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miércoles, 16 de enero de 2013

Ricardo Ten: vivir superando límites





     Ricardo Ten ha estado esta mañana en el colegio de mi hijo para dar una charla, titulada "Vivir superando límites. A 1:36:61 del sueño", a los chicos y chicas de tercer ciclo dentro de una jornada que el centro ha denominado de "motivación y superación personal". El nadador de Benimamet tiene en su currículum 11 campeonatos europeos, 5 mundiales y 3 paralímpicos, además de ser récord-man europeo (su récord mundial de 1:36:61, conseguido en Pekín 2008, le fue arrebatado en la reciente cita londinense).
 
     A los ocho años de edad tocó un cable de alta tensión, se quemó el 70% de su cuerpo, y sufrió la amputación de sus dos brazos y de su pierna izquierda. "Mi máxima preocupación durante los largos nueve meses que permanecí ingresado en el hospital era saber si podría seguir montando en bicicleta", ha asegurado en el acto. Sin embargo, ha añadido, "mi vida cambió, ni para mejor ni para peor, y gracias al apoyo de mi familia y al deporte hoy llevo una vida muy feliz y completa. He viajado por todo el mundo, conocí a mi mujer, Sonia, con quien llevo diez años casado, y he formado una familia. Educar a mis dos hijos es el principal reto que tengo en la actualidad. Creo que no cambiaría nada de mi vida. Y todo se lo debo al deporte".
 
     Ricardo, que ha confesado, para sorpresa de todos, que "antes de mi accidente no me gustaba la natación", ha disputado cuatro Juegos Paralímpicos (Atlanta 96, Sidney 2000, Pekín 2008 y Londres 2012), en los que ha logrado un total de seis medallas: 3 oros, una plata y 2 bronces. Buena parte de sus logros se fundamentaron, desde hace ya años, en el hecho de que su familia "me trató como a uno más, no como a un chico diferente ni especial. Eso me ayudó a desenvolverme con soltura en la vida cotidiana y a superar mi discapacidad. Se lo debo todo y siempre hay que saber dar las gracias a quienes nos ayudan y hacerles partícipes de nuestros éxitos".

     "En el 2002 hubo un impás en el que decidí tomarme un descanso en la natación y la aparqué. Me dediqué a la bicicleta de montaña y al esquí. Llegué a participar en un campeonato de Europa y en un mundial. Pero debía viajar mucho a los Pirineos y al final volví a la natación y, como soy muy competitivo, pronto me puse a entrenar duro y me puse en forma de nuevo y conseguí ir a Pekín". Allí fue donde logró su mejor participación paralímpica: oro y récord mundial en los 100 metros braza, su gran especialidad.

     La frase "el que no se prepara se está preparando para el fracaso", de Benjamin Franklin, siempre ha estado bien presente en la mente de este nadador. "A veces llego a entrenar unas siete horas diarias: cuatro mil metros por la mañana y otros cuatro mil por la tarde, con un par de horas de gimnasio a mediodía". Y "querer es poder" es otra de sus máximas. No en vano, según ha explicado, "al tercer intento me permitieron examinarme del carnet de conducir tras hacer una prueba en un circuito cerrado. Conduzco hace quince o veinte años y, toco madera, todavía no he tenido ningún accidente".

     Respecto a su vida laboral, Ricardo ha explicado a unos entusiastas alumnos (y profesores y padres) sus trabajos como monitor de natación, auxiliar administrativo, administrativo y contable. "Me levanto temprano para estar a las siete en la piscina, me ducho rápido para llegar a las nueve al trabajo, como rápido y mal para ir al gimnasio y vuelvo a la piscina después de trabajar por las tardes. Compaginar todo esto es complicado pero cuando a uno le gusta algo lo hace".

     Sus últimas palabras en el acto han sido las siguientes: "esta vida no es fácil, pero con una actitud positiva se puede disfrutar mucho de ella. Os deseo que hagáis todo lo posible por conseguir vuestros sueños, aunque para ello tengáis que vivir superando límites". Sin duda, todo un ejemplo de motivación y superación personal. 

     Y es que, medallas aparte, Ricardo Ten nos ha demostrado a todos los asistentes - padres, maestros y alumnos - que existen cosas mucho más importantes en la vida y que, en ellas, también es un gran campeón...                  
 

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