LIBROS

LIBROS
Mostrando entradas con la etiqueta 1973. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1973. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2013

The Wild, The Innocent And The E Street Shuffle cumple 40 años





     El 5 de noviembre de 1973, hace justamente cuarenta años, se publicó el segundo disco de Bruce Springsteen. Llevó por título "The wild, the innocent and the E street shuffle" y se grabó entre los meses de mayo y septiembre en los 914 Blauvelt Sound Studios de Nueva York. Compuesto por sólo siete piezas se catalogó como LP al tener una duración total de casi 47 minutos.
 
     Escuché por primera vez este disco en 1988. Por aquel entonces tenía trece años y acababa de conocer al Boss por "Tunnel of love" y sus directos recogidos en aquella maravillosa caja titulada "1975-1985", en la que se había recopilado lo mejor de lo mejor de su primera década de conciertos. He de reconocer que la escucha de este segundo LP me dejó frío, muy frío. Durante años, fue uno de sus discos que menos escuché. No me decía nada. Por suerte, las personas solemos madurar con el paso de los años. Hasta que, tras sucesivas escuchas y el transcurrir de la vida, fue escalando posiciones dentro de la discografía del Boss y, a día de hoy, se ha convertido en mi disco preferido (junto a "Darkness on the edge of town").
 
     De la mano de Columbia, Jim Cretecos y Mike Appel, Springsteen nos dejó la máxima expresión de la música hecha arte, poesía y sentimientos a flor de piel. En mi opinión, el trabajo más cercano a la perfección que puede realizar un artista. Y todo ello a sus escasos 24 años de edad. Todo un prodigio de la naturaleza.
 
     "The E Street Shuffle" abre el disco con el sonido de varios instrumentos de viento embriagados a los cuales releva una endemoniada guitarra acompañada del bajo, la mandolina, el saxo y el acordeón. Bruce canta sobre los acontecimientos de la calle E, donde vivía el componente de su banda David Sancious, en Nueva Jersey. Curiosamente, de ahí tomó su nombre la famosa banda de acompañamiento del Boss, la E Street Band, aunque Sancious abandonó el grupo no demasiado tiempo después. El tema narra los bailes y los ligues de los adolescentes en los calurosos veranos.
 
     "4th Of July, Asbury Park (Sandy)" supone un paso en la maduración de los adolescentes, el momento en el que del deseo de diversión y desenfreno (de perseguir "a todo ese montón de vírgenes tontas de New York") se llega a un estado de mayor quietud en el que se siente la necesidad de decir que "esta vida del paseo marítimo se ha acabado y tú también deberías dejarla", para acabar con un "ámame esta noche y prometeré amarte siempre". En la canción se cita por primera vez a Madame Marie, una conocida pitonisa que trabajaba en pleno paseo marítimo de Asbury Park. Y lo hizo hasta no hace demasiados años.
 
     "Kitty´s Back", de más de siete minutos de duración, es una obra épica (musicalmente hablando) en el pleno sentido de la palabra. Una auténtica sinfonía llevada al rythm and blues de mayores quilates de la historia de la música. Sus numerosos giros y el estremecedor sonido de sus pianos, órganos y sus múltiples instrumentos de viento la han convertido en mi pieza favorita de toda la carrera del Boss (con el permiso de "Jungleland"). Su guitarra hiriente al inicio del tema nos anticipa lo que viene a continuación. Sus coros, más bien alaridos en ocasiones, le otorgan un toque dramático que pone los pelos de punta. La letra supone una continuación de la parábola del "hijo prodigo" que retorna destrozado y con "el rabo entre las piernas". No queda claro si se hace referencia a una gata o a una mujer. Cualquier tipo de interpretación en este sentido puede ser perfectamente válida.     
 
     "Wild Billy´s Circus Story" cierra la cara A en sus versiones LP y cassette. Cuenta las pequeñas historias que componen el día a día de los miembros del circo. Y no se deja a ningún personaje en el tintero. Es una balada cuyo ritmo, también dramático, viene marcado por la guitarra, el órgano y los instrumentos de viento. Bruce casi recita la letra.             




     "Incident On 57th Street", de casi ocho minutos de duración, abre la cara B. El piano y la punzante guitarra otorgan a la pieza un toque de solemnidad que poco a poco se irá diluyendo ante el órgano y el acordeón, quienes conducen la canción en la mayor parte del tema. Los coros y la batería de Vini "Mad Dog" López, el otro componente que abandonaría poco después la formación, marcan el ritmo. Al final se vuelve a la guitarra y al piano, a la solemnidad del comienzo. La letra narra la complicada relación entre un español (Johnny) y una puertorriqueña (Jane) en el mundo de navajas automáticas, prostitutas y dinero fácil al que se han visto abocados.
 
     "Rosalita (Come Out Tonight)" es uno de los temas estrella de la carrera discográfica del Boss. Toda una declaración de intenciones ante la protagonista femenina de la historia, cuya madre odia a su pretendiente "porque toco en una banda de rock and roll" y cuyo padre "sabe que yo no tengo dinero". El cantante se muestra como el libertador de su chica, a la cual pretende "requisar" de las garras de sus padres para hacerla suya y llevarla al sur de California, donde existe un café "donde tocan las guitarras toda la noche y todo el día". Los coros acompañan la voz de Springsteen, que se desgarra por momentos en su intento de convencer a Rosalita para que salga con él por la noche.
 
     "New York City Serenade" es la pieza que pone fin a un disco pletórico. Una balada de esas que apetece escuchar con las luces apagadas para no tener la tentación de perderse ningún detalle de la misma. Sus dos primeros minutos se desarrollan como si de música clásica se tratara. Los ocho minutos restantes componen otra sinfonía en la que los instrumentos y los coros entran y salen de la escena cuando así lo requiere la letra, que cuenta la relación imposible entre Billy y Jackie, una mujer cuyos temores e inseguridades echan por tierra la posibilidad de estar con el protagonista del tema (¿quizás el propio Bruce?).
 
     Como su predecesor, "Greetings from Asbury Park, NJ", "The wild, the innocent and the E street shuffle" recibió muy buenas críticas desde el principio, aunque vendió bastantes menos ejemplares que aquel. Algo que hace bueno aquello de que no siempre lo más vendido es mejor. Estamos, sin duda, ante un disco excepcionalmente elaborado, melódico, agitado, con solos de guitarra épicos y unos coros que lo mismo son guerreros como románticos. Un cóctel musical que, como el mejor vino, gana con el paso de los años. La combinación de temas rockeros y hasta bailables con otros mucho más realistas y personales (historias que construyen música desde la anécdota más simple) acabarían consagrando a Bruce Springsteen como el genio al que hoy todo el mundo idolatra.  
 
                        

lunes, 21 de octubre de 2013

El príncipe destronado. Miguel Delibes. Destino. 1973. Reseña





     De vez en cuando es conveniente y necesario recuperar viejas obras de los grandes clásicos de la literatura española. Miguel Delibes estuvo cincuenta años publicando un sinfín de obras. La que me dispongo a reseñar fue escrita en 1973, justo hace cuarenta años. El genio de Valladolid escribió su undécima novela poco después de ingresar en la Real Academia Española de la Lengua, en el momento de su mayor apogeo literario.
 
     En ella cabe destacar, entre otros, dos aspectos que caracterizan también la mayoría de sus narraciones: el estricto realismo de cada una de sus páginas y el estudio milimétrico de la psicología de los personajes. Las 186 páginas que la componen narran un día en la vida de Quico y su familia, concretamente, el tres de diciembre de 1963. Salvo en un par de escenas (una en una tienda de la misma calle y otra en el médico) el escenario donde se desarrolla la acción se circunscribe a la casa familiar.
 
     La ambientación es formidable, destacando el mobiliario de la cocina, con el calentador de agua como gran estrella; diversos objetos, como el tocadiscos alrededor del cual los hermanos mayores de Quico bailan el twist; el lenguaje de los personajes; la manera en que los mayores guardan las apariencias; y la religiosidad imperante en la casa.
 
     Delibes nos cuenta los hechos acaecidos durante la jornada mediante un narrador externo en tercera persona. Este se centra en la figura de Quico, el gran protagonista de la acción. La familia es una de las acomodadas de la ciudad, llegando a contar hasta con tres asistentas (la Vítora, la Domi y la Seve). Quico tiene cuatro hermanos mayores y una menor (Cristina), la cual centra las atenciones de los mayores. De ahí el título, sin duda. Quizás la única crítica que le haría a Delibes respecto a esta novela es la excesiva madurez de su protagonista. Se nos dice que tiene tres años de edad, algo bastante difícil de entender por los diálogos, los pensamientos y las acciones del mismo.
 
     Básicamente, dividiría la obra en dos partes bien diferenciadas: mañana y tarde. La hora de comer marca el paso de una a otra. La pelea entre Papá y Mamá, en la parte central de la acción, nos explica algunos aspectos que hasta entonces no se habían aclarado, a la vez que nos presenta otros que serán desarrollados a continuación. El matrimonio, con seis hijos, algo nada extraño en aquella época, hace aguas desde hace tiempo. Pero, como se ha dicho más arriba, las formas y las apariencias debían ser guardadas de puertas hacia afuera.
 
     La llegada de los hermanos mayores de Quico, que ya han acabado las clases, otorga mayor variedad de temas a la trama. Incluso acelera la lectura de la obra (si bien estamos ante un libro de esos que se leen en dos o tres sentadas). La inocencia del pequeño marca muchas de sus acciones a lo largo de la novela. Si embargo, sus ansias de ser mayor le acercan a Juan, el más próximo a él en cuanto a edad. E incluso le llevan a querer formar parte de la educación de Cristina, que apenas cuenta con un año de edad. Eso sí, una de las partes más importantes de la trama es la que hace referencia al hecho de querer llamar la atención para reclamar el trono perdido con la llegada al mundo de la pequeña.
 
      Como buen descriptor de la realidad que fue el vallisoletano, aquí deja claros reflejos de la misma: el autoritarismo del cabeza de familia, la sumisión y el quemazón de una madre agobiada ante el hecho de tener que criar prácticamente sola (pese a disponer de la ayuda de sus tres sirvientas) a sus seis hijos, el despertar a la vida de los más mayores, las relaciones extra-matrimoniales como vía de escape a la triste realidad, la guerra en el norte de África, etc.
 
     En 1977 Antonio Mercero adaptó la novela al cine bajo el título "La guerra de papá", que fue interpretada por Lolo García, Teresa Gimpera y Vicente Parra, entre otros. Quizás muchos recuerden aquellas escenas en las que el pequeño y revoltoso Quico gritaba aquello de "mierda, cagao, culo". Pese a tener un gran éxito comercial en su día, basta una nueva revisión para pensar que está sacada del baúl de los recuerdos... 
 
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Greetings from Asbury Park, NJ - Bruce Springsteen. 40º aniversario

  
     El 5 de enero de 1973 Columbia Records, John Hammond, Mike Appel y el propio Bruce Springsteen nos regalaron, cuales "Reyes Magos de Occidente", un disco que cambiaría la vida de todos ellos, la de millones de personas en todo el mundo, e incluso la historia del rock and roll. Sin embargo, como suele suceder, todo comenzó a gestarse mucho tiempo atrás. No, no voy a retroceder aquí al 23 de septiembre de 1949, fecha de nacimiento del Boss, pero sí al 2 de mayo de 1972, día en que Bruce y Mike Appel, su mánager, se plantaron ante John Hammond, descubridor de Bob Dylan, para una audición.
 
     Ante la atónita mirada del joven músico novel, su mánager le dijo al directivo de la CBS una de esas frases para la historia: "Eres el tipo que descubrió a Dylan, ¿verdad? Bien, veamos si fue sólo suerte o si tienes de verdad oído". Fueron quince minutos. Y Bruce no los desaprovechó. Tocó "Growin´ up", "Mary Queen of Arkansas" y "It´s hard to be a saint in the city". A partir de ahí todo sucedió muy rápidamente: Hammond quedó maravillado, preparó una nueva audición para esa misma noche en un club de NY al cual acudieron otros directivos, redactó el contrato y puso al músico manos a la obra para sacar un LP, el primer disco de un joven que se convertiría en leyenda. Sólo le puso una condición: quería un par de temas que sonaran más comerciales en dicho trabajo. En unos días Bruce compuso "Spirit in the night" y "Blinded by the light". 
 
     Durante los meses de junio y julio Bruce se encerró en los 914 Sound Studios junto a Appel y sus músicos: Gary Tallent (bajo y cuerno), Clarence Clemons (saxofón y coros), David Sancious (órgano, piano, teclados y saxofón) y Vini "Mag Dog" López (batería, corno inglés y coros). Además, colaborarían Richard Davis (bajo y contrabajo) y Harold Wheeler (piano). El disco quedó registrado y listo para grabarse y arreglarse, tarea de la que se ocuparon Jim Cretecos (productor) y Louis Lehav (ingeniero de sonido).
 
     "Blinded by the light" y "Spirit in the night" fueron los singles de promoción elegidos por Columbia Records. La portada, realmente característica, fue sacada de una postal del paseo marítimo de la ciudad (la cual, por cierto, decora una de las paredes interiores del conocido club "Stone Pony"). Todo estaba listo para el lanzamiento del primer trabajo de Springsteen. No obstante, la compañía quiso presentarlo como "el nuevo Dylan", a lo cual se opuso radicalmente Bruce, demostrando que la juventud no está reñida con la personalidad y el carácter.
 
     "Greetings from Asbury Park, NJ"" es un verdadero torrente de voces, coros, sentimientos y sonidos musicales tan diversos que no hay acuerdo generalizado para enmarcarlo plenamente en ningún estilo musical. En él encontramos rock, por supuesto, pero abundan numerosos rasgos soul y, sobre todo, folk. Ante todo, géneros aparte, estamos ante una joya. Una joya poco pulida, pues presenta una producción austera que le da un sonido que hace pensar, sin errar en tal apreciación, que fue grabado básicamente en directo y con bastante rapidez (que no precipitación). Y eso es lo que, en mi humilde opinión, lo hace tan grande. 
 
     CARA A: Blinded by the light (unas efusivas guitarras inician el disco para dar paso a continuación a ritmos tan diferentes como variopintos: desde R and B hasta latinos. Mientras, Bruce canta con rapidez, salpicando el tema de una poesía rica y asombrosa. Primer single de la historia del Boss), Growin´up (carismático himno callejero para todos sus fans desde siempre, es una canción con cambios de ritmo, subidas y bajadas, genialmente narrada por Bruce y acompañado de una guitarra y una batería colosales), Mary Queen of Arkansas (la canción que maravilló a Hammond es una balada acústica folk que realza más si cabe la maestría del joven Springsteen y sus magníficas letras), Does this bus stop at 82nd street? (tema demasiado corto que, en cambio, marcaría ese camino a seguir que todavía buscaba el Boss a sus escasos 24 años de edad) y Lost in the flood (una de las joyas más preciadas del debut springsteeniano: un tema arrollador en cuanto a letra y música que navega desde la dulzura de su piano hasta las graves modulaciones de voz del cantante). 
 
     CARA B: The angel (sólo piano y voz para una magnífica pieza curiosa que nos sirve para reponernos del tema anterior), For you (sin duda, una de las mejores baladas escritas jamás por el genio de Freehold residente en Asbury Park. Una canción que conmueve hasta a aquellos que carecen de corazón. Todo un temazo que todo el mundo debería escuchar, muy atentamente, como mínimo una vez en su vida), Spirit in the night (probablemente una de las canciones de Bruce que más éxito tendrían en un karaoke. Un tema sensual que recorre las noches de cualquier ciudad estadounidense de los setenta) y It´s hard to be a saint in the city (una tormenta eléctrica para dejarnos con ganas de escuchar más y de volver a darle al play). 
 
     El disco vendió sólo veinte mil copias, lo que hizo dudar a Bruce y a la CBS acerca del camino a seguir a continuación. Bruce experimentó también en su siguiente disco (también genuino y tremendamente excepcional). Hasta que encontró su verdadero patrón a seguir con el tercero. Pero eso es otra historia mucho más conocida...