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jueves, 16 de abril de 2020

El infinito en un junco. Irene Vallejo. Siruela. 2019. Reseña





     Siruela es una editorial que apuesta más por la calidad de sus obras que por la cantidad a la hora de lanzar sus publicaciones anuales. Razón por la que de tanto en tanto nos regala alguna que otra joya digna de elogiar pero difícil de reseñar --como sucede con las obras de Italo Calvino, George Steiner o Fred Vargas--. Ya me pasó hace unos años con El mundo de Sofía, del filósofo noruego Jostein Gaarder. La historia se repite ahora con El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo, de la filóloga clásica zaragozana Irene Vallejo. Un recorrido a través de los siglos por todo lo que forma parte del mundo de los libros desde su época más arcaica hasta la actualidad --porque las referencias a libros, películas y series de los siglos XX y XXI son constantes a lo largo de la obra, lo cual conecta mucho más si cabe el mundo antiguo a nuestro día a día--. Desde los de piedra hasta los electrónicos.

     Comenta Vallejo en algunas entrevistas recientes sobre este ensayo que las bajas expectativas iniciales de la obra le dieron la libertad necesaria para asumirlo a su manera. Una forma de afrontar este tema que nos hace viajar desde la Alejandría fundada por Alejandro Magno hasta la Roma imperial pasando por las ciudades griegas con Atenas a la cabeza. Un viaje a través de todos los soportes utilizados en cada época para plasmar las palabras sobre piedra, arcilla, juncos, seda o papel. Treinta siglos de continuo esfuerzo para utilizar, transportar, almacenar y conservar de la mejor manera posible los pensamientos de cada personaje, lugar y época. Miles de personas, casi todas ellas anónimas, que durante siglos han hecho posible la realización, divulgación y protección de los conocimientos y las diversas formas de entretenimiento.

     Todo tipo de gente del libro tiene cabida en este viaje: narradores orales, escribas, sabios, copistas, miniaturistas, iluminadores, traductores, vendedores ambulantes, espías, maestras, monjes y monjas, esclavos, bibliotecarios, etc. Todos los que a lo largo de la historia salvaron los libros de su desaparición se convierten en protagonistas de un libro indispensable para aquellos quienes, de una forma u otra, seguimos metidos en este bendito mundo de los libros, sea desde unas vertientes u otras. Porque, como escribe Vallejo, la invención de los libros ha sido tal vez el mayor triunfo en nuestra tenaz lucha contra la destrucción. Con su ayuda, la humanidad ha vivido una fabulosa aceleración de la historia, el desarrollo y el progreso. Debemos a los libros la supervivencia de las mejores ideas fabricadas por la especie humana.

     La Alejandría primigenia, con su Museo y su Biblioteca --que, gracias a Demetrio Falero y a Aristófanes de Bizancio, fue la más completa de la historia de la humanidad--, constituyó el gran centro científico de su época. El sueño de Alejandro Magno de juntar todos los libros de papiro (con el tiempo, también de pergamino) del mundo en Egipto fue seguido por la dinastía de los Ptolomeo, provocando la primera asimilación cultural, la helenista, algo solo comparado a la actual globalización mundial. Los jeroglíficos de la piedra Rosetta, las obras del amado y odiado Homero --La Ilíada y La Odisea, que nos presentan a Aquiles y Ulises, a Troya e Ítaca, al honor y la guerra y a la nostalgia y la aventura--, el progresivo abandono de la oralidad en pos de la escritura, el cambio supuesto por la aparición del alfabeto --que hizo cambiar de manos la escritura-- y la aparición de las primeras escuelas se nos presentan en el texto con todo tipo de testimonios muy interesantes.

     También hay espacio para las disputas entre Sócrates y Platón --oralidad versus escritura--, la filosofía del cambio de Heráclito, la primera gran colección de libros --que poseyó Aristóteles--, los comienzos de la poesía social --con Hesíodo y Los trabajos y los días--, del realismo lírico --Arquíloco--, del teatro --Los persas, de Esquilo--, las tragedias --Eurípides, Sófocles y de nuevo Esquilo--, las Historias de Heródoto y los primeros trabajos de catalogación de los libros --por los que Calímaco está considerado como el padre de los bibliotecarios--. Por supuesto, Irene Vallejo nos cuenta el brutal asesinato de Hipatia de Alejandría, hija del matemático Teón, las ansias de Antifonte por sanar gracias a la palabra, la destrucción por parte de los árabes de los libros de la biblioteca alejandrina, salvo los de Aristóteles, y el fin definitivo de la Gran Biblioteca, que a pesar de todo inventó una patria de papel para los apátridas de todos los tiempos.

     Cuenta la autora también --y su valentía es digna de agradecer en los tiempos que corren-- diversos aspectos de su vida personal. Como el bullying que sufrió en su etapa escolar. Una cruel situación de la que salió merced a la familia y al salvavidas de los libros --básicamente los de aventuras: Stevenson, London, Conrad o Ende--. Así, nos escribe que los libros nos ayudan a sobrevivir en las grandes catástrofes históricas y en las pequeñas tragedias de nuestra vida. Y no le falta razón. Porque la lectura de su libro, en plena pandemia por el coronavirus, me ha ayudado a sobrellevar la situación mucho mejor. Otro aspecto que debo agradecerle. Como, sin duda, hicieron los romanos con el gran legado griego, del cual se apropiaron hasta asimilarlo por completo: por primera vez, una gran superpotencia antigua asumía el legado de un pueblo extranjero --y derrotado-- como un ingrediente esencial de su propia identidad. 

     Los romanos hicieron de la literatura un botín de guerra. Y los esclavos se convirtieron en protagonistas de la historia de los libros. Las copias se extendieron por toda la población, naciendo los librarius, a la vez copistas y libreros. Y, por fin, los libros se convirtieron en hijos de los árboles --los denominados códices, que ya son encuadernados y presentan lomo y tapa dura--. En las escuelas romanas se aprendían de memoria, a base de golpes y azotes, los textos más famosos, tanto griegos como latinos. Se construyeron bibliotecas privadas separadas para obras griegas --ya reseñadas-- y latinas --las de Catón el Viejo, Terencio, Ovidio, Marcial, Plauto, Suetonio, Petronio, Cicerón o el mismísimo César--. Se comenzó a escribir para lectores que leían por placer. De la mano de Asinio Polión se construyó la primera biblioteca pública de Roma. Se leyó incluso en la clandestinidad. Los primeros cristianos no tenían otra manera de leer los libros negados que a escondidas.  

     Salvando las distancias, los libros fueron pareciéndose cada vez más a los actuales. Lo cual incluye los índices: mapa del interior de los libros que se fueron convirtiendo en ordenados jardines de palabras para tranquilos paseantes. Incluso las mujeres comenzaron a plasmar por escrito sus inquietudes. Así, Sulpicia nos legó a través de su poesía el único testimonio de amor femenino no conyugal, algo que estaba penado con gran dureza. Un libro siempre es un mensaje, escribe Irene Vallejo en las páginas finales de su gran ensayo. Y, como dice una amiga mía, también especialista en el mundo antiguo, El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo es simplemente un tesoro escrito en lenguaje de seda. Y no se me ocurren mejores palabras que estas para finalizar una reseña difícil de escribir y que intenta hacer justicia a esta gran obra.

     Porque los libros nos han legado algunas ocurrencias de nuestros antepasados que no han envejecido del todo mal: la igualdad de los seres humanos, la posibilidad de elegir a nuestros dirigentes, la intuición de que tal vez los niños estén mejor en la escuela que trabajando, la voluntad de usar --y mermar-- el erario público para cuidar a los enfermos, los ancianos y los débiles. Sin los libros, las mejores cosas de nuestro mundo se habrían esfumado en el olvido. Qué merecido homenaje, a todas esas personas anónimas que han contribuido a lo largo de la historia a conservar todos estos conocimientos --incluso dando por ello su propia vida en algunos de los casos-- para un futuro que es nuestro actual presente, ha realizado Irene Vallejo en esta gran obra.  Una obra que hay que leer por obligación y, sobre todo, por placer lector.                    


martes, 1 de abril de 2014

Jungleland. Las 50 mejores entradas (2011-2013). Avance





     Trabajos profesionales al margen, todo escritor necesita un canal alternativo donde expresar sus opiniones sobre temas de cualquier índole. Así, a principios de 2011, creé mi blog de opinión personal, reseñas literarias y demás pensamientos. La primera decisión a tomar fue la elección de un título. Por razones que la mayoría ya conocéis - o que entenderéis al leer la primera de las entradas publicadas en la presente recopilación -  elegí Jungleland, que significa la tierra de la jungla

     A lo largo de los años 2011-13 publiqué un total de ciento cincuenta entradas bloggeras. Durante todo este tiempo han sido bastantes las personas que me han sugerido publicarlas en formato papel. Algo a lo que no le veía demasiado sentido. Si las publico todas, ¿para qué escribirlas en el blog? No obstante, sí he decidido hacer una selección de las que considero las cincuenta mejores. Y debo puntualizar que no se trata de las más populares (o visitadas del blog) sino de las que me supusieron un mayor esfuerzo. Como todos sabéis, por desgracia, no siempre lo más popular tiene por qué ser lo mejor. Cada uno tiene su opinión, claro.

     De esta forma, varias de las diez entradas más visitadas del blog no aparecen en este libro. En cambio, algunas que en su momento llamaron menos la atención sí están presentes en él. En la pequeña muestra finalmente editada encontraréis mayoritariamente reseñas de libros y novelas – algo obvio, ya que es lo que más nos interesa tanto a un servidor como a todos vosotros (deduzco que es debido a ello que me seguís) -. Sin embargo, también hay sitio para el cine, la música, la política y hasta el deporte.

     De las cincuenta entradas aquí publicadas he seleccionado un total de veintitrés reseñas literarias, nueve temas políticos, ocho musicales, cuatro deportivos, otros cuatro del séptimo arte y un par más que he calificado como varios al no entrar en ninguna de las categorías anteriormente referidas. En todas ellas he añadido la fecha de publicación original y una breve explicación de los motivos de su aparición en Jungleland. Todo ello, para un mejor entendimiento de los textos.

     Quien esté interesado en adquirir esta recopilación puede hacerlo básicamente mediante dos medios: en la tienda digital de Amazon, denominada kindle, al módico precio de 0,89 euros; o en formato papel, también en la página de Amazon, a 4,94 euros (más 2,99 euros de gastos de envío, es decir, 7,93 euros en total). Como veréis, mis aspiraciones respecto a estos textos distan mucho de enriquecerme. Mi deseo, más bien, es tratar de llegar a cuanta más gente mejor. De hecho, por si alguien está interesado, mis ganancias serán de 0,30 euros por kindle vendido y de 0,50 euros por libro en papel vendido. Una ruina, vamos.

     Obviamente, no voy a preparar ningún acto promocional tipo presentaciones, entrevistas, etc dado que entiendo que el material incluido en el libro - sea en formato digital o en papel - no es propicio para ello. Sinceramente, no tengo ni idea de cómo podría preparar las presentaciones. Y, además, al precio que los vendo acabaría perdiendo dinero y tiempo; dinero y tiempo que necesito para continuar con mis dos próximos proyectos: el nuevo lanzamiento de la primera parte de El Círculo de las Bondades, mejorada y corregida para la ocasión (toda vez que acaba de finalizar el contrato editorial con Ediciones Hades), y la finalización de la que será su segunda y definitiva entrega, con el desenlace de la historia, en la que tengo depositadas muchas esperanzas.   

     Para finalizar, os avanzo algunos de los contenidos que aparecen en este libro:

- Reseñas literarias: desde La leyenda del ladrón de Juan Gómez-Jurado hasta La justicia de los errantes de Jorge Díaz, pasando por La tribu maldita de Víctor Fernández Correas o El espíritu del lince de Javier Pellicer; desde Canadá de Richard Ford  hasta La elegancia del erizo de Muriel Barbery; desde las magníficas obras de John Williams (Stoner y Butcher´s crossing) hasta La madre de los niños del holocausto de Anna Mieszkowska.  

- Artículos políticos: desde la Primavera valenciana hasta el cierre de Canal 9; desde la cuestión de Palestina en la actualidad hasta la ONU y sus resoluciones incumplidas; desde el asesinato de Bin Laden hasta el cada vez mayor descrédito de Obama; desde Francisco Camps El Incomprendido hasta las luces y sombras de Baltasar Garzón.

- Música: de Bruce Springsteen a U2; de Nirvana a Michael Jackson; de Tontxu a Aute.
- Cine: de  La llave de Sarah Los miserables; de Intocable Arrugas.
- Deportes: del adiós de Pep Guardiola o el avergonzante estado del fútbol español al extraño caso de dopaje de Lance Armstrong. 
- Varios: el fenómeno de los Cantajuegos, aunque no lo creáis, ¡la entrada más visitada en la historia del blog!

     En fin, que espero que lo disfrutéis y, de paso, vayáis conociendo un poquito mejor a este humilde aspirante a escritor.



miércoles, 20 de junio de 2012

Almas suspendidas. Avance de mi nueva novela

     Hoy, 20 de junio, es el día más largo del año: el conocido como solsticio de verano. Sin embargo, no os voy a hablar en esta entrada de este tema. Para mí, hoy es un día muy especial por un motivo que pronto entenderéis. Acabo de terminar de escribir mi segunda novela. De momento, llevará por título "Almas suspendidas". No, no es la prometida segunda parte de "El Círculo de las Bondades", que está en stand-by hasta después del verano.

     He escrito esta nueva novela en tan sólo nueve días (ocho en realidad, pues el domingo pasado me lo tomé "sabático" ya que el ritmo de escritura había sido tan alto los días anteriores que tuve que descansar para tomar fuerzas para terminar de escribirla). A día de hoy, a falta de las correcciones, tiene una extensión de ciento setenta páginas. Por tanto, la he escrito con gran fluidez: unas veinte páginas diarias de media.

     Debéis entender que llevo con la historia de Irena Sendler unos dos años y medio, demasiado tiempo como para no saturarse de un mismo tema. Por ello, decidí hacer un break, cambiar de tercio y escribir algo completamente diferente a lo anterior y lo futuro. Estoy seguro de que os sorprenderá esta nueva historia. Digo que es diferente a "El Círculo de las Bondades" porque no se trata de una novela histórica sino de una mezcla de situaciones bien diversas que pueden llegar a converger en la vida cotidiana de cualquiera. Además, apenas contiene diálogos. Los que aparecen son los mínimos y estrictamente necesarios para ilustrar la trama de la historia.

     "Almas suspendidas" contiene una buena parte de auto-biografía. Este hecho explica la fluidez de la escritura. No me ha hecho falta escribir un guión previo ni documentarme sobre ningún tema. Simplemente, abrir mi mente y mi corazón y contar mis experiencias pasadas. Eso sí, para enriquecer tanto el texto como la historia, he creado variados ambientes y diversas situaciones ficticias, por lo que estamos también ante una novela de ficción. Como comprenderéis, por razones obvias, no pienso revelar qué escenas y situaciones son las reales y cuales las inventadas. Así que: no os molestéis en preguntarme nada sobre ello...

     En esta nueva novela, que calculo podrá ser leída en apenas cuatro horas, podréis encontrar una historia personal cotidiana que a mucha gente le hará recordar situaciones de familiares y conocidos; música de los mejores cantautores españoles de nuestro tiempo; sexo, bastante sexo; el inicio de una relación de amor verdadero; una traición a la lealtad y a la amistad; y hasta una historia de fantasmas que, espero, os hará temblar en vuestra butaca. 

     Los protagonistas principales de "Almas suspendidas" son Jaime, un padre treintañero recién divorciado que queda en el paro y vive solo en un viejo piso de alquiler del centro de su ciudad; Débora, una buena amiga de Jaime que le ayudará en todo lo posible, incluso económicamente; y Desiré, una mujer realmente fantástica que se cruzará en la vida del chico por pura casualidad.

     Esta novela la leerá quien quiera, como es lógico y normal. Sin embargo, tengo dudas sobre cómo moverla una vez corregida y finalizada. Me atrae mucho la idea de subirla a Amazon para que esté en formato digital a un precio reducido y asequible, lo que podría hacer que llegara a muchas más personas que en su versión en papel. No obstante, ver mi libro impreso también es algo que me atrae enormemente, sobre todo por el hecho de poder realizar presentaciones y estar más cerca de los lectores. Otra posibilidad es auto-publicarla en ambos formatos: Amazon y una impresión de "equis" ejemplares para quienes quieran tenerla en papel.

     Decida lo que decida, lo principal es que esta historia llegue a la gente. Estoy muy orgulloso de "El Círculo de las Bondades". Pero creo, sinceramente, que "Almas suspendidas" será mejor novela en muchos aspectos literarios. Os iré contando las novedades sobre ella...¡Gracias!