judío de Varsovia, donde se hablaba yiddish (idioma con el que él mismo escribió todas sus obras) y pudo observar el creciente antisemitismo en forma de pogroms (destrucción y expolio de sus propiedades por parte de la población polaca). En 1978 se le concedió el Premio Nobel de Literatura.
 
     La aquí reseñada "La familia Moskat" está considerada su mejor novela. Constituye, sin duda, una enorme crónica de la vida de los judíos de la capital polaca durante el primer tercio del siglo XX. Un homenaje a una sociedad y una cultura que serían arrasadas por la barbarie (no sólo) nazi. Singer describe en ella la complejidad de una cultura donde se podían encontrar filósofos, negociantes, sionistas acérrimos, rabinos tradicionalistas, modernos librepensadores, etc. El contraste entre la tradición y la modernidad será una de las características más llamativas de la trama a lo largo del libro.
 
     Multitud de historias, escenas y personajes se entrelazan a base de capítulos y apartados cortos en los que la narrativa constante y rítmica y los diálogos fluidos y vivos mantienen el interés en todo momento, describiendo con soltura el bullicio de las calles, todo tipo de celebraciones judías e incluso los distintos tipos de vestuarios y platos típicos de la sociedad judía de la época tratada. Una sociedad en la que tuvieron que convivir personajes bien variopintos.
 
     Alrededor de la familia Moskat, capitaneada por Meshulam Moskat, un hombre muy hábil en las finanzas que edificó, invirtió y especuló en bolsa hasta llegar a poseer una gran multitud de edificios de los alquileres de los cuales vivían sus hijos y nietos, iremos conociendo todo tipo de personajes. Desde el depresivo existencialista Asa Heshel hasta el disoluto y vividor tío Abram Shapiro, pasando por el oportunista administrador y consejero de los Moskat, Koppel Berman, la dulce enferma Hadassah, la carente de autoestima Adele o el resto de familiares sanguíneos o políticos.
 
     El único aspecto que lastra un poco la acción de la novela es la gran cantidad de personajes que en ella aparecen. En ocasiones uno ha de detenerse y pensar sobre ellos para poder seguir la trama de forma adecuada. Sin embargo, finalmente, el lector no se pierde entre sus páginas debido a que Singer se centra en sólo algunos de ellos, dejando al resto como secundarios que aparecen en momentos más puntuales.
 
     Desarrolada durante treinta años la novela plasma a la perfección los profundos cambios acontecidos en la sociedad judía del primer tercio del siglo pasado: la huida de muchos de ellos a Estados Unidos (el propio escritor entre ellos), los fanáticos tradicionalistas que siguen opinando que el Mesías llegará para ayudarles a salvar todas sus dificultades, y los más modernos, los sionistas, quienes, esperando al Mesías, deciden forzar una solución para su pueblo en forma de emigración a Palestina, su tierra prometida.
 
     Todos estos constrastes dan un gran colorido al barrio judío de Varsovia de hace un siglo. Entre las mujeres encontramos a las que se peinan con trenzas enroscadas hasta que se casan y se rapan el pelo para ponerse las famosas pelucas de matrona, pero también a las que lucen por siempre sus cabellos originales y las costumbres tradicionales se las traen al pairo. Y entre los hombres, tres cuartos de lo mismo: podemos ver a los clásicos judíos de ropajes negros y largas barbas y también a otros afeitados y, por tanto, desafiantes.
 
     "La familia Moskat" no es una novela alegre. Básicamente por tres motivos: el personaje principal, Asa Heshel, verá cómo se quedan por el camino todas sus ansias vitales para dejar paso a una especie de nihilismo en el que sólo el placer y el presente cuentan en un mundo egoísta; la tradicionalista sociedad judía y la propia familia Moskat se irán desintegrando y enfrentando, sobre todo al morir su alma mater, Rob Meshulam; y la idea de pareja parece también ir desapareciendo ya que no hay ni un solo matrimonio feliz en toda novela: al contrario, los divorcios están a la orden del día, al igual que las infidelidades.
 
     La más conocida obra del más popular escritor judío ha de servirnos para reflexionar sobre la historia, sobre la humanidad y sobre el Holocausto. Sólo así será posible evitar sucesos como los que acaecieron justo en el momento en que se pone el punto y final a esta formidable novela. Muy recomendable, sin duda.
 
          

lunes, 3 de junio de 2013

El encantador de abejas. Ramón Cerdá. Edición especial décimo aniversario. 2013. Reseña




     El escritor ontinyentí Ramón Cerdá ha revisado y reescrito, con motivo del décimo aniversario de su primer lanzamiento, su novela más sangrienta hasta la fecha, "El encantador de abejas". Una historia que se centra en la figura del conocido asesino londinense Jack el Destripador. ¿Puede ser que todavía esté entre nosotros? ¿Cómo es posible que esto llegue a suceder de verdad? 
 
     La novela discurre en torno a cuatro épocas y ambientes diferentes: en el año 0, en Belén, un centurión romano se enfrenta a un ejército de abejas y sale victorioso justo antes de matar, por orden de Herodes, a una gran cantidad de niños inocentes; en 1888, en Londres, Jack el Destripador asesina y descuartiza a cinco mujeres y desaparece sin dejar huella alguna que indique a Scotland Yard su verdadera identidad; en 1962, en Valencia, María es asesinada en su casa mediante métodos que recuerdan al famoso asesino de la capital inglesa; en el 2003 (fecha de escritura original de la obra ahora revisada), también en Valencia, un nuevo asesino se dispone a actuar. ¿Qué relación pueden tener entre sí estos cuatro hechos?
 
     Los protagonistas principales de la narración son de distintos orígenes y condiciones sociales. Alberto es un parapléjico que se esconde de la sociedad junto a su madre, enferma de alzheimer y parkinson, y cuyo único contacto con el exterior se da a través de internet. Por este canal, gracias a un chat, conoce virtualmente a "Ripper", nick de un funcionario de correos a punto de jubilarse que, curiosamente, está relacionado con el asesinato de una tal María, suceso acaecido, precisamente, en la casa en la que viven ahora Alberto y su madre.
 
     Juana y María son dos hermanas que, pese a llevarse un año, son casi idénticas. La primera es jueza; la segunda tiene extraños sueños y, firme seguidora de la teoría de la reencarnación, hasta recuerda diversos pasajes de sus vidas pasadas. Consuelo, protagonista secundario de varios títulos del mismo autor, es un espiritista que pasa de los sesenta y tiene una gran capacidad de comunicación espiritual.
 
     Mary Jane Kelly es la última de las cinco víctimas atribuidas a Jack el Destripador. Florence Elizabeth Chandler (Maybrick de casada) fue la primera mujer norteamericana condenada a la horca por asesinar a su esposo, James Maybrick, todavía a día de hoy, principal sospechoso de ser el asesino Jack el Destripador, aunque esto no es algo probado.
 
     Como he comentado al principio, las cuatro historias se irán entrelazando a lo largo de la narración de Cerdá. Una narración fluida, directa y sencilla que, a base de veintiún cortos capítulos, describen con todo lujo de detalles los sucesos más escalofriantes vividos en los tres escenarios diferentes. El propio autor reconoce que esta es su obra más sangrienta. Y, desde luego, razones para afirmarlo le sobran.
 
     En esta novela de terror y ficción histórica aparecen escenas de canibalismo al más puro estilo Hannibal Lecter, una larga lista de asesinatos realmente escabrosos y tienen cabida, al margen de los protagonistas ya descritos, otros históricos como John Merrick, más conocido como "El hombre elefante", y María y José, un matrimonio que se hizo famoso en el Belén del año 0...
 
     "El encantador de abejas" es un libro que narra la historia de un odio que ha perdurado durante más de dos mil años y cuyo destino parece condenado a repetirse una y otra vez a lo largo de la Historia de la humanidad, siempre con fatales consecuencias. Una novela en la que una misma víctima puede llegar a ser asesinada, descuartizada y hasta comida varias veces en épocas y lugares diferentes. ¿Puede seguir vivo Jack el Destripador? ¿Crees en la reencarnación?
            

martes, 28 de mayo de 2013

Holocausto Manhattan. Bruno Nievas. Ediciones B. 2013. Reseña





     Este mes de mayo ha visto la luz la segunda novela de Bruno Nievas, el escritor almeriense que revolucionó el mundo digital con su primera obra, "Realidad Aumentada", también reseñada en este blog el año pasado. He de confesar que esperaba esta nueva entrega con ganas. Su debut me pareció digno de un escritor a seguir. Con "Holocausto Manhattan" me ha terminado de convencer. Os explico el por qué de este convencimiento.
 
     Nos encontramos ante una novela de intriga y suspense que, como tal, debe mantener al lector en tensión permanente mediante continuos giros inesperados, un ritmo vertiginoso, gran crudeza en narraciones y descripciones y pequeñas dosis de información que dejen más datos para más tarde. Todos los requisitos anteriores están magníficamente conseguidos en esta trama.
 
     Si a todo ello unimos el hecho de que las distintas líneas temporales están muy bien enlazadas, que las escenas principales se nos muestran desde diferentes perspectivas ya que cada personaje nos las "describe" desde su propia perspectiva y que los personajes (algo estereotipados, eso sí, siendo éste aspecto el único pero a la novela) están retratados al milímetro, podemos afirmar que estamos ante una trama perfectamente urdida por el autor.
 
     El cuadro se completa con una extraordinaria documentación, tanto histórica como científica, lo cual contribuye, por una parte, a ambientar perfectamente los escenarios en que se desarrollan los capítulos y, por otra, a cumplir con otro de los propósitos de la literatura: entretener y, además, enseñar. En efecto, con Bruno Nievas se aprende de historia (Auschwitz) y de ciencia (ondas binaurales y realidad aumentada), lo cual otorga un valor añadido a sus obras, algo nada desdeñable en los tiempos que corren.
 
     Como el propio autor reconoce en sus notas finales la novela trata muchos puntos reales, más de los que el lector pueda intuir al desgranar sus páginas. Algo estremecedor, sin duda. En efecto, existió Auschwitz, existe el terrorismo internacional y existen las ondas binaurales, quizás las drogas del futuro (¿y también del presente?). Y en este punto he de aludir a la otra finalidad de la escritura: hacer pensar y reflexionar a quien nos lee. Aspecto este que también encontramos en este libro.
 
     Mediante un estilo diferente, propio, fresco y desenfadado, común en quien disfruta escribiendo, Bruno nos presenta, sin tapujos, lo mejor y lo peor de la especie humana, el bien y el mal, lo conocido y lo desconocido (y explicando su por qué). Con una prosa adictiva (como las referidas ondas binaurales) nos muestra, además, el poder creciente de las redes sociales en nuestra sociedad y cómo bien usadas éstas pueden ser formidables. Y también poderosamente destructivas en caso contrario. Como la ciencia misma, vamos. 
 
     Antes de finalizar la reseña debería escribir unas líneas sobre la sinopsis de la novela. En este caso, sin embargo, para no adelantar nada sobre su inquietante contenido, veo más propio copiar textualmente la que aparece en la contraportada del libro en su versión en papel:
 
"Septiembre de 2010. Mike Brenner imparte una clase en la universidad sobre ondas binaurales, un tema que le preocupa por las graves adicciones que generan y que nadie parece estar detectando. Poco antes, una camioneta de reparto está a punto de caer al río Hudson. Su conductor logra evitar el accidente, salvando así de una muerte segura a su familia, rehenes de unos tipos que quieren asegurarse de que cumple con su misión: transportar una bomba atómica al centro de Manhattan".
 
"Febrero de 1944. Leon Yeser, un adolescente judío, es separado de su madre y de su hermana pequeña nada más bajar de uno de los «trenes de la muerte». Al intentar ayudarlas es brutalmente golpeado por un soldado nazi, al que mira fijamente a los ojos. Entonces, algo sucede. Poco después el nazi, tembloroso, llama a la puerta del bloque 10 para pedirle ayuda a la única persona que puede entender lo que acaba de sucederle: el doctor Josef Mengele".
 
"Un thriller de acción trepidante y ritmo vertiginoso, que te dejará sin aliento por la agilidad de su trama y las impresionantes revelaciones que contiene".       
 
     Bruno nos regaló "Realidad Aumentada" tras varios rechazos editoriales. Muchos fuimos quienes nos la descargamos gratis desde su propia web. Ahora, teniendo sus dos obras publicadas en papel, no se olvida del mundo digital. Es más, lucha por conseguir precios bajos en los libros digitales. Así, ha logrado que "Holocausto Manhattan" esté disponible en Amazon por menos de 3 euros, algo muy de agradecer, sobre todo, en estos tiempos convulsos. Una razón más para descargarlo de forma legal. Os aseguro que vale la pena.

martes, 14 de mayo de 2013

Gandia Bàsquet 2012-13: presente y futuro de un club en apuros





     Este fin de semana ha finalizado la liga en el grupo B de la EBA 2012-13. Y lo ha hecho con el Gandia Bàsquet en una décima posición que deja a propios y extraños bastante cariacontecidos. Se ha salvado la categoría, cierto, pero muchos esperábamos mucho más de un equipo que debería haber luchado por metas bien diferentes. Los de La Safor, con 12 victorias y 16 derrotas, han terminado a 3 partidos del descenso directo y a 6 de los play-offs de ascenso.
 
     Tras el descenso de la temporada pasada la directiva, previa asamblea de socios, acordó junto a éstos no aceptar la invitación recibida por parte de la FEB para salir de nuevo en LEB Plata. La situación económica demandó entonces poner los pies en el suelo y no asumir riesgos innecesarios y difíciles de cumplir en los tiempos de crisis que vivimos en la ciudad y en todo el Estado español. Algo que aplaudo desde estas líneas. ¿Qué es lo que ha fallado pues para que un club de notable fama en el basket nacional haya naufragado en este curso baloncestístico, tirando por tierra buena parte del renombre alcanzado en épocas no tan lejanas?
 
     Comencemos por los objetivos y las aspiraciones. La directiva, poco contenta con ciertas actitudes del entrenador Víctor Rubio, y consciente a la vez del merecido buen cartel de éste en la ciudad, le ofreció un proyecto deportivo falto de ambiciones y de objetivos motivadores, amén de reducir su nómina al cincuenta por ciento, nada más y nada menos. Conociendo a Víctor, ganador nato, estaba claro que no la aceptaría, sobre todo por la parte deportiva. Problema resuelto.
 
     Roberto Hernández fue el elegido para capitanear la nave morada tras "deshacerse" de Rubio. El objetivo: mantener la categoría EBA. El técnico duró cinco jornadas (consiguiendo una victoria y cosechando cuatro derrotas). Atraído por una oferta deportiva del baloncesto femenino húngaro decidió marcharse, como habría hecho cualquier hijo de vecino en su situación. El club debió moverse rápido para buscarle un recambio. Y llegó Quique Roig, proveniente del Godella, equipo situado a la cola de la tabla en Primera División Nacional.
 
     Continuemos con la plantilla. Para mi gusto, bastante descompensada. Aunque no soy entrenador (¡Dios me libre!). El quinteto titular, ciertamente, uno de los mejores de la liga. El juego interior muy potente pero sin recambios de garantías. Guille Gitterer (15 puntos, 9 rebotes y 17 de valoración de media en los 21 partidos que disputó antes de ser invitado a marcharse tras ser ofrecido a algunos equipos valencianos, alguno de los cuales ha contado con la presencia de otros exgandienses...) y Chemari Morales (10 puntos, 7 rebotes y 13 de valoración de media en los 28 encuentros disputados) han sido los mejores del equipo con diferencia. En cambio, el juego exterior, mucho más nutrido en cuanto a efectivos, ha carecido de un referente claro en ataque, algo que se intentó subsanar con el fichaje de Griffin Reilly, el cual podría haber aportado más que esos 14 puntos, 6 rebotes y 9 de valoración de media en sus 24 partidos (eso sí, con porcentajes de tiro bastante mediocres en muchos de ellos).
 
     ¿El resto? Salvo la explosión del canterano Carlos Gil, la sorpresa positiva del año, muy poco más. La falta de continuidad de Antonio Segovia (sólo ha podido disputar 18 encuentros debido a sus problemas físicos), la irregularidad e intermitencia de los bases Álex Camarena y Carlos Alagarda, el bajón de Piti Catalá en ataque, la escasa o nula presencia en cancha de Alberto Triguero, Carles Mañó o Vicente Úbeda, la garra pero escasa calidad de Manu Campi y la notable falta de confianza de los técnicos en Vicente Santamatilde (un hombre que debería haber sido más importante en este equipo) han contribuido al naufragio de un barco que contaba con un quinteto potente pero carecía de recambios de garantías. 
 
     Resultado de todo ello: esta temporada el Gandia Bàsquet ha sido el tercer peor anotador de la competición (1954 puntos, 69,8 de media por encuentro), sólo por detrás del Santa Cruz de La Palma y del San Isidro, y el cuarto peor defensor (2117 puntos, 75,6 de media por encuentro), sólo por delante de Albacete, Universidad Politécnica de Valencia y Santa Cruz de La Palma. El equipo ha competido razonablemente bien en casa, donde ha conseguido 8 victorias y 6 derrotas. Sin embargo, como visitante, el balance ha sido de 4-10, perdiendo por una media de 18,4 puntos de diferencia. De esos diez encuentros perdidos no se pudo ni competir en cinco de ellos (derrotas apabullantes en Azuqueca (por 24 puntos), Rivas (25), Santa Cruz (29), Quintanar (30) y Alcobendas (35)), dando una imagen lamentable.
 
     Sí, ya sé: las estadísticas son frías y no siempre sirven para explicar ciertos aspectos. Pero a veces sí. Las cuatro victorias como visitantes fueron en Santa Cruz de La Palma (ante el colista de la competición, un equipo que se fue desintegrando a lo largo de la liga y que al final disputaba sus encuentros con sólo 6 o 7 efectivos, algunos de ellos demasiado jóvenes), Albacete, Murcia y Valencia (curiosamente, las pistas más cercanas a Gandia geográficamente hablando). ¿Casualidad? Me temo que no.
 
     Los viajes del equipo a lo largo de la liga han sido, como en temporadas anteriores, dignos del más ilustre representante del esperpento, don Ramón María del Valle-Inclán: noches sin dormir esperando enlaces en aeropuertos, interminables viajes en bus para llegar a los pabellones con una hora de antelación a la disputa de los encuentros, jugadores comiendo de tuppers que traían de sus respectivas casas, etc. Difícil dar la cara después en la cancha, ¿verdad? 
 
     Dada la situación económica que vive el club, con una fuerte deuda acumulada de temporadas anteriores (buena parte de la cual es justo reconocer ha sido amortizada por la actual directiva entre las temporadas pasada y actual) y a la espera de un par de resoluciones judiciales que, en caso de ser contrarias al club, podrían suponer el adiós de la entidad al baloncesto, se impone reflexionar sobre el futuro inmediato: la temporada 2013-14.
 
     Creo firmemente que el hecho de ir amortizando la deuda acumulada, pese a ser muy importante para cualquier club, no compensa si es a costa de construir un equipo que no dé la talla en la competición. Personalmente, prefiero un equipo potente en Primera Nacional, que recupere tanto el prestigio perdido como la comunión con la grada (también seriamente dañada este último año), que una repetición de la EBA de este año. Una EBA bastante más floja que en años anteriores, todo hay que decirlo. Urge, por tanto, la convocatoria de una nueva asamblea para tratar todas estas cuestiones y planificar bien la próxima campaña, sea en la categoría que sea.
 
     

lunes, 13 de mayo de 2013

La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro. 1985. Reseña





     En 1985, con 68 años de edad, José Luis Sampedro, economista, humanista y escritor español, escribió y publicó "La sonrisa etrusca", una novela tierna, conmovedora y muy reflexiva que narra los últimos meses de vida de Salvatore Roncone, un viejo cascarrabias calabrés realmente cabezota y apegado a su pueblo natal, Roccasera. Uno de sus hijos, Renato, casado y afincado en Milán, lo traslada a su casa para que sea tratado del cáncer terminal que padece.
 
     Acostumbrado a su pueblo sureño, el anciano no asimila nada bien la idea de trasladarse a la gran ciudad. No se acostumbra a su tan diferente funcionamiento, a sus gentes y a la forma de vida en general. Su agrio carácter y su tozudez le llevan a no relacionarse como debiera con las personas que lo rodean (su hijo Renato y su esposa Andrea). Sin embargo, a sus sólo trece meses, su nieto Brunettino enternecerá el corazón de su abuelo desde el primer momento.
 
     Antiguo partisano y defensor de las libertades ante los ocupantes germanos, Salvatore tratará de educar a su manera a su nieto. Pese a su enfermedad, la cual él conoce en todo momento, siendo perfectamente consciente de que le quedan pocos meses de vida, posee una vitalidad tal que le permite seguir amando a la vida y agarrarse a ella con la finalidad de ayudar a su nieto a crecer, acompañándole durante el mayor lapso de tiempo que le sea posible. Sus dos grandes ambiciones en lo que le queda de vida son ésta y poder sobrevivir a la muerte de su gran enemigo en Roccasera, el maldito villano (según él) Cantanotte.
 
     A pesar de sus reticencias a todo lo que le rodea en la gran ciudad irá conociendo a personas que harán su existencia algo más tranquila y sosegada de lo esperado. Su amor por Brunettino conseguirá que su genio se vaya domesticando de forma paulatina, a la vez que sus lagunas de memoria le pondrán en situaciones a veces un tanto disparatadas. En su cerebro, la realidad actual y sus recuerdos de juventud se mezclarán de una manera que provocará el desconcierto en sí mismo y en aquellos que le rodean.
 
     A lo largo de la acción de la novela Roncone asistirá, perplejo, a la modificación de muchos de los estereotipos sociales y hasta sexuales que hasta entonces pensaba inamovibles. Y, en mi opinión, esa parte es lo mejor del libro: cuidar a su nieto no es ya cuestión de mujeres, sino que él llega a considerarse (y, de hecho, así acabará siendo) el gran bastión en el que se sostiene el pequeño Brunettino; y descubrirá que a las mujeres no basta sólo con amarlas en el sentido sexual del término, sino que, además, también se las ha de querer y comprender fuera de la cama.
 
     Hortensia, una viuda a la que conocerá de forma totalmente casual tras un pequeño incidente, la cual vive cerca de la casa de su hijo y su nuera, le enseñará lo que es el verdadero amor, contribuyendo a dar las pinceladas necesarias para terminar de componer un cuadro repleto de ternura y sentimientos conmovedores. En él, estilísticamente hablando, brillará la gran (y sin embargo sencilla y directa) narrativa del genial José Luis Sampedro. 
 
     Los recuerdos de su infancia en Roccasera, de su época de combatiente partisano, de sus amores con varias y variadas mujeres, y su realidad actual en Milán se entremezclan en la narración de una historia que se hace muy agradable de leer en la mayoría de capítulos y escenas. Sin duda, todo ello contribuye a que se lea de forma rápida y atractiva. Sobre todo cuando la acción de se centra en sus relaciones con Brunettino y Hortensia.
 
     He de confesar que es la primera obra literaria de Sampedro que leo, cumpliéndose aquello de que a uno le suelen conocer más cuando muere que cuando está aún con vida. Conocía su enorme labor economicista, humanista y de agitador (pacífico) de conciencias sociales. No obstante, jamás me había decidido a leer ninguna de sus novelas. No será la última, espero. "La sonrisa etrusca" es una obra original que destila corazón, ternura y reflexión en cada una de sus páginas. Un libro que no dudo en recomendar a todo aquel que lea esta reseña.
 

martes, 7 de mayo de 2013

Rod Stewart. Time. 2013. Los viejos rockeros nunca mueren





     Tras 12 años de discos de versiones de grandes temas de la historia del rock, del soul y hasta de canciones navideñas, Rod Stewart lanza hoy, 7 de mayo de 2013, un disco con canciones suyas nuevas. El primero desde 2001 ("Human"). Mucho ha llovido desde entonces. En las próximas líneas pretendo contaros cómo nos encontramos ante una prueba más de que "los viejos rockeros nunca mueren". 
 
     Compuesto y producido por el propio Stewart, "Time" recoge 12 temas (más 3 bonus tracks) y tiene una duración total de 61 minutos. Capitol Records se encarga de su distribución a nivel mundial. Se grabó entre fines de 2011 y comienzos de 2013, tiempo que demuestra que ha sido un trabajo realizado a conciencia.
 
     Su antiguo colaborador Jim Cregan está detrás de un disco que comenzó a gestarse a finales de 2011, cuando retó a Stewart a componer algún tema nuevo después de 10 años. El artista se mostró reacio al principio pero acabó aceptando un reto de cuyo resultado final hoy nos congratulamos (y disfrutamos) todos. El propio cantante ha afirmado recientemente que: "De repente se apilaban en mi cabeza ideas para letras. Lo siguiente en ocurrir fue que tenía un tema llamado 'It's Over' sobre el divorcio y la separación. Me levantaba a medianoche buscando un bolígrafo para plasmar las ideas; algo que nunca me había pasado. Terminé siete u ocho canciones y todavía quedaban más. Suficientes para un disco completo. Algo totalmente insólito en mí".
 
     La revista Billboard habla así del nuevo disco: “Rod Stewart triunfa de nuevo. Una cuidada producción que goza de abundantes temas up-tempo y un núcleo sonoro donde predominan las guitarras. Su inimitable y cálida voz suena con más fuerza que nunca”. Algo que, tras una decena de escuchas, puedo confirmar a través de este escrito. A sus 68 años de edad ha conseguido un trabajo redondo que recuerda a sus mejores trabajos (sin duda, en los 80´s).
 
     Se da la circunstancia de que artista y compañía han elegido dos singles de presentación distintos en EE.UU. y Europa. En el viejo continente el tema que comenzó a sonar primero fue "It´s over". En Norteamérica, sin embargo, arrasó "She makes me happy". Junto a "Can´t stop me now" son los tres temas más característicos del trabajo. Dado que son 15 las canciones que conforman "Time" es imposible hablar de cada una de ellas en este artículo. Me centraré, pues, en las que más han llamado mi atención. Si se escuchan todas con atención, con los ojos cerrados, parece que estés repasando viejos discos de los ochenta, como si el tiempo se hubiera detenido hace tres décadas. 
 
     Que Sir Roderick David Stewart es capaz de componer las más emotivas canciones de amor es de sobra conocido. En este disco se constata nuevamente, por ejemplo en las que abren y cierran "Time": "She makes me happy", "Pure love" y "Love has no pride" (bonus track). En la primera, el compositor afirma que: "ella me hace feliz y voy a gritar... nunca pensé que pudiera establecerse pero conocí a una mujer que ha cambiado mi mundo... yo quiero bailar... me dan ganas de cantar, cantar, cantar". ¡Y vaya si lo hace! En la segunda, susurra que: "te he amado desde el minuto en que naciste... muchas veces nos hemos reído y llorado... veo que ahora llenas mi corazón de orgullo... el amor puede doler pero vale la pena el riesgo... voy a estar a tu lado... siempre serás una parte de mí". En la última, una típica balada del rubio londinense, se traga su orgullo y canta: "el amor no tiene orgullo cuando grito tu nombre... el amor no tiene orgullo cuando no hay nadie a quien culpar... y yo daría cualquier cosa por verte de nuevo... pero si quieres que te ruegue me pondré de rodillas... pidiéndote que vuelvas y rogándote que vuelvas".
 
     En "It´s over" el protagonista de la canción se lamenta ante su expareja de que sus planes de vida en común hayan fracasado y le pide conversación y no olvidar que está en juego el futuro de sus hijos, los cuales no deben sufrir. Un tema que, de haberse escrito un año antes, podría perfectamente haber formado parte de la banda sonora de "Almas Suspendidas". Ya sabéis por qué. En "Can´t stop me now" canta y agradece: "nacido para divagar... nacido para cantar... mujer en particular... siento que mi corazón va a llorar... y si tengo mi canción... gracias por la fe, la paciencia, la mano ayudante, el amor, la orientación y la charla y el orgullo". 
 
     Que Rod es un hombre al que le va el sexo también es harto conocido. Y la canción de "Time" que más va en esta honda es, sin duda, "Sexual religion", en la cual confiesa a una mujer que: "díme cómo haces lo que me haces... una y otra vez... hipnotizado por tu religión sexual... y no siento ninguna vergüenza... soy un desastre indefenso en el templo del amor... un esclavo del placer y del dolor... no puedo dormir ni comer pero voy a estar bien".

     Por todo lo anteriormente reseñado, "Time" es un discazo muy en la línea ochentera de un Rod Stewart por quien parecen no pasar los años. Un trabajo muy bailable, juntos o por separado, con letras más o menos alegres y "picantes" que harán las delicias de sus incondicionales (y también de quienes simplemente deseen recordar lo vivido hace ya una treintena de años). En definitiva, un nuevo CD que, desde aquí, recomiendo a todo el mundo. Sin duda. Porque "los viejos rockeros nunca mueren...".


     

                

jueves, 2 de mayo de 2013

El final de todos los inviernos. David Arrabal Carrión. 2012. Reseña




 
     David Arrabal Carrión, un catalán de origen andaluz residente en Andorra desde hace una década, es una de esas sorpresas que de vez en cuando uno se lleva en el mundo literario. Y digo esto porque su primera novela, la cual os presento aquí, ha logrado mantenerme en vilo hasta el final. Y eso, escrito por alguien como yo, a quien la novela fantástica no le atrae nada, ya es mucho. Os preguntaréis entonces cómo decidí leer "El final de todos los inviernos". Pues muy fácil: David es compañero de editorial, un chico cercano y atento, organizó el stand de (In) Dependientes de ti en Sant Jordi y nos intercambiamos nuestros libros.
 
     Estamos ante una novela muy bien documentada, estructurada y narrada que plantea un desafío ideológico de primer orden. En ella, Dios y Lucifer intercambian sus papeles. Lucifer no es que sea bueno, no, pero Dios aparece como un tirano que engaña y utiliza a su antojo a los ángeles para imponer su Ley tanto en el Cielo como en la Tierra. En definitiva, David ha creado una trama muy atractiva.
 
     Araziel, el protagonista, es un ángel de la guarda que comete el mayor pecado posible: enamorarse de Batshemesh, la chica a la cual debe proteger. Por ello, ambos son castigados por Dios. Él se convierte en un ángel caído que debe vagar por el Infierno. Ella será sometida a continuas reencarnaciones hasta el fin de los tiempos, con la particularidad de que en cada una de sus vidas ha de ser más y más desgraciada.
 
     Encontramos en el desarrollo de la trama dos historias paralelas: la de Araziel, que decide escapar del Infierno para buscar a su amada y quedarse con ella para siempre, y la de Irene, la chica en quien a día de hoy está reencarnada Batshemesh. Sin embargo, llegar hasta ella no será nada sencillo. Uriel, uno de los cuatro arcángeles, es su nuevo ángel, un ángel terrible que cumple el Mandato Divino de hacer de ella una auténtica desgraciada.
 
     Los que un día fueron hermanos de Araziel pretenden ahora devolverlo al Abismo, mientras que su antiguo enemigo, Lucifer, quien liberó a los Hombres y fue también cruelmente castigado por ello, se convertirá en una pieza clave en sus planes. Ángeles, demonios y humanos conviven en el Universo creado como escenario de la novela.
 
     "El final de todos los inviernos" es un libro de ficción fantástica y romántica que nos presenta una serie de interrogantes que golpean nuestros sentidos. ¿Existen los ángeles? ¿Puede existir amor entre ángeles y humanos? ¿Puede un amor tan fuerte hacer frente a los designios del Todopoderoso? ¿Es el camino de Dios el correcto?
 
     La historia de David Arrabal es un relato de Amor con mayúsculas, un alegato de la superación personal, de afrontar nuestros miedos, de esforzarnos para alcanzar nuestros sueños, de no rendirse jamás aunque todo pinte negro, muy negro. Y también una invitación a dudar hasta de nuestras propias sombras.
 
     En resumen, Arrabal nos presenta una novela que revisa crudamente la mitología cristiana sobre ángeles y demonios y nos presenta de forma original la relación de amor-odio existente entre los hombres y Dios. Que yo afirme que se me ha hecho corta debe ser tomado como una realidad (son sólo 180 páginas) pero también como un halago. En numerosas ocasiones ese número de páginas se puede convertir en un auténtico suplicio. No ha sido este el caso... 
 
 
 
                      
 

lunes, 29 de abril de 2013

La tabla esmeralda. Carla Montero. Plaza & Janés. 2012. Reseña





     Tras ganar el premio Círculo de Lectores con "Una dama en juego", Carla Montero regresó el pasado año a la primera línea editorial con la obra que a continuación paso a reseñar. En ella encontramos un par de historias relacionadas entre sí y desarrolladas con setenta años de diferencia: una en el París ocupado por los nazis y otra a caballo entre el Madrid actual y, nuevamente, la ciudad de la luz. 
 
     El tema del expolio nazi de obras de arte está de moda en los últimos tiempos. En este mismo blog reseñé hace tiempo "La frontera dormida", de José Luis Galar, novela desarrollada en Canfranc. Y actualmente triunfa "The monuments men", de Robert M. Edsel, la cual verá la luz en su versión cinematográfica estas navidades de la mano de George Clooney. Si en la obra de Galar el cuadro protagonista de la trama es "El alquimista", pintura ficticia de Vermeer, en "La tabla esmeralda" lo es "El astrólogo", de Giorgione.
 
     El cuadro, del siglo XV, supuestamente encierra un gran secreto: las claves para interpretar con éxito la tabla esmeralda, texto breve, críptico, atribuido al mítico Hermes Trismegisto, en el cual está condensado o resumido todo el arte de la Gran Obra, objetivo principal de la alquimia. La codidia por poseer el cuadro y resolver los misterios que éste encierra lo convertirá en maldito a través del tiempo.
 
     La primera historia que encontramos en la trama de Montero es la que protagonizan en el París de 1942-44 Sarah Bauer, joven judía poseedora del cuadro; Jacob, un sirviente del clan de los Bauer que ayuda a Sarah a huir a la capital francesa al ser detenida toda su familia; y George Von Bergheim, un comandante de las SS al servicio personal de Himmler que busca la pintura de Giorgione a toda costa. Las acciones se nos cuentan mediante la técnica del narrador omnisciente en tercera persona.
 
     La historia actual la protagonizan Ana García-Brest, historiadora del arte que trabaja en el Museo del Prado; Konrad Koller, un rico empresario alemán coleccionista de obras de arte; y Alain Arnoux, un doctor en arte de la Universidad de La Sorbona especialista en la recuperación de obras expoliadas por los nazis en Francia. La propia Ana, en primera persona, es quien nos va contando esta parte de la trama.
 
     Cómo ambas líneas argumentales se acaban entrelazando es algo que, obviamente, no debo desvelar. Será el lector quien lo descubra según vaya avanzando la lectura de esta gran novela. No obstante, sí creo conveniente puntualizar algunas cosas sobre ella. A saber: en las dos partes argumentales hay sendas relaciones de amor (dos triángulos amorosos, para ser más exactos). Una de ellas mucho más sorprendente y atrayente que la otra. Y también una de ellas más esperada desde bastante pronto; quizás demasiado. Es decir, una historia sorprendente y bella y otra menos atractiva pues su desenlace es bastante obvio desde al menos unas tres cientas páginas antes.
 
     Respecto a los protagonistas principales he de reconocer que, pese a que son Sarah y Ana las más importantes, el personaje que más me ha impactado, con diferencia, ha sido George Von Bergheim. Sarah es una jovencita luchadora y enamoradiza que deberá buscar su camino tras perder a su familia a causa de "El astrólogo", el maldito astrólogo. Ana, en cambio, está totalmente supeditada a su novio, no tiene personalidad propia y vive al antojo de aquél, el cual hasta le dice cómo ha de vestir y peinarse. Sin embargo, Von Bergheim tiene una personalidad mucho más atractiva: debe decidir entre seguir sus propias convicciones políticas, lo que conlleva cumplir las órdenes de Himmler y Hitler, y sus valores como persona, lo cual está reñido con lo anterior y le llevará a tener que afrontar el dilema de elegir su bando en la guerra. ¿Debe entregar a Sarah o quizás protegerla y dejar que el rastro del cuadro se pierda para siempre?
 
     Temáticamente, "La tabla esmeralda" es una novela difícil de encuadrar. Puede ser una novela histórica al narrar los acontecimientos acaecidos en el París ocupado por los alemanes (sección muy bien documentada, por cierto). También puede ser un thriller al contar con elementos como la intriga o la violencia física en determinados momentos. Incluso puede calificarse como una novela romántica pues cuenta dos historias (quizás una solamente) cuyos protagonistas han de vencer sus propios temores para poder estar juntos. Y, finalmente, se puede etiquetar como metanovela al constar de dos líneas argumentales perfectamente delimitadas (por más que ambas acaben encontrándose finalmente).
 
     Etiquetas al margen, estamos ante una trama muy atractiva que creo puede gustar a todo tipo de lectores. Sin duda, una novela cuya lectura recomiendo abiertamente. Pese a sus setecientas páginas tiene aspectos que le hacen atrapar al lector e interesarle en las distintas historias que la conforman. Una lectura pues que no defraudará a aquellos lectores que se atrevan a buscar el secreto encerrado en un cuadro del siglo XV...
 
      

viernes, 26 de abril de 2013

Mi primer Sant Jordi en Barcelona

 
 


     23 de abril de 2013. Sin duda, una fecha para no olvidar en mi vida. Sant Jordi. Barcelona. Día del Libro. Día de la rosa. Una locura, una riada de gente, una marea humana en busca de un libro y una rosa para regalar a algún ser querido. Stands flamantemente decorados para la ocasión. Una ocasión que, desde luego, lo requiere.
 
     Llegué al Passeig de Gràcia a las doce del mediodía después de un viajecito en el Euromed. Y lo primero que encontré fue la marabunta: un mega stand de casi cincuenta metros de largo en el que firmaban algunos de los grandes escritores de este país. Las colas para conseguir un ejemplar firmado eran de hora y media. Recorrer esos cincuenta metros me costó diez minutos. No había visto tal aglomeración de gente desde mi último concierto de Bruce Springsteen (precisamente, en Barcelona).
 
     Mi primer Sant Jordi. Y no como visitante, sino como participante. No en vano, iba a firmar ejemplares de mis dos novelas. Una histórica y otra costumbrista. Una en el stand de Ediciones Hades y otra en el de (In) Dependientes de ti, donde más de cuarenta autores (la mayoría de la Editorial Círculo Rojo), nos íbamos a reunir para tratar de dar a conocer nuestras obras autopublicadas.
 
     Ambos stands estaban ubicados en posiciones estratégicas más que interesantes. Barcelona tiene múltiples lugares donde perderse. El Passeig de Gràcia es uno de ellos, sin duda. El de Ediciones Hades estaba situado a pocos metros de la Casa Milà, más conocida como "La Pedrera". El de (In) Dependientes de ti, frente a la Casa Batllò. Ambas casas forman parte de la gran multitud de magnas obras del arquitecto Antonio Gaudí. Decidí que al día siguiente las visitaría antes de retornar a Gandia. Así lo hice. Y me maravillé. Pero eso ya lo contaré otro día.
 
     En mi visita al stand de Ediciones Hades puede saludar a compañeros literarios a los que sólo conocía a través de las redes sociales: el bilbaíno Asier Triguero ("Hijos del amanecer"), con el que tuve el gusto de compartir nuestra hora de firmas; Mamen Fernández ("Quiénes sois") y Andrés Hernández ("El camino de Don Fernando"), quienes venían de bastante más cerca; y Rosy Martínez ("El final de la historia: gigantes del sueño"), que vino desde Gijón. Pasé con todos ellos unas tres horas muy agradables. Y, por supuesto, pese a la dura competencia, firmé varios ejemplares de "El Círculo de las Bondades". 

 
 


     Sin solución de continuidad me desplacé al stand de (In) Dependientes de ti, donde iba a tener lugar la firma de ejemplares de "Almas Suspendidas", mi segunda novela. Allí ocurrió más o menos lo mismo. Pude saludar y conversar con compañeros y compañeras de aventuras literarias como Encarnación Alcalde Brotons ("Lo que el corazón esconde") y David Arrabal ("El final de todos los inviernos"), a los cuales he de agradecer públicamente el enorme trabajo realizado para hacer posible la reunión de todos los autores que allí estuvimos. Cabe recordar que nuestro stand fue el único de autores independientes en la Barcelona santjordiana de 2013.
 
     Con ellos acabé de pasar un día magnífico, cena incluida. También llegados desde distintos puntos de la geografía española, desde la propia Barcelona hasta Melilla, tuvimos ocasión de conversar sobre todo lo ocurrido durante esas diez horas que habíamos pasado juntos. Hubo tiempo para anécdotas, confesiones y hasta futuros proyectos colaborativos. Como curiosidad, coincidimos en lo lamentable que nos parece a todos el hecho de que la gente haga una hora y media de cola para que le firme un libro alguien que no es el autor. Todos sabemos de la existencia de los "negros", aquellos escritores que se dedican a escribir libros que luego firman celebridades televisivas que apenas saben hablar y, por tanto, no están capacitados para hacer algo más que dedicar y firmar el resultado final del trabajo remunerado al verdadero escritor, el que cobra por su trabajo y se queda a la sombra.
 
     Si he de poner una pega a la festividad de Sant Jordi es la imposibilidad de saludar a todos los compañeros que allí se dan cita. La concentración de todos los actos en apenas diez horas impide poder estar con todos aquellos "juntaletras" (dicho esto con todo el respeto, por supuesto) con los que uno quisiera. No obstante, es este hecho lo que le confiere ese carácter a Sant Jordi. Muchas personas, muchas rosas y muchos libros. Todos juntos. Hombro con hombro. Cara a cara. Libro a libro. Sant Jordi es algo único e irrepetible. No tiene nada que ver con las distintas Ferias que se desarrollan por la geografía nacional. Todo en un día: libro y rosa; rosa y libro. Literatura... Mi primer Sant Jordi. Y, ojalá, no sea el último.
 
    

lunes, 15 de abril de 2013

Historia de un Estado clandestino. Jan Karski. Acantilado. 2011. Reseña




     En 1944 Jan Koziolewski, más conocido por Jan Karski, el nombre que utilizó como miembro de la Resistencia polaca durante la II Guerra Mundial, escribió su historia, la de uno de los primeros hombres en anunciar y denunciar las atrocidades nazis en su Polonia natal. La obra fue rescatada en España por la Editorial Acantilado. Ahora, está disponible para todo el mundo lector a través de una nueva edición del Círculo de Lectores.
 
     Karski fue preso por los soviéticos y llevado a un campo de Siberia pocos días después de que los nazis primero y los propios soviéticos después invadieran Polonia. Merced al pacto Ribbentrop-Molotov, accedió a un intercambio de prisioneros con los alemanes. Su intención: huir a toda costa para poder regresar a Varsovia y unirse a la Resistencia. Lo consiguió. No obstante, los resistentes tenían para él un plan bien diferente: informar al gobierno en el exilio londinense del curso de los acontecimientos.
 
     Atravesó toda Europa para poder llegar a Inglaterra, donde informó al general Sikorski. De allí, saltó a los Estados Unidos, donde también se reunió con algunas de las máximas autoridades norteamericanas. No obstante, debido a sus estudios diplomáticos y a su experiencia anterior, se decidió que debía retornar a Varsovia para seguir informando mediante un complejo sistema de comunicaciones clandestinas.
 
     En su retorno a su país natal encontró una nación cuya situación había empeorado notablemente. Resultó herido varias veces y estuvo a punto de fallecer. Se involucró al máximo con los resistentes y se interesó por la complicada existencia judía. Cambió de identidad tantas veces y se refugió en tantos lugares tan diferentes que no recuerda todos sus nombres falsos ni los lugares de sus numerosos escondites.
 
     Trabajó elaborando prensa clandestina, publicando propaganda antialemana y tratando de animar a sus compañeros resistentes. No obstante, su tarea principal consistió siempre en tener lo mejor informado posible al gobierno polaco residente en Londres. En el libro desmenuza muchos de los métodos empleados por la Resistencia y los apoyos recibidos desde las islas británicas. El Estado clandestino funcionó de forma fantástica, no aceptando jamás el poder nazi sobre su país ni permitiendo a ningún ciudadano polaco connivir con los opresores. E, incluso, fomentando y ayudando a crear un Parlamento en Polonia y numerosas escuelas clandestinas que desafiaron a la Gestapo y a las SS. Fue el único caso en todo el continente en el que un gobierno nacional continuó con sus funciones, aunque fuera desde más allá de sus fronteras.
 
     Sin duda, estamos ante un documento de primer nivel para estudiar y comprender la mentalidad de unos ciudadanos polacos que defendieron a capa y espada un Estado que era "mantenido" desde miles de kilómetros de distancia y que era sostenido a través de una compleja red de informadores, conspiradores y agentes de enlace secretos que se jugaban la vida a cada minuto. Evidentemente, muchos de ellos perecieron en su intento. 
 
     Los grandes objetivos del Estado clandestino, y de su informador Jan Karski, entre muchos otros, fueron reconstituir la democracia en su país tras la guerra (aspecto no conseguido debido al poder comunista establecido una vez finalizada la contienda) y dar a conocer el exterminio judío por parte nazi. Karski visitó algunos campos de concentración, como el de Belzec, y el gueto de Varsovia. Se horrorizó con todo lo que allí pudo ver con sus propios ojos. Todo ello le sirvió para informar de primera mano a los gobiernos de Londres y Washington, donde fue recibido por el mismísimo presidente Roosevelt.
 
     Así, pudo dar testimonio ante el mundo del horror nazi en Polonia. Sin embargo, pese a sus esfuerzos, no le creyeron. O, quizás, simplemente no quisieron creerle. La cuestión es que sus sobrecogedores relatos no sirvieron para que los aliados intervinieran en el asunto, permitiendo unas matanzas que se podrían haber evitado en caso de haber reaccionado con una mayor presteza.
 
     La obra de Karski es más que recomendable para todos aquellos interesados en conocer de cerca el funcionamiento del gobierno polaco en el exilio, del movimiento clandestino de la Resistencia polaca y, cómo no, la historia de un ser humano anónimo que trató de cambiar el rumbo de los acontecimientos contando, con pelos y señales, lo que estaba ocurriendo en su país bajo la ocupación alemana. Si bien no consiguió algunos de sus objetivos, su testimonio debe servir a la Humanidad como ejemplo de la importancia de una colaboración más cerrada entre todas y cada una de las naciones democráticas del mundo para preservar la justicia, la libertad y los derechos humanos. 

      

jueves, 4 de abril de 2013

David Bowie. The next day. El retorno del Camaleón tras una década


 
 
     Cuando el pasado 8 de enero, fecha del 66º aniversario de David Robert Jones, éste anunció el inminente lanzamiento de un nuevo trabajo discográfico una década después de "Reality", el mundo musical se detuvo sorprendido. En plena era digital, en la que guardar un secreto es imposible a todas luces, Bowie consiguió mantener su gran noticia a salvo de los grandes medios mundiales. Y, además, nos regaló el primer sencillo del mismo, "Where are we know?", un tema que anunciaba un disco melancólico y nostálgico. El clip de presentación, con un Bowie notablemente envejecido, pausado y lánguido, al borde la catarsis personal, reforzaba la tesis de una especie de aceptación de la edad por parte del artista.

     El lanzamiento del CD se produjo el 8 de marzo, sólo dos meses después de su anuncio. Para entonces ya se conocía el segundo adelanto de "The next day", titulado "The stars (are out tonight)", canción que recuerda al Duque Blanco en los principios de los ochenta, cuando aparecía siempre tan bien trajeado. Tema bailongo y pasional que recuerda a su conocido "Let´s dance". En definitiva, un Bowie diametralmente opuesto al presentado en "Where are we know?". ¿Qué nos depara este disco pues? 
 
     He esperado tres semanas a escribir sobre él porque los trabajos de este genio londinense necesitan de muchas escuchas para hacerse una idea más aproximada de todos y cada uno de sus contenidos. "The next day" es el vigésimo cuarto disco de estudio de El gnomo sonriente, como también se le conoce. Lanzado por Columbia Records y grabado con el productor Tony Visconti durante diversas sesiones repartidas entre 2011 y 1012 (¡todo ello en extremo secreto!), presenta 14 canciones con una duración total de 53 minutos. La portada, obra de Jonathan Barnbrook, superpone un recuadro blanco sobre la original carátula de "Heroes", de 1977, y con el título antiguo tachado. Lo pretendido con ella se ha conseguido: "sacudir a la gente".
 
     "The next day", homónimo al disco, abre la lista de temas de una forma demoledora. Su potencia arrolla desde el principio al oyente. Tanto que hasta le asusta. Sus palabras "Aquí estoy / no del todo moribundo" anuncian que quiere dar todavía mucha guerra. Y vaya si lo consigue desde su primera nota. Canción potente, con profusión de voces y percusión trotona y unas guitarras crudas y directas. Tema setentero que recuerda a su época glam berlinesa. "Dirty boys" es una canción con un saxo retorcido y amenazante que sorprende e hipnotiza.
 
     Le siguen "The stars (are out tonight)", "Love is lost", que vuelve a recordar a la época berlinesa mediante un teclado catedralicio y unas guitarras punzantes e hirientes, "Where are we know?" y "Valentine´s day", en la que predominan las guitarras a lo "Ziggy stardust" al principio y los coros a lo Arcade Fire durante el resto de sus minutos, constituyendo un medio tiempo típico de Bowie. "If you can see me" pone el punto final a lo que sería la cara A de la versión cassette. Se trata de una canción ochentera total, plena de psicodelia y vanguardismo. Caótica e inquietante.
 
     La segunda parte del CD se abre con "I´d rather be high", dominada por unas poderosas guitarras y un marcado ritmo de batería, "Boss of me", tema rockero setentero con una simbiosis perfecta entre la línea rítmica y el saxo y con la voz de David sonando poderosa, y "Dancing out in the space", probablemente la menos buena de las canciones que componen el retorno del Camaleón, en la que la guitarra hormiguea de fondo bajo la voz del cantante. 
 
     "How does the grass grow", histriónica y genuinamente Bowie, recuerda a "Space oddity" en algunos momentos. Es un duro alegato contra la guerra acompañado por unos coros que llaman poderosamente la atención ya desde la primera escucha. "(You will) set the world on fire" es un zarpazo hard-rock con estribillo totalmente Arcade Fire y unas guitarras nuevamente poderosas. "You feel so lonely you could die" es una balada dramática, solemne, casi de homilía, que expresa un sentimiento colectivo de desamparo y soledad, algo muy común en estos tiempos que corren. "Heat" cierra este disco con un preocupante y misterioso "yo soy el profeta / pero soy el mentiroso" en el que la voz del artista suena dramática.
 
     Como conclusión: 53 minutos de un Bowie que parecía sosegado y calmado, melancólico y nostálgico en su primer single de promoción pero que, al escucharle con atención, nos vuelve a sorprender con un disco rockero como hace años (y no sólo diez) no había hecho. Quizás desde 1980, con el inmortal "Scary monsters". Un trabajo que creo no va a defraudar ni a los que forman la legión de críticos del artista del ojo de cristal. Si es su despedida definitiva o el comienzo de algo más en su ya dilatada carrera es algo que el tiempo se encargará de demostrar. Lo que está claro es que ha vuelto. Y lo ha hecho con un disco que sólo él es capaz de hacer, lo que, por sí solo, ya es motivo de alegría para fans y no fans.
 
      

martes, 2 de abril de 2013

Julio Anguita. Combates de este tiempo. Editorial El Páramo. 2012




     Decir que Julio Anguita es uno de los referentes políticos de nuestro país durante los últimos treinta años es de perogrullo. El libro que reseño a continuación es un resumen de cartas, disertaciones, conferencias, comparecencias en el Congreso de los Diputados, cartas abiertas y escritos internos de IU del que fuera líder del PCE y del referido partido izquierdista. Un compendio de su pensamiento político en su sentido más amplio. En definitiva, un repaso a los temas más controvertidos de las últimas cuatro décadas en España, Europa y el mundo. Una lectura obligada para todos los ciudadanos: mayores y jóvenes, de "izquierdas" y de "derechas", conservadores y revolucionarios, activos y pasivos.
 
     A lo largo de sus más de trescientas páginas analiza pormenorizadamente los asuntos de mayor actualidad de las distintas épocas. Y lo hace de forma clara, concisa y sin demasiadas florituras. Tal y como es él, vamos. Evidentemente, resulta imposible tratar tal diversidad temática en una reseña, por lo que daré breves pinceladas sobre ella.
 
     Respecto a la política mundial destaca su visión global, en la que cuestiona la legitimidad de la hegemonía de los USA en el mundo. Incluso califica algunas de sus acciones gubernamentales como de "terrorismo internacional de Estado" (por ejemplo, en sus intervenciones en Irak o Yugoslavia), incumpliendo la Carta Fundacional de la ONU y amparándose en la OTAN para imponer su liderazgo en Europa, algo que engloba a su vez en lo que él denomina "dictadura del mercado", una nueva etapa de la lucha de clases en la que los políticos están subordinados a los mercados que les imponen su preeminencia a costa de recortes sociales amplios y contrarios a la Declaración de los Derechos Humanos. Es decir, que vivimos en una Democracia sólo aparente pero cada vez menos consistente. Todo ello, a nivel planetario.
 
     Para Anguita, la ONU y la OTAN (la cual suplanta a la anterior en demasiadas ocasiones) y, por añadidura el mundo occidental, están en manos de la gran potencia mundial, la cual no duda en agredir y torturar a poblaciones civiles, utilizar armas de destrucción masiva (con bombas de racimo y de uranio empobrecido en muchos de los casos) y repartirse el botín en los distintos países invadidos por el (supuesto) bien de la comunidad internacional, incluso contraviniendo a las organizaciones referidas con anterioridad. A su líder actual, Barack Obama, lo califica como un "producto de la mercadotecnia", del márketing y del espectáculo, al más puro estilo deportivo, en que se ha convertido la política mundial. De él, dado que todo permanece inmutable en Guantánamo, Cuba, Palestina o Afganistán, dice que no merece en absoluto el Premio Nobel de la Paz con el que fue injustamente distinguido. El cambio político por él prometido se ha quedado en agua de borrajas, como sucedió en su día con Clinton o Kennedy, reduciéndose su papel a mero servidor del fundamentalismo del mercado. 
    
     Respecto a Europa y la Unión Europea también es muy crítico el otrora líder comunista español. Para él, está total y absolutamente plegada a los mandatos de los USA, algo que entra en una absoluta y completa contradicción respecto a parte de sus principales principios teóricos. La bajísima participación de la población española en los comicios europeos (que ha llegado a alcanzar casi el 80% de abstención en alguna ocasión) responde al neoliberalismo practicado por los gobiernos europeos, tanto de "derechas" como de "izquierdas" y a la destrucción del Estado de Bienestar (a manos de los mercados) que tanto costó de alcanzar en las décadas anteriores, lo cual ha generado una indiferencia común en los ciudadanos, quienes no ven, además, alternativa a todo lo anterior. En España, esto es todavía más grave, por lo que la Constitución Europea que se pretende instaurar entra en clara contradicción con muchos de los puntos de la propia Constitución Española de 1978, situación que, como Anguita anticipó, iba a traer a nuestro país paro, resignación, frustración y pérdida de confianza en los políticos. Todo ello, añado yo, ayudado por los flagrantes casos de corrupción de los que muchos de ellos son protagonistas desde hace ya demasiados años.
 
     Sin embargo, la mayoría de las críticas de Anguita se refieren a nuestra España. Así, se centra en la diferente vara de medir que tienen los políticos a la hora de establecer alianzas que llevan a investir a alcaldes y presidentes y en la imperiosa necesidad de acabar con la Ley d´Hont como fórmula para asignar escaños (haciendo especial hincapié en las negativas de PP y PSOE respecto a las repetidas peticiones de IU en el Congreso) ya que falsea la voluntad popular. Para él, la política española necesita una regeneración democrática que se ponga a disposición de la justicia y luche contra la corrupción. En este sentido, critica la no desclasificación de los documentos sobre los GAL. Asimismo, aboga por la separación de Iglesia y Estado y por la laicidad y modernidad del Estado español. E, incluso, llega a deslegitimar a la monarquía española y a Juan Carlos I.
 
     Mención aparte merece su condena de la alianza entre PP (Aznar-Rajoy) y PSOE (González-Zapatero), quienes se alternan en el poder para que, en realidad, nada cambie, pues su máximo interés es que campen a sus anchas el inmovilismo y la manipulación mediante unos medios de comunicación afines a ellos. Añade, además, la constante vulneración de la Constitución Española por parte de ambos en base a Maastricht y a la razón de Estado. A este respecto, llega a criticar a González por su falta de valores al intentar hacer disminuir las cifras del paro a costa de presionar a los ayuntamientos para que licitaran construcciones urbanísticamente ilegales, contraviniendo la Ley del Suelo en 1985. Al propio líder socialista lo acusa de "perder su ideología ante sus ansias de gobernar a cualquier precio, incluso apartándose de la calle y cambiando de bando", cuestión ésta que acabó con Aznar en La Moncloa tras la negativa de IU a pactar con el PSOE en 1996. Nadie ha perjudicado más los interes de España como los gobiernos del PP y el PSOE. De la misma manera que en el País Vasco nadie lo ha hecho tanto como ETA, a la que califica de "réplica del fascismo al que combate".
 
     Respecto a su propia formación, IU, afirma que el Programa y el diálogo son lo más importante en política. En relación a ésto, conviene en que se puede pactar con cualquier formación, de signo que sea, siempre que del diálogo salga un consenso sobre un Programa político válido para el ciudadano. El discurso de IU es rojo, verde y violeta; es decir, comunista, ecológico y republicano. En uno de los escritos del presente libro habla de propuestas para refundar su partido (2008).
 
     La presente crisis también está presente en "Combates de este tiempo". Para él, derivará en una ocasión de futuro que desembocará en una regeneración política y en un rearme moral que será capaz de vencer a la somnolencia, el pasotismo y la resignación en que estamos instalados ahora. Así, el 15M es un movimiento con vocación de mayoría cívica que acabará apartando a la otra mayoría, a la que traga y connive, cómplice del mercado. La realidad de este país ahora mismo no está, pues, en los medios de comunicación (la gran mayoría de ellos, mediatizados por el poder bipartidista), sino en las calles y las plazas de España, donde se defienden la rebeldía bien entendida, los derechos humanos, la igualdad, la solidaridad, la libertad, la justicia, la información, la austeridad, la sobriedad, la paz, la movilización, la concienciación, el pensamiento y la cultura. Y, todo ello, en aras de alcanzar la independencia y la libertad misma.
 
     Creedme, simpaticéis más o menos con el que fuera alcalde de Córdoba y líder del PCE e IU, la lectura de esta obra es indispensable para conocer de primera mano el pensamiento político de un personaje de gran calado. Yo no me he arrepentido. Es más, llega a impresionar la capacidad de este señor a la hora de vaticinar y adelantar muchas de las cosas que en la actualidad estamos viviendo. Sus mensajes, aunque puedan llegar a tener hasta treinta años de antigüedad, permanecen tan actuales, tan vigentes, que incluso asustan en ocasiones. Leer este tipo de libros abre mucho la mente. Y falta nos hace ahora mismo en España.
 
                

martes, 26 de marzo de 2013

Don Fernando. La eterna unión. María del Pino. JM Ediciones. 2012




     Tras "Más de un mañana" y "Artemis. El origen del mal", la joven pero prometedora escritora cordobesa María del Pino pone punto y final a su "Trilogía del Amor en Córdoba" con esta última entrega, "Don Fernando. La eterna unión", en la cual recorre las diferentes etapas de la vida de Don Fernando, protagonista principal de ella y punto de unión de la trilogía.
 
     En pleno siglo XIII, tras la Reconquista cristiana de Córdoba, cristianos, judíos y musulmanes conviven en una ciudad que debe adaptarse rápidamente a su nueva situación, algo nada fácil. La novela que nos ocupa retrata muy bien las relaciones entre estas tres confesiones religiosas, los problemas suscitados por las guerras, rencores y tragedias pasadas vividas por miembros de todas ellas y los esfuerzos de Don Fernando y lo que queda de su familia, básicamente masacrada años atrás, por conseguir la eterna unión entre todos los pobladores de Córdoba.
 
     Épicas batallas, tragedias familiares, el amor más puro y verdadero (en ocasiones hasta superar unas barreras casi inalcanzables a priori) y la búsqueda incansable de la paz y la armonía entre todas las gentes de la ciudad son los puntos fuertes de una historia que no le deja a uno dejar de lado el libro más allá de lo más estrictamente necesario. Y María lo hace de manera sorprendente.
 
     La narrativa de la autora es ágil, sincera y directa. Sin demasiadas concesiones descriptivas. Y el uso de varios narradores, los cuales llegan a describir las mismas escenas desde su particular punto de vista (a veces muy diferente de los restantes), otorga una visión de conjunto a la historia que envuelve al lector de manera fabulosa. Y todo ello sin adelantar más de lo necesario, sabiendo mantener la intriga, los temores y las dudas de los mismos.
 
     Además, la originalidad se completa con el uso del presente en la inmensa mayoría de las escenas que componen la historia, algo no muy común en una literatura donde abunda el uso de tiempos pretéritos. Lo cual me congratula, pues yo mismo utilicé el referido tiempo en mi primera novela, dejando de lado lo que era más corriente y común en la mayoría de libros por mí leídos.
 
     Sin duda, María del Pino demuestra saber ponerse en la piel de todos y cada uno de los personajes, algo muy significativo tratándose de una escritora de sólo 25 años de edad. Que sepa describir a los femeninos puede tener un pase. Que lo haga igual de bien con los masculinos, a tan temprana edad, resulta realmente sorprendente. Al menos para quien escribe esta reseña. Psicología le sobra a la autora, vamos.
 
     Anteriormente he comentado lo referente a las tensas relaciones entre musulmanes, judíos y cristianos en una época tan convulsa para todos ellos. Sin embargo, la obra que nos ocupa viene a dar aire fresco a los aspectos más farragosos de dichas interrelaciones. El amor puede surgir en cualquier momento y en cualquier lugar, pero también sin respetar las religiones de las personas. Y "Don Fernando. La eterna unión" demuestra que es posible encontrar el amor verdadero hasta en la más desolada realidad.
 
     Para finalizar, me gustaría ensalzar un aspecto que me parece muy importante. La trilogía se cierra con este libro. No obstante, en mi caso, es el primero que leo de ella. Y el hecho de haber podido seguir la trama sin ningún problema pese a no haber leído todavía sus dos primeras partes es otro punto a favor de la obra. En ningún momento he sentido haberme perdido nada, algo que debo resaltar aquí.
 
     En definitiva, como afirma el editor Julio Merino, "María del Pino es una novelista de oro, impresionante, sorprendente y apasionante. Será un "boom" de las letras españolas en cuanto la fiche y la lance una de las Grandes Editoriales que dominan el mercado literario". Personalmente, no dudo en absoluto que será así. Y a lo mejor no tarda demasiado tiempo en suceder. ¡Mi más sincera enhorabuena, María!
 
 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Argo. Ben Affleck. Un nuevo ejemplo de propaganda de Hollywood




     Basada en hechos reales, la oscarizada película dirigida por Ben Affleck narra los acontecimientos acaecidos en Teherán (capital de Irán) durante la revolución iraní encabezada por el Ayatolá Jomeini. En noviembre de 1979 un grupo de seguidores del Ayatolá asaltaron la embajada de los EE.UU. y tomaron a 54 rehenes, todos ellos trabajadores de la citada embajada. Otros seis escaparon y fueron escondidos por el embajador de Canadá, Ken Taylor, durante tres meses. No salieron de la casa de Taylor ni un solo minuto en todo ese tiempo.
 
     La causa de tal situación fue la negativa estadounidense a extraditar al Sha de Persia a Irán para que fuera juzgado por el nuevo gobierno iraní. La respuesta de la CIA: organizar una misión casi-suicida a cargo del rescatador Tony Méndez para hacer pasar a sus seis compatriotas por miembros de un equipo de cinematógrafos canadienses que buscaban localizar exteriores para filmar una película de ciencia-ficción denominada "Argo". A tal fin, la diplomacia canadiense expidió falsos documentos a los seis norteamericanos.
 
     El film de Affleck es una gran película, sin duda. Muy bien ambientada, con una documentación amplia, un vestuario fiel reflejo del ochentero y una puesta en escena magnífica. Su nominación como mejor película de 2012 es muy merecida. No obstante, sin duda alguna, yo se lo habría dado a "Los Miserables". "Argo" es un film magnífico. "Los Miserables" una obra maestra que todos recordaremos por siempre jamás. A los norteamericanos la Revolución Francesa les queda muy lejos. Ellos prefieren ser los mejores del mundo. Siempre.
 
     Sin embargo, como suele suceder en la gran mayoría de productos hollywoodienses, no es oro todo lo que reluce. El propio embajador canadiense, Ken Taylor, ha manifestado que al ver la peli se dijo: "ojalá hubiera estado allí". Taylor entiende que Hollywood ha minimizado el papel jugado por la diplomacia canadiense (él mismo hizo mucho más que servir vino y abrir y cerrar la puerta de su casa) para otorgar todo el protagonismo al experimentado rescatador de la CIA. El embajador convenció a Ottawa para expedir los pasaportes falsos y proporcionó a la CIA una ingente cantidad de informaciones de inteligencia que fueron muy útiles a la agencia estadounidense a la hora de preparar el rescate.
 
     Además, Patricia, la esposa de Taylor, asegura también que "la película es un gran entretenimiento, pero si distorsiona tanto la realidad, me pregunto qué sabrán las generaciones venideras de lo que ocurrió realmente allí". Su esposo añade que "disfruté trabajando con Tony Méndez. Era un hombre muy inteligente y valiente. Pero estuvo en Irán un día y medio y nosotros vivimos con los diplomáticos estadounidenses tres meses". Pese a ello, Affleck no les consultó a ellos nada hasta que la película estuvo terminada. Curioso, ¿verdad? 
 
     Cuando "Argo" fue estrenada en el festival de Toronto, Taylor y su esposa no fueron invitados. Además, al embajador no le gustó que la cinta sugiriera que al ser una operación de alto secreto Canadá se llevó el mérito que en realidad correspondía a la CIA. Como compensación, el director le permitió escribir uno de los títulos de crédito que aparecen al final de la película: "La participación de la CIA completó los esfuerzos de la embajada canadiense para liberar a los seis estadounidenses retenidos en Teherán. Hasta la fecha la historia permanece como un ejemplo de cooperación internacional entre gobiernos". Por si todo ello fuera poco, Patricia lamenta la imagen que del pueblo iraní da la cinta de Affleck: "No son tan fanáticos como refleja la película y sin ellos hubiera tenido muchas dificultades".
 
     Todos sabemos que el aparato de propaganda estadounidense es el mejor del mundo. Si a todo lo anterior unimos que las relaciones USA-Irán no son las mejores en la actualidad tendremos el caldo de cultivo que ha propiciado la filmación de esta película. La respuesta iraní ha sido clara: el gobierno de Ahmadinejad ya ha anunciado que demandará a Affleck al entender, como la esposa del embajador canadiense, que la imagen que se da del pueblo iraní es "poco realista y muy violento". Y ha añadido que "supone una violación de las normas internacionales culturales" y que "la concesión del Óscar es un ataque propagandístico contra nuestra nación y contra toda la humanidad".
 
     En conclusión: basada en hechos reales, sí; pero con tal distorsión de la realidad pura y dura y en un contexto como el presente, sólo deja contentos a los de siempre: a los estadounidenses. Una vez más, ellos son los héroes y los demás los que les ayudan o los radicales. Gran película, sí; pero también un nuevo ejemplo de propaganda yankee hollywoodiense en el momento más indicado. Aún así: debe verla todo el mundo. Aunque sólo sea como un mero entretenimiento sin más pretensiones históricas...
 
       

miércoles, 13 de marzo de 2013

Ira Dei. La ira de Dios. Mariano Gambín. RocaBolsillo. 2012




     Licenciado en Derecho y Doctor en Historia por la Universidad de La Laguna Mariano Gambín nos presenta la primera parte de la trilogía de La Laguna ("Ira Dei"), "La ira de Dios", la cual tiene ya continuidad con "El círculo platónico" y "La casa Lercaro". En esta primera entrega nos encontramos ante el descubrimiento de una cripta subterránea repleta de cadáveres amontonados que presentan una característica común: a todos se les ha cortado la cabellera.
 
     Los sucesos, acaecidos hace 250 años, se entrelazan con otras desapariciones ocurridas en la década de los 40 en la ciudad y, lo que es más inquietante, con una serie de asesinatos recientes. Todas las víctimas de las tres épocas presentan los mismos patrones, lo que hace que las investigaciones se bifurquen hasta en tres líneas diferentes a la vez, con las dificultades que ello conlleva para los policías y demás colaboradores.
 
     De entre todos los personajes de la trama son cuatro los que sobresalen sobre el resto. A saber: Antonio Galán, inspector de policía, licenciado en derecho y en historia (¿quizás estamos ante el alter ego del propio autor?) y valiente a la hora de enfrentarse a los peligros que haga falta con tal de perseguir a los criminales; Marta Herrero, arqueóloga tenaz con una determinación que le hará meterse en demasiados problemas; Luis Ariosto, inspector de Hacienda en excedencia y humanista reconvertido en empresario cuya vida social le permite mantener multitud de contactos con personas de amplios ámbitos y especialidades; y Sandra Clavijo, joven periodista, intrépida donde las haya, que, haciendo gala de una gran profesionalidad, es capaz de sacar información hasta al mismísimo demonio.
 
     Los cuatro protagonistas principales, y también los interesantes e importantísimos secundarios, irán tejiendo una tela de araña sobre los sospechosos de los asesinatos, a la vez que establecerán entre ellos unas relaciones personales que, aunque menos capital en la trama, la enriquece notablemente. Sobre todo porque éstas nos son nada forzadas. Al contrario, se nos aparecen muy humanas y perfectamente creíbles. Algo no siempre fácil de conseguir.
 
     Todos ellos, sin aparente relación a priori, descubrirán que tienen mucho más en común de lo que en un principio parecía y, lo que me ha parecido más llamativo, deberán confiar los unos en los otros y apoyarse en la búsqueda de soluciones a los problemas que se les van presentando a lo largo de la historia.
 
     Presente y pasado se entrelazarán hasta confluir en un determinado momento y lugar para atrapar al lector a través de una serie de capítulos cortos, bien narrados, directos y muy atrayentes. Construir un buen thriller no es nada sencillo. Por eso, cuando uno tiene ocasión de leer uno de ellos, aprovecha para disfrutarlo al máximo. Eso es lo que he hecho yo con esta novela.
 
     Además, los últimos capítulos provocan una tensión que en determinados momentos se convierten en agobiantes y claustrofóbicos. Por un lado, el lector quiere que todo se resuelva para poder relajarse. Por otra parte, no quiere que termine porque está atrapado por una historia muy atractiva que, como es lógico, debe llegar a su fin. Debo reconocer que el hecho de saber que la historia continúa con otros dos libros contribuye a llevar mejor éste último aspecto.
 
     En conclusión, una muy grata sorpresa literaria de parte de un escritor que, en mi modesta opinión, debería ser seguido desde ya mismo por los amantes del género referido. Mariano Gambín me ha demostrado que nada ha de envidiar a maestros españoles como, por ejemplo, Lorenzo Silva. Sus buenas descripciones (de ambientes, escenas y personajes), una magnífica narrativa y un gran dominio de los ritmos y los diálogos le avalan, sin duda. "El círculo platónico" y "La casa Lercaro" esperan ya...