LIBROS

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martes, 12 de febrero de 2013

La Justicia de los Errantes. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2012. Reseña



     Me había quedado sin un clavo cuando llegué a la caseta en la que Jorge Díaz firmaba ejemplares de esta novela en la Feria del Libro de Madrid el verano pasado. Pero sabía que estaba allí y quise pasar a saludarle por lo menos. Acabé juntando los restos míos y de mi acompañante para poder llegar a comprar "La Justicia de los Errantes". Me lo llevé con una dedicatoria que me llamó la atención mucho. Muchísimo. Hablaba de "una historia de hombres íntegros". Jamás me arrepentiré de volver a Valencia con el dinero exacto para comerme un bocata en el viaje de vuelta. Es lo que tiene ser un escritor novel que no vende ejemplares ni para cubrir gastos.
 
     Lo primero que me ha impactado de este libro es que está narrado en presente, algo que también yo hice en mi primera novela. Algo muy poco habitual pero creo que necesario en determinadas ocasiones. Lo siguiente que debo destacar - y confesar que me atrapó desde la primera página (sí, ya sé que es un tópico, pero en este caso concreto os aseguro que ha sido así) - es la forma de narrar de Jorge: clara, directa, sin artificios, con las descripciones justas y necesarias para situar a los personajes en el escenario. Simplemente os diré que hay un par de escenas claves para la historia en la que se suceden, en apenas página y media, una serie de acontecimientos a modo de flashes y fogonazos que te dejan sin pestañear para no perderte nada de lo que ocurre ante tus ojos.
 
     Si a todo ello le unimos el hecho de que la historia que nos cuenta su autor, siendo ficción, está basada en hechos y personajes reales tenemos los ingredientes necesarios para crear una trama que pienso ha de gustar a cualquier tipo de lector. Un libro en el que a cada giro de página sucede algo importante o interesante ha de ser leído por todo el mundo.
 
     "La Justicia de los Errantes" cuenta la historia de algunos de los más famosos anarquistas españoles de los años veinte y treinta: Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso y Joan García Oliver. La novela comienza en España. Sin embargo, pronto se traslada la acción a Sudamérica y París, donde huyen de la cada vez más radical persecución a la que fueron sometidos los cenetistas. Oliver se queda en París. Ascaso y Durruti buscan al otro lado del charco conseguir dinero para su organización.
 
     En efecto, tras asesinar al cardenal arzobispo de Zaragoza y atracar el banco de Gijón, entre otros golpes, la pareja de amigos y militantes ha de huir del inspector Valenzuela (personaje ficticio), un policía de poca moral y mucha desvergüenza que se empeña en querer acabar con ellos sea como sea y caiga quien caiga (aunque éste sea un pobre inocente). Entre todos, cenetistas e inspector, van dejando un rastro de sangre allá por donde pasan: Cuba, México, Argentina o Uruguay.
 
     En Sudamérica, Durruti y Ascaso conocerán a otros anarquistas, algunos de ellos italianos que han huido del fascismo de Mussolini, con los que aprenderán cosas nuevas (y harán que éstos aprendan mucho también de ellos). Y he aquí el sentido de la palabra "integridad" a la que hace referencia su autor en su dedicatoria: viven como pordioseros pese a tener sacos de dinero bajo su cama. No obstante, ese dinero no es para ellos sino para su organización. En cada lugar nuevo al que llegan buscan trabajo para vivir y comer pues el dinero obtenido con los atracos y demás golpes es para enviarlo a España o a París para que sus compañeros financien otras acciones contra los capitalistas burgueses que no dejan de aprovecharse de sus "compañeros" obreros. Es más, ellos mismos se consideran obreros. Y como tales viven. 
 
     Durruti y Ascaso van impartiendo su particular visión de la justicia en toda Sudamérica, pasando de denominarse "Los Solidarios" a adoptar en su peregrinaje el pseudónimo de "Los Errantes". Es por ello que la novela se puede catalogar, a la vez, como novela histórica (por basarse en hechos reales) y novela negra (por todo lo que conlleva el periplo iberoamericano de los militantes anarquistas: tiros, persecuciones, asesinatos, etc). Incluso, puestos a divagar, podría parecerse a un western tipo "Bonnie & Clyde".
 
     En definitiva: una novela que considero necesaria para entender mejor los años anteriores a la Guerra Civil Española y conocer a unos personajes que el autor nos presenta de manera que hasta nos hace compartir por momentos su forma de vida y su ideología. Quién sabe: a lo mejor su lectura sirve para ver que noventa años después este país sigue a merced de un capitalismo burgués que explota a los obreros...
 

viernes, 1 de febrero de 2013

La conspiración de Yuste. Víctor Fernández Correas. 2008. Reseña




     Un relato de tan sólo ocho folios ("Epílogo imperial", premiado en el Primer Certámen de Relato Corto Princesa Jaraiz en 2001) acabó convertido, siete años después, en una novela de 765 páginas publicada por La esfera de los libros. Víctor Fernández Correas, periodista y escritor, debutó con una obra extensa y rica en abundantes descripciones. Cuatro años más tarde publicó su segundo trabajo, "La tribu maldita", la cual también reseñé en este humilde blog.
 
     "La conspiración de Yuste. Hay que matar a Carlos V" es una novela histórica perfectamente documentada en cuanto a escenarios (monasterio de Yuste, Valladolid, Garganta la Olla, Quacos, Medina del Campo o Valverde de la Vera) y personajes (desde el propio Carlos V hasta Jeromín, su hijo bastardo, que se convertirá en Don Juan de Austria en el futuro, pasando por todos los que acompañaron al Emperador en sus últimos tres años en el monasterio, así como distintos personajes relacionados con la nobleza, la Inquisición y las altas esferas de Castilla).
 
     En su parte de ficción, que también la hay, por supuesto, sorprende el hecho de que los principales personajes de la trama, Bertrand de Brugge (Capitán de los Ejércitos Imperiales de Carlos V y encargado de su custodia en Yuste), Rodrigo Cifuentes (curtidor de Valladolid y luterano) y Martín Sanjuan (aprendiz y fiel seguidor del anterior) están igual o incluso mejor caracterizados que los reales, lo que demuestra un perfecto dominio de la realidad de la época, algo sin lo cual habría resultado imposible crear ficción a partir de ella.
 
     Merced al magnífico trabajo de investigación desarrollado por su autor, la acción nos transportará a cualquier rincón de la majestuosa Valladolid del siglo XVI, a las callejuelas de cualquier villa de los alrededores del monasterio de Yuste, a la zona cercana al puerto de Brujas o incluso a la mismísima cámara imperial de Carlos V. Y todo ello con amplias y detalladas descripciones (en ocasiones hasta demasiadas, siendo ésta la única crítica que se le puede hacer a la novela), las cuales aportan gran realismo a cada una de las escenas.
 
     En efecto, los últimos meses de la vida del Emperador fueron una lenta agonía a causa de la gota y otras enfermedades que fueron apagando su existencia. Pero, además, un hecho añadido convirtió dicho mal trago en algo mucho más trágico y dramático para Carlos V: las noticias que le llegaban desde Valladolid, donde fue descubierto un enorme foco luterano que inquietó sobremanera al ya de por sí debilitado monarca.
 
     La novela narra, milimétricamente, cómo es descubierto el núcleo luterano vallisoletano, las acciones inquisitoriales para hacerle frente, los esfuerzos por dominarlo a cualquier precio y cómo algunos de los protestantes consiguieron huir hacia otros lugares. Entre ellos, el curtidor y su aprendiz. La figura de El Agrandao (Rodrigo Cifuentes) hace honor a su apodo y se convertirá en alguien capaz de poner en jaque a la Inquisición y al propio Emperador. Siempre con la inestimable ayuda de Martín Sanjuan. Ambos decidirán dar muerte al hombre más poderoso del mundo tras la tragedia sufrida por la madre del curtidor a manos de un fraile de la Inquisición que los persigue con la firme convicción de regresar a Valladolid con ellos.
 
     Bertrand de Brugge es otro de los personajes que a todo el mundo caerá genial. Militar, sí, pero, a la vez, muy humano. Nada que ver con la típica imagen de capitanes y soldados bárbaros sedientos de sangre. Él y su sempiterno acompañante Ángel Dávila, soldado extremeño de los Ejércitos Imperiales, conocerán el valor de la amistad hasta la última escena de la novela, provocando en el lector altas dosis de emoción contenida en diversas escenas y situaciones. Lo mismo que ocurre con la relación existente entre Cifuentes y Sanjuan.
 
     He de confesar que durante el primer tercio de "La conspiración de Yuste" me costó avanzar en su lectura debido a las numerosas y profusas descripciones tanto de personajes como de lugares. Ello la hace hasta pesada en ocasiones (algo que me pasó a mí mismo con mi primera novela, "El Círculo de las Bondades", por lo que no seré yo quien tire la primera piedra contra un compañero literario). Sin embargo, desde ese momento, la he devorado hasta el final, terminándola con un sentimiento de pena por acabar un libro que ha sido merecido objeto de mi aprecio.
 
     En definitiva, un más que correcto debut literario de un escritor que, en "La tribu maldita", ha terminado de demostrar que debe ser tenido muy en cuenta a partir de ahora. Sin duda, la progresión alcanzada con su segunda novela le coloca como uno de los referentes a seguir. Al menos para mí.
 
 

miércoles, 23 de enero de 2013

El hijo de Yuri Gagarin. Santiago Sanchis Mullor. TXTO Editorial. 2012. Reseña



     Santiago Sanchis Mullor nos presenta una historia real como la vida misma. El director de El Periòdic d´Ontinyent (Valencia) debutó en el mundo literario con su novela "Memoria del traidor", inspirada en la figura de Judas (editada por Slovento en 2010). Ahora, con sello editorial propio (TXTO Editorial) nos conmueve tratando el tema de las adopciones desde un punto de vista diferente al habitual, es decir, el de los padres, presentándonos a un niño que en el transcurso de la novela irá creciendo y dándose perfecta cuenta de todo lo que sucede en la casa-cuna siberiana en la que vive desde poco después de nacer.
 
     Max Z (Maximilian Zionov Sergeievich) tiene catorce meses y, debido a una misteriosa enfermedad, no puede articular palabra pese a que, a diferencia de sus compañeros de residencia, capta a la perfección todos los mensajes, hablados y gestualizados, de éstos y de sus cuidadoras, pediatras, etc. Vive, pues, en un mundo interior en el que miles de preguntas, miedos, dudas y preocupaciones se agolpan en su cerebro para hacerle entender un mundo al que no puede hablar ni explicar sus cavilaciones. 
 
     Max Z, a través de la narración, reflexiona y nos hace reflexionar sobre el particular funcionamiento de la sala en la que convive con el resto de criaturas, las cuales tienen, como máxima meta, alcanzar la libertad, en forma de padres adoptivos, que los rescate de la invisibilidad en la que viven en una especie de isla blanca en una inhóspita región siberiana a varios kilómetros de la humanidad que todos ellos desconocen pero, sin embargo, anhelan.
 
     Unos horarios rutinarios, una cuidadoras en su mayoría insulsas que no viven su trabajo como debieran y una legislación caduca y lenta que hace que padres e hijos no puedan estar juntos ni de la forma deseada ni el tiempo deseable, conforman un universo agobiante del que todos los niños quieren escapar como sea. Al menos el protagonista de la trama.
 
     El gran juego del rescate (consistente en hacerse visibles ante el mundo en forma de encontrar Papá y Mamá) tiene sus rígidas reglas: comer sin dar problemas; sentarse a su hora en el wc para hacer sus necesidades; dormir sin molestar a sus compañeros (ni a sus cuidadoras, por supuesto); sonreír y "camelarse" a las parejas visitantes que pueden convertirse en sus futuros padres; hablar, bailar y demostrar ante ellos todas sus mejores dotes para conseguir encandilarlos; dejar de ser niños, en definitiva, para convertirse en actores de primera categoría en busca no de un Óscar sino de un Papá y una Mamá.
 
     Su historia personal se va cruzando con las de la directora, la pediatra, las Insulsas (cuidadoras para las que sería genial que los niños fueran, además de invisibles, inexistentes), la Bruja (la peor de todas ellas con diferencia) y la Tierna (única que los colma de besos, abrazos y consoladores susurros en el inmundo mundo en el que conviven todos los invisibles con ansias de visibilidad). Y, por supuesto, Yuri Gagarin, cosmonauta ruso, héroe del pueblo, cuyo póster decora el pasillo de acceso a su sala.
 
     La historia que nos cuenta Santiago está tan magníficamente documentada y tan bellamente contada que nos llega a entristecer, alegrar e indignar según las escenas narradas. Éstas se leen con gran rapidez ya que los capítulos parecen realmente entradas de diario (de una extensión máxima de cuatro páginas) en las que se van desarrollando todos los acontecimientos acaecidos en el interior de la casa-cuna.
 
     Un libro que, sin duda, conmoverá a todos los lectores en general y, más particularmente, a aquellos que hayan adoptado o piensen adoptar a un niño próximamente. Una novela altamente recomendable que nos habla de esa mochila que todos los niños (futuros adultos) llevan sobre sus espaldas durante buena parte (o toda) su existencia en este mundo. Una historia tan realista como dramática y actual. Como la vida misma.       
    

domingo, 20 de enero de 2013

Relatos profanos. María del Pino. JM Ediciones. 2012. Reseña




     María del Pino es una joven cordobesa que, con 25 años, tiene ya cinco libros publicados. Uno de ellos es este conjunto de relatos que no definen para nada lo que es su autora. Sin duda, basta la lectura de este libro para saber que, pese a su juventud, no es profana en esto de la literatura. Más bien, la frescura de sus narraciones nos adentra en un seguido de historias, de duración muy variable (desde una sola página hasta cuarenta), que demuestran una calidad que, sin duda, le es innata.
 
     En "Relatos profanos" encontramos una variedad temática que nos habla de la diversidad de registros de su autora. Desde el amor hasta los sucesos paranormales, pasando por los zombies, las anécdotas más o menos personales o las historias con mensajes moralizantes o de valores, María nos sumerge en unos escritos que, además, van dedicados a diversas personas cercanas a ella a las que homenajea en cada una de ellos.
 
     Por si ello fuera poco, al final de casi todos los relatos que componen el libro María nos obsequia también visualmente con dibujos realizados por ella misma. Todo un detalle muy de agradecer por el lector que nos presenta, por añadidura, a una artista realmente polifacética. De hecho, acaba de ser presentada en su Córdoba natal la Colección Albolafia, proyecto de JM Ediciones consistente en cuentos para niños en los que encontraremos también ilustraciones obra de la propia María del Pino.
 
     Obviamente, reseñar un libro de relatos es complicado, máxime cuando presenta tal variedad temática. Sin embargo, me centreré en algunos de ellos, los cuales me han llamado la atención sobre el conjunto. Son varios los que tratan el tema del amor ("Amor profano", "Me voy contigo", "El barquero y el río" o "Tu mirada") desde puntos de vista tan diferentes como interesantes. La familia también es algo muy importante en la vida de las personas, tal y como refleja María en "Si no estuvieras aquí", donde advierte también aquello de "cuidado con lo que deseas", y en "Carta a los Reyes Magos", con un mensaje final totalmente certero que reza así: "uno de los deseos más importantes es el de tener y mantener a tus seres queridos siempre cerca".
             
     Dos de los sentimientos antagónicos que todo el mundo protagoniza en numerosas ocasiones a lo largo de su vida son la depresión y el sentido del humor. Ambos son tratados en este libro mediante los relatos "Las sombras" y "Vivencias de un fontanero". "Ausencia", en cambio, trata de enseñarnos que uno debe aprender a vivir a pesar del dolor causado por ella.
 
     Queda claro en el conjunto del libro (e intuyo que en toda la obra de la autora) que María ama con toda su alma a la Córdoba que la vio nacer y crecer , como demuestra en "Sentimiento natal", y que es una firme defensora del papel de la mujer en nuestra sociedad, algo que queda patente en "Mujer". Y hay sitio también para los agradecimientos y los homenajes personales ("Nervios en la parada", ¿quizás una narración de un hecho real?), la tragedia y el desgarro ("Las lágrimas de un definitivo adiós") y la imaginación ("Vestidos de zombies" y "Los besos del Demonio (El aviso)").
 
     "Vestidos de zombies" es una historia repleta de sucesos que nos llevarán a reir pero también a instalarnos en el nerviosismo. Ciencia ficción y zombies se juntan en un relato que consigue arrancarnos algún que otro escalofrío. Aunque, para escalofríos, los que tendremos en el que cierra el libro, "Los besos del Demonio (El aviso)", un relato muy interesante y con el que más me he identificado de todos. Quizás porque en mi segunda novela, "Almas Suspendidas", suceden una serie de hechos paranormales que tienen una similitud tan alta con los narrados por María que me he llegado a inquietar por momentos.
 
     En definitiva, un libro de relatos que me ha sorprendido y que, por tanto, recomiendo a todo el que lea esta reseña. Estoy seguro de que nadie se arrepentirá de ello. Habrá que seguir a esta talentosa cordobesa de un cuarto de siglo de vida...
              

miércoles, 16 de enero de 2013

Ricardo Ten: vivir superando límites





     Ricardo Ten ha estado esta mañana en el colegio de mi hijo para dar una charla, titulada "Vivir superando límites. A 1:36:61 del sueño", a los chicos y chicas de tercer ciclo dentro de una jornada que el centro ha denominado de "motivación y superación personal". El nadador de Benimamet tiene en su currículum 11 campeonatos europeos, 5 mundiales y 3 paralímpicos, además de ser récord-man europeo (su récord mundial de 1:36:61, conseguido en Pekín 2008, le fue arrebatado en la reciente cita londinense).
 
     A los ocho años de edad tocó un cable de alta tensión, se quemó el 70% de su cuerpo, y sufrió la amputación de sus dos brazos y de su pierna izquierda. "Mi máxima preocupación durante los largos nueve meses que permanecí ingresado en el hospital era saber si podría seguir montando en bicicleta", ha asegurado en el acto. Sin embargo, ha añadido, "mi vida cambió, ni para mejor ni para peor, y gracias al apoyo de mi familia y al deporte hoy llevo una vida muy feliz y completa. He viajado por todo el mundo, conocí a mi mujer, Sonia, con quien llevo diez años casado, y he formado una familia. Educar a mis dos hijos es el principal reto que tengo en la actualidad. Creo que no cambiaría nada de mi vida. Y todo se lo debo al deporte".
 
     Ricardo, que ha confesado, para sorpresa de todos, que "antes de mi accidente no me gustaba la natación", ha disputado cuatro Juegos Paralímpicos (Atlanta 96, Sidney 2000, Pekín 2008 y Londres 2012), en los que ha logrado un total de seis medallas: 3 oros, una plata y 2 bronces. Buena parte de sus logros se fundamentaron, desde hace ya años, en el hecho de que su familia "me trató como a uno más, no como a un chico diferente ni especial. Eso me ayudó a desenvolverme con soltura en la vida cotidiana y a superar mi discapacidad. Se lo debo todo y siempre hay que saber dar las gracias a quienes nos ayudan y hacerles partícipes de nuestros éxitos".

     "En el 2002 hubo un impás en el que decidí tomarme un descanso en la natación y la aparqué. Me dediqué a la bicicleta de montaña y al esquí. Llegué a participar en un campeonato de Europa y en un mundial. Pero debía viajar mucho a los Pirineos y al final volví a la natación y, como soy muy competitivo, pronto me puse a entrenar duro y me puse en forma de nuevo y conseguí ir a Pekín". Allí fue donde logró su mejor participación paralímpica: oro y récord mundial en los 100 metros braza, su gran especialidad.

     La frase "el que no se prepara se está preparando para el fracaso", de Benjamin Franklin, siempre ha estado bien presente en la mente de este nadador. "A veces llego a entrenar unas siete horas diarias: cuatro mil metros por la mañana y otros cuatro mil por la tarde, con un par de horas de gimnasio a mediodía". Y "querer es poder" es otra de sus máximas. No en vano, según ha explicado, "al tercer intento me permitieron examinarme del carnet de conducir tras hacer una prueba en un circuito cerrado. Conduzco hace quince o veinte años y, toco madera, todavía no he tenido ningún accidente".

     Respecto a su vida laboral, Ricardo ha explicado a unos entusiastas alumnos (y profesores y padres) sus trabajos como monitor de natación, auxiliar administrativo, administrativo y contable. "Me levanto temprano para estar a las siete en la piscina, me ducho rápido para llegar a las nueve al trabajo, como rápido y mal para ir al gimnasio y vuelvo a la piscina después de trabajar por las tardes. Compaginar todo esto es complicado pero cuando a uno le gusta algo lo hace".

     Sus últimas palabras en el acto han sido las siguientes: "esta vida no es fácil, pero con una actitud positiva se puede disfrutar mucho de ella. Os deseo que hagáis todo lo posible por conseguir vuestros sueños, aunque para ello tengáis que vivir superando límites". Sin duda, todo un ejemplo de motivación y superación personal. 

     Y es que, medallas aparte, Ricardo Ten nos ha demostrado a todos los asistentes - padres, maestros y alumnos - que existen cosas mucho más importantes en la vida y que, en ellas, también es un gran campeón...                  
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Los Miserables. Tom Hooper. 2012. Reseña





 
     Adaptar a la gran pantalla un musical exitoso que se ha representado en 42 países y en 21 idiomas diferentes a lo largo de los últimos 27 años es cuanto menos arriesgado. Para ello es necesario contar con lo mejor de lo mejor. Y así se ha hecho con "Los Miserables". Tom Hooper (ganador del Óscar por "El discurso del rey") dirige a un gran elenco de estrellas (Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter o Sacha Baron Cohen) para conseguir un film arrollador desde la primera escena.
 
     Sobre la épica historia que escribió Victor Hugo no voy a añadir nada pues es una novela que todo el mundo debería leer y conocer. Sólo reseñar que es un alegato sobre multitud de valores humanos que en nuestra sociedad (y en la que vivió también su autor) cada vez cuestan más de encontrar. Un motivo más para leerla, escucharla o verla.
 
     No es fácil plasmar más de mil páginas en una película de dos horas y media. Y, sin embargo, estoy firmemente convencido de que se ha logrado. Sin duda, varios factores ayudan a alcanzar tan magno logro. El fin de este artículo es, precisamente, abordar los puntos fuertes de esta super-producción: guión, música, escenografía-maquillaje, letras de canciones, etc.
 
     William Nicholson ("Tierras de penumbra", "Búho gris" y "Gladiator") es el encargado del guión de la película. Eso sí, con la colaboración de Alain Boublil (productor del musical de la obra), Claude-Michel Schonberg (compositor de los temas musicales del montaje teatral) y Herbert Kretzmer (letrista de los temas del musical, trabajo que le valió el Tony y el Grammy en 1987). Es decir, Tom Hooper se ha rodeado de los creadores del musical y ha sabido juntar sus experiencias en los teatros para crear un maravilloso espectáculo visual y sonoro.
 
     Si a todo ello sumamos una puesta en escena sublime, unos escenarios grandilocuentes mimados hasta el más mínimo detalle (sólo ver la última escena provoca conmoción en el espectador), un maquillaje fantástico (reconocer a Hugh Jackman en las primeras escenas llega a costar Dios y ayuda) y un tratamiento musical que pone los pelos de punta durante todo el metraje llegamos a la conclusión de que la versión cinematográfica del musical es realmente excepcional. ¡Y qué decir de Cameron McKintosh! El productor de "El fantasma de la ópera", "Cats" y "Los miserables", los tres musicales que más tiempo han permanecido en cartel en toda la historia, vuelve a estar magistral.
 
     Sin duda, lo que más ha llamado mi atención de esta película es cómo se rodó y grabó. Las interpretaciones de los actores son emocionantes hasta la médula, cantando directamente a la cámara, la cual les sigue durante planos que llegan a durar varios minutos seguidos. Sólo este hecho habla de la extremada dificultad de rodar todos estas secuencias. Y, además, cantando con un poderío al que no están acostumbrados actores que no se dedican a los musicales en su trabajo habitual. Las escenas en las que Jackman (Jean Valjean) y Hathaway (Fantine) cantan y lloran a la vez son realmente conmovedoras hasta poner los pelos de punta.
 
     Respecto a los actores lo más sorprendente ha sido la gran actuación de Hugh Jackman, actor al que yo no consideraba top hasta ver su interpretación en este film y ante cuyos dotes he de rendirme pues me ha convencido total y absolutamente. El cásting, desde luego, es soberbio. Incluidos los mesoneros Thénardier, encarnados por Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen (magistrales ambos en unos papeles oscuros y surrealistas como pocos), Cosette y Marius (Amanda Seyfried y Eddie Redmayne, quizás, este último, el que menos me ha convencido en su papel) y Eponine (Samantha Barks, para mí, la gran revelación de la película).
 
     En definitiva, una película recomendable para todo el mundo, incluso para quienes no sean amantes de los musicales. Y lo escribe alguien que en el primer cuarto de hora se asustó al comprobar que era tan musical que apenas incorporaba unos pocos diálogos (no cantados). Al final, sin embargo, hasta se hace corta pese a sus dos horas y media de metraje. Sin duda, estamos ante una obra de arte mayúscula: de lo mejor que he visto en cine en muchísimo tiempo. Unas de esas joyas por las que uno no vería con malos ojos volver a pagar una entrada de cine para visionarla de nuevo antes de su retirada de cartel.
 
     La obra de Victor Hugo termina con la frase "mientras haya en la tierra ignorancia y miseria, libros como éste podrían no ser inútiles". No puedo estar más de acuerdo. Y añado también el musical reseñado. Aún más por el hecho de subtitular las letras, dejando escuchar las voces de los actores.  
 

Greetings from Asbury Park, NJ - Bruce Springsteen. 40º aniversario

  
     El 5 de enero de 1973 Columbia Records, John Hammond, Mike Appel y el propio Bruce Springsteen nos regalaron, cuales "Reyes Magos de Occidente", un disco que cambiaría la vida de todos ellos, la de millones de personas en todo el mundo, e incluso la historia del rock and roll. Sin embargo, como suele suceder, todo comenzó a gestarse mucho tiempo atrás. No, no voy a retroceder aquí al 23 de septiembre de 1949, fecha de nacimiento del Boss, pero sí al 2 de mayo de 1972, día en que Bruce y Mike Appel, su mánager, se plantaron ante John Hammond, descubridor de Bob Dylan, para una audición.
 
     Ante la atónita mirada del joven músico novel, su mánager le dijo al directivo de la CBS una de esas frases para la historia: "Eres el tipo que descubrió a Dylan, ¿verdad? Bien, veamos si fue sólo suerte o si tienes de verdad oído". Fueron quince minutos. Y Bruce no los desaprovechó. Tocó "Growin´ up", "Mary Queen of Arkansas" y "It´s hard to be a saint in the city". A partir de ahí todo sucedió muy rápidamente: Hammond quedó maravillado, preparó una nueva audición para esa misma noche en un club de NY al cual acudieron otros directivos, redactó el contrato y puso al músico manos a la obra para sacar un LP, el primer disco de un joven que se convertiría en leyenda. Sólo le puso una condición: quería un par de temas que sonaran más comerciales en dicho trabajo. En unos días Bruce compuso "Spirit in the night" y "Blinded by the light". 
 
     Durante los meses de junio y julio Bruce se encerró en los 914 Sound Studios junto a Appel y sus músicos: Gary Tallent (bajo y cuerno), Clarence Clemons (saxofón y coros), David Sancious (órgano, piano, teclados y saxofón) y Vini "Mag Dog" López (batería, corno inglés y coros). Además, colaborarían Richard Davis (bajo y contrabajo) y Harold Wheeler (piano). El disco quedó registrado y listo para grabarse y arreglarse, tarea de la que se ocuparon Jim Cretecos (productor) y Louis Lehav (ingeniero de sonido).
 
     "Blinded by the light" y "Spirit in the night" fueron los singles de promoción elegidos por Columbia Records. La portada, realmente característica, fue sacada de una postal del paseo marítimo de la ciudad (la cual, por cierto, decora una de las paredes interiores del conocido club "Stone Pony"). Todo estaba listo para el lanzamiento del primer trabajo de Springsteen. No obstante, la compañía quiso presentarlo como "el nuevo Dylan", a lo cual se opuso radicalmente Bruce, demostrando que la juventud no está reñida con la personalidad y el carácter.
 
     "Greetings from Asbury Park, NJ"" es un verdadero torrente de voces, coros, sentimientos y sonidos musicales tan diversos que no hay acuerdo generalizado para enmarcarlo plenamente en ningún estilo musical. En él encontramos rock, por supuesto, pero abundan numerosos rasgos soul y, sobre todo, folk. Ante todo, géneros aparte, estamos ante una joya. Una joya poco pulida, pues presenta una producción austera que le da un sonido que hace pensar, sin errar en tal apreciación, que fue grabado básicamente en directo y con bastante rapidez (que no precipitación). Y eso es lo que, en mi humilde opinión, lo hace tan grande. 
 
     CARA A: Blinded by the light (unas efusivas guitarras inician el disco para dar paso a continuación a ritmos tan diferentes como variopintos: desde R and B hasta latinos. Mientras, Bruce canta con rapidez, salpicando el tema de una poesía rica y asombrosa. Primer single de la historia del Boss), Growin´up (carismático himno callejero para todos sus fans desde siempre, es una canción con cambios de ritmo, subidas y bajadas, genialmente narrada por Bruce y acompañado de una guitarra y una batería colosales), Mary Queen of Arkansas (la canción que maravilló a Hammond es una balada acústica folk que realza más si cabe la maestría del joven Springsteen y sus magníficas letras), Does this bus stop at 82nd street? (tema demasiado corto que, en cambio, marcaría ese camino a seguir que todavía buscaba el Boss a sus escasos 24 años de edad) y Lost in the flood (una de las joyas más preciadas del debut springsteeniano: un tema arrollador en cuanto a letra y música que navega desde la dulzura de su piano hasta las graves modulaciones de voz del cantante). 
 
     CARA B: The angel (sólo piano y voz para una magnífica pieza curiosa que nos sirve para reponernos del tema anterior), For you (sin duda, una de las mejores baladas escritas jamás por el genio de Freehold residente en Asbury Park. Una canción que conmueve hasta a aquellos que carecen de corazón. Todo un temazo que todo el mundo debería escuchar, muy atentamente, como mínimo una vez en su vida), Spirit in the night (probablemente una de las canciones de Bruce que más éxito tendrían en un karaoke. Un tema sensual que recorre las noches de cualquier ciudad estadounidense de los setenta) y It´s hard to be a saint in the city (una tormenta eléctrica para dejarnos con ganas de escuchar más y de volver a darle al play). 
 
     El disco vendió sólo veinte mil copias, lo que hizo dudar a Bruce y a la CBS acerca del camino a seguir a continuación. Bruce experimentó también en su siguiente disco (también genuino y tremendamente excepcional). Hasta que encontró su verdadero patrón a seguir con el tercero. Pero eso es otra historia mucho más conocida...
 



 

viernes, 28 de diciembre de 2012

Resumen literario del 2012. Por un autor novel



     Un año da para mucho. Tanto para leer como para escribir. En el presente artículo pretendo recordar lo mejor del 2012. Siempre desde el punto de vista literario. Analizaré lo que he leído y también lo que he escrito.
 
     Porque 2012 será un año que siempre recordaré con cariño pese a la situación político-económica. Ha sido el año de la publicación de mis dos primeras novelas, nacidas, precisamente, de esa coyuntura tan desagradable que vive el país. Comencé estos 365 días presentando en sociedad "El Círculo de las Bondades" , la historia novelada de Irena Sendler, aquella luchadora y bondadosa trabajadora social polaca que ayudó a salvar a más de dos mil quinientos niños judíos del gueto de Varsovia durante la ocupación nazi en plena Segunda Guerra Mundial.
 
     Gracias a esta primera incursión en el mundillo literario recorrí distintas ciudades, tratando de hacerme un hueco en él, algo que también os conté de forma pormenorizada. Y, así, llegué incluso a la Feria del Libro de Madrid , donde pude conocer a algunos de los grandes escritores de este país: Juan Gómez-Jurado, Paco Gómez Escribano, Jorge Díaz, Víctor Fernández Correas y Eloi Moreno. Fue allí donde pude también volver a ver a amigos y amigas que residen en la capital y a los cuales hacía ya demasiado tiempo que no veía. Una experiencia, sin duda, imposible de olvidar.
 
     Ir a la gran Feria del libro estatal me puso las pilas de tal manera que, nada más regresar a casa, me puse a escribir una nueva novela, tal y como también os informé. El título de la misma, en un principio, iba a ser "Medianoche en el número 10". Sin embargo, como ya sabéis, acabé cambiándolo por "Almas Suspendidas". La presenté hace una semana escasa en un acto que me pareció muy íntimo y personal, apoyándome en la música de que de ella forma parte, de la cual también os he escrito  en este blog. De esta manera, acabo el año igual que como lo comencé: con un libro en la mano. 
 
     Al igual que ocurrió con "El Círculo de las Bondades", "Almas Suspendidas" me llevará a distintos lugares a lo largo del 2013. Aspecto éste que me permitirá volver a ver en persona a gente que de otra manera no podría haber conocido jamás, algo que ya de por sí me enorgullece y hace pensar que ha valido la pena "meterme" en el mundo literario. Evidentemente, vender libros es algo muy complicado en nuestro país, sobre todo por tres motivos: el número de lectores habituales, digan lo que digan, no es demasiado elevado; la competencia es durísima ya que el nivel de los escritores españoles (y de lengua castellana) es muy alto; la crisis económica no permite demasiadas alegrías a nuestros maltrechos bolsillos.
 
     Un escritor no puede pretender ser medianamente bueno sin leer, y mucho. 2012 es el segundo año de mi vida en que más libros he leído (2011 será muy difícil de superar, aunque lo voy a intentar en 2013 ya que soy plenamente consciente de que todo escritor necesita y debe mejorar en cada una de sus novelas). Y, curiosamente, todo lo leído en estos dos últimos años ha sido novela escrita por colegas españoles o hispano-americanos, es decir, en lengua castellana. Ya sabéis que sólo reseño las novelas que me gustan - Dios me libre de criticar públicamente un libro, especialmente si no es un best-seller - o que me aportan algo positivo en determinados campos.
 
     De todo lo leído en este 2012 os dejo mis cinco libros preferidos (ojo: esto no quiere decir que todos ellos hayan sido publicados este año):
 
 
 
 
 
 
     Como podéis observar, leo tanto en papel como en ebook. Y es que otro de los aspectos por los que pasará a la historia este 2012 que ya nos abandona es la revolución del mercado literario digital, liderado por Amazon a través de sus famosos lectores Kindle. Sobre ello sólo puedo deciros una cosa: no entiendo de polémicas. Lo importante es que la gente lea. El formato es lo de menos. Elegir papel o ebook depende de cada uno, lo cual nos da todavía más libertad y, lo mejor de todo, hace más accesible la cultura. Feliz fin de año y que el 2013 se porte lo mejor posible con todos nosotros: escritores y lectores.
 
 

jueves, 20 de diciembre de 2012

La música de "Almas Suspendidas"



     Estos días previos a la presentación de mi segundo libro me están preguntando a través de diversas entrevistas y demás medios por la importancia que en ella tiene la música. Y siempre estoy respondiendo lo mismo: sin ella, la novela no sería la misma. Como bien es sabido, hay una parte de la misma que es autobiográfica. Como a Jaime, el protagonista de "Almas Suspendidas", la música me sirvió de terapia en los primeros meses después de divorciarme. Todos los cantautores cuyas letras aparecen en mi nuevo trabajo formaron parte de mi vida - y siguen haciéndolo, por supuesto, aunque ya de otra manera - en mi peor momento.
 
     Las canciones que aparecen en este libro lo hacen principalmente por tres motivos: el ya aludido a modo de terapia pura y dura (creedme: es cierto aquella afirmación de que "la música puede cambiar el mundo"); porque ilustran perfectamente cómo se siente Jaime en las diversas escenas y situaciones que describe la historia narrada; y porque es una manera simbólica de devolver a estos cantautores el favor que, a lo mejor sin saberlo, me hicieron en una situación tan angustiosa como la vivida por mí en primera persona y por Jaime en la novela.
 
     La mayoría de los temas aparecen en el momento idóneo de la trama de la novela. Y digo trama porque a partir de una base autobiográfica, como es lógico, he debido trazar diferentes historias paralelas en torno a Jaime. Como comprenderéis, es imposible escribir una novela que trate únicamente de la relación entre un padre recién divorciado y su hijo de escasos meses de edad. El resto de situaciones narradas son ficticias o están convenientemente disfrazadas respecto a la realidad. Como he repetido en numerosas ocasiones, se trataba de escribir una novela, no una auto-biografía ni mis memorias. 
 
     Seguidamente, paso a enumerar los músicos que han tenido a bien autorizarme a incluir fragmentos de sus canciones en "Almas Suspendidas":
 
- Luis Eduardo Aute: en mi opinión, sin ninguna duda, el mejor cantautor que ha dado nuestro país en los últimos cuarenta años. Un genio en el pleno sentido de la palabra. Su variedad temática y su manera de cantar, tanto por la textura de su voz como por cómo recita sus propias poesías - porque, entre otras genialidades, Aute es un gran poeta - lo convierten en un auténtico placer para los sentidos (no sólo para el oído). En el libro aparecen dos temas bien diferentes en cuanto a temática: "Abrázame" y "Mojándolo todo".
 
- Tontxu: el cantante vasco afincado desde hace años en la capital de España me acompañó, de la mano de su maravilloso disco "En el nombre del padre", en los referidos tiempos de desguace (como diría Aute) en que mi nuevo hogar de alquiler se me venía encima. Antes he aludido a la música como terapia. Pues bien, el disco de Tontxu fue, literalmente, la banda sonora de mi vida durante bastantes meses. Aparecen en la novela sus temas "Marinero madrileño", "Monedita de mamá", "Te amaré mejor", "Dejar de quererte" y "Corazón de mudanza".  
 
- Andrés Suárez: uno de los grandes descubrimientos de los últimos años. En aquella época, una promesa. Hoy, toda una realidad. Estamos, seguro, ante otro auténtico genio. Y cuando digo auténtico me refiero a que este gallego de Pantín (El Ferrol) es un tipo así: auténtico. Todo carácter a veces, todo ternura cuando la ocasión lo requiere. Tiene ante sí una carrera musical larga y muy fructífera, comenzando por un disco en vivo que ya está grabando. En "Almas Suspendidas" he introducido fragmentos de sus canciones "A oscuras", "Marinero" y "Números cardinales", todas ellas de su primer trabajo, titulado "Maneras de romper una ola".
 
- Luis Ramiro: el madrileño es otro de los cantautores que dominarán el panorama musical de los próximos años. En la novela aparecen sus canciones "Romper", "La distancia", "La sirena" y "El tiovivo". Todas pertenecen a sus dos primeros trabajos (salvo la última, que sólo es interpretada en vivo). Está grabando ya su cuarto disco. Las letras de sus temas son básicos en la novela por razones que no debo desvelar pero que descubrirá el lector según avance en la lectura.
 
- Alfredo González: músico asturiano que participa en la novela con sus temas "Golfo" y "Piernas de marioneta", de su álbum "Dudas y precipicios". Su aparición en el libro es también importante porque hace reflexionar a Jaime y a su hermano Manolo acerca de sus respectivas vidas.
 
- Manolo Tarancón: paisano mío, es un enorme ejemplo de lucha y tenacidad. Su disco "Imperfectos" también sonó en multitud de ocasiones en mi piso de alquiler. "Alfama", "Con la magia a otro lugar" y "Cómo me acuerdo de ti" son los tres temas elegidos para formar parte de esta novela-homenaje. Su ya dilatada carrera parece que, por fin, está devolviéndole todo lo que él merece.
 
- Celtas Cortos: grupo que a estas alturas no necesita ninguna presentación. Con las referencias a sus temas "Skaparate nacional" y "Lluvia en soledad" ilustro perfectamente el contexto en que viven los personajes de nuestra historia, así como los sentimientos de su principal protagonista.
 
- Pedro Guerra: para mí, el que más se acerca a la genialidad de Luis Eduardo Aute. Sus canciones "5.000 años", "Alma mía", "Cuando Pedro llegó", "El aire en que no estás", "El marido de la peluquera" y "Casas antiguas" van ilustrando, a modo de cita (sin incluir fragmentos de las letras), muchas de las escenas de la novela. No poder incluir dichas letras ha supuesto la espina clavada en mi corazón de este libro. 
 
- Bruce Springsteen: los que me conocéis ya sabéis mi fanatismo - eso sí, sano - que tengo por el Boss. Pese a no ser español debía aparecer en esta novela. Ha sido mi banda sonora desde que lo conocí - musicalmente hablando, claro - con sólo doce años, allá por 1987. Su presencia en esta historia viene dada por la asistencia de Jaime y compañía a un concierto suyo en Benidorm en 2009. Si "Almas Suspendidas" es un homenaje a mis músicos favoritos el Boss debía tener cabida de forma obligatoria. Aparecen citadas en ella sus obras maestras "Land of hope and dreams", "Waitin´ on a sunny day" y "Jungleland".
 
     "Almas Suspendidas" es un libro con banda sonora, lo cual no quiere decir que incluya un CD con las canciones que forman parte de ella. Pero para quien quiera entretenerse y conocer a cada uno de los músicos con mayor profundidad sólo debe visitar el apartado "banda sonora" del blog de la novela. Que la disfruten...
 

viernes, 14 de diciembre de 2012

Arrugas. Ignacio Ferreras y Paco Roca. 2012. Reseña



     Paco Roca (diseñador, autor del cómic y coguionista), Ignacio Ferreras (director y coguionista) y Nani García (compositor) han construido, sin lugar a dudas, una de las mejores películas del 2012. Una de esas historias que, más allá de su calidad técnica y artística (fantástica por otra parte), consigue emocionar, conmover, y hacer reflexionar a cada uno de los espectadores. Un largometraje de animación que, junto a "Las aventuras de Tadeo Jones", colocan a nuestro país en la vanguardia de este género del séptimo arte.
 
     Sus nominaciones y premios (incluidos los Goya a mejor película de animación y mejor guión adaptado) avalan un trabajo realmente impactante. Basada en el cómic del valenciano Paco Roca de idéntico título - Premio Nacional de Cómic 2008 -, narra las relaciones existentes entre los ancianos y las ancianas de un geriátrico. Emilio, un ex-director de banco jubilado y en un estado inicial de Alzheimer, es ingresado en la residencia, donde compartirá habitación con Miguel, un argentino solitario y de vuelta de todo en la vida que sobrevive gracias a sus grandes dotes de "pillastre" y una extraordinaria lucidez mental.
 
      Según avanza la enfermedad de Emilio, Miguel tratará de ayudarlo para evitar su traslado a la planta superior de la residencia, adonde son llevados aquellos internos que ya no se pueden valer por sí solos y necesitan asistencia de forma continuada. El plan del argentino hace de la película un contínuo vaivén de situaciones cómicas y tiernas que provocan en los espectadores un sinfín de sentimientos de todo tipo, desde la carcajada hasta las lágrimas.
 
     Mientras los más jovenes pueden pensar que la vida de los ancianos residentes en un geriátrico ya ha acabado, para éstos, sin embrago, puede estar comenzando una nueva etapa que puede ser muy atractiva, dependiendo del estado de cada uno de ellos y de las ganas de vivir (o de morir) que éstos tengan. La solidaridad o la soledad, palabras de igual raíz pero de significado contrario, son claves en esa nueva vida de reclusión.
 
     Los personajes principales de la historia - Emilio y Miguel - están perfectamente caracterizados desde el principio, aunque ambos irán evolucionando según avanzan los días. El primero se resiste en un inicio a reconocer su enfermedad. Sin embargo, llega un momento que hasta a sus ojos se hace evidente su regresivo estado. Miguel, timador de primera que vive por y para él, también evolucionará a través de la amistad establecida con Emilio. Tanto que acabará redimido de algunas de sus vivencias pasadas.
 
     Y para describir a estos personajes y las diferentes escenas y situaciones con semejante realismo es imprescindible una composición musical que lleve a los espectadores de la mano a través de la historia narrada. El gallego Nani García toma la batuta para acompañarnos en tan agradable y, sin embargo, amargo y cruel viaje. La música, en efecto, es uno de los bastiones sobre los que el director Ignacio Ferreras y el autor del cómic, Paco Roca, sostienen esta maravillosa historia.
 
     La película, rodada durante la segunda parte de 2010 y la primera mitad de 2011, se estrenó en los cines españoles en enero del presente año 2012, conquistando por igual al público y a la crítica cinematográfica más variada, lo que habla de la grandeza de una historia "dedicada a todos, ancianos de hoy, ancianos de mañana". Sin duda, su mensaje nos llega a todos ante la certidumbre de que, antes o después, todos llegaremos a vivir experiencias similares. O, en el peor de los casos - quizás en el mejor, según las distintas situaciones -, no.
 
 
  

martes, 11 de diciembre de 2012

El niño que miraba el mar. Aute. 2012. Análisis


     El propio genio filipino se pregunta en una de las canciones de su nuevo disco qué poder tienen las musas en la composición de una obra artística. Eso mismo nos lo hemos preguntado todos en numerosas ocasiones a lo largo de nuestras vidas. Yo sí, vamos. Pues bien, en este caso concreto, todo comenzó en el malecón de Manila en 1945. En plena guerra del Pacífico el general McArthur ordenó bombardear la capital filipina, por aquel entonces bajo poder japonés. La ciudad quedó arrasada, incluida la casa familiar de Luis Eduardo Aute. Una de las primeras veces que salieron del hospital en el que su familia y él se escondieron pensando que no sería bombardeado - se equivocaron, claro, ya que los rivales eran los EE.UU. - su padre le hizo una foto, hoy convertida en portada de un disco - mirando hacia el mar.
 
     El caso es que 65 años después de aquello el niño, ya crecidito, fue fotografiado en el malecón de La Habana por su hija Laura. "Entre las dos imágenes, la que tomó mi hija en La Habana y la que me hizo mi padre en Manila, vi claramente que había una historia", señala el propio músico, poeta, pintor, dibujante, etc. Parecía un círculo cerrado perfectamente por la vida. Del pensamiento sobre ello nacieron un cuento ilustrado publicado por Demipage, una película de animación (titulada "El niño y el basilisco") y el presente disco.
 
     El CD, de 12 canciones, se acompaña de un DVD que es la película de animación, de 20 minutos de duración, realizada por el propio Luis Eduardo, dibujada a lápiz fotograma a fotograma, a la manera antigua, continuando la senda que trazó en 2001 con la impactante "Un perro llamado dolor". En cuanto al CD, sus temas, tranquilos y evocadores, tratan sobre la condición humana y retratan la actualidad desde el escepticismo, aunque abriendo algunas ventanas a la esperanza y la ilusión individual. La instrumentación de las piezas es sencilla, delicada y elegante. ¿Para qué más si las palabras que fluyen de la sola y cálida voz de su creador e intérprete son capaces de conmover al ser simplemente escuchadas?
 
     El disco se abre con el tema que da título al trabajo: "El niño que miraba el mar". Una canción que, sobre el sonido de las olas del mar que se escuchan de fondo, enlaza pasado y futuro desde la óptica de los dos Autes (el niño y el maduro). Un tema que habla de "guerras de dragones", de destrucción y de un pensamiento: ¿estaría contento ese niño de lo que ha conseguido en su vida? Le sigue "Un ser humano", pieza que retrata, a través de una comparación entre el teatro y la vida, la condición humana, la ambición y la incertidumbre respecto al tema de la muerte ("Un ser humano...en su única función"). ¿No os recuerdan los versos "matamos por hacer un gran papel: jamás un figurón de tres al cuarto porque hay que ser cabeza de cartel" a la famosa frase de Hobbes sobre los hombres y los lobos?
 
     "Cera perdida" irrumpe con una agresividad musical que la diferencia de la suavidad de los anteriores cortes. Se trata de una canción-crónica de las miserias humanas ("Pero seguimos ciegos queriendo ser moldes de yeso y muertos que imitan la vida, apenas un gélido beso a un resto de cera perdida"). "Las musas" gira en torno a la inspiración y su carácter de incomprensión ("Puedo decir, después de todo lo sufrido agasajando a musas con el corazón, que aún no sé qué impulsa ese primer latido que me demanda darles sangre de canción") y viene precedida de una cita de Leonard Cohen que dice así: "La poesía viene de un lugar que nadie controla, que nadie conquista".
 
     "Feo mundo inmundo" es una ácida crítica hacia cómo está montado el mundo en que vivimos ("Sino porque ya se ha hecho con todo el poder esa casta que idolatra al dios de la horterada, que en su duda ante el dilema de ‘ser o no ser’ sueña con ser el caudillo de la Gran Bancada"). Aute inventa, en este tema, una palabra que me parece maravillosa y que define claramente nuestro mundo: cleptocorporatocracia, es decir, ese clan de dictadores que en lugar de gobernarnos se aprovechan de noxotros para gobernarse a sí mismos y a sus familiares y amigos. "Qué necesidad" es un tema que va dirigido directamente a Dios, a quien se le reprocha la existencia de la estupidez humana ("Todo lo entiendo, Dios mío, todo lo entiendo menos el desastre de crear el lastre de la necedad"). Y todo ello, ¡a ritmo de vals!
 
     "Señales de vida" supone una de esas ventanas abiertas a la esperanza individual reseñadas con anterioridad. El amor fluye en este tema, sobre todo en su estribillo: "Te puedo decir, mi amor cenicida, que gracias a ti empiezo a sentir, muy dentro de mí, señales de vida". Es un tema que recuerda a varias de sus canciones clásicas, como, por ejemplo, "A día de hoy". "No hay manera" refleja la actitud vital del cantante ante la vida. Lucha contra el desengaño y la puta indignidad, aunque al final reconoce que no se puede ganar a la "mierda".  
 
     "Latido a latido" es un grito de auxilio ante el naufragio de la humanidad ("Amiga mía, yo te pido, en esta quema a la deriva tu corazón más encendido para que el soplo nos reviva latido a latido"). "El basilisco" es una metáfora de la actualidad contada desde aquella Manila de los años cuarenta. Trata de alejar del aprisco (paraje donde los pastores recogen el ganado para resguardarlo del frío o la intemperie) al basilisco (criatura mitológica mezcla de ave y reptil que mataba con la sola mirada). 
 
     "Un verso suelto" parece ser una autocrítica sobre su forma de actuar en la sociedad. Como un auto-reproche por no hacer más por la sociedad en que vive ("No puse en duda el respeto al contrario aún a sabiendas de que el veredicto sobre el Poder y la Calle en conflicto lo dicta siempre el ladrón del erario" o "Y así compongo este poema correcto y comedido, quizás algo rendido al cánon del esquema..., por ello pido no ser absuelto por no haber sido un verso suelto"). "La ley de Galilei" cierra el disco desde la melancolía que lo había abierto ("Bajo la luna se amaron un murciélago y una luciérnaga… pero su ciega, encendida pasión, no superó las luces del amanecer. Murió su amor fulminado por el poco dantesco canto de un gallo rotatorio de Galileo Galilei"). La música es maravillosa, encadenando el sonido de un acordeón con el canto del gallo y ese precioso final a modo de antigua caja de música que va descendiendo hasta finalizar de forma inaudible poniendo fin a un grandísimo trabajo.
 
 
     En definitiva, estamos ante otro mayúsculo disco de este genio filipino afincado en Madrid. Quien lo quiera disfrutar, como siempre, gozará. Y quien acuda a alguno de sus conciertos, en cuyos prolegómenos se pasa la película "El niño y el basilisco", podrá comprobar que Aute tuvo, retuvo y retendrá...

sábado, 1 de diciembre de 2012

Thriller. Michael Jackson. 30 años de un disco de leyenda



     Hace justamente treinta años Michael Jackson y Epic Records, de la mano del productor Quincy Jones, lanzaron al mercado un disco que aún a día de hoy sigue sonando rompedor, innovador y único. Fue el sexto trabajo discográfico del genio de Gary (Indiana). El segundo en solitario tras el exitoso "Off the wall" (1979). Con sólo 24 años de edad éste disco supuso su definitiva conversión en mito musical universal.
 
     Grabado en los estudios Westlake de Los Ángeles, California, entre abril y noviembre de 1982, mezcló funk, soul, pop, rock, rythm and blues y música disco. El sonido alcanzado, resultado de una producción que costó 750 mil dólares de aquella época, le permitió convertirse, en sólo un año, en el disco más vendido de todos los tiempos, distinción que todavía ostenta en la actualidad (y que será ya imposible de superar jamás debido a que el mercado musical ha cambiado tanto que no permite alcanzar semejantes cifras). En total, se han vendido 65 millones de ejemplares en todo el mundo.

     Siete de las nueve canciones del LP fueron sencillos. Y todos ellos llegaron al Top10 del Billboard Hot 100. En la edición de los Grammy de 1984 consiguió hasta ocho Premios (contando uno por la canción "Someone in the dark", incluida en el audio-libro de la banda sonora de "E.T. El extraterrestre"), récord absoluto en toda la historia de los galardones (sólo igualado por Santana en 2001).    
 
     Uno de los factores que contribuyó a la enorme difusión de este trabajo fue el hecho de promocionarlo a base de vídeo-clips. Y no fueron normales, sino largos, costosos y espectaculares. Los de "Thriller", "Billie Jean" y "Beat it", transmitidos por el canal MTV, son historia viva de la música universal. Una copia del disco "Thriller" permanece en la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. debido a "su gran significado cultural".
 
     Sólo "Baby be mine" y "The lady in my life", temas segundo y noveno, no fueron promocionados como sencillos. El propio Jackson compuso cuatro de los temas: "Billie Jean", "Beat it", "Wanna be startin´somethin´" y "The girl is mine", tema interpretado junto a Paul McCartney. Los siete singles, por orden de lanzamiento, fueron "The girl is mine" (maravillosa balada en la que Jackson y McCartney disputan por una chica), "Billie Jean" (épico rythm and blues discotequero cuyo origen podría deberse a las cartas recibidas por el cantante de parte de una fan que afirmaba que tenía gemelos suyos), "Beat it" (tema rockero, que incluye un solo de guitarra de Eddie Van Halen, que habla de la necesidad de evitar la lucha y la violencia a toda costa, especialmente cuando es el honor lo que parece que está en juego), "Wanna be startin´somethin´" (tema descartado de su anterior disco que mezcla rythm and blues, pop y música disco), "Human nature" (fabulosa balada que, como el título indica, habla de la naturaleza humana), "P.Y.T (Pretty young thing)" (pegadizo tema funk nunca interpretado en directo en el que aparecen sus hermanas Janet y La Toya en los coros finales), y "Thriller" (la canción más famosa de Michael Jackson sin ninguna duda: funk disco con efectos de sonido de todo tipo, sobre todo del género del terror, y una línea de bajo y sintetizadores abrumadora).
 
     El disco es lo que es a día de hoy gracias a los vídeo-clips que acompañaron a su promoción. Arte en el pleno sentido de la palabra. Historias, pasos de baile, efectos especiales y cameos de distintas personalidades convirtieron los vídeos musicales en algo imprescindible a partir de ese momento. Cuando los 14 minutos de "Thriller" fueron difundidos por MTV el mundo entero quedó paralizado. Y, pese a su duración, hubo de transmitirse en sucesivas ocasiones debido a la descomunal y hasta entonces desconocida demanda por parte de la audiencia. Seguro que todos recordamos dónde estábamos y lo que hacíamos en el momento en que las televisiones dieron por vez primera el vídeo.
 
     Las coreografías de "Thriller", "Billie Jean" y "Beat it" son conocidas en todas partes gracias a esos cortos que conectaron por primera vez en la historia la música y las imágenes. Y, aunque no lo parezca, Jackson se convirtió, además, en un icono de la lucha por la igualdad interracial. Su éxito, sin precedentes en un músico de color, abrió el camino a otros grandes músicos como Prince por citar un ejemplo.
 
     Sin duda, "Thriller", como canción y como disco, cambió para siempre la industria musical. A partir de él, todo fue muy diferente. El mercado musical se convirtió en hiper-rentable y las producciones, los presupuestos y la mercadotecnia fueron en aumento. Y ese es uno de los múltiples legados de un artista incomparable.
 
     En palabras del biógrafo de Jacko, J. Randy Taraborrelli, "en cierto momento, "Thriller" dejó de venderse como un elemento de ocio - como una revista, un juguete o una entrada de cine - y se convirtió en un elemento básico de muchos hogares". Y tiene toda la razón: fue el disco que todos los niños del mundo queríamos tener cerca del equipo musical. En aquél entonces...y ¡aún a día de hoy!    

         

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cataluña y España tras el 25N. Los 3 pecados capitales de Mas



     Apasionante. Así queda la situación política tanto en Cataluña como en España tras las elecciones catalanas del 25N. La opinión pública celebra el gran fracaso de Artur Mas y CiU en unas elecciones que se presentaron más como un plebiscito que como unas autonómicas. Ciertamente, desde el punto de vista meramente catalán, el mensaje soberanista e independentista de Mas no ha calado en el pueblo catalán. Sin embargo, desde el punto de vista español, la cosa cambia: la vía independentista queda hoy mucho más abierta que ayer.
 
     El propio líder de CiU reconoció anoche que la situación queda ahora más complicada que antes. Sin embargo, pese a su descalabro en su lucha por conseguir la mayoría absoluta, añadió que "la suma de las formaciones políticas que están a favor del derecho a decidir es mayoritaria", haciendo un guiño tanto a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como al mismísimo Partit Socialista de Catalunya (PSC).
       
     En efecto, sobre los resultados electorales de ayer caben dos interpretaciones bien diferentes. Por un lado, CiU ha padecido una auténtica debacle al quedarse muy lejos de la ansiada mayoría absoluta (perdiendo 90 mil votos y hasta 12 diputados, pasando de 62 a sólo 50). No obstante, sumando sus cifras a las de ERC (con posibilidad también de añadir al PSC y otras formaciones menores pero que han aumentado muy satisfactoriamente el número de votantes y de diputados obtenidos) podemos ver con meridiana claridad que el proyecto independentista, lejos de perder fuerza, la va a ganar. Y mucho.
 
     Así las cosas, CiU y Artur Mas han sucumbido en la superfície (al no alcanzar la mayoría absoluta), pero, sin duda, han triunfado en el fondo (abriendo, más si cabe, la vía soberanista). Y ello supone, para el Estado español, un peligro enorme. Es decir, dentro del fracaso, no les han salido tan mal las cosas como a mucha gente le pueda parecer.
 
     Y todo ello después de que hayan cometido, siempre en mi modesta opinión, hasta tres pecados capitales. Tres pecados capitales que, dicho sea de paso, no les han pasado excesiva factura. A saber:
1- Artur Mas ha traicionado los ideales políticos de su partido, el cual, desde ahora, ya no puede calificarse de moderado sino de todo lo contrario. Además, deja de ser tan derechista como hasta hace bien poco se autocalificaba.
2- no conocer al pueblo al que se gobierna es el segundo gran error cometido. Pensar que su mensaje soberanista iba a confundir al pueblo catalán demuestra no ser conocedor de la inteligencia, rigor y cordura de sus gentes, las cuales no han mordido el anzuelo presentado por su President.
3- querer engañar es el peor pecado de todos. Sin duda, el tema independista y soberanista, siendo importantísimo para multitud de catalanes, no era más que una cortina de humo destinada a esconder los verdaderos problemas de la sociedad catalana actual: recortes en sanidad y educación, paro, políticas económicas y sociales, etc.
 
     Aún con todo, como he recalcado anteriormente, han salido muy bien parados de este embrollo. No obstante, se les presenta un problema con el que habrán de lidiar de ahora en adelante. Dando por hecha una coalición con ERC, algo lógico tras ver los resultados de ayer, a Mas le será complicado gobernar, a base de recortes, de la mano de un partido, nacionalista, sí, pero plenamente de izquierdas después de todo.
 
     ¿Y en España? Pues eso: peligro. El independentismo catalán, con CiU y ERC juntos de la mano, se va a radicalizar sin ninguna duda, algo que en nada favorecerá a la situación actual de nuestro país. Por tanto, lejos de arreglarse las cosas tras el fiasco electoral de Mas, el panorama se va a complicar en demasía. Será muy interesante, sociológicamente hablando, ver cómo lidian con estas situaciones los partidos nacionales españoles, PP y PSOE.
 
     Hablando en clave catalana, el PP ha subido en 84 mil votos, lo que se ha traducido en un diputado más (pasa de 18 a 19), algo insignificante viendo cómo va a quedar el mapa político catalán. Sin embargo, el PSC sí debe meditar hondamente. Ha perdido 52 mil votantes, lo que se traduce en una pérdida de 8 diputados (pasa de 28 a 20). Nada que ver con hace 20 años, con aquel PSC de Maragall en una Barcelona Olímpica centro del universo. El partido ha perdido, en sólo diez años, 30 diputados y está en caída libre.
 
     En definitiva, parece claro que la gente se ha cansado ya de los partidos mayoritarios y busca ampliar el color de los escaños de su Parlament. Así lo atestiguan las subidas, tanto en votos como en escaños, de partidos como Iniciativa Per Catalunya Verds (de 10 a 13), Ciutadans (de 3 a 9) y Candidatura D´Unitat Popular (de 0 a 3). Por otra parte, el SI (Solidaritat Catalana per la Independència) pierde sus 4 escaños al no contar ya con la presencia de Joan Laporta.
 
     Vienen tiempos convulsos en lo político, tanto en Cataluña como en España. Preparémonos pues...
 
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Quince años sin Michael Hutchence



     El 22 de noviembre de 1997 el cuerpo del líder del grupo australiano INXS fue encontrado, sin vida, colgado de la puerta de la habitación 524 del Ritz Carlton Hotel de Sydney. La versión oficial fue que se ahorcó con su propio cinturón víctima de una depresión probablemente debida a la negativa de su esposa, Paula Yates - quien presumiblemente mantenía una relación con el también cantante Bob Geldof -, de permitirle ver a la hija que tenían en común antes de iniciar la gira que iba a celebrar el vigésimo aniversario desde la creación de la banda.
 
     El grupo, que se formó en 1977, dio su primer concierto el 16 de agosto de ese mismo año, fecha luctuosa en la historia musical universal al ser el día en que murió Elvis Presley. Sus primeros discos, grabados entre 1980 y 1985, fueron dando al conjunto grandes reconocimientos en Australia e incluso en los EE. UU.. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1987 para verlo triunfar a escala planetaria. "Kick" vendió más de 10 millones de discos sólo en EE. UU..

     En este trabajo aparecen algunas de las mejores canciones de la banda ("Need yo tonight", "New sensation", "Devil inside", "Never tear as apart" y "Mystify"), evidenciando una clara tendencia a dejar de lado el new wave para acercarse al rock y al estilo groove. La gira mundial fue un gran éxito, pero también realmente extenuante. Tras ella, el grupo se tomó un merecido descanso. Descanso que Hutchence aprovechó para colaborar en un proyecto nuevo junto a Ian Olsen que llevó por título "Max Q".

     En 1990 conmemoraron sus diez primeros años desde la publicación de su álbum de debut editando un disco titulado simplemente "X". El disco, que contenía temas como "Suicide blonde" y "Disappear", vendió 4 millones de copias y, pese a no alcanzar el éxito de su predecesor, el grupo se embarcó en su gira más apoteósica y multitudinaria. El concierto en el estadio londinense de Wembley fue grabado y salió meses después bajo el título "INXS: Live Baby Live".

     En 1992 lanzaron "Welcome to wherever you are", octavo trabajo de la banda, en el que se incluyeron canciones magistrales como "Taste it", "Baby don´t cry" y "Beautiful girl". Curiosamente, el álbum alcanzó unas críticas musicales magníficas (llegando a ser designado como "uno de los discos del año" junto al fabuloso "Achtung Baby" de U2) pese a no conseguir unas ventas significativas.

     Ese fue el año de la explosión "grunge" en la ciudad de Seattle, cuyos máximos exponentes fueron Nirvana y Pearl Jam. La banda australiana se endureció en su noveno disco, "Full moon, dirty hearts", pero fue el mayor fracaso de su carrera. Se tomaron un descanso tras publicar su primer recopilatorio, que llevó por título "Greatest hits".

     En 1997 publicó el último y póstumo álbum con su cantante de siempre, "Elegantly Wasted", con temas del nivel de "Everything", "Don´t loose your head" y "Elegantly wasted". La gira que iba a presentar el disco, que debía comenzar el 23 de noviembre, fue suspendida sólo 24 horas antes de su inicio debido a la muerte de Michael Hutchence.

     En solitario, Michael sólo pudo grabar un disco. Como curiosidad, "Michael Hutchence" - ese fue su título - vería la luz después de la desaparición del genial cantante. En él aparece un tema ("Slide away") cantado a dúo junto a su amigo irlandés Bono, líder de U2. El grupo siguió en la escena musical hasta 2012, publicando otros tres trabajos. Sin embargo, sus componentes decidieron poner punto y final a su carrera ya que la ausencia de su cantante original les impidió volver a triunfar.

     Hutchence lo tenía todo para triunfar: una buena voz, carisma, capacidad de liderazgo, un físico imponente y una gran facilidad para componer temas de gran éxito. Se le conocieron relaciones con algunas de las mujeres más espectaculares de Australia, como Kylie Minogue y Helena Cristensen. Su desaparición fue, sin duda, una gran pérdida para la música en particular y la cultura en general. De eso hace exactamente quince años hoy...




 

lunes, 19 de noviembre de 2012

La eternidad de Miliki y los payasos de la tele



     Emilio Alberto Aragón Bermúdez. Nacido en Carmona, Sevilla, hace 83 años. Miliki para los amigos. Todos esos niños menores de 45 años que crecimos con él y sus hermanos Gabriel (Gabi) y Alfonso (Fofó). Todos esos que fuimos creciendo y dejando de lado aquellas canciones que tantas y tantas veces nos hicieron reír y emocionarnos en nuestra infancia. Hasta que crecimos tanto que, como en mi caso, nos convertimos nosotros mismos en padres de otros niños que crecen con las canciones de "los payasos de la tele".
 
     Sí, ya sé que ahora quienes se han convertido en ídolos de nuestros hijos son los "Cantajuegos". Pero, siendo sincero, éstos no dejan de ser de alguna manera "hijos" de aquellos, los originales, los primeros, los auténticos payasos que hicieron que cada tarde de sábado - creo recordar que eran esos los días en que se colaban por todas las teles del país - fuera mágica durante bastantes años.
 
     Recuerdo perfectamente aquella época, a principios de los 80. Fue cuando murió el gran Charlie Rivel (probablemente el mejor payaso de todos los tiempos). Y aún me parece ver, ya entre las tinieblas que nos dejan el paso de los años, a otros personajes realmente entrañables, como el mismísimo Torrebruno. Y, por supuesto, a Gabi, Fofó y Miliki. Bueno, realmente a Fofó no lo recuerdo  - murió en 1976 y no me dio tiempo a conocerlo -, pero sí a Fofito, su hijo, sobrino de Miliki y primo de Milikito, Emilio Aragón.
 
     Aquellas tardes de sábado, como digo, eran mágicas gracias al circo en el que reinaban "los payasos de la tele". Los payasos de ahora ya no son como los de aquella época. Los niños tampoco, eso es cierto. Sin embargo, la ingenuidad, tanto de unos como de otros, permitía una conexión mucho mayor, mucho más directa y auténtica. Por supuesto, no todo estaba tan preparado de antemano como en la actualidad, lo que contribuía a que la relación fuera mucho más desenfadada gracias a la improvisación.
 
     Mi hijo está creciendo muy feliz, a Dios gracias. Y los "Cantajuegos" forman parte de su vida como Miliki y sus hermanos, hijos y sobrinos lo hicieron de las nuestras. De la misma manera que nosotros nos sabíamos de memoria todas las canciones de aquellos payasos nuestros hijos cantan también las nuevas canciones infantiles de moda. No obstante, todavía guardo una copia de una grabación de "los payasos de la tele". Y sí, algunas de las canciones se repiten. Un día mi hijo me dijo al escuchar una de ellas, titulada "Un barquito de cáscara de nuez" - porque se la pongo de vez en cuando, por supuesto -: "¡Papá, esa canción es del Cantajuegos! ¿Por qué la cantan estos otros?". Y yo le respondí: "Esta canción la cantan en el "Cantajuegos", pero no es suya, sino de estos payasos que estás escuchando ahora". Me miró sin entender, como es lógico, pero se puso a cantarla.
 
     Aquel circo desapareció de la tele y de nuestras vidas, pero no para siempre. La semana pasada, sin ir más lejos, visitó mi ciudad el "Circo Alegría", propiedad de la familia Aragón. En él, ahora, reinan los payasos conocidos como "los Gabytos". Aunque la maldita crisis económica que nos azota no me permitió poder llevar a mi hijo a una de sus funciones me emocioné enormemente al comprobar que aquello que alegró mi más tierna infancia sigue adelante, aunque sea de una manera menos impactante y mediática a nivel sociológico.
 
     Y ahí es adonde quería llegar en este artículo. Como Charlie Rivel, Torrebruno, Fofó y Gabi, tampoco Miliki morirá del todo nunca. Porque forma parte de nuestras vidas, más o menos directamente, y ello los hará, a todos, inmortales y eternos. Incluso a través de nuestros hijos, nietos, etc. Porque quienes trabajan por sacar unas sonrisas de las almas inocentes que son todos los niños del mundo estarán vivos por y para siempre. Y los necesitamos. Quizás, ahora más que nunca...