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lunes, 7 de octubre de 2013

La predicción del astrólogo. Teo Palacios. Ediciones B. 2013





     Como su propio autor reconoce en los agradecimientos de esta obra, escribir una novela histórica es complicado. Y más todavía si se desea que el resultado final sea lo más aproximado posible a la que fue la realidad de la época tratada. La Sevilla del siglo XI, las taifas, los reinos cristianos y el imperio almorávide son temas de gran dificultad, pues no se conocen demasiadas obras documentales que permitan profundizar demasiado.
 
     Todo ello conlleva tomar una serie de decisiones nada fáciles. En el caso concreto de "La predicción del astrólogo" Teo Palacios decidió, dado que su proyecto era escribir una novela y no ejercer de historiador, acompañar a los personajes reales de otros ficticios que sirvieran para explicar de forma práctica la teoría extraída de sus estudios sobre la época en cuestión. Sin duda, todo un acierto. 
 
     La novela narra uno de los siglos más apasionantes de la historia de nuestro país. Los reinos de taifas, los reinos cristianos del norte y las amenazas del norte de África fueron el caldo de cultivo de alianzas inverosímiles, traiciones desgarradoras, asesinatos viles, guerras sinsentido e intrigas palaciegas diarias. Pero, si hay unas palabras que definen mejor todo lo que Teo Palacios nos cuenta en su obra son, sin duda, venganza y violencia.
 
     Debido a que en la novela se describe de forma minuciosa la historia del reino de Sevilla durante más de medio siglo (1040-1092) es de lógica que algunos de los personajes vayan desapareciendo de la acción, siendo ocupado su lugar por otros más jóvenes. Por ello, creo acertada la decisión de contar la historia a través de cuatro partes bien diferenciadas. En la primera (1040-58) se centra la acción en Ibn Ammar, uno de los poetas más conocidos del siglo XI sevillano; Al-Mutammid, segundo hijo del rey Al-Mutadid, que introduce al poeta en la corte sevillana; e Ibn Zaydun, poeta y consejero del rey y principal enemigo de Ibn Ammar.
 
     En la segunda parte de la historia (1059-70) cobran protagonismo, además de los anteriormente citados, Itimad, esposa de Al-Mutammid; Al-Zarqali, matemático y astrólogo toledano; y Husaam, apodado Halcón Gris. En la tercera (1072-88), entra en escena Abu Becr, hijo de Ibn Zaydun, que seguirá la última voluntad de su padre, siendo el peor peligro para Ibn Ammar. 
 
     No obstante, sin duda, la gran sorpresa la encontramos en la cuarta parte, que se desarrolla en el imperio almorávide entre 1057 y 1086. A diferencia de las partes anteriores, contadas en tercera persona, aparece narrada en primera persona. Desarrolla las peripecias en el norte de África de Ibn Abdún, ceramista de Silves y sobrino de Ibn Ammar, secundario hasta entonces en la narración pero nexo de unión de muchas de las historias contadas con anterioridad.
 
     La poesía, el ajedrez y los rompecabezas que forman parte del tablero de las alianzas y las intrigas de la época están perfectamente pintadas en las páginas de "La predicción del astrólogo". Los personajes se nos muestran reales (lo sean o no) merced a una magnífica caracterización, lo mismo que ocurre con los ambientes en los que se desarrollan las distintas escenas. Ello hace posible que la novela de Palacios sea recomendable para todo tipo de público.
 
     Como único pero a este gran libro haría referencia a algunas faltas de ortografía y discordancias entre femenino-masculino y singular-plural. Ediciones B haría bien en cuidar estos aspectos en sucesivas ediciones (que, sin duda, las habrá, pues bien las merece su autor).
 
       

jueves, 3 de octubre de 2013

Tierra de libélulas. El desentierro. Ramón Cerdá y Nacho Ruipérez. Pre-edición limitada. 2013. Reseña





     Escribir un guión cinematográfico a partir de una novela es la manera habitual de hacer las cosas. O, al menos, la conocida. Pero a Ramón Cerdá le gusta innovar. Tanto que, junto al director Nacho Ruipérez, ha puesto en funcionamiento un novedoso proyecto consistente en novelar un guión cinematográfico de un film todavía no rodado. En efecto, Cerdá adapta a novela, bajo el título de "Tierra de libélulas", el guión original de "El desentierro", de Ruipérez, director de "La victoria de Úrsula" y "La ropavejera".
 
     La adaptación incluye el cambio en el título, que, eso sí, conserva como subtítulo el original de Ruipérez. Sin embargo, no todo queda ahí. En la pre-edición que acaba de presentar (la edición definitiva saldrá en octubre de 2014, justamente en un año), incluye la reproducción de las primeras páginas del guión original, fotografías de algunas de las localizaciones del film proyectado y hasta tres finales diferentes de la historia. Como es de esperar, la edición del año próximo contendrá un único final.
 
     Según el novelista y el director, ambos han disfrutado al máximo de esta experiencia única y hasta ahora desconocida. El escritor ha recibido del director total libertad de creación, con lo que los personajes y la historia han crecido y madurado, hasta el punto de evolucionar hasta un final diferente al inicialmente previsto por Ruipérez.
 
     El título, "Tierra de libélulas", encierra una de las diferencias principales entre el guión y la novela, y viene de la afición de Cerdá por titular sus obras con nombres de animales (mariposas, moscas, abejas, hormigas, etc). No obstante, las libélulas adquieren gran importancia en la obra reseñada.
 
     El argumento sí es común en ambos proyectos: Jordi regresa a su pueblo de nacimiento veinte años después de su partida tras recibir la angustiada llamada de su primo Diego. Su padre acaba de fallecer y su madre se encuentra en un coma irreversible a causa de un fatal accidente de tráfico. La tragedia actual recuerda en cierta medida a otra acaecida dos décadas antes. No obstante, ambas podrían estar relacionadas.
 
     Cuando ya se disponía a volver a Barcelona Jordi decide quedarse en el pueblo e investigar la muerte de su propio padre. Unas extrañas libélulas, un club de carretera abandonado y un mendigo que lo habita en la actualidad le hacen retornar junto a su primo y tratar de averiguar la verdad sobre su padre. "Tierra de libélulas. El desentierro" es una historia de negocios fraudulentos, manipulaciones, corrupción, pasiones desenfrenadas y personajes enigmáticos. Como en todos los thrillers, la verdad es diferente a lo que tenemos ante nuestras narices y el paso de las páginas nos traerá diversas sorpresas, no todas agradables precisamente.
 
     Jordi y Diego desenterrarán algo más que sus propios recuerdos, descubriendo aspectos de sus vidas y las de sus padres que quizás habrían preferido no llegar a conocer jamás. Sin embargo, una vez han comenzado a andar por ese camino ya no hay marcha atrás, por lo que deberán vencer a sus propios fantasmas y a otros rivales mucho más peligrosos, los cuales pondrán en serio riesgo sus vidas.
 
       La inclusión de los tres finales a partir de un común momento divisorio (al más puro estilo Stephen King) me parece una idea que, no siendo novedosa, podría comenzar a utilizarse de manera más continuada. ¿A quién no le gustaría poder elegir el final que crea más conveniente para cada historia? A mí sí. Si el autor te hace disfrutar con la lectura de su obra y, además, te prepara varios finales diferentes, dándote la opción de elegir, te puedes sentir incluso más cercano al escritor y a los personajes de la historia en cuestión. Esta cuestión sería objeto de un interesante debate, sin duda, pero será en otra entrada bloguera. De momento, leed esta pre-edición de "Tierra de libélulas". No os defraudará.
 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Un bronce decepcionante pero meritorio





     Cuando un equipo viaja a en campeonato que ha ganado las dos últimas veces y regresa a casa con una medalla de bronce la decepción suele ser la nota más característica. Pero en muchas ocasiones ni lo bueno es tan bueno ni lo malo es tan malo. Estos chicos nos han acostumbrado tan mal (o tan bien) durante los últimos años que el hecho de no triunfar puede hacer parecer un fracaso algo que realmente no lo es.
 
     Cierto es que la selección española de baloncesto se ha mostrado demasiado irregular en el Eurobasket 2013. Ha jugado once partidos y ha perdido cuatro (contra Eslovenia, Grecia, Italia y Francia), algo impensable a priori. Sin embargo, más que demérito de los jugadores españoles, creo que perfectamente se puede achacar este hecho a la nefasta actitud de la FIBA a la hora de organizar este tipo de campeonatos.
 
     Demasiados equipos y demasiados partidos, más de la mitad de ellos total y absolutamente intranscendentes, han convertido la mitad del campeonato en un soberano aburrimiento más allá de los pocos estudiosos del tema baloncestístico. Todos sabemos, los equipos y los jugadores también, que cuando de verdad se juegan el ser o no ser es en el cruce de cuartos. ¿Para qué tantos equipos y tantos partidos si a la hora de la verdad son los mismos los que van a jugarse las medallas? Para muestra, tres botones: Francia, la selección campeona, se va con el oro tras haber perdido tres partidos (Alemania, Lituania y Serbia); Lituania, la subcampeona, cayó ante Serbia, Bosnia y Francia; y Serbia, séptima clasificada y eliminada en cuartos, ha ganado a los dos finalistas del torneo.
 
     Personalmente, me atraían muchísimo más los torneos de hace un par de décadas (quizás, no tanto). En aquella época todos los partidos eran interesantes. Participaban las dieciseis mejores selecciones, había menos partidos y los finalistas eran los que más partidos habían ganado durante el campeonato. En aquellos campeonatos una derrota condicionaba a ese equipo durante todo el torneo. Creo que era todo mucho más lógico. Y también emocionante. Pero la FIBA busca el negocio. Reunir a personas de muchas nacionalidades diferentes durante tres semanas (una barbaridad, desde luego) para llenar la saca es su objetivo principal. Y hasta eso hace mal. ¡Qué pena ver los pabellones vacíos durante todo el campeonato! Excepto cuando jugaba Eslovenia, claro. En fin, ellos mandan. Pero con su actitud y su sistema de competición sólo están consiguiendo aburrir hasta a las ovejas. Ellos mismos. Pero centrémonos en nuestra selección.
 
     Bronce, sí. Decepcionante, también. Pero si echamos un vistazo a las estadísticas podremos ver que España ha tenido el mejor ataque (78,3 puntos por partido, por encima de los 78,1 de Francia, los 78 de Grecia o los 74,6 de Italia) y la mejor defensa del campeonato (62,8 puntos por partido, por delante de los 68 de Lituania, los 71,5 de Eslovenia y los 71,6 de Francia). Es decir, que la actitud de los jugadores está fuera de toda duda, tanto en defensa como en ataque. Algo que queda demostrado con otros tres datos demoledores. España ha sido la tercera máxima reboteadora (38,7 por partido, sólo superada por Croacia, con 40,6, y Eslovenia, con 40,3), la que más balones ha robado (¡7 por partido!) y la cuarta en perder menos balones (11,8 por partido, por 11,6 de Francia, 10,8 de Italia y 10,7 de Eslovenia). 
 
     ¿Qué ha fallado entonces para no regresar a España con el ansiado oro? Pienso, desde mi modesto punto de vista, que básicamente han fallado estos aspectos:
1- el equipo no ha sabido jugar los minutos decisivos de los partidos igualados. Los cuatro partidos perdidos han sido los únicos que han llegado a los minutos finales muy igualados (Eslovenia, Grecia, Italia y Francia). Los dos últimos se resolvieron en las prórrogas.
2- los jugadores no han sabido matar, deportivamente hablando, esos cuatro partidos. En los cuatro se llegó al último cuarto con ventajas más o menos amplias en el marcador. Ventajas que se diluyeron como el azúcar en el agua a partir de malas decisiones y pérdidas de balón que se deberían haber evitado. Sobre todo cuando es el rival el que debe arriesgar para recuperar el terreno perdido.
3- la excesiva dependencia de Marc Gasol, probablemente el mejor pívot del mundo. Las diferencias de puntos encajados y convertidos cuando no estaba en pista han sido alarmantes, demostrando que no había las suficientes alternativas defensivas y atacantes. Siempre he pensado que por muy bueno que sea un jugador el juego no puede pasar por él siempre. 
4- la falta de un cuatro tirador (tipo Garbajosa). Aspecto básico en los éxitos del pasado que, por desgracia, ha perdido este equipo. Ni Claver ni Aguilar ni Gabriel son ese jugador clave en los esquemas de una selección que quiere ganar el oro. Y eso que los tres, cada uno en sus facetas, han estado a un gran nivel en este campeonato. Lástima que Mirotic no quisiera apuntarse a esta selección.
5- falta de fluidez en los ataques decisivos de los partidos. Y repetición hasta la saciedad de movimientos como el pick and roll. Las defensas pueden adelantarse a un equipo que casi siempre ataca igual, señor Orenga.
 
     En definitiva, que no conviene dramatizar nunca. Y menos cuando el equipo ha dado casi todo lo que tiene. Las ausencias de Pau Gasol, Navarro, Ibaka y Reyes se han notado. Con ellos todo habría sido diferente. Por eso mismo, debemos valorar lo que ha conseguido un equipo con cuatro caras nuevas (un tercio del equipo) y con varios jugadores ejerciendo un rol hasta ahora distinto (véase el ejemplo de Claver, que ha pasado de calentar banquillo a salir de titular). Lo más esperanzador de todo: que sin Gasol, Navarro e Ibaka se ha ganado una medalla en un campeonato, algo muy meritorio. Y, de entrada, el reto era enorme. Sólo la antigua URSS y la antigua Yugoslavia han sido capaces de ganar tres oros continentales seguidos. Y ni la URSS ni Yugoslavia existen ya.
 
     Además, más vale un bronce en el cuello que una coz en la cara...              

Todo lo que cabe en los bolsillos. Eva Weaver. Espasa. Reseña





     Un viejo y enorme abrigo y unas rudimentarias marionetas pueden cambiar la vida de las personas: acompañarlas y servirles de estímulo incluso en las peores situaciones imaginables (o inimaginables). Eva Weaver, alemana asentada en Inglaterra desde se juventud, debuta con esta primera novela, en la que, quizás, intenta quitarse de encima el peso de la losa que muchos germanos sienten sobre sus espaldas pese a haber nacido mucho tiempo después de terminar la II Guerra Mundial.
 
     Con una narrativa directa, sencilla y fácil de leer la escritora alemana construye una historia ficticia basada en escenarios reales (el gueto de Varsovia durante la ocupación nazi y los gulags siberianos de Stalin) que contiene interesantes reflexiones sobre los sucesos acaecidos durante la II Guerra Mundial y los años posteriores. Una novela que cabe leer y analizar con gran atención.
 
     "Todo lo que cabe en los bolsillos" tiene tres partes diferenciadas en cuanto a temática y técnica narrativa. En la primera de ellas, que ocupa dos tercios de su longitud y está narrada en primera persona, Mika cuenta a su nieto Danny un secreto que no conoce nadie, incluida su propia hija Hannah (madre de Danny): su vida como titiritero en el gueto de Varsovia y su relación con Max, un soldado alemán destinado en la capital polaca, con quien se encontró un buen (o mal) día. El alemán sentirá por él una fuerte atracción (le recuerda a su propio hijo, de su misma edad) y le proporcionará pan, mermelada y una cierta protección ante el resto de soldados del III Reich a cambio de que actúe para ellos en sus barracones. Las marionetas salvan a Mika en diversas ocasiones.
 
     Sin embargo, en el verano de 1942, el día antes de comenzar las deportaciones a Treblinka, el nazi y el joven Mika se despiden. El titiritero le ofrenda una de sus marionetas (el "doctor"), aunque Max habría preferido llevarse al "príncipe". No obstante, tras un nuevo encuentro, días después, como agradecimiento, el referido títere acabará en las manos del alemán tras salvar de la deportación a la madre y a la tía de Mika. Tras la guerra, el titiritero logra huir hasta Nueva York, donde vive el resto de su longeva vida.
 
     La segunda parte de la novela, escrita ya en tercera persona, narra el viaje del "príncipe" hasta los gulags siberianos. Una vez liberada Varsovia por los soviéticos los soldados nazis capturados fueron enviados a trabajos forzados al gran territorio de la nieve del norte soviético. Los alemanes viajaron en el mismo tipo de trenes en los que antes habían sido trasladados a los campos de concentración y exterminio los judíos, lo cual hará reflexionar ampliamente a Max: "se cosecha lo que se siembra".
 
     La historia se repetirá: las marionetas, que habían salvado la vida de Mika en el gueto de Varsovia, también conseguirán poner a salvo a Max en el gulag. La figura del "príncipe" llegará a tener tanta importancia en la historia narrada como los propios Max y Mika. Personajes y marionetas están descritos de una manera soberbia, lo que otorga a la acción todavía una mayor verosimilitud.
 
     Respecto a la tercera y definitiva parte de la historia, escrita de nuevo en tercera persona, no creo conveniente desvelar su contenido porque pienso que debe ser el lector quien descubra y viva con emoción estas últimas páginas. Simplemente diré que contiene escenas y sentimientos muy emotivos, aunque el final sea un poco previsible.
 
     Precisamente, esta es la única nota no tan positiva de un libro muy bien construido y documentado en el que aparecen, como secundarios, personajes reales que también tienen una gran importancia en mi primera novela, "El Círculo de las Bondades", como Janusz Korczak (pedagogo, escritor y director del orfanato de la calle Krochmalna), Mordejai Anilevich (líder del ZOB, quien comandó la rebelión judía en abril de 1943), Emanuel Ringelblum (historiador que recopiló los archivos conspiratorios anti-nazis denominados "Oneg Shabbat") o Irena Sendler (magnífica, querida y poco reconocida protagonista principal de mi obra de debut, salvadora de más de dos mil quinientos niños judíos del gueto).
 
     Mucho se ha escrito sobre el tema a lo largo de los últimos setenta y tantos años. Y muchas son las obras de referencia. Por lo apreciado, tanto Eva Weaver como yo hemos utilizado bastantes y muy parecidas. Por todo ello, no puedo concluir esta reseña sin recomendar la lectura de esta obra, también de debut, sobre unos acontecimientos que jamás deberían haber ocurrido y que tampoco debían repetirse (y, sin embargo, por desgracia, sí lo hacen...).       
 
      

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Quiénes sois? Mamen Fernández. Ediciones Hades. Reseña





     Licenciada en psicología por la Universidad Autónoma de Bellaterra, Mamen Fernández publicó a finales de 2012, de la mano de Ediciones Hades, su primera novela, titulada "¿Quiénes sois?". Como bien sabemos, la tarea de dar a luz una primera obra es siempre complicada. Sin embargo, de vez en cuando, nos encontramos ante la agradable sorpresa de leer una historia bien contada, intrigante y hasta absorvente. "¿Quiénes sois?" es un buen ejemplo de ello.
 
     Sin duda, el que la autora sea licenciada en psicología la habrá ayudado a describir tan minuciosamente a los personajes que forman parte de esta magnífica historia. Lucía, quien nos narra en primera persona la sucesión de acontecimientos que componen la novela, es una idealista que piensa, como la autora, que sí es posible un mundo mejor. Estudiante de biología, amante de los animales y amiga de sus pocas amistades verdaderas, decide dejar de lado a una familia que no le aporta nada en absoluto e iniciar una nueva vida en la que compagina sus estudios con un trabajo como cocinera y una colaboración con una protectora de animales, su verdadera pasión. No en vano, siempre se ha sentido atraída por Dian Fossey (cuya historia fue contada en la película "Gorilas en la niebla").
 
     La novela toca tantos temas interesantes que seguramente olvidaré abordar alguno de ellos en esta reseña. Lucía no se muestra nada sociable. Al contrario, odia las aglomeraciones de gente. Su timidez y sus creencias personales sobre la sociedad que la rodea marcan cada una de las acciones en su vida cotidiana. En la Universidad prefiere pasar desapercibida, igual que en su trabajo. Como cocinera, casi no se relaciona con nadie, lo cual agradece. Y con los animales de la protectora (la micro-historia de Nela, una perrita coja que vive en el lugar, es realmente enternecedora) se siente mejor que con la mayoría de las personas. Incluso con sus tres compañeras de piso mantiene una relación más bien distante, aunque respetuosa en todos los sentidos. Será Aida, una de ellas, la que tratará de arrastrarla a fiestas y eventos sociales. Sin demasiado éxito a decir verdad.
 
     De la mano de esta última, que llegará a ser su mejor amiga, Mamen nos describe cómo vive una mujer maltratada por su pareja. No me voy a extender demasiado en ello, pues no debo caer en el spoiler, pero me ha gustado mucho la descripción de la autora sobre cómo se sienten la maltratada (autoengaño, culpabilidad, falta de autoestima, autodestrucción, etc) y las personas queridas de su entorno (impotencia y desesperación). Para mí ha sido una de las partes más interesantes de la novela, sin ninguna duda.
 
     Otro de sus puntos fuertes es la historia de amor que vive Lucía con Álex. Un amor incondicional, intenso y pasional que a todo el mundo le gustaría vivir aunque fuera una sola vez en su vida. Implicación máxima, sinceridad, empatía y mirar el uno por el otro. ¡Casi nada! Y aquí llegamos al nexo de unión de todas partes de la historia de Lucía.
 
     La vida de nuestra protagonista cambiará para siempre desde que entren en ella Helena, Álex, Alberto y compañía. El título de la novela, "¿Quiénes sois?", es en mi opinión acertado ya que es una de las frases más repetidas a lo largo de la misma. El grupo provocará un giro de ciento ochenta grados en la existencia de una Lucía que tratará de explicar todo lo que le ocurre de la manera más racional posible, intentando no aceptar lo que poco a poco se va haciendo evidente ante sus ojos: como todos los demás miembros del grupo, también ella tiene capacidades digamos extrasensoriales, siendo capaz de dialogar telepáticamente.
 
     Como no creo demasiado en este tipo de cosas (telepatía, lectura de mentes, predicción del futuro, curación con las manos y la mente, etc) no me voy a detener demasiado en este punto. Lo que sí debo decir es que todo lo referente a estos temas está tan bien explicado que a uno llega a erizársele el vello en determinadas escenas, lo cual es un enorme mérito por parte de la autora. Tanto que en muchos momentos el lector llega a creer a pies juntillas todo lo que la narradora cuenta sobre ello.
 
     "¿Quiénes sois?" es un alegato contra la violencia en todos los sentidos que esta palabra implica: la crueldad hacia los animales, el maltrado machista y el desgobierno de las sociedades ante una clase política codidosa, corrupta e inhumana. En definitiva, una magnífica crítica hacia quienes no saben amar de forma incondicional el mundo en el que vivimos y todo lo que este contiene.
 
     Como primeriza que es, Mamen Fernández debe ser calificada como autora novel. Sin embargo, atendiendo a la enorme calidad (tanto literaria como humana) que se desprende de esta su primera novela publicada, pronto dejará de serlo. Por lo que a mí respecta, es, desde ya mismo, una de esas autoras a las que trataré de no perder de vista. Una escritora a la que conviene seguir bien de cerca...    
   
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Ladrones de historia. Pablo Núñez. Alrevés Editorial. 2010. Reseña





     A río revuelto, ganancia de pescadores. A través de un refrán español tan conocido como el referido se podría resumir el punto de partida de esta entretenida novela del gallego Pablo Núñez. En efecto, la Guerra Civil Española fue el escenario de una lucha fraticida por la libertad del pueblo español, pero también el objetivo de un codicioso coleccionista y ladrón de arte que en la ficción de esta novela responde al nombre de Rudolph van der Globber, un conde afincado en Suiza capaz de cualquier cosa por reunir las más grandes obras de arte del territorio español.
 
     Leonardo Mendoza, un argentino muy poco escrupuloso, es su fiel servidor. Complacer a su jefe le lleva a asesinar, extorsionar o secuestrar a quien sea necesario con tal de obtener los beneficios deseados. Así, rapta a un capitán republicano apellidado García para ofrecerle un gran negocio: conseguir para el conde todo tipo de obras de arte ubicadas en una España desgarrada por la guerra. El capitán reclutará para tan arriesgada pero bien pagada maniobra a los peores hombres que tiene a su mando.
 
     Una de las grandes tragedias ocurridas durante la guerra que asoló nuestro país fue el hecho de que enfrentó incluso a hermanos. Un ejemplo es el de los Núñez: tres hermanos gallegos que, en la novela, lucharán en los bandos enfrentados entre sí con la esperanza de no llegar a encontrarse cara a cara en el campo de batalla. Ni de recibir una carta anunciando la muerte de alguno de ellos.
 
     Manuel Núñez es reclutado por el bando nacional. Acabará en Valladolid, donde conocerá a un asturiano (Quino) con el que llegará a tener una gran relación de amistad pese a disputar entre ellos sobre la eterna cuestión de si Asturias o Galicia son la mejor tierra del norte español. Ambos serán llamados por Ordóñez, su jefe al mando en el cuartel pucelano, para recalar en una operación especial que tendrá por objeto capturar a los hombres de García, auténticos esquilmadores del patrimonio artístico nacional.
 
     Y al mando de estas operaciones especiales está Juan Vila, un agente sevillano que deberá acabar con las fechorías de García y compañía ayudado, además, por Candela, una de las mejores ladronas de la ciudad. Vila detiene a la ladronzuela tras uno de sus robos y se sentirá culpable de ello al saber los verdaderos motivos de la carrera delictiva de la guapa sevillana: huérfana de padre y madre debía mantener a sus seis hermanos y hermanas menores, algo muy difícil de conseguir simplemente trabajando.
 
     Tras darle vueltas a la situación, Juan conseguirá de Ordóñez que la joven le acompañe en la misión atendiendo a sus grandes dotes de inteligencia y a su maestría en todo lo referente al escondite y al disfraz. Poco a poco se enamorarán perdidamente el uno del otro dando a la novela una dimensión más humana, tierna e íntima.
 
     Las tres líneas argumentales citadas (Van der Globber-Mendoza-García, Manuel Núñez-Quino y Juan-Candela) se desarrollan de manera entretenida y sus personajes se ven envueltos en multitud de situaciones de máximo riesgo: robos, asesinatos, traiciones, dilemas morales y encuentros y desencuentros entre lo correcto y lo incorrecto. Los protagonistas jugarán al gato y al ratón durante toda la acción hasta llegar a un desenlace inesperado en algunos aspectos y algo predecible (único pero que le pongo a la novela) en otros.
 
     Pablo Núñez consigue en "Ladrones de historia" transportarnos a una España siempre bella pese a la crudeza de la guerra. Quizás sea esta una de las razones de peso para leerla. Galicia, Asturias, Madrid, Sevilla, Burgos, Valladolid, Badajoz, etc: sin duda, un viaje en el tiempo a una España que, aun devastada por la crueldad, se nos presenta desbordante de belleza en cada uno de sus puntos cardinales.
 
      

lunes, 2 de septiembre de 2013

El pianista del gueto de Varsovia. Wladyslaw Szpilman. 2000. Turpial & Amaranto. Reseña





     En 1945, una vez liberada Varsovia, el pianista judeo-polaco Wladyslaw Szpilman escribió "Muerte de una ciudad", una autobiografía sobre su supervivencia en una ciudad muerta como consecuencia de la barbarie nazi durante los cinco años y cuatro meses que duró la ocupación. La obra fue publicada en 1946 por la editorial polaca Wiedza. Sin embargo, muy pronto, los comunistas no se sintieron satisfechos con la visión que de la guerra daba el pianista, por lo que fue prohibida su venta y reedición.
 
     Fue en 1998 cuando su hijo se decidió a publicar las memorias de su padre. El título se tradujo rápidamente al alemán, como "La milagrosa supervivencia", y al inglés, como "El pianista". En el año 2000 Turpial & Amaranto trajo esta desgarradora historia a España bajo el título "El pianista del gueto de Varsovia", la cual paso a reseñar a continuación.
 
     Estamos ante uno de los mejores testimonios de los hechos acaecidos en la Varsovia ocupada por los nazis durante la II Guerra Mundial. Un revelador documento, no sólo literario sino ante todo histórico, sobre la política germana respecto al pueblo judío polaco. Pese a centrarse en su propia historia personal el autor describe de forma fidedigna cómo vivió el pueblo judío el exterminio al que fue condenado por las huestes nacionalsocialistas: el encierro en el gueto, la escasa alimentación, las sucesivas vejaciones y humillaciones, los trenes de la muerte, los asesinatos, la inhumanidad.
 
     Especialmente angustioso es el capítulo en el que Szpilman describe cómo su familia (padres, hermanas y hermano) fueron obligados a subir a uno de los trenes con destino a Treblinka. Él, por suerte, pudo evitar el temido viaje cuando estaba ya en la umschlagplatz (plaza de embarque). Pudo esquivar la muerte en repetidas ocasiones a lo largo de la guerra, como si Dios no quisiera que pereciera en el concflicto.
 
     Su trabajo en la radio polaca, sus conciertos en los cafés Nowoczesna, Sztuka o Pod Fontana, sus actividades clandestinas y sus continuas fugas y cambios de escondite nos adentran en su lucha por la supervivencia a toda costa, pasando hambre, frío y soledad extrema cada uno de los días que duró la contienda. La angustia de vivir en una gran prisión al aire libre rodeada de muros coronados por alambres de espino llega a esfixiarnos como lectores, sin poder ni imaginar lo que significaba la vida en tan indignas condiciones.
 
     Otros aspectos a destacar en el libro de Szpilman son el contrabando, las enfermedades contagiosas, los muertos esparcidos por las calles, los cada vez más demoledores decretos alemanes, las polémicas decisiones del Consejo Judío (entre la espada y la pared al tener que obedecer órdenes alemanas a la vez que tratar de defender a sus hermanos), las historias individuales (como la de Janusz Korczak, conocido director de un orfanato del gueto), el odio hacia la policía judía (tan peligrosa o más incluso que la Gestapo y las SS), la extraordinaria rebelión del gueto (1943) o la sublevación de Varsovia (1944).             
 
     No obstante, si hay una palabra que, para mí, sobresale entre toda la maraña de descripciones, sensaciones y situaciones angustiosas aparecidas en este texto es la esperanza. La de que, pese a todo, siempre se debe confiar en la suerte y, sobre todo, en la bondad de las personas. Si algo queda demostrado en "El pianista del gueto de Varsovia" es que nunca hay que perder la esperanza en seguir con vida, en que alguien aparezca para salvarnos del naufragio justo antes de perecer ahogados en la inmensidad del mar.
 
     En efecto, nunca se sabe quien puede lanzarnos un flotador que nos mantenga a flote. En este caso, uno de los salvadores de Szpilman es, justamente, un capitán alemán, Wilm Hosenfeld, quien, pudiendo acabar con su vida prefirió procurarle un escondite má seguro y alimentos para mantenerle con vida hasta la entrada de las tropas soviéticas en Varsovia en enero de 1945. No fue el pianista, sin embargo, el primero en recibir ayuda de Hosenfeld. Magníficos comentarios del capitán nazi a modo de entradas de diario ilustran las últimas páginas de un libro que no puedo dejar de recomendar a quien lea esta reseña.
 
     En 2002 Roman Polanski llevó a la gran pantalla esta historia protagonizada por Adrien Brodi. No obstante, como suele suceder en el 99% de los casos, pese a la espectacularidad de la película, pienso que es mucho mejor leer de primera mano las palabras escritas por el propio protagonista de una historia. Una cosa es arte. La otra, la vida pura y dura. Y siempre vale la pena vivirla...y leerla.
 
  

martes, 25 de junio de 2013

Stoner. John Williams. 1965. Baile del Sol (2012). Reseña





     Comienzo a escribir esta reseña con cierto temor, algo muy poco común en mí. Cuando un libro me gusta y decido reseñarlo en mi blog suelo tener bien claro lo que quiero decir sobre él. En este caso no es así. ¿Por qué? Pues muy sencillo: veo tremendamente complicado escribir todo lo que la lectura de esta novela me ha hecho sentir. Es una obra que toca tantos temas que se hace difícil expresar con palabras los sentimientos que de ella emergen en cada una de sus páginas. Y de todo ello surge en mi mente una pregunta: ¿cómo es posible que haya pasado desapercibida durante tantos años una novela que debería ser considerada un clásico de la literatura estadounidense (y mundial) del siglo XX?
 
     Lo primero que llama la atención en "Stoner" es su estilo narrativo. Se trata de una prosa elegante que crea una gran empatía con su protagonista principal. Williams demuestra tener una fuerza brutal para narrar historias cotidianas, quizás con la emoción contenida de quien ha amado y sufrido a partes iguales en su vida. La novela está escrita con sencillez, sin aspavientos ni alardes literarios, pero con una honestidad devastadora, cercana, reconocible y que sumerge al lector en un maremagnum de sentimientos y emociones que lo sobrecogen por su gran realismo.
 
     "Stoner" está escrita con el mejor estilo literario que pueda existir: la razón. Y su sencillez contribuye a crear una narración vibrante y genial que nos atrapa. Estamos, sin duda, ante una novela bien contada, bien escrita, conmovedora y fascinante que quita el aliento en muchos momentos de su desarrollo. Una obra de arte que debería ser más conocida (y reconocida). Un perfume exquisito: ese que sólo utilizamos en las ocasiones más especiales y que tratamos que nunca llegue a su final. 
 
     Cuando terminé de leer la novela de Williams lo hice con una doble pena: primero por el simple hecho de acabarla, lo cual puso fin a unas horas de enorme disfrute literario; y en segundo lugar por haber leído la historia de una vida intensa pero no suficientemente aprovechada y disfrutada. Y es que William Stoner es un personaje tímido, inocente, delicado, estoico y casi indolente que a lo largo de su vida va renunciando a vivir la vida en plenitud. Su estoicismo e indolencia nos deja perplejos en muchas de las escenas, viendo cómo acepta, con la máxima dignidad, eso sí, las miserias, las decepciones y los problemas que van apareciendo en su vida cotidiana.
 
     Y, sin embargo, pese a su imperfección, nos transmite una firme sensación de paz, quietud, equilibrio y reconfortante lucidez. Es un personaje muy intenso, inolvidable, entregado a los libros, al saber y a su trabajo que constituye un retrato magistral de un hombre válido, virtuoso y, como ya he dicho anteriormente, lleno de imperfecciones. Stoner es un personaje público (por ser profesor de la Universidad de Misouri) pero anónimo a la vez que tiene un calado excepcional.
 
     Uno de los puntos fuertes de la obra de Williams es la indudable fuerza de los personajes que la componen. Todos están retratados a la perfección, también con sencillez y honestidad, lo que hace que el lector los ame o los odie, involucrándose en la historia sin poder evitar sentir lo mismo que cada uno de ellos.   
    
     Archer Sloane, el profesor de literatura inglesa de Stoner, cambiará la vida de nuestro protagonista para siempre al transmitirle su amor por la literatura, algo que llevará a que Will decida no regresar a la granja de sus padres para dedicarse a estudiar literatura e introducirse en el mundo de la docencia. Este será uno de los pocos actos de rebeldía de Stoner durante toda su vida.
 
     El puzzle de "Stoner" se compone a base de historias corrientes: una esposa odiosa, una hija que se distancia de sus padres, un amor tan intenso como imposible, una amistad poco cercana pero siempre presente, corruptelas universitarias y la intromisión de la Universidad en la vida privada de sus profesores. No obstante, además, es un viaje a los EE. UU. de la primera mitad del siglo XX, con sus dos guerras mundiales y la crisis del ´29 como telón de fondo. Una crisis que pone de manifiesto una gran diferencia entre el pasdo siglo y el actual: en los EE. UU. del ´29 eran los banqueros quienes ponían fin a sus vidas debido a su mala gestión empresarial. Qué diferente a la actual situación, ¿verdad?
 
     John Williams nos presenta una Universidad de la América profunda del siglo pasado. Y lo hace de forma magistral, con todo lo bueno y lo malo que allí hubo, a través de un personaje que quizás sea un alter ego de su propia persona, pues la novela tiene un trasfondo autobiográfico bastante indudable: tanto Williams como su personaje Stoner fueron profesores de literatura inglesa en la Universidad de Misouri.
 
     Resulta increíble que una novela que pasó desapercibida durante tanto tiempo haya conseguido hacerse un hueco en el mundo literario muchos años después del fallecimiento de su autor. Un reflejo de que el futuro de una obra no siempre está ligado al éxito que tenga en los primeros meses después de ser publicada, algo de lo cual me alegro enormemente. 48 años después de su publicación "Stoner" está de plena actualidad en nuestro país gracias a una pequeña editorial tinerfeña llamada "Baile del Sol" que ha apostado por una joya costumbrista que ha de guardarse en un lugar bien especial.   
 
 

domingo, 16 de junio de 2013

Pedro Guerra celebra sus 30 años en la música en Gandia





     Pedro Guerra volvió a conmover al público de Gandia. Descalzó sus pies como en sus primeros años y fue dosificando los numerosos destellos de su innegable genialidad durante dos horas intensas y realmente emocionantes en el jardín de la Casa de la Marquesa. Sus toques de humor y sinceridad entre los temas aportaron más magia todavía a un recital que será recordado muchos años por todos los asistentes.

      Desde "Canciones" hasta "Cuando Pedro llegó" el músico de Güímar, Tenerife, islas Canarias, desgranó muchas de sus mejores composiciones a la vez que explicaba a la audiencia diversos aspectos de las mismas o de su propia vida. Las referencias a sus inicios con Taller Canario ("Nadie sabe" y "Contamíname"), a su tierra de nacimiento ("Siete puertas"), a Madrid ("Debajo del puente") y a su padre ("Papá cantó") fueron recurrentes a lo largo del concierto.
 
      Acompañado únicamente de su guitarra reivindicó la calidez de la gente canaria, rememoró la frialdad que sintió a su llegada a Madrid y recordó sus inicios en la capital en Libertad 8 ("Pasa"), donde comenzó a sentirse como en casa y también a hacerse más y más conocido semana tras semana. Sin duda, Libertad 8 fue para él en aquella época un refugio en el que "hace menos frío que en la calle".
 
      Además, el magnífico pero humilde cantautor tuvo tiempo de mostrar y tocar con la vieja mandolina de su padre (repleta de confeti en su interior, lo que utilizó para reflexionar irónicamente sobre algunos aspectos de la actualidad nacional) y también con un timple, instrumento típico canario con el que deleitó a los asistentes con el tema central de la banda sonora de la película "Mararía". "Raíz" volvió a ser un momento importante del recital, igual que "Ofrenda", tema que sirvió para que el tinerfeño comparara la festividad del uno de noviembre entre España y México, donde se celebra "de una manera mucho más especial y alegre que en nuestro país".
 
      Especialmente emotivos fueron los minutos en los que el de Güímar enlazó seguidas las canciones "Cuna vacía" y "La maestra", momento en que reflexionó sobre los niños robados, especialmente los de época franquista, cuando el colectivo de las maestras fue tan perseguido "por el delito de enseñar a leer y escribir a los niños para tratar de asegurarles un mejor porvenir". Sendos mensajes hacia la Iglesia, "que se negó a perder su poder en la educación de este país", y la monarquía, "que caerá por su propio peso" y que "está haciendo una gran labor por la III República", fueron ovacionados por la concurrencia.

     Y tuvo tiempo para referirse a la actualidad política europea. Así, dedicó "Mar de Mármara", otra de sus nuevas composiciones, a las cuatro víctimas de las manifestaciones en Estambul. Calificó al movimiento reivindicador del país euro-asiático como "el 15M turco; un 15M en el que hay muertos". 
 
      Entre la sinceridad, los guiños irónicos y los temas sensibles y humanos del maestro canario todo desembocó en un final de concierto en que sonó, como era de esperar, "Contamíname". Y en los bises llegaron, entre otras joyas, "Casas antiguas", tema capital para quien escribe estas líneas (de su letra salió el título de mi segunda novela, "Almas Suspendidas"), la dramática "El marido de la peluquera" y "Cuando Pedro llegó", también de notable importancia en la referida obra de un servidor.

     En un ambiente íntimo adornado por velas como ofrenda Pedro Guerra celebró en Gandia sus tres décadas en la escena musical. Desde aquí ya sólo cabe desearle otros treinta años más igual de exitosos y productivos para disfrute suyo y nuestro y que sus pies descalzos no tarden demasiado en volver a pisar uno de los escenarios gandienses. Maestro: ya te estamos esperando nuevamente. Gracias por tu música y tus maravillosas letras.



 

lunes, 10 de junio de 2013

La estepa de los malditos. Antonio Pascual-García. 2012. Reseña





     Tras su debut con "Entre dos mares", novela que aborda el poco conocido pero interesante tema del genocidio armenio, el escritor de Torrente Antonio Pascual-García vuelve con su segunda obra, "La estepa de los malditos". Ambas han sido publicadas por la Editorial Círculo Rojo. Y las dos son de temática histórica.
 
     María, sobrina de Lenin, acompañada de su novio Aran, armenio, regresa a Moscú, donde el flamante dirigente de la revolución bolchevique le ha conseguido un trabajo en una de las escuelas de la nueva capital soviética. Nadezhda Krupskaya, la mujer del bolchevique, introducirá a su sobrina en el arte de la docencia en una Rusia devastada por la revolución, el hambre y la guerra civil.
 
     Lo que parecía iba a ser un trabajo tranquilo se convertirá pronto en una ocupación angustiosa debido al envío de Marina, madre de una de sus alumnas, a un gulag de Siberia. Mijail, el amante anarquista de Marina, también es enviado al infierno de nieve del norte de la Unión Soviética. La esposa de Lenin se encargará de conseguir la huida de ambos, que se encontrarán y reharán su vida en un orfanato de Ucrania.
 
     A medida que la salud de Lenin se va deteriorando va cobrando protagonismo la figura de Jozef Stalin, quien tiene como propósito llegar al poder a toda costa y extender todavía más el terror rojo por todos los rincones de la nueva Unión Soviética. La revolución bolchevique no ha hecho más que comenzar.
 
     La novela recorre una serie de sucesos reales conocidos por todos nosotros: la muerte de Lenin y la llegada al Kremlin de Stalin, la persecución de éste hacia las figuras importantes del bolchevismo (León Trotsky (asesinado por Ramón Mercader en su exilio mejicano), la propia Nadezhda, Bujarin, etc), las hambrunas provocadas por las colectivizaciones, las deportaciones masivas a los gulags siberianos, el acercamiento a la Alemania de Hitler de cara a un futuro reparto de Polonia o los preparativos de lo que acabó siendo la II Guerra Mundial. En suma, Antonio nos propone un repaso de los hechos más destacables de la URSS de los años veinte y treinta.
 
     De entre todo ello emerge la sorprendente humanidad de Nadezhda, mujer altamente preocupada por el futuro de su país y de cada uno de sus ciudadanos. Hasta el punto de llegar a poner en grave peligro su propia vida por facilitar la de sus amigos más cercanos. Sin duda, uno de los puntos fuertes de la novela, al margen, claro está, de los sucesos históricos ya reseñados.
 
     "La estepa de los malditos" es un libro cuya historia se hace interesante y se lee con suma rapidez al estar estructuradas sus doscientas páginas en cuatro partes divididas en capítulos cortos y atractivos, lo cual consigue mantener el interés y querer continuar con el capítulo siguiente. Además, algo muy de agradecer, es que pese a ser la continuación de "Entre dos mares" se puede comprender todo perfectamente al estar escrito de manera que no sea estrictamente necesario haber leído la anterior. Dado el intrigante final de esta segunda novela, ¿acometerá el autor una tercera y definitiva? La respuesta, en los próximos meses...
 
 

viernes, 7 de junio de 2013

La familia Moskat. Isaac Bashevis Singer. 1950. Reseña





     Isaac Bashevis Singer fue un escritor polaco de origen judío que emigró a Estados Unidos en 1935, cuando comenzó a insinuarse el interés de Hitler en el corredor polaco. Hijo y nieto de rabinos vivió en el barrio judío de Varsovia, donde se hablaba yiddish (idioma con el que él mismo escribió todas sus obras) y pudo observar el creciente antisemitismo en forma de pogroms (destrucción y expolio de sus propiedades por parte de la población polaca). En 1978 se le concedió el Premio Nobel de Literatura.
 
     La aquí reseñada "La familia Moskat" está considerada su mejor novela. Constituye, sin duda, una enorme crónica de la vida de los judíos de la capital polaca durante el primer tercio del siglo XX. Un homenaje a una sociedad y una cultura que serían arrasadas por la barbarie (no sólo) nazi. Singer describe en ella la complejidad de una cultura donde se podían encontrar filósofos, negociantes, sionistas acérrimos, rabinos tradicionalistas, modernos librepensadores, etc. El contraste entre la tradición y la modernidad será una de las características más llamativas de la trama a lo largo del libro.
 
     Multitud de historias, escenas y personajes se entrelazan a base de capítulos y apartados cortos en los que la narrativa constante y rítmica y los diálogos fluidos y vivos mantienen el interés en todo momento, describiendo con soltura el bullicio de las calles, todo tipo de celebraciones judías e incluso los distintos tipos de vestuarios y platos típicos de la sociedad judía de la época tratada. Una sociedad en la que tuvieron que convivir personajes bien variopintos.
 
     Alrededor de la familia Moskat, capitaneada por Meshulam Moskat, un hombre muy hábil en las finanzas que edificó, invirtió y especuló en bolsa hasta llegar a poseer una gran multitud de edificios de los alquileres de los cuales vivían sus hijos y nietos, iremos conociendo todo tipo de personajes. Desde el depresivo existencialista Asa Heshel hasta el disoluto y vividor tío Abram Shapiro, pasando por el oportunista administrador y consejero de los Moskat, Koppel Berman, la dulce enferma Hadassah, la carente de autoestima Adele o el resto de familiares sanguíneos o políticos.
 
     El único aspecto que lastra un poco la acción de la novela es la gran cantidad de personajes que en ella aparecen. En ocasiones uno ha de detenerse y pensar sobre ellos para poder seguir la trama de forma adecuada. Sin embargo, finalmente, el lector no se pierde entre sus páginas debido a que Singer se centra en sólo algunos de ellos, dejando al resto como secundarios que aparecen en momentos más puntuales.
 
     Desarrolada durante treinta años la novela plasma a la perfección los profundos cambios acontecidos en la sociedad judía del primer tercio del siglo pasado: la huida de muchos de ellos a Estados Unidos (el propio escritor entre ellos), los fanáticos tradicionalistas que siguen opinando que el Mesías llegará para ayudarles a salvar todas sus dificultades, y los más modernos, los sionistas, quienes, esperando al Mesías, deciden forzar una solución para su pueblo en forma de emigración a Palestina, su tierra prometida.
 
     Todos estos constrastes dan un gran colorido al barrio judío de Varsovia de hace un siglo. Entre las mujeres encontramos a las que se peinan con trenzas enroscadas hasta que se casan y se rapan el pelo para ponerse las famosas pelucas de matrona, pero también a las que lucen por siempre sus cabellos originales y las costumbres tradicionales se las traen al pairo. Y entre los hombres, tres cuartos de lo mismo: podemos ver a los clásicos judíos de ropajes negros y largas barbas y también a otros afeitados y, por tanto, desafiantes.
 
     "La familia Moskat" no es una novela alegre. Básicamente por tres motivos: el personaje principal, Asa Heshel, verá cómo se quedan por el camino todas sus ansias vitales para dejar paso a una especie de nihilismo en el que sólo el placer y el presente cuentan en un mundo egoísta; la tradicionalista sociedad judía y la propia familia Moskat se irán desintegrando y enfrentando, sobre todo al morir su alma mater, Rob Meshulam; y la idea de pareja parece también ir desapareciendo ya que no hay ni un solo matrimonio feliz en toda novela: al contrario, los divorcios están a la orden del día, al igual que las infidelidades.
 
     La más conocida obra del más popular escritor judío ha de servirnos para reflexionar sobre la historia, sobre la humanidad y sobre el Holocausto. Sólo así será posible evitar sucesos como los que acaecieron justo en el momento en que se pone el punto y final a esta formidable novela. Muy recomendable, sin duda.
 
          

lunes, 3 de junio de 2013

El encantador de abejas. Ramón Cerdá. Edición especial décimo aniversario. 2013. Reseña




     El escritor ontinyentí Ramón Cerdá ha revisado y reescrito, con motivo del décimo aniversario de su primer lanzamiento, su novela más sangrienta hasta la fecha, "El encantador de abejas". Una historia que se centra en la figura del conocido asesino londinense Jack el Destripador. ¿Puede ser que todavía esté entre nosotros? ¿Cómo es posible que esto llegue a suceder de verdad? 
 
     La novela discurre en torno a cuatro épocas y ambientes diferentes: en el año 0, en Belén, un centurión romano se enfrenta a un ejército de abejas y sale victorioso justo antes de matar, por orden de Herodes, a una gran cantidad de niños inocentes; en 1888, en Londres, Jack el Destripador asesina y descuartiza a cinco mujeres y desaparece sin dejar huella alguna que indique a Scotland Yard su verdadera identidad; en 1962, en Valencia, María es asesinada en su casa mediante métodos que recuerdan al famoso asesino de la capital inglesa; en el 2003 (fecha de escritura original de la obra ahora revisada), también en Valencia, un nuevo asesino se dispone a actuar. ¿Qué relación pueden tener entre sí estos cuatro hechos?
 
     Los protagonistas principales de la narración son de distintos orígenes y condiciones sociales. Alberto es un parapléjico que se esconde de la sociedad junto a su madre, enferma de alzheimer y parkinson, y cuyo único contacto con el exterior se da a través de internet. Por este canal, gracias a un chat, conoce virtualmente a "Ripper", nick de un funcionario de correos a punto de jubilarse que, curiosamente, está relacionado con el asesinato de una tal María, suceso acaecido, precisamente, en la casa en la que viven ahora Alberto y su madre.
 
     Juana y María son dos hermanas que, pese a llevarse un año, son casi idénticas. La primera es jueza; la segunda tiene extraños sueños y, firme seguidora de la teoría de la reencarnación, hasta recuerda diversos pasajes de sus vidas pasadas. Consuelo, protagonista secundario de varios títulos del mismo autor, es un espiritista que pasa de los sesenta y tiene una gran capacidad de comunicación espiritual.
 
     Mary Jane Kelly es la última de las cinco víctimas atribuidas a Jack el Destripador. Florence Elizabeth Chandler (Maybrick de casada) fue la primera mujer norteamericana condenada a la horca por asesinar a su esposo, James Maybrick, todavía a día de hoy, principal sospechoso de ser el asesino Jack el Destripador, aunque esto no es algo probado.
 
     Como he comentado al principio, las cuatro historias se irán entrelazando a lo largo de la narración de Cerdá. Una narración fluida, directa y sencilla que, a base de veintiún cortos capítulos, describen con todo lujo de detalles los sucesos más escalofriantes vividos en los tres escenarios diferentes. El propio autor reconoce que esta es su obra más sangrienta. Y, desde luego, razones para afirmarlo le sobran.
 
     En esta novela de terror y ficción histórica aparecen escenas de canibalismo al más puro estilo Hannibal Lecter, una larga lista de asesinatos realmente escabrosos y tienen cabida, al margen de los protagonistas ya descritos, otros históricos como John Merrick, más conocido como "El hombre elefante", y María y José, un matrimonio que se hizo famoso en el Belén del año 0...
 
     "El encantador de abejas" es un libro que narra la historia de un odio que ha perdurado durante más de dos mil años y cuyo destino parece condenado a repetirse una y otra vez a lo largo de la Historia de la humanidad, siempre con fatales consecuencias. Una novela en la que una misma víctima puede llegar a ser asesinada, descuartizada y hasta comida varias veces en épocas y lugares diferentes. ¿Puede seguir vivo Jack el Destripador? ¿Crees en la reencarnación?
            

martes, 28 de mayo de 2013

Holocausto Manhattan. Bruno Nievas. Ediciones B. 2013. Reseña





     Este mes de mayo ha visto la luz la segunda novela de Bruno Nievas, el escritor almeriense que revolucionó el mundo digital con su primera obra, "Realidad Aumentada", también reseñada en este blog el año pasado. He de confesar que esperaba esta nueva entrega con ganas. Su debut me pareció digno de un escritor a seguir. Con "Holocausto Manhattan" me ha terminado de convencer. Os explico el por qué de este convencimiento.
 
     Nos encontramos ante una novela de intriga y suspense que, como tal, debe mantener al lector en tensión permanente mediante continuos giros inesperados, un ritmo vertiginoso, gran crudeza en narraciones y descripciones y pequeñas dosis de información que dejen más datos para más tarde. Todos los requisitos anteriores están magníficamente conseguidos en esta trama.
 
     Si a todo ello unimos el hecho de que las distintas líneas temporales están muy bien enlazadas, que las escenas principales se nos muestran desde diferentes perspectivas ya que cada personaje nos las "describe" desde su propia perspectiva y que los personajes (algo estereotipados, eso sí, siendo éste aspecto el único pero a la novela) están retratados al milímetro, podemos afirmar que estamos ante una trama perfectamente urdida por el autor.
 
     El cuadro se completa con una extraordinaria documentación, tanto histórica como científica, lo cual contribuye, por una parte, a ambientar perfectamente los escenarios en que se desarrollan los capítulos y, por otra, a cumplir con otro de los propósitos de la literatura: entretener y, además, enseñar. En efecto, con Bruno Nievas se aprende de historia (Auschwitz) y de ciencia (ondas binaurales y realidad aumentada), lo cual otorga un valor añadido a sus obras, algo nada desdeñable en los tiempos que corren.
 
     Como el propio autor reconoce en sus notas finales la novela trata muchos puntos reales, más de los que el lector pueda intuir al desgranar sus páginas. Algo estremecedor, sin duda. En efecto, existió Auschwitz, existe el terrorismo internacional y existen las ondas binaurales, quizás las drogas del futuro (¿y también del presente?). Y en este punto he de aludir a la otra finalidad de la escritura: hacer pensar y reflexionar a quien nos lee. Aspecto este que también encontramos en este libro.
 
     Mediante un estilo diferente, propio, fresco y desenfadado, común en quien disfruta escribiendo, Bruno nos presenta, sin tapujos, lo mejor y lo peor de la especie humana, el bien y el mal, lo conocido y lo desconocido (y explicando su por qué). Con una prosa adictiva (como las referidas ondas binaurales) nos muestra, además, el poder creciente de las redes sociales en nuestra sociedad y cómo bien usadas éstas pueden ser formidables. Y también poderosamente destructivas en caso contrario. Como la ciencia misma, vamos. 
 
     Antes de finalizar la reseña debería escribir unas líneas sobre la sinopsis de la novela. En este caso, sin embargo, para no adelantar nada sobre su inquietante contenido, veo más propio copiar textualmente la que aparece en la contraportada del libro en su versión en papel:
 
"Septiembre de 2010. Mike Brenner imparte una clase en la universidad sobre ondas binaurales, un tema que le preocupa por las graves adicciones que generan y que nadie parece estar detectando. Poco antes, una camioneta de reparto está a punto de caer al río Hudson. Su conductor logra evitar el accidente, salvando así de una muerte segura a su familia, rehenes de unos tipos que quieren asegurarse de que cumple con su misión: transportar una bomba atómica al centro de Manhattan".
 
"Febrero de 1944. Leon Yeser, un adolescente judío, es separado de su madre y de su hermana pequeña nada más bajar de uno de los «trenes de la muerte». Al intentar ayudarlas es brutalmente golpeado por un soldado nazi, al que mira fijamente a los ojos. Entonces, algo sucede. Poco después el nazi, tembloroso, llama a la puerta del bloque 10 para pedirle ayuda a la única persona que puede entender lo que acaba de sucederle: el doctor Josef Mengele".
 
"Un thriller de acción trepidante y ritmo vertiginoso, que te dejará sin aliento por la agilidad de su trama y las impresionantes revelaciones que contiene".       
 
     Bruno nos regaló "Realidad Aumentada" tras varios rechazos editoriales. Muchos fuimos quienes nos la descargamos gratis desde su propia web. Ahora, teniendo sus dos obras publicadas en papel, no se olvida del mundo digital. Es más, lucha por conseguir precios bajos en los libros digitales. Así, ha logrado que "Holocausto Manhattan" esté disponible en Amazon por menos de 3 euros, algo muy de agradecer, sobre todo, en estos tiempos convulsos. Una razón más para descargarlo de forma legal. Os aseguro que vale la pena.

martes, 14 de mayo de 2013

Gandia Bàsquet 2012-13: presente y futuro de un club en apuros





     Este fin de semana ha finalizado la liga en el grupo B de la EBA 2012-13. Y lo ha hecho con el Gandia Bàsquet en una décima posición que deja a propios y extraños bastante cariacontecidos. Se ha salvado la categoría, cierto, pero muchos esperábamos mucho más de un equipo que debería haber luchado por metas bien diferentes. Los de La Safor, con 12 victorias y 16 derrotas, han terminado a 3 partidos del descenso directo y a 6 de los play-offs de ascenso.
 
     Tras el descenso de la temporada pasada la directiva, previa asamblea de socios, acordó junto a éstos no aceptar la invitación recibida por parte de la FEB para salir de nuevo en LEB Plata. La situación económica demandó entonces poner los pies en el suelo y no asumir riesgos innecesarios y difíciles de cumplir en los tiempos de crisis que vivimos en la ciudad y en todo el Estado español. Algo que aplaudo desde estas líneas. ¿Qué es lo que ha fallado pues para que un club de notable fama en el basket nacional haya naufragado en este curso baloncestístico, tirando por tierra buena parte del renombre alcanzado en épocas no tan lejanas?
 
     Comencemos por los objetivos y las aspiraciones. La directiva, poco contenta con ciertas actitudes del entrenador Víctor Rubio, y consciente a la vez del merecido buen cartel de éste en la ciudad, le ofreció un proyecto deportivo falto de ambiciones y de objetivos motivadores, amén de reducir su nómina al cincuenta por ciento, nada más y nada menos. Conociendo a Víctor, ganador nato, estaba claro que no la aceptaría, sobre todo por la parte deportiva. Problema resuelto.
 
     Roberto Hernández fue el elegido para capitanear la nave morada tras "deshacerse" de Rubio. El objetivo: mantener la categoría EBA. El técnico duró cinco jornadas (consiguiendo una victoria y cosechando cuatro derrotas). Atraído por una oferta deportiva del baloncesto femenino húngaro decidió marcharse, como habría hecho cualquier hijo de vecino en su situación. El club debió moverse rápido para buscarle un recambio. Y llegó Quique Roig, proveniente del Godella, equipo situado a la cola de la tabla en Primera División Nacional.
 
     Continuemos con la plantilla. Para mi gusto, bastante descompensada. Aunque no soy entrenador (¡Dios me libre!). El quinteto titular, ciertamente, uno de los mejores de la liga. El juego interior muy potente pero sin recambios de garantías. Guille Gitterer (15 puntos, 9 rebotes y 17 de valoración de media en los 21 partidos que disputó antes de ser invitado a marcharse tras ser ofrecido a algunos equipos valencianos, alguno de los cuales ha contado con la presencia de otros exgandienses...) y Chemari Morales (10 puntos, 7 rebotes y 13 de valoración de media en los 28 encuentros disputados) han sido los mejores del equipo con diferencia. En cambio, el juego exterior, mucho más nutrido en cuanto a efectivos, ha carecido de un referente claro en ataque, algo que se intentó subsanar con el fichaje de Griffin Reilly, el cual podría haber aportado más que esos 14 puntos, 6 rebotes y 9 de valoración de media en sus 24 partidos (eso sí, con porcentajes de tiro bastante mediocres en muchos de ellos).
 
     ¿El resto? Salvo la explosión del canterano Carlos Gil, la sorpresa positiva del año, muy poco más. La falta de continuidad de Antonio Segovia (sólo ha podido disputar 18 encuentros debido a sus problemas físicos), la irregularidad e intermitencia de los bases Álex Camarena y Carlos Alagarda, el bajón de Piti Catalá en ataque, la escasa o nula presencia en cancha de Alberto Triguero, Carles Mañó o Vicente Úbeda, la garra pero escasa calidad de Manu Campi y la notable falta de confianza de los técnicos en Vicente Santamatilde (un hombre que debería haber sido más importante en este equipo) han contribuido al naufragio de un barco que contaba con un quinteto potente pero carecía de recambios de garantías. 
 
     Resultado de todo ello: esta temporada el Gandia Bàsquet ha sido el tercer peor anotador de la competición (1954 puntos, 69,8 de media por encuentro), sólo por detrás del Santa Cruz de La Palma y del San Isidro, y el cuarto peor defensor (2117 puntos, 75,6 de media por encuentro), sólo por delante de Albacete, Universidad Politécnica de Valencia y Santa Cruz de La Palma. El equipo ha competido razonablemente bien en casa, donde ha conseguido 8 victorias y 6 derrotas. Sin embargo, como visitante, el balance ha sido de 4-10, perdiendo por una media de 18,4 puntos de diferencia. De esos diez encuentros perdidos no se pudo ni competir en cinco de ellos (derrotas apabullantes en Azuqueca (por 24 puntos), Rivas (25), Santa Cruz (29), Quintanar (30) y Alcobendas (35)), dando una imagen lamentable.
 
     Sí, ya sé: las estadísticas son frías y no siempre sirven para explicar ciertos aspectos. Pero a veces sí. Las cuatro victorias como visitantes fueron en Santa Cruz de La Palma (ante el colista de la competición, un equipo que se fue desintegrando a lo largo de la liga y que al final disputaba sus encuentros con sólo 6 o 7 efectivos, algunos de ellos demasiado jóvenes), Albacete, Murcia y Valencia (curiosamente, las pistas más cercanas a Gandia geográficamente hablando). ¿Casualidad? Me temo que no.
 
     Los viajes del equipo a lo largo de la liga han sido, como en temporadas anteriores, dignos del más ilustre representante del esperpento, don Ramón María del Valle-Inclán: noches sin dormir esperando enlaces en aeropuertos, interminables viajes en bus para llegar a los pabellones con una hora de antelación a la disputa de los encuentros, jugadores comiendo de tuppers que traían de sus respectivas casas, etc. Difícil dar la cara después en la cancha, ¿verdad? 
 
     Dada la situación económica que vive el club, con una fuerte deuda acumulada de temporadas anteriores (buena parte de la cual es justo reconocer ha sido amortizada por la actual directiva entre las temporadas pasada y actual) y a la espera de un par de resoluciones judiciales que, en caso de ser contrarias al club, podrían suponer el adiós de la entidad al baloncesto, se impone reflexionar sobre el futuro inmediato: la temporada 2013-14.
 
     Creo firmemente que el hecho de ir amortizando la deuda acumulada, pese a ser muy importante para cualquier club, no compensa si es a costa de construir un equipo que no dé la talla en la competición. Personalmente, prefiero un equipo potente en Primera Nacional, que recupere tanto el prestigio perdido como la comunión con la grada (también seriamente dañada este último año), que una repetición de la EBA de este año. Una EBA bastante más floja que en años anteriores, todo hay que decirlo. Urge, por tanto, la convocatoria de una nueva asamblea para tratar todas estas cuestiones y planificar bien la próxima campaña, sea en la categoría que sea.
 
     

lunes, 13 de mayo de 2013

La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro. 1985. Reseña





     En 1985, con 68 años de edad, José Luis Sampedro, economista, humanista y escritor español, escribió y publicó "La sonrisa etrusca", una novela tierna, conmovedora y muy reflexiva que narra los últimos meses de vida de Salvatore Roncone, un viejo cascarrabias calabrés realmente cabezota y apegado a su pueblo natal, Roccasera. Uno de sus hijos, Renato, casado y afincado en Milán, lo traslada a su casa para que sea tratado del cáncer terminal que padece.
 
     Acostumbrado a su pueblo sureño, el anciano no asimila nada bien la idea de trasladarse a la gran ciudad. No se acostumbra a su tan diferente funcionamiento, a sus gentes y a la forma de vida en general. Su agrio carácter y su tozudez le llevan a no relacionarse como debiera con las personas que lo rodean (su hijo Renato y su esposa Andrea). Sin embargo, a sus sólo trece meses, su nieto Brunettino enternecerá el corazón de su abuelo desde el primer momento.
 
     Antiguo partisano y defensor de las libertades ante los ocupantes germanos, Salvatore tratará de educar a su manera a su nieto. Pese a su enfermedad, la cual él conoce en todo momento, siendo perfectamente consciente de que le quedan pocos meses de vida, posee una vitalidad tal que le permite seguir amando a la vida y agarrarse a ella con la finalidad de ayudar a su nieto a crecer, acompañándole durante el mayor lapso de tiempo que le sea posible. Sus dos grandes ambiciones en lo que le queda de vida son ésta y poder sobrevivir a la muerte de su gran enemigo en Roccasera, el maldito villano (según él) Cantanotte.
 
     A pesar de sus reticencias a todo lo que le rodea en la gran ciudad irá conociendo a personas que harán su existencia algo más tranquila y sosegada de lo esperado. Su amor por Brunettino conseguirá que su genio se vaya domesticando de forma paulatina, a la vez que sus lagunas de memoria le pondrán en situaciones a veces un tanto disparatadas. En su cerebro, la realidad actual y sus recuerdos de juventud se mezclarán de una manera que provocará el desconcierto en sí mismo y en aquellos que le rodean.
 
     A lo largo de la acción de la novela Roncone asistirá, perplejo, a la modificación de muchos de los estereotipos sociales y hasta sexuales que hasta entonces pensaba inamovibles. Y, en mi opinión, esa parte es lo mejor del libro: cuidar a su nieto no es ya cuestión de mujeres, sino que él llega a considerarse (y, de hecho, así acabará siendo) el gran bastión en el que se sostiene el pequeño Brunettino; y descubrirá que a las mujeres no basta sólo con amarlas en el sentido sexual del término, sino que, además, también se las ha de querer y comprender fuera de la cama.
 
     Hortensia, una viuda a la que conocerá de forma totalmente casual tras un pequeño incidente, la cual vive cerca de la casa de su hijo y su nuera, le enseñará lo que es el verdadero amor, contribuyendo a dar las pinceladas necesarias para terminar de componer un cuadro repleto de ternura y sentimientos conmovedores. En él, estilísticamente hablando, brillará la gran (y sin embargo sencilla y directa) narrativa del genial José Luis Sampedro. 
 
     Los recuerdos de su infancia en Roccasera, de su época de combatiente partisano, de sus amores con varias y variadas mujeres, y su realidad actual en Milán se entremezclan en la narración de una historia que se hace muy agradable de leer en la mayoría de capítulos y escenas. Sin duda, todo ello contribuye a que se lea de forma rápida y atractiva. Sobre todo cuando la acción de se centra en sus relaciones con Brunettino y Hortensia.
 
     He de confesar que es la primera obra literaria de Sampedro que leo, cumpliéndose aquello de que a uno le suelen conocer más cuando muere que cuando está aún con vida. Conocía su enorme labor economicista, humanista y de agitador (pacífico) de conciencias sociales. No obstante, jamás me había decidido a leer ninguna de sus novelas. No será la última, espero. "La sonrisa etrusca" es una obra original que destila corazón, ternura y reflexión en cada una de sus páginas. Un libro que no dudo en recomendar a todo aquel que lea esta reseña.
 

martes, 7 de mayo de 2013

Rod Stewart. Time. 2013. Los viejos rockeros nunca mueren





     Tras 12 años de discos de versiones de grandes temas de la historia del rock, del soul y hasta de canciones navideñas, Rod Stewart lanza hoy, 7 de mayo de 2013, un disco con canciones suyas nuevas. El primero desde 2001 ("Human"). Mucho ha llovido desde entonces. En las próximas líneas pretendo contaros cómo nos encontramos ante una prueba más de que "los viejos rockeros nunca mueren". 
 
     Compuesto y producido por el propio Stewart, "Time" recoge 12 temas (más 3 bonus tracks) y tiene una duración total de 61 minutos. Capitol Records se encarga de su distribución a nivel mundial. Se grabó entre fines de 2011 y comienzos de 2013, tiempo que demuestra que ha sido un trabajo realizado a conciencia.
 
     Su antiguo colaborador Jim Cregan está detrás de un disco que comenzó a gestarse a finales de 2011, cuando retó a Stewart a componer algún tema nuevo después de 10 años. El artista se mostró reacio al principio pero acabó aceptando un reto de cuyo resultado final hoy nos congratulamos (y disfrutamos) todos. El propio cantante ha afirmado recientemente que: "De repente se apilaban en mi cabeza ideas para letras. Lo siguiente en ocurrir fue que tenía un tema llamado 'It's Over' sobre el divorcio y la separación. Me levantaba a medianoche buscando un bolígrafo para plasmar las ideas; algo que nunca me había pasado. Terminé siete u ocho canciones y todavía quedaban más. Suficientes para un disco completo. Algo totalmente insólito en mí".
 
     La revista Billboard habla así del nuevo disco: “Rod Stewart triunfa de nuevo. Una cuidada producción que goza de abundantes temas up-tempo y un núcleo sonoro donde predominan las guitarras. Su inimitable y cálida voz suena con más fuerza que nunca”. Algo que, tras una decena de escuchas, puedo confirmar a través de este escrito. A sus 68 años de edad ha conseguido un trabajo redondo que recuerda a sus mejores trabajos (sin duda, en los 80´s).
 
     Se da la circunstancia de que artista y compañía han elegido dos singles de presentación distintos en EE.UU. y Europa. En el viejo continente el tema que comenzó a sonar primero fue "It´s over". En Norteamérica, sin embargo, arrasó "She makes me happy". Junto a "Can´t stop me now" son los tres temas más característicos del trabajo. Dado que son 15 las canciones que conforman "Time" es imposible hablar de cada una de ellas en este artículo. Me centraré, pues, en las que más han llamado mi atención. Si se escuchan todas con atención, con los ojos cerrados, parece que estés repasando viejos discos de los ochenta, como si el tiempo se hubiera detenido hace tres décadas. 
 
     Que Sir Roderick David Stewart es capaz de componer las más emotivas canciones de amor es de sobra conocido. En este disco se constata nuevamente, por ejemplo en las que abren y cierran "Time": "She makes me happy", "Pure love" y "Love has no pride" (bonus track). En la primera, el compositor afirma que: "ella me hace feliz y voy a gritar... nunca pensé que pudiera establecerse pero conocí a una mujer que ha cambiado mi mundo... yo quiero bailar... me dan ganas de cantar, cantar, cantar". ¡Y vaya si lo hace! En la segunda, susurra que: "te he amado desde el minuto en que naciste... muchas veces nos hemos reído y llorado... veo que ahora llenas mi corazón de orgullo... el amor puede doler pero vale la pena el riesgo... voy a estar a tu lado... siempre serás una parte de mí". En la última, una típica balada del rubio londinense, se traga su orgullo y canta: "el amor no tiene orgullo cuando grito tu nombre... el amor no tiene orgullo cuando no hay nadie a quien culpar... y yo daría cualquier cosa por verte de nuevo... pero si quieres que te ruegue me pondré de rodillas... pidiéndote que vuelvas y rogándote que vuelvas".
 
     En "It´s over" el protagonista de la canción se lamenta ante su expareja de que sus planes de vida en común hayan fracasado y le pide conversación y no olvidar que está en juego el futuro de sus hijos, los cuales no deben sufrir. Un tema que, de haberse escrito un año antes, podría perfectamente haber formado parte de la banda sonora de "Almas Suspendidas". Ya sabéis por qué. En "Can´t stop me now" canta y agradece: "nacido para divagar... nacido para cantar... mujer en particular... siento que mi corazón va a llorar... y si tengo mi canción... gracias por la fe, la paciencia, la mano ayudante, el amor, la orientación y la charla y el orgullo". 
 
     Que Rod es un hombre al que le va el sexo también es harto conocido. Y la canción de "Time" que más va en esta honda es, sin duda, "Sexual religion", en la cual confiesa a una mujer que: "díme cómo haces lo que me haces... una y otra vez... hipnotizado por tu religión sexual... y no siento ninguna vergüenza... soy un desastre indefenso en el templo del amor... un esclavo del placer y del dolor... no puedo dormir ni comer pero voy a estar bien".

     Por todo lo anteriormente reseñado, "Time" es un discazo muy en la línea ochentera de un Rod Stewart por quien parecen no pasar los años. Un trabajo muy bailable, juntos o por separado, con letras más o menos alegres y "picantes" que harán las delicias de sus incondicionales (y también de quienes simplemente deseen recordar lo vivido hace ya una treintena de años). En definitiva, un nuevo CD que, desde aquí, recomiendo a todo el mundo. Sin duda. Porque "los viejos rockeros nunca mueren...".