LIBROS

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miércoles, 20 de abril de 2011

La final de Copa, a 120 decibelios de vergüenza

     Hoy es el gran día. La gran final de la Copa del Rey de fútbol se juega esta noche en Mestalla. Barcelona y Real Madrid protagonizan la gran fiesta del fútbol español. ¿Protagonizan?¿Gran fiesta? Eso es lo que debería de ser hoy, ¿verdad? ¡Pues va a ser que no! La politización del deporte en general y del fútbol en particular empieza a repugnarnos a quienes de verdad amamos el deporte. Y, además, lleva camino de provocar algún día una desgracia. Y no quiero ser agorero.

     Hoy se debería hablar de fútbol, de deporte, pero no es así. Parte de los aficionados del Barça espera con ansias los prolegómenos del partido para pitar al himno español, algo que supone una grave falta de respeto hacia Su Majestad el Rey, hacia el rival, y hacia el resto del país. Por desgracia esto viene ocurriendo desde hace muchos años ya sin que nadie haga nada para remediarlo. Incluso, se llega a justificar como un acto democrático de libertad de expresión.

     La respuesta de los madridistas no se ha hecho esperar. Se ha incitado a sus seguidores a enarbolar las banderas de España (no las del equipo al que se supone deben animar) y a cantar "a muerte" el himno español. Esto, sin duda, supone una grave provocación hacia el rival y otra falta de respeto hacia el resto del país. Los madridistas se apropian de una bandera que es de todos los españoles y no solamente suya.

     Por si todo esto fuera poco, faltaban por aparecer los valencianistas. Resulta que el sábado juegan en Mestalla el Valencia y el Real Madrid. Como el Real Madrid gane esta noche la Copa el Valencia deberá hacerle el pasillo de honor al conjunto merengue el sábado como acto de cortesía y de reconocimiento. ¡Y una mierda! Los valencianistas no quieren que haya pasillo de honor. Así que, ¡todos con el Barça!

     Y para completar el pastel, la guinda. La Federación Española de fútbol, para curarse en salud, decide que el himno español ha de sonar a 120 decibelios para que no se escuchen los pitidos de esa parte de la afición culé. Quienes hemos asistido alguna vez a alguna mascletà fallera, seamos o no valencianos (pues a las Fallas viene gente de toda España y de todo el mundo), sabemos que 120 decibelios es lo que nuestros oídos deben soportar en la parte final de la misma, denominada terratrèmol (terremoto en castellano).

     Sabemos, por añadido, otras tres cosas más: que nuestros cuerpos retumban a cada petardazo como si nos dieran un puñetazo en el estómago, que en los segundos posteriores nos cuesta escuchar con claridad y que el terratrèmol dura escasos segundos. Por tanto, tenemos bien claro que escuchar entero el himno español a 120 decibelios durante un par de minutos se puede convertir en un auténtico suplicio para las más de cincuenta mil personas que van a asistir a tan magno evento. De esta manera, los españoles viviremos esta noche dos acontecimientos que nada tienen que ver con el deporte. TVE y Federación Española de fútbol censurarán el sonido ambiente y provocarán que más de uno haya de visitar con prontitud a un especialista para tratar de restaurar su dañado oído.

     Y digo yo, si de verdad los aficionados madridistas van a cantar el himno español y solo van a pitar algunos culés, ¿no quedarán ahogados estos pitidos entre los cánticos de todo el resto del estadio? ¿Para qué demonios hace falta dejar medio sordas a más de cincuenta mil personas? ¿Lo importante no es que haya un gran espectáculo en el césped y que gane el mejor? ¿Por qué no dejamos de una puñetera vez de politizar el deporte de esta manera? ¿Por qué hace falta un dispositivo de seguridad sin precedentes, compuesto por más de 2500 policías, para un partido de fútbol? ¿Por qué la prensa deportiva no se limita a hablar de fútbol? ¿Tendrá que morir o resultar herido alguien para que todos reflexionemos sobre todos estos temas?

     Lo que va a ocurrir esta noche en Mestalla va a tener repercusión mundial. Un Madrid - Barça es seguido en todo el planeta. Es el partido de los partidos. Más todavía tratándose de una final. Hay medios de todo el planeta cubriendo algo que debería ser un espectáculo deportivo. Y el mundo va a poder ver, una vez más, que "Spain is different". Y lo va a poder escuchar a 120 decibelios. ¡Para vergüenza de todos los españoles!

viernes, 15 de abril de 2011

José María García. El retorno del maestro


     Nueve años después, José María García, alias "Butano" o "Butanito", volverá a la escena periodística en breve de la mano de la cadena Veo7. Sin duda, esta noticia agradará a algunos y molestará a otros. Porque García es un personaje que no deja a nadie indiferente. O se le quiere o se le odia, pero no pasa desapercibido jamás.

     Ideologías aparte (Veo7, la tele de ElMundo y de Pedro J. Ramírez, es claramente de derechas, como todos sabemos), el retorno del "Butano" supone un punto de vista diferente al actual. Con ello no me refiero a que García esté anticuado, que a lo mejor lo está, sino a que estamos ante un tipo que se sale del canon de periodista actual, que pocas veces suele "mojarse" para dejar bien claras sus ideas u opiniones en diversos temas por el miedo, cada vez más extendido, a que le "boten" de su trabajo.

     El periodista, que tiene ahora 66 años, ha pasado por multitud de medios a lo largo de su dilatada carrera. Escribió en el diario Pueblo. Trabajó en TVE, donde presentó diversos programas. Y en radio ha trabajado en: Radio España, Radio Madrid, Radio Popular, Cadena SER, Antena 3 Radio, Cadena COPE y Onda Cero. Como podemos ver en su currículum, a diferencia de otros periodistas, ha trabajado en medios de las más diversas ideologías.

     En nuestra memoria quedan actuaciones suyas realmente memorables. Su cobertura del golpe de Estado del 23-F (en la que radió, micrófono de la SER en mano, los sucesos acaecidos en un país al borde del caos) debería ser estudiada en cualquier facultad de periodismo de nuestro país. Y es, además, un documento histórico de un valor muy difícil de calcular. Famosa es la foto de Barriopedro que ilustra el inicio de esta entrada. 

     Las retransmisiones ciclistas actuales no le llegan a la suela de los zapatos a las que García hizo en los ochenta y los noventa junto a Javier Ares. Sus audiencias eran extraordinariamente altas. Hasta el punto de que mucha gente, entre la que me incluyo yo mismo, seguía la competición a través de la televisión pero con el audio de la radio en la que estuviera trabajando en ese momento el "Butano".

     De míticas calificaría yo las retransmisiones baloncestísticas de García, con el dúo formado por los grandes Siro López y Andrés Montes, que en paz descanse, en un momento en que en determinados países (sobre todo Grecia o Turquía) era poco menos que poner en riesgo el pellejo ir a narrar los partidos. Escuché durante años aquellas retransmisiones y nunca vi que los comentaristas se arrugaran. Lo mismo ocurría en el caso del fútbol. José María García y Gaspar Rosety formaron el dúo de moda de la radio española durante muchos años.          

     Además, García causó numerosos divorcios en nuestro país durante décadas. Y no estoy de coña. En la mayoría de hogares de España los maridos se acostaban y se levantaban con José María García. Y a lo largo del día pasaban muchas más horas con él y los deportes que con sus mujeres. Porque, sin duda, García fue el indiscutible rey de la narración deportiva española.

     Famosas son sus cruzadas contra personajes deportivos tan conocidos como Jesús Gil, Ramón Mendoza, José Luís Núñez o Florentino Pérez, políticos como José María Aznar o enormes grupos empresariales como PRISA. En definitiva, estamos ante un personaje sin pelos en la lengua, todo un maestro y ejemplo de la comunicación en nuestro país. Aunque se pueda no estar de acuerdo con sus ideas.

     Vuelve García. Vuelven frases tan conocidas como "monta un circo y le crecen los enanos", "campeones del buen comer y mejor beber", "el tiempo es ese juez supremo que da y quita razones" y expresiones como "lametraserillos", "caducos y trasnochados" o "abrazafarolas". Vuelve el "Butano". Así que ¡ojo al dato, señores!

lunes, 4 de abril de 2011

Pájaros de papel. Emilio Aragón (2009)


     "Pájaros de papel" supone el debut cinematográfico de Emilio Aragón como director, productor y músico. ¡Y vaya debut! Sin duda, lo que cualquier director soñaría. Con la colaboración de Mercedes Gamero en la producción y de Kepa Junkera en el tema central de la banda sonora, Emilio Aragón nos cuenta la historia de un grupo de artistas de vodevil después de que la Guerra Civil les quitara todo menos el hambre.

     El músico Jorge del Pino, el ventrílocuo Enrique Corgo, la cupletista Rocío Moliner y el huérfano Miguel forman una curiosa familia, junto a otras almas perdidas de la posguerra, que intenta vivir y pelear cada día con sus alegrías y sus miserias. Su único aliciente es su música y sus canciones. Y a falta de pan, se dan por pagados con los aplausos.

     Más que una oportunidad en la vida, lo que buscan es algo que comer o un lugar en que dormir cada noche. Sin embargo, todo se complicará, todavía más, al ser puesta en tela de juicio su conducta por el régimen franquista, lo que hará que deban tomar una serie de decisiones que se irán convirtiendo en una dura prueba de supervivencia diaria. En una época llena de intrigas y peligros tratarán de continuar adelante hasta llegar a alguna parte en que poder dormir tranquilos y sin sus cotidianos temores.

      Imanol Arias interpreta el que, en mi opinión, es uno de los papeles de su carrera. Da vida a Jorge del Pino, un músico que ha perdido a su mujer y a su hijo en la Guerra Civil. Tras más de un año desaparecido y alejado de la escena y de su amigo Enrique Corgo (interpretado por Lluís Homar), se decide a volver a su trabajo, lo único que le queda de su vida anterior. Inteligente, carismático y con un gran sentido de responsabilidad, reaparece en el mundo de los vivos. Su amigo Enrique, ventrílocuo, es un personaje sereno y hábil, sensato y humano. Ambos se conocen desde hace muchos años y son fieles amigos el uno del otro.

     Carmen Machi interpreta el papel de Rocío Moliner, una cupletista realista que ve que los años pasan y debe buscar un marido que la mantenga, plenamente consciente de que su tiempo de cupletista está llegando a su fin. Mujer buscavidas, acabará seduciendo al alcalde de uno de los pueblos por los que pasa su compañía de vodevil, viéndose obligada a abandonar a sus amigos y compañeros, no sin antes conseguirles algunos favores a través de su "marido".

     Roger Princep da vida a Miguel, un falso huérfano que busca a su madre, cuya foto siempre le acompaña a todas partes, donde quiera que él vaya. Tiene diez años y por su experiencia de vida se las sabe todas. Pese a ello, su corta edad hace de su ingenuidad y su curiosidad su carta de presentación. Es un artista de los pies a la cabeza y su pillería es digna del más famoso de los lazarillos españoles de otros tiempos. Se trata del personaje más conmovedor de esta historia: impertinente y metomentodo, pero también sincero, tierno y encantador.

     Uno de los temas secundarios de la trama, pero no por ello menos importante, es la búsqueda de la madre de Miguel por parte de Jorge, quien dará con ella finalmente. Sin embargo, ésta se encuentra recluida en una institución psiquiátrica, por lo que Jorge decide no contar la verdad al jovenzuelo, que es como su segundo hijo.

     "Pájaros de papel" es una llamada a la esperanza en tiempos de desesperanza y destrucción de quienes no opinan igual que el régimen dictatorial establecido en España. Un intento, conseguido por cierto, de vislumbrar un mundo mejor en el horizonte, por muy lejano que éste se nos presente. Aunque la tragedia se ve venir desde muy pronto, sin duda, es éste el mensaje que debe quedar tras el visionado, muy recomendable, de esta película. La escena en que Jorge y Enrique cantan la canción "No se puede vivir con un Franco" no tiene desperdicio. Para mí, la escena de la película. "Pájaros de papel": un chorro de aire fresco en el panorama cinematográfico español actual.

Ispansi. Carlos Iglesias (2010)


     "Ispansi (Españoles)" es la obra que confirma a Carlos Iglesias (su director, guionista y protagonista) como uno de los mayores valores cinematrográficos de este país. Si con su primera película, "Un franco, 14 pesetas", del año 2006, ya nos maravilló y se convirtió en la gran revelación del momento, con "Ispansi" llega su encumbramiento como director y actor al tratar de nuevo el tema de los españoles fuera de España durante la Guerra Civil y la posterior época franquista. 

      "Ispansi" es, ante todo, una gran historia de amor y de solidaridad en la que, más allá de dos bandos o ideologías enfrentadas, no hay ni buenos ni malos sino víctimas, más o menos inocentes según los casos, de un mismo destino inesperado y trágico. "Los niños de la guerra" es un tema del que todos hemos leído y escuchado multitud de cosas. Pero nunca antes se había contado de una manera similar a como se cuenta en esta película.

     Álvaro (Carlos Iglesias) era un comisario político del PCE que se ve sorprendido por el inicio de la II Guerra Mundial en la URSS. Allí, como antes en España, lucha con los soviéticos contra el fascismo. En la acción se nos presenta como el responsable de un convoy de niños españoles que van camino de los Urales. Unas pobres criaturas que, huyendo de la Guerra Civil Española se ven metidos de lleno en la II Guerra Mundial. Álvaro es un hombre muy comprometido con su causa y sueña con el restablecimiento de la República en España.

     Paula (Esther Regina), que se llama en realidad Beatriz, es la madre soltera de un niño llamado Javier. Al pertenecer a una familia burguesa de derechas, religiosa y conservadora, tiene a escondidas a su hijo y lo resguarda en un orfanato religioso. Para poder estar junto a él se hace voluntaria. Cuando estalla la guerra en España y Madrid está cerca de ser tomada por los franquistas el gobierno republicano decide alejar de España a tres mil niños. Javier va a ser llevado a la URSS. Su madre roba la identidad de una comunista muerta y se enrola en la aventura soviética con tal de no separarse de su hijo. El amor por Javier le llevará a conocer también el amor conyugal verdadero de la mano de un rival político que pertenece al bando comunista (Álvaro).

     Rosario (Isabel Blanco, que ya acompañó en "Un franco, 14 pesetas" a Carlos Iglesias, quien lleva camino de convertirse en su, cinematográficamente hablando, amor imposible) es una asturiana con aspecto de campesina que solo piensa, como Álvaro, en vengar a la República. Está enamorada de él y se lleva fatal con Paula, a la que ve menos femenina y más apagada que a sí misma, lo que le lleva a no entender por qué aquella la eclipsa ante los ojos de su amado. 

     El desarraigo, el temor a los avances nazis en Stalingrado , el frío (en el más crudo invierno llegan a superar los treinta y los cuarenta grados bajo cero) y la rabia no contenida son los ingredientes que hacen de la expedición una de las mayores epopeyas conocidas en la historia reciente de nuestro país. En total, tres mil niños españoles salieron de su país acompañados de unos pocos cientos de voluntarios adultos. La mayoría de ellos no pudieron volver a España hasta la muerte de Franco en 1975, casi cuarenta años después de su marcha. 

     Cuando Paula vuelve a Madrid para ver a su anciana madre antes de su muerte mantiene una airada discusión con su hermano, falangista, y tiene lugar una de las escenas más interesantes de la película, en la que Paula le espeta que "tengo tanto derecho como tú a estar aquí y a llamarme española". 

     En definitiva, una película basada en hechos reales que supone la confirmación de Carlos Iglesias como director y protagonista y que pone de manifiesto que el cine español, criticable sin duda en algunos aspectos, está en un buen momento y es capaz de realizar grandes obras como "Ispansi", "Pájaros de papel" o "Pa negre". Película altamente recomendable.    




domingo, 3 de abril de 2011

Fútbol, política y "corazón". Spain is different!

     A buen seguro todos hemos escuchado o leído en multitud de ocasiones esta frase. Y lo cierto es que lleva buena parte de razón quien la acuñó. En los últimos tiempos nuestro gobierno ha hecho una serie de recortes sociales que a todos nos ponen prácticamente la soga al cuello. Se han eliminado los cuatro cientos veintiséis euros de subsidio y el famosísimo cheque-bebé de dos mil quinientos euros (el que implantó precisamente el mismo gobierno de ZP), se han congelado las pensiones, se ha reducido el sueldo a los funcionarios y se ha elevado hasta los sesenta y siete años la edad de jubilación, obligándonos a cotizar hasta cuarenta años para cobrar la jubilación íntegra. Y mientras todo ello ocurre, hay políticos que cobran hasta los dos cientos treinta mil euros anuales y tienen aseguradas astronómicas pagas vitalicias como premio a su magnífica gestión al frente de este derrumbado y expoliado país. !Ah¡ Y dos de nuestros ex-presidentes del gobierno trabajan como asesores de Gas Natural y de Endesa, cobrando además su paga vitalicia...

     En Francia los sindicatos le montaron a su gobierno doce días de huelga general por elevar la edad de jubilación hasta los sesenta y dos años. Doce días si no recuerdo mal (porque perdí la cuenta al final). ¿Qué pasó en España en esas fechas? Bien, la votación para aprobar dicha ley se hizo el mismo día en que la selección española de fútbol hacía su debut en el Mundial. El gobierno puso esa fecha no por casualidad sino porque sabe que el fútbol tiene mucha mayor repercusión que las cuestiones verdaderamente prioritarias para el país. Así, la aprobación de dicha ley tuvo menor repercusión que la que habría tenido cualquier otro día. ¿Qué hicieron nuestros sindicatos? Hacer como que montan una huelga general que acaba siendo una auténtica charlotada. También los sindicalistas cobran sueldos que les permiten llegar a fin de mes con suficiente holgura y tranquilidad...

     Mientras nuestras señorías se tiran de todo menos flores en el Congreso o en el Senado, haciendo ver que no se tragan entre sí, a la hora de la verdad sí que llegan a acuerdos en las cuestiones que a ellos más les interesan. Véanse el pensionazo, la ley Sinde o la aprobación para colaborar en la intervención "humanitaria-petrolífera" en Libia, simplemente por citar los ejemplos más actuales. Es decir, que en lo que concierne a asegurarse "su" futuro nuestros políticos sí que saben llegar a acuerdos. Ni se os ocurra pensar que van a renunciar a su paga de por vida ni que van a aprobar una ley de listas abiertas para las próximas elecciones. Eso iría en beneficio nuestro, pero también en su perjuicio.

     Este fin de semana el presidente del gobierno español, J. L. Rodríguez Zapatero, ha anunciado que no se presentará como candidato del PSOE a las elecciones de 2012. ¿Qué notícias han sido las más comentadas por los medios y por los españolitos de a pie? Pues que Pep Guardiola ha dicho en una televisión italiana que su ciclo en el Barça está próximo a finalizar, que Ronaldo (CR7) está lesionado y que Belén Esteban tiene problemas con Jesulín respecto a las visitas a "su Andrea".

     Estamos a poco tiempo de que comience en España la campaña electoral para las elecciones municipales y autonómicas de mayo. Los españoles llenaremos plazas de toros, pabellones deportivos y hasta estadios de fútbol para aclamar, banderita de color rojo, azul o verde en mano, a nuestros ídolos políticos, a los salvadores de la patria española. Exactamente lo que ocurre con el fútbol o incluso con la presentación de un documental que versa sobre "la princesa del pueblo".

     Porque en este país lo importante es que nuestro equipo de fútbol o nuestro partido político ganen a sus rivales más directos. Y nos tiene sin cuidado que sea jugando de pena y marcando de penalty injusto en el descuento o que nuestro país se esté hundiendo en la miseria con nosotros mismos dentro. Somos del PP o del PSOE, del Madrid o del Barça, y eso va a misa. ¿Autocrítica, criterio? ¿Qué quieren decir esas palabras tan raras? Y cuando nuestra selección nacional gana el Mundial nos echamos a la calle con nuestras bufandas y nuestras banderitas de rojo y gualda para celebrar, orgullosísimos, que somos españoles y campeones. !Y de paso, diferentes! 

     En España todos conocemos a los futbolistas más ricos, guapos y famosos y a las estrellas más operadas, musculosas y tremendamente culturizadas de la prensa del "corazón". Importan más un escupitajo de Ronaldo, una lesión de Messi o una intervención quirúrgica para ponerse "tetas y morros" de Belén Esteban que si el país en que vivimos funciona bien o mal o si nuestros gobernantes nos gobiernan a nosotros o solamente a sí mismos y a sus familiares y amigos. Llenamos estadios para aclamar a nuestros héroes futboleros o políticos y hacemos largas colas para ver el estreno del documental "La princesa del pueblo" o incluso de "Torrente 4".

     Pero no leemos a los grandes intelectuales de nuestro tiempo, que están comprometidos con nuestra causa, ni movemos un dedo por obligar a nuestros gobernantes a hacerlo de forma digna y justa. En este país lo que mejor se nos da es criticar por criticar, insultar por insultar y desentendernos de los verdaderos problemas para discutir sobre las cejas de ZP, la barba de Rajoy, las operaciones de Carmen Lomana o de si es mejor entrenador Guardiola o Mourinho. Desde luego, no cabe duda, Spain is different! 

     Aunque la canción "Skaparate Nacional", de Celtas Cortos, está un poco anticuada en su letra (es de los noventa) sirve para ilustrar perfectamente este artículo. Gracias!

        

martes, 29 de marzo de 2011

En el nombre del padre. Tontxu (2008)


     El pasado viernes, 25 de marzo, Tontxu dio un maravilloso concierto en Elvaradero de Gandía dentro del ciclo Gandiautor 2011. Tras el concierto me firmó-dedicó el disco que me dispongo a reseñar, nos hicimos una foto juntos y charlamos unos minutos. Me contó que su nuevo trabajo discográfico, grabado en unos paisajes idílicos en la Patagonia argentina, saldrá a la luz en un par de meses. Se trata de una caja con dos cds en acústico, un dvd, un libreto y diversas postales. Se llamará "Tontxu Solo" y constará de guitarra y voz.

     Hasta entonces, "En el nombre del padre" sigue siendo su séptimo y último trabajo. Grabado en los estudios CATA de Madrid y coproducido por el propio Tontxu, Txarlie Solano y Andrés Suárez (un tipo muy a tener en cuenta: para mí, la revelación musical de los últimos años en España), el disco nos habla de un tema que está de rabiosa actualidad últimamente: la custodia compartida y los derechos (y no solo obligaciones) del padre divorciado respecto a su hijo. Además, como no puede ser de otra manera, se abordan temas tradicionales como el amor, el desamor o las diversas caras que una misma persona puede ofrecer en según qué situaciones y escenarios.

     La portada del disco evidencia, de entrada, la división o separación existente en muchos casos entre la madre y el padre de una misma criatura. La madre sostiene a su hijo en brazos. Tontxu aparece, separado y aislado de su hijo, cabizbajo, en el otro extremo de la portada. En mi opinión, pocas veces una carátula es elegida de forma tan admirable como en este caso. Es, por desgracia, el caso más típico en los casos de divorcio. En un momento del concierto, el cantautor pide a las mujeres un favor: "no olvidéis que vuestros hijos son también nuestros".

     El disco, en cuanto a sus letras, lo podría haber firmado el mismísimo Sigmund Freud. Y me explico. Constituye toda una terapia para el alma de cualquier hombre, y por qué no mujer, que haya pasado o esté pasando por una situación de divorcio con hijo / s. Remueve sentimientos para crear una catarsis de la que, después de llorar a lágrima viva, salimos victoriosos. Para los que creáis que exagero os diré que yo mismo he experimentado esas sensaciones. Cuando Tontxu sacó este pedazo de disco hace dos años y medio yo estaba recién divorciado y con un niño de escasos meses de vida. Y os aseguro que "En el nombre del padre" fue la mejor terapia que me pude encontrar en unos tan dramáticos momentos. Este disco fue mi banda sonora durante todo un año. Y me ayudó a reflotar. 

     Como en "Marinero madrileño", también yo veía a mi hijo "la tarde de los martes y los jueves", vivía "de alquiler" y jugaba con él "menos de lo que soñé". Nadie que no haya pasado por esa situación puede entender bien la letra de esta canción. Para mí, el alma del disco. Sin duda, la que más lágrimas me hizo derramar. Y aún hoy, casi tres años después, lo consigue en ocasiones gracias a la estrofa en que Tontxu escribe "Verás cuando se arranque a hablar. Prepárate. Preguntan niños índigo, ¿por qué?, y ¿con quién?...Y yo no sé qué responder".  

     "Monedita de mamá" es otra de las grandes canciones del disco. En ella explica a su hija Leire, a quien dedica todo el trabajo (honor compartido con el abuelo de la pequeña y padre del artista), por qué no ha podido "disfrutar" de ella tanto tiempo como él mismo desearía y que "estaré siempre a tu lado, viva o muera, cerca o lejos" porque "no habrá sentencia que nos pueda separar jamás". Sin duda, padre e hij@ "somos víctimas, verdugos, fruto de un "big bang", y el resto sólo una mentira de la sociedad". La canción termina con "un beso fuerte" para ella. 

     El disco comienza con un mensaje muy optimista: "Te amaré mejor". Una canción en la que se nos indica cómo hemos de amar: "mejor, porque mucho y demasiado es un error". Eso sí, a renglón seguido viene la canción más dura y desgarradora del álbum. Porque "Dejar de quererte" es un tema para cantar a gritos en el salón de casa y echar toda esa "mierda", en palabras del propio Tontxu, que llevamos dentro. Una canción en la que "el mar es infinito, como tu mala suerte. Que me has perdido, tonta, por querer tenerme. Querer cortar mis alas y el fruto de mi vientre...Qué buena idea fue dejar de quererte". Una canción cien por cien terapéutica y llena de desamor y rencor ("tus ojos no merecen mirar lo que yo miro, sentir lo que yo siento, vivir lo que yo vivo") y, sobre todo, de esperanza: "sin ti yo soy más grande, mucho mejor que antes".

     El amor también se trata en "Libre", en la que "a su lado me siento grande como el mar, libre como el viento" y "cegado de amor, miro a mi alrededor y ninguna más veo". No obstante, el elemento más repetido a lo largo del disco es el cinismo y la mala leche, tal y como afirma el mismo cantautor. Canciones como "Yo no he sido", "La otra cara del amor", "Canciones prudentes de amor" o "Doble moral" son auténticos alegatos de rabia, para nada contenida, contra todo bicho viviente, "hipócritas, falsos". Sin duda, un disco escrito en un momento de gran amargura y cabreo en el que se abre, sin embargo, el camino a un futuro mejor, con amor y felicidad. Es evidente que tras un divorcio todos necesitamos un período de cinismo y rabia contra la humanidad. Superado este paso, estamos sobradamente preparados y capacitados para amar ni mucho ni demasiado, pero sí mejor.

     Por ser uno de mis cantantes favoritos y por ser este disco mi banda sonora durante el peor trago que he vivido hasta ahora en mis 36 años de existencia, debía a Tontxu una reseña. No soy profesional de la música, así que deberéis perdonar mis más que posibles errores y deslices. Eso sí, todo lo que habéis leído está escrito desde mi corazón. Igual que el disco.
    
     Por cierto, antes de acabar, ¿sabéis qué me escribió Tontxu en la dedicatoria del disco? Pues ahí va:

Jose & Tiago!
Ya pasó!
Ahora a ser felices
Siempre!
Tontxu
2011

Muchas gracias! ¡Te la debía, maestro! ¡Hasta la próxima! 


miércoles, 23 de marzo de 2011

Las resoluciones de la ONU, la venta de armas y la importancia del petróleo

     En mi anterior entrada os hablé sobre la intervención aliada en la guerra civil de Libia. En ella defendí que la situación es idéntica a la acaecida en Irak hace apenas ocho años. Con esta nueva entrada pretendo afrontar una cuestión que a muchos les sirve para dar legitimidad a la intervención en el país norteafricano. Para ellos, Irak no es Libia porque en este último caso hay una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza dicha intervención. Se trata de un hecho que en condiciones normales, evidentemente, sí que diferenciaría la situación vivida en Irak (2003) y Libia (2011). Por desgracia, no se dan dichas condiciones. Veamos por qué.

     La resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, del 17 de marzo, autoriza a tomar todas las medidas necesarias para "proteger a los civiles y a las áreas pobladas bajo amenaza de ataques", incluyendo la creación de una zona de exclusión aérea sobre el país y excluyendo explícitamente la intervención terrestre en cualquier parte del país. Como podemos ver, se trata de una resolución de una alarmente ambigüedad teniendo en cuenta la gravedad de la cuestión. Y todo ello porque se realizó con demasiadas prisas. He aquí el primer gran error. Vamos con el segundo: los dos únicos precedentes de creación de dicha zona de exclusión aérea se remontan a los noventa. En ambos casos, Balcanes (1993) e Irak (1991), la medida no sirvió de nada y se convirtió en la antesala de posteriores invasiones militares terrestres. Es decir, que poco o nada se ha aprendido del pasado.

     A las 48 horas de aprobarse la resolución, y a toda prisa, comienza la invasión aliada alegando que Gadafi no solo no ha cumplido con dicha resolución sino que continúa con sus bombardeos sobre Bengasi. Se actúa con rapidez, dicen, para evitar el genocidio.

     Veamos a continuación unas cuantas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que ni se han cumplido ni se cumplirán ni conllevarán medida ninguna por parte de la ONU:

     a) Resoluciones incumplidas por Israel, entre 1955 y 2003, en referencia a la cuestión de Palestina (evidentemente, no hace falta leerlas todas (incluso yo he hecho un corta-pega para no agobiarme, ni cabrearme, demasiado)):

• Resolución 106 (1955): Condena el ataque del Ejército israelí sobre tropas egipcias en la franja de Gaza.
• Resolución 111 (1955): Condena a Israel por el ataque a Siria que mató a 56 personas, pues viola el armnisticio firmado con Siria, y el alto el fuego provisional establecido por la resolución 54 (1948).
• Resolución 127 (1958): Recomienda a Israel poner fin a sus actividades en la zona que no está bajo su soberanía en Jerusalén.
• Resolución 162 (1961): Urge a Israel a que respete y aplique las resoluciones de Naciones Unidas.
• Resolución 171 (1962): Determina que los ataques de Israel sobre Siria son una flagrante violación de la resolución 111, así como del armisticio firmado entre ambos países.
• Resolución 228 (1966): Censura a Israel por sus incursiones militares en el West Bank, en control de Cisjordania. Condena las pérdidas de vidas y propiedades causadas por estas acciones.
• Resolución 237 (1967): Pide a Israel que permita el retorno de los refugiados que huyeron durante la Guerra de los Seis Días, y que garantice la seguridad de la población civil bajo su control.
• Resolución 242 (1967: Considera inadmisible la adquisición de territorios como botín de guerra y pide la restirada de Israel de los mismos, instando a una solución justa al problema de los refugiados.
• Resolución 248 (1968): Condena a Israel por su ataque masivo y planificado a Jordania. Le exige que respete la resolución 237.
• Resolución 250 (1968): Realiza un llamamiento a Israel para que no realice un desfile militar en Jerusalén el día 2 de mayo.
• Resolución 251 (1968): Lamenta profundamente que Israel llevase a cabo el desfile militar en Jerusalén desafiando así la resolución 250.
• Resolución 252 (1968): Declara inválida la acción de Israel para unificar Jerusalén como "capital judía", ya que, hasta el momento, la sección oriental de la ciudad se encontraba bajo dominio jordano.
• Resolución 256 (1968): Condena las incursiones de Israel en Jordania como violaciones flagrantes de la resolución 252. Y afirma que tomará medidas por la dimensión de los ataques y porque fueron premeditados.
• Resolución 259 (1968): Deplora la demora por parte de Israel en aceptar la visita de un Representante Especial de Naciones Unidas a los territorios recientemente ocupados, que colabore con la puesta en marcha en lo establecido por la resolución 237.
• Resolución 262 (1968): Condena a Israel por atacar el aeropuerto de Beirut.
• Resolución 265 (1969): Condena a Israel por los ataques aéreos a Jordania que violan nuevamente el alto el fuego.
• Resolución 267 (1969): Censura a Israel por cambiar el estatus de Jerusalén sin respetar los establecido por la resolución 252.
• Resolución 270 (1969: Los ataques del Ejército de Defensa de Israel a aldeas en el sur de Líbano son condenados por el Consejo de Seguridad.
• Resolución 271 (1969): Israel es condenada una vez más por desobedecer las resoluciones precedentes de Naciones Unidas sobre Jerusalén.
• Resolución 279 (1970): Demanda la salida de las tropas israelíes de Líbano.
• Resolución 280 (1970): Condena los ataques de Israel en Líbano. Recuerda lo expresado en la resolución 279. Deplora la indiferencia de Israel a las resoluciones 262 y 270.
• Resolución 285 (1970): Exige la retirada inmediata y completa de Israel de Líbano. Los Estados Unidos se abstienen en la votación.
• Resolución 298 (1971): Recuerda las resoluciones anteriores ignoradas por Israel con respecto a no transformar el estatus de Jerusalén. Y pide que se tomen las acciones legales y administrativas contra Israel.
• Resolución 316 (1972): Enumera la larga lista de resoluciones que Israel no ha cumplido en Líbano. Y vuelve a condenar sus acciones militares en este país.
• Resolución 317 (1972): Deplora la negativa de Israel de liberar a los árabes secuestrados en Líbano.
• Resolución 332 (1972): Condena los ataques de Israel en Líbano que violan los armisticios firmados así como varias resoluciones anteriores.
• Resolución 337 (1973): Condena el secuestro de un avión de pasajeros libanés por parte de Israel, así como la violación de la soberanía libanesa.
• Resolución 347 (1974): Condena a Israel por nuevos ataques en Líbano.
• Resolución 425 (1978): Solicita a Israel que retire sus fuerzas de Líbano.
• Resolución 427 (1978): Pide a Israel que complete su retirada de Líbano.
• Resolución 444 (1978): Deplora la falta de cooperación de Israel con las fuerzas de paz de Naciones Unidas.
• Resolución 446 (1979): Determina que los asentamientos israelíes en Cisjordania, los Altos del Golán, la franja de Gaza y Jerusalén Oriental son un obstáculo para la paz en Oriente Próximo. Y pide una vez más a Israel que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
• Resolución 450 (1979): Pide a Israel que deje de atacar a Líbano.
• Resolución 452 (1979): Solicita a Israel que deje de construir asentamientos en los Territorios Ocupados.
• Resolución 465 (1979): Deplora los asentamientos israelíes en los Territorios Ocupados y solicita a los Estados miembros que no colaboren con la construcción de estos asentamientos.
• Resolución 467 (1980): Condena la intervención militar israelí en Líbano.
• Resolución 468 (1980): El Consejo de Seguridad se muestra profundamente consternado por la expulsión por parte de Israel, como fuerza ocupante, de tres palestinos, los alcaldes de Hebrón y Halhoul, y un juez de Hebrón.
• Resolución 469 (1980): Deplora la negativa de Israel a hacer caso a la resolución 468.
• Resolución 471 (1980): Muestra una honda preocupación por la falta de respeto de Israel a la Cuarta Convención de Ginebra en los Territorios Ocupados, especialmente a su artículo 27, por el que debe garantizar el tratamiento humano y la protección de los civiles.
• Resolución 476 (1980): Pide que termine la ocupación por parte de Israel de los territorios ocupados en 1967, incluido Jerusalén. Reitera que todas las medidas tomadas por Israel para cambiar el estatus, la fisonomía y la composición demográfica de Jerusalén son ilegales.
• Resolución 478 (1980): Censura a Israel por proclamar en su parlamento a la ciudad ocupada de Jerusalén como "eterna e indivisible". Y pide a los estados miembros que retiren sus embajadas de Jerusalén como castigo. También le pide que obedezca las anteriores resoluciones del Consejo con respecto a Jerusalén y que respete la Cuarta Convención de Ginebra. En 1995, EEUU reconoció a Jerusalén como capital del Estado de Israel.
• Resolución 484 (1980): Declara imperativo que Israel readmita a los dos alcaldes expulsados de los Territorios Ocupados.
• Resolución 487 (1981): Condena el ataque militar de Israel a Iraq el día 12 de junio de 1981. Y pide que abra sus instalaciones a los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).
• Resolución 498 (1981): Exige a Israel que se retire de Líbano.
• Resolución 501 (1982): Pide a Israel que detenga sus ataques en Líbano y le exige que retire sus tropas.
• Resolución 509 (1982): Demanda, nuevamente, a Israel que se retire de forma incondicional de Líbano.
• Resolución 515 (1982): Exige a Israel que levante el sitio de Beirut y que permite el ingreso de ayuda humanitaria.
• Resolución 517 (1982): Censura a Israel por no obedecer la anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad y le exige que retire las tropas de Líbano.
• Resolución 518 (1982): Exige a Israel que coopere con las fuerzas de Naciones Unidas en Líbano.
• Resolución 520 (1982): Condena a Israel por sus ataques en Cisjordania.
• Resolución 573 (1985): Condena vigorosamente a Israel por bombardear los cuarteles de la OLP en Túnez.
• Resolución 587 (1986): Toma nota de la desobediencia de Israel a las anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Líbano, y le exige nuevamente que salga de este país.
• Resolución 592 (1986): Deplora fuertemente la matanza de "estudiantes palestinos indefensos" en la universidad de Bir Zeit por parte de tropas israelíes.
• Resolución 605 (1987): Deplora las prácticas y políticas de Israel que violan los Derechos Humanos de los palestinos.
• Resolución 607 (1988): Pide a Israel que deje de deportar a palestinos y le pide que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
• Resolución 608 (1988): Se lamenta de que Israel no haga caso a las resoluciones de Naciones Unidas y continúe deportando a civiles palestinos.
• Resolución 636 (1989): Se lamenta de que Israel siga con su política de expulsión de civiles palestinos y le exige que les permita regresar a su tierra.
• Resolución 641 (1981): Deplora la constante deportación de palestinos.
• Resolución 672 (1990): Condena a Israel por su violencia contra los palestinos en Haram al-Sharif, y otros lugares sagrados de Jerusalén que terminó con la vida de 20 civiles.
• Resolución 673 (1990): Urge a Israel a que colabore con Naciones Unidas.
• Resolución 681 (1990): Deplora la decisión de Israel de reanudar las deportaciones de palestinos.
• Resolución 694 (1991): Deplora las deportaciones de palestinos por parte de Israel y solitica que les permita volver de forma segura y sin dilación.
• Resolución 726 (1992): Condena a Israel por la deportación de palestinos y le pide que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
• Resolución 799 (1992): Condena la deportación por parte de Israel de 413 palestinos.
• Resolución 904 (1994): Condena la masacre de Hebrón y exige a Israel la confiscación de armas a los colonos israelíes para evitar las acciones violentas.
• Resolución 1322 (2000): Condena de los actos de violencia contra palestinos desatada en los Santos Lugares.
• Resolución ES-10/13 (2003) y de la Comisión de DDHH (2004): Se insta a Israel a paralizar la barrera de Cisjordania.

     Por lo visto, cuando se trata de Israel no hay tanta urgencia en el cumplimiento de las resoluciones del Consejo. Es más, no son de obligado cumplimiento. ¿Cuántas veces se podría haber invadido ya este país utilizando la misma regla de tres que en el caso libio? Los palestinos no merecen recibir ayudas por causas humanitarias. No sufren genocidio. 

     b) Resoluciones incumplidas por Marruecos, entre 1966 y 2010, en referencia a las múltiples y repetidas violaciones hacia el derecho de determinación del pueblo saharahui. ¡Tranquilos, no voy a hacer aquí ningún corta-pega o no cabrá todo este post en el blog!

     El caso es que tampoco aquí se le piden cuentas a Marruecos, no sea que el rey se enfade y haya lío. Además, por si acaso, se van posponiendo los referéndums de autodeterminación. Por cierto, ¿os acordáis de los recientes sucesos acaecidos en El Aaiún? Pues eso, los saharauis tampoco merecen ayudas humanitarias. Tampoco sufren genocidio ninguno.

     Pero, siendo grave no cumplir las resoluciones del Consejo, también lo es hacer la guerra sin contar con su apoyo, tal y como pasó en 2003 en la guerra de Irak. EE. UU. y el resto de aliados invadieron el país para impedir la utilización de armas de destrucción masiva que no existían. ¿Qué medidas se tomó contra los países que hicieron la guerra por su cuenta sin contar con una resolución del Consejo? ¡Ninguna!

     La Carta de las Naciones Unidas, entre otros caracteres especiales, defiende que su fin primordial es "el mantenimiento de la seguridad y la paz internacional" y establece que "a ningún estado le está permitido usar la fuerza contra otro estado, sea cual sea la situación, salvo en legítima defensa, es decir, con previa agresión". ¿Cuál fue la agresión de Saddam Hussein que motivó la invasión de su país en 2003? ¿Por qué no se tomaron medidas contra los países que se saltaron esta ordenanza?

     Vamos con otros hechos realmente curiosos, si me lo permitís. El motivo de la intervención en Libia se dice que es humanitario, para evitar el genocidio. En el Consejo de Seguridad de la ONU hay cinco miembros permanentes con derecho de veto (EE. UU., China, Rusia, Francia y Gran Bretaña) y otros diez no permanentes que van rotando cada dos años. ¿Sabéis de dónde ha comprado Gadafi las armas con las que ahora "extermina" al indefenso pueblo de Bengasi? Los cinco países que más armas exportan en el mundo son: EE. UU., China, Rusia, Francia y Gran Bretaña. ¿Os suenan, verdad? Son los mismo cinco que dominan como quieren el Consejo de Seguridad de la ONU.

     Estos cinco países son cómplices del transporte de armamentos que llega a países en conflicto o donde se cometen , con sus armas, crímenes de guerra o graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. Libia es uno de esos países. Y España también es cómplice, por supuesto que sí.

     El gobierno español vendió a Israel en el primer semestre de 2008, seis meses antes de la invasión de Gaza, material bélico por un valor de 1.551.933 euros. Aquí tenéis el enlace de la noticia de la que he extraído el dato. Pero no solo a Israel. También a otros países en conflicto, como Angola, Ghana, Sudán o Marruecos. Para los incrédulos, otro enlace donde comprobar la veracidad de mis afirmaciones anteriores.

     ¿Sabéis a qué otro país vendió armas el gobierno de España desde 2007 hasta hace apenas diez días? Acertásteis, sí: ¡a Libia!  

     Como afirma Araceli Mangas, catedrática de relaciones internacionales de la Universidad de Salamanca, "Gadafi interesaba a Occidente porque compraba armas rápido y en efectivo". "Hay conflictos armados civiles brutales desde hace años en Birmania, Sudán o la República del Congo, por ejemplo, y tampoco hemos actuado ni se hacen editoriales ni los tertulianos se acuerdan de sus poblaciones civiles". 

     Actualmente no solo en Libia está siendo asesinada gente inocente. En Bahrein, Yemen y Siria los dictatoriales mandatarios están ordenando a sus ejércitos abrir fuego contra los manifestantes, estos sí, civiles indefensos no armados. Allí, como en Palestina o en el Sáhara, tampoco merecen ayudas por causas humanitarias. Tampoco hay genocidio.

     Con tantas resoluciones incumplidas y tantos países que actúan al márgen de la legalidad internacional en beneficio propio, ¿de verdad creéis que la ONU está en situación de dictaminar si una guerra es justa o injusta? ¿La existencia de la resolución 1973 legitima por sí misma realmente la intervención en Libia? ¿Solo se cometen genocidios en los países donde se produce gran cantidad de barriles de petróleo al día? Libia produce 1800 barriles de petróleo al día, de los que exporta 1325. ¿Estaríamos hablando de todo esto si en dicho país no se produjeran y exportaran los citados barriles de oro negro?

     Mirad, tengo una teoría bien sencilla de entender. Gadafi ha sido utilizado por varios países. Siempre ha sido un criminal, pero daba igual. Acordaban con él compra-ventas de armas y de petróleo y todos eran felices. Como ahora aparece en el país un grupo muy importante y numeroso capaz de arrebatarle el poder (los indefensos civiles de Bengasi que, por cierto, tienen carros de combate y material antiaéreo) se les apoya para acabar con el miserable dictador. ¿Para qué? Para seguir con los intercambios comerciales pero con más amplios márgenes de beneficios, para ambas partes, por los servicios mútuamente prestados. ¿Importa algo que pueda morir mucha gente? ¿Acaso importan las causas humanitarias? Pues por supuesto que no: lo que les importa, tanto a los aliados como a los rebeldes de Bengasi, es el petróleo y los negocios que con él pueden hacer. Exactamente igual que al dictador que hay que derrocar...

     Recomiendo que veáis la película "El señor de la guerra" (2005), dirigida por Andrew Niccol y protagonizada por Nicholas Cage, Ethan Hawke y Jared Leto. Por favor, llamemos las cosas por su nombre. No seamos hipócritas ni cínicos. Para eso ya están ellos, los políticos. Esta guerra es igual de injusta que la de Irak. Sin duda.

lunes, 21 de marzo de 2011

Mi humilde visión de lo que está ocurriendo en Libia


     Ocho años después, y seguimos en las mismas. España entra en una guerra injusta impuesta por los EE.UU.. Evidentemente, muchas cosas han cambiado...pero para llegar de nuevo al punto de partida. En 2003 Bush, republicano, convenció a Aznar, del PP, para invadir Irak con el pretexto de impedir a Saddam Hussein que utilizase unas armas de destrucción masiva que no existían. En 2011 Obama, demócrata, ha hecho lo mismo con Zapatero, del PSOE, para impedir un genocidio en Libia. Qué coincidencia: los mismos signos políticos en ambos casos: derechas en 2003 e izquierdas en 2011. En ambos casos, partiendo de pretextos diferentes, se llega a un mismo interés común: el petróleo. Porque la pela es la pela. Y de eso los políticos entienden, y mucho.

     España está interviniendo militarmente en Libia junto a EE. UU., Gran Bretaña, Francia y el resto de salvadores de la libertad y la democracia mundiales. En teoría, dicen, buscan acabar con un dictador que está masacrando a la población civil de su país. Porque Gadafi ahora es el malo de la película. Eso interesa. Después de 43 años en el poder y de relaciones "comerciales" con Occidente, intercambiando petróleo por armamento (el mismo, por cierto, con el que dicen ahora que está aniquilando a sus propios paisanos, ¡fíjate tú!), la situación ha cambiado. ¿Qué más dará que en estos 43 años haya asesinado, hecho desaparecer y detenido injustamente a sus compatriotas? Qué más dará que haya promovido atentados terroristas en el extranjero o que haya sufragado a las guerrilas de media África, con Sierra Leona o Liberia a la cabeza, solo por poner un par de ejemplos? Todo eso tiene disculpa, ¿verdad? Aunque lo haya hecho con ayuda de Occidente en forma de armas y de mirar para otro lado... Todo eso daba igual, hasta ahora. El quince por cien del petróleo que importa España proviene de Libia, uno de los países que más armamento compra, a su vez, al gobierno español. ¡Qué curioso, verdad!   

     ¿A quién está masacrando Gadafi? A los civiles, dicen desde Occidente. En realidad, se refieren al grupo rebelde de Bengasi, milicianos que disponen de carros de combate y antiaéreos capaces de derribar aviones. Sin duda, nada que se pueda comparar a los rebeldes pacíficos que consiguieron los triunfos revolucionarios de Egipto o de Túnez hace un mes escaso solo manifestándose. ¿Quiénes son estos rebeldes "civiles" en realidad? En este artículo de Ramón Lobo en el blog del diario "EL PAÍS" queda claro. Se trata de una lectura muy recomendable. Pero para quien no tenga ganas o tiempo de leer mucho más aparte de este artículo se lo puedo resumir fácilmente: son uno de los contingentes más numerosos que se ofrecieron voluntarios para invadir Irak hace ocho años. Y además, antigadafistas. Es decir, que se les debía una, para entendernos.
    
     De todo ello podemos afirmar de forma categórica que lo que está pasando en Libia no es una revuelta islámica más, como parecía en un principio, sino una guerra civil en toda regla entre los partidarios de Gadafi y los opositores de su régimen. Los aliados occidentales intervienen allí cumpliendo una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, algo que los que apoyan la intervención en Libia tratan de enarbolar como una bandera de justificación que suponga una diferenciación bien clara respecto a lo ocurrido en Irak hace ocho años, cuando se invadió aquel país sin el apoyo de esta lúgubre institución internacional. Como si la ONU no estuviera desligitimada y falta de sentido por estar, precisamente, en manos de EE. UU. y sus países amiguetes.

     ¿A esos civiles armados hasta las cejas es a quienes pretende salvar la coalición democrática occidental? Desde Libia, Leonor Massanet, una psicóloga y farmacéutica española residente allí, nos está contando estos días una realidad bien distinta a la que nos están mostrando-bombardeando desde el gobierno y los medios de comunicación de este país. Su blog personal es altamente recomendable en un momento como este.

     Gobierno y medios de comunicación están "vendiéndonos la moto" una vez más, como ya pasara en 2003 durante la guerra de Irak. Gadafi, evidentemente, es un dictador aniquilador de su país. Pero también hay dos verdades igual de ciertas: ha contado con el beneplácito internacional durante estos 43 años y los rebeldes tampoco son santos precisamente. Y lo peor de todo, entre el mandamás, los rebeldes "civiles" y la coalición internacional, ¿qué quedará de Libia finalmente? Lo de siempre, destrucción y penuria para "poca ropa".

     Y, por cierto, para acabar con el plano internacional: esos "civiles" rebeldes antigadafistas también son antiamericanistas, lo cual les convierte en una compañía de guerra muy dudosamente recomendable. Como comenta en su artículo Ramón Lobo, la apuesta occidental es muy arriesgada y puede conllevar todavía mayor sufrimiento al pueblo libio en forma de una guerra mucho más larga y sangrienta de lo que habría sido como una guerra civil interna. Otro tanto más que apuntar a esta injusta guerra en la que España vuelve a participar.

     Para acabar, una última reflexión a nivel de nuestro país. Gadafi ha amenzado con emprender acciones en intereses mediterráneos. ¿Qué pasará si España vuelve a ser azotada por el terrorismo islámico y ocurre una desgracia como la que hubo en la estación de Atocha hace ahora siete años? Ciertamente, la posibilidad de que ello ocurra es muy limitada. Pero, ¿y si ocurriera? ¿Qué haríamos? ¿Votar al PP pata castigar al PSOE, repitiendo errores del pasado? Pues no, porque el PP ha apoyado al gobierno de Zapatero en su decisión de tomar parte en la acción contra Gadafi.

      El partido liderado por Rajoy vuelve a equivocarse de nuevo, sin duda. Pero al menos muestra una cierta coherencia en sus decisiones. Apoyaron la guerra de Irak y lo vuelven a hacer en Libia. Igual sucede con Izquierda Unida. Fueron los más críticos con la decisión de Aznar en 2003 y vuelven a serlo hoy contra las medidas de Zapatero.   

     Sin embargo, el PSOE ha cambiado radicalmente de opinión en estos ocho años. Las guerras antes más injustas le parecen ahora las más dignas y humanitarias. Lo mismo cabe decir de "los de la ceja". Han olvidado aquel famoso y magnífico discurso del "NO A LA GUERRA" del 2003. ¿Esperáis grandes manifestaciones esta vez? ¡Pues apañados váis! En fin, una pena que en pleno siglo XXI valga más un barril de petróleo manchado de sangre que todo un país, muerto y destruído... 

lunes, 14 de marzo de 2011

La madre de los niños del holocausto. Anna Mieszkowska. Reseña

     "La madre de los niños del holocausto" es la biografía de Irena Sendler, toda una heroína clandestina polaca y católica que arriesgó su vida por salvar a más de dos mil quinientos niños y niñas del gueto de Varsovia durante la ocupación nazi de la capital polaca. La autora, Anna Mieszkowska, escritora, periodista y especialista en teatro, conoció la historia de esta mujer y se puso en contacto con ella para contar su historia al mundo. Una historia increíble, pero real como la vida misma, de una mujer que siempre estuvo acostumbrada a sufrir...



     Desde su infancia Irena sufrió mucho de salud, llegando a estar en varias ocasiones al borde de la muerte, lo que le hizo arrastrar durante toda su vida enormes jaquecas y dolores de cabeza a causa de una trepanación que se le hubo de hacer para salvarle la vida casi milagrosamente. A la edad de siete años perdió a su padre, médico de profesión y solidario de vocación. Murió infectado de tifus por un grupo de judíos a los que ningún otro médico quiso ayudar. Pese a estar con él solo siete años Irena vivió con su padre muchos momentos imborrables y siempre le tuvo como modelo de vida honrada, solidaria y honesta. Años más tarde, ella misma arriesgó su vida por volver a ayudar a la comunidad judía de Varsovia cuando casi nadie más quiso saber nada de lo que ocurría intramuros del gueto.

     Irena estudió Trabajo Social y realizó un curso de Enfermería. Pronto se puso a trabajar con los sectores más desfavorecidos de la capital polaca, entre ellos los judíos. Y en 1939 llegaron la invasión y posterior ocupación nazi y el intento de exterminio de la totalidad de judíos polacos y europeos. Irena y buena parte de sus compañeros se dieron cuenta de inmediato de que el gueto judío estaba condenado a ser aniquilado y arrimaron el hombro para ayudarles. Un día una madre desesperada le dijo a Irena que si quería ayudar a su hijo lo sacara del gueto. Desde ese momento se puso a idear el plan para sacar a la mayor cantidad de niños y niñas de allí.

     Irena se puso al mando de las operaciones por iniciativa propia. Se acordaba de las frases de su padre: "hay que estar siempre del lado del que se está ahogando, sin tomar en cuenta su religión o su nacionalidad" o "ayudar a alguien cada día ha de ser una necesidad que salga del corazón". Él fue su gran inspiración sin duda alguna. 

     Irena estableció una extensa e intrincada red de colaboradores entre la gente de su confianza. Sacaban a los niños a la zona aria de mil y una maneras (por los alacantarillados, ocultos en ambulancias; a través del edificio de los Juzgados, que tenía entrada por los lados ario y judío; en coches de bomberos; en tranvías; etc) y los llevaban a puestos de emergencia, donde se les enseñaban costumbres polacas y católicas para que no levantaran las sospechas del resto de población. Se les proporcionaba identidades falsas mediante el uso de documentos de identificación falsificados y actas de nacimiento reales de niños polacos ya fallecidos, y se les llevaba a instituciones religiosas de todo el país o se les facilitaba la adopción por parte de familias católicas polacas. Los más mayores se unían a los partisanos ocultos en las montañas de los alrededores de Varsovia. 

     Las identidades antiguas y nuevas, las familias de procedencia y los lugares de destino de los niños eran anotados personalmente por Irena en una lista cuya existencia y lugar de escondite solo sabía ella por razones de seguridad. De esta lista dependía que en el futuro las familias pudieran reencontrarse. La responsabilidad era muy grande, por supuesto.

     En numerosas ocasiones, tanto nuestra protagonista como el resto de sus colaboradores, estuvieron a punto de ser descubiertos. En septiembre de 1943 alguien la delató y la Gestapo fue a su casa a por ella. La encerraron en la prisión de Pawiak, en el gueto, y la torturaron cruelmente, rompiéndole piernas y pies. Estuvo cerca de morir, pero no consiguieron que delatara a ninguno de sus compañeros. Años más tarde declaró que entendía perfectamente por qué una persona podía delatar a otra tras sufrir semejantes torturas. La Gestapo, al no conseguir sus propósitos, la condenó a muerte por fusilamiento. Estuvo en Pawiak más de tres meses.

     El día de su fusilamiento, cuando era conducida al lugar de ejecución, un soldado nazi sobornado por Zegota, una organización promovida por el gobierno en el exilio en Londres que sabía de la suma importancia de preservar a toda costa la vida de Sendler, la dejó escapar. Cansada y coja, se arrastró como pudo y se puso a salvo. Las listas de ejecuciones del día siguiente la daban por muerta. Sin embargo, la Gestapo supo lo ocurrido, acabó con el soldado y siguió buscando a Irena. Aún así, pudo estar con su madre en sus últimos momentos de vida. Sin embargo, no pudo asistir a su entierro, pues habría sido apresada de inmediato.

     Irena tomó una nueva identidad y siguió colaborando con los rebeldes hasta el fin de la guerra. Ella y su grupo salvaron la vida de más de dos mil quinientos niños judíos. La lista de Sendler sobrevivió y algunos de los niños pudieron reunirse con sus familias, las que todavía existían, al acabar la guerra. Hasta su muerte, en 2008, a la edad de 98 años, recibió visitas y cartas de muchos de los niños a los que salvó durante la guerra. Pese a su increíble gesta, Irena recordó siempre que "podría haber hecho más, y este lamento me seguirá hasta el último día de mi vida". Sin duda, todo un ejemplo de valentía, bondad, generosidad, entrega y enorme sencillez.

     Durante más de cuarenta años Irena siguió con su vida como si nada de lo anteriormente narrado hubiera ocurrido en realidad. Hasta que su caso fue dado a conocer y todo el mundo pudo saber la increíble hazaña de esta gran mujer polaca. Sin duda, su padre debe estar muy orgulloso de ella.

     "No se plantan semillas de comida. Se plantan semillas de bondades. Traten de hacer un círculo de bondades; éstas les rodearán y les harán crecer más y más". Irena Sendler.

lunes, 7 de marzo de 2011

La cuestión de Palestina en la actualidad. Las revueltas islámicas y sus posibles consecuencias.

     Estamos ante un tema que está de rabiosa actualidad desde hace casi un siglo. Palestina fue utilizada en el siglo pasado como un tablero de ajedrez por parte de las potencias europeas durante las dos Guerras Mundiales. Gracias a ello, a día de hoy no se han podido aclarar en una tierra que debería ser bendita y no maldita. Repasemos brevemente los acontecimientos pasados haciendo un poco de historia.

     En 1917 Palestina pertenecía al Imperio Otomano y era habitada por cristianos y musulmanes por igual. Había muy pocos judíos en sus territorios. Gran Bretaña, buscando alianzas en una contienda que para los aliados iba bastante mal, se mostró públicamente favorable a crear allí un hogar nacional judío (Declaración Balfour). El curso de la guerra cambió, no debido a esta maniobra precisamente, y al finalizar la contienda se estableció un Mandato de la Sociedad de Naciones (antecedente de la actual ONU) que implicaba el control británico sobre las tierras palestinas, lo que permitió que cada vez fueran llegando allí más judíos (entre ellos David Ben Gurión, futuro líder del independiente Estado de Israel).

     Merced a la persecución nazi de judíos durante la Segunda Guerra Mundial multitud de ellos huyeron desde diversas regiones de Europa a Palestina, provocando grandes recelos por parte de la población árabe. Sin embargo, en 1937, Gran Bretaña había abandonado su apoyo a la constitución del hogar judío. La situación había cambiado y el Libro Blanco británico estableció que habían de ser los árabes quienes decidieran sobre la admisión o no de nueva población judía en sus territorios. En realidad, lo que se pretendía era asegurar unas buenas relaciones con la comunidad árabe justo antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial.

     Pero los árabes ya no estaban por la labor. No solo no aceptaron más judíos en sus territorios sino que el líder palestino, Amin al-Husayni, se alió con el Tercer Reich, enviando incluso una división de musulmanes bosnios para las SS. Por su parte, los judíos se radicalizaron en su postura de crear un Estado judío donde los judíos controlaran su propio destino. Incluso se llegó al asesinato de Lord Moyne, ministro británico de Oriente Medio. Es decir, que el movimiento británico originó una radicalización de las posturas de ambos bandos que llega hasta la actualidad.

     Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial la ONU acordó la partición de Palestina y la creación del Estado de Israel. Para Truman, "ningún problema es tan importante para quienes han conocido los horrores de los campos de concentración". Los árabes obtuvieron el 46% de los territorios y los judíos el 54% restante. Jerusalén y Belén quedaron bajo administración de la ONU, dando inicio a una serie de guerras que no han concluido aún en la actualidad. Ben Gurión aceptó la partición solo como un inicio para obtener la total absorción del país organizando un ejército de primera y utilizando la coerción y hasta la fuerza, algo que consiguió en 1967, con la ocupación militar de los territorios palestinos. Los árabes, por su parte, directamente se negaron a aceptar la partición. Años más tarde se constituyó la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), un frente común de todos los árabes para defender la causa palestina, liderado por el presidente egipcio Nasser.

     Desde entonces se han sucedido las guerras, que han tenido como resultado una progresiva ampliación de los territorios palestinos ocupados por Israel, sobre todo Gaza y Cisjordania, donde se asientan colonos israelíes que no permiten a los palestinos libertad de movimiento en "sus territorios".

     El no reconocimiento del Estado de Palestina, la aparición de Hamás y el terrorismo islámico como único medio de lucha contra el poder opresor judío, el extremismo islámico y las prácticas suicidas desde la Segunda Intifada, con el uso generalizado de bombas suicidas en centros comerciales, restaurantes, transportes públicos, etc se utilizaron para crear una corriente de opinión favorable a Israel, que pasó a ser considerado como un islote de democracia rodeado por un mar repleto de fanáticos islamistas gobernados por dictadores autoritarios y corruptos. Así, Israel quedó como el único bastión de la democracia occidental en Oriente Medio.

     Sin embargo, la situación está cambiando en la actualidad. Las revueltas islámicas actuales no favorecen para nada al Estado de Israel. En primer lugar, porque se trata de revueltas no violentas que nada tienen que ver con golpes de Estado que dan paso al gobierno de un dictador tirano. Más bien al revés, son revueltas que acaban con estos tiranos y avanzan en la democracia. Porque las causas del movimiento actual son acabar con regímenes que impiden mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos: libertades democráticas, cambios políticos, sociales y económicos, desempleo, injusticias de todo tipo, corrupción, etc.

     En segundo lugar, porque cuentan como máximos exponentes y participantes de las mismas con los jóvenes, inmensamente más preparados que las juventudes de antaño. Jóvenes que desechan la violencia y se manifiestan pacíficamente contra sus opresores utilizando nuevas herramientas como las filtraciones de Wikileaks, ciberataques como los de Anonymous, redes sociales y telefonía móvil para comunicarse y citarse para las manifestaciones.

     Y, en tercer lugar, porque los ejércitos de estos países han estado a favor del pueblo y en contra de sus injustos gobernantes, provocando la caída de éstos. Solo en el caso de Libia el dictador Gaddafi ha conseguido que el ejército abra fuego contra los manifestantes, dando pie a una situación de guerra civil que sí conviene a Israel para poder seguir con sus mensajes de antaño. 

     De esta manera se ha conseguido acabar con los gobiernos de Ben Alí en Túnez, tras 23 años en el poder, Mubarak en Egipto, tras 30 años, y Samir Rifai en Jordania, cuyo gobierno ha sido tan funesto que solo ha podido mantener el poder por dos años. Y Gaddafi (43 años en el poder), en Libia, caerá...antes o después, por fin. Además, ha habido brotes de revueltas democráticas islámicas en otros países como: Albania, Argelia, Mauritania, Omán, Yemen, Líbano, Siria, Marruecos o Baréin.

     Así las cosas, Israel tiene muchos motivos de los que preocuparse desde ya mismo. Las prácticas del Estado que actualmente preside Netanyahu (Apartheid palestino, ocupación de territorios, racismo, etc,) se parecen cada vez más a las utilizadas hasta hace poco en los países árabes. Esos países árabes cuyos dictatoriales gobernantes están cayendo a manos de la democracia, dejando en entredicho las mentiras y las falsas pretensiones de los judíos. Y es que la existencia de democracia en Israel cada vez es más discutible, dicho sea de paso. El gran peligro para ellos ahora mismo es pasar a ser un islote de bárbaros y fanáticos rodeados por un mar de nuevos estados islámicos igualitarios y democráticos.

     ¿Qué papel jugará Estados Unidos si triunfa la democracia en los países árabes? ¿Seguirá dejando hacer lo que le de la gana a su amigo judío ya que es el único Estado "democrático" de Oriente Medio? ¿Se buscará nuevos amigos, dejando de lado a Israel?
¿Qué pasará con Palestina? ¿Se darán cuenta de una vez los terroristas islámicos de que es mejor camino la democracia para conseguir sus fines? ¿Se conseguirá alguna vez alcanzar la paz en Palestina? ¿Qué creéis vosotros sobre todo esto?

viernes, 25 de febrero de 2011

Baltasar Garzón: luces y...sombras

     Baltasar Garzón Real (nacido en 1955) es, sin duda, el magistrado español más conocido y reconocido. Asesor del Tribunal Internacional de La Haya y juez de la Audiencia Nacional hasta el 14 de mayo de 2010, fecha en que fue apartado de sus funciones de forma cautelar por el Consejo General del Poder Judicial después de que el magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela acordara la apertura de juicio oral contra él por presunta prevaricación por la decisión de declararse competente para investigar los crímenes del franquismo desde su juzgado de la Audiencia Nacional.

     Además, se han abierto contra él otras dos causas: por presunta prevaricación por escuchas ilegales en el Caso Gürtel y por supuesta prevaricación en favor del Banco de Santander. Respecto a la primera, el propio Garzón admitió en su declaración su participación al ordenar la intervención de las comunicaciones mantenidas en prisión por los cabecillas de la trama con sus abogados y otros letrados personados en la causa. Se justificó concluyendo que era su única vía para impedir la destrucción de pruebas.

     Respecto a la segunda, alegó que quién le pagó sus cursos fue la Universidad de Nueva York a través del Centro Rey Juan Carlos y negó tener relación con el Banco de Santander o con Emilio Botín. Se le acusa de haber sido patrocinado directamente por el Banco y del archivo de una causa contra Emilio Botín justo a su regreso de Nueva York. 

     Personalmente, pienso que todo esto forma parte de una campaña muy bien orquestada por la ultraderecha española (Falange y Manos Limpias) que lo que busca, en definitiva, es quitarse de en medio a un personaje repleto de luces y también de alguna que otra sombra. Vamos primero con las luces.

     A lo largo de su trayectoria judicial Baltasar Garzón ha llevado a cabo magistrales operaciones. Voy a destacar solo unas pocas para que el artículo no se alargue en exceso:
- Operaciones contra el narcotráfico, como las que acabaron con la organización gallega de Laureano Oubiña ("operación Nécora") o con "el clan de los Charlines" (operación "Pitón").
- Acusaciones contra Augusto Pinochet y las dictaduras chilena y argentina, por crímenes contra la Humanidad y por muerte y tortura de ciudadanos españoles durante su mandato.
- Acciones contra ETA y su entorno (Batasuna, Egin, Movimiento de Liberación Nacional Vasco, etc).
- El caso GAL : terrorismo de Estado contra ETA durante el gobierno socialista de Felipe González que causó la muerte de 23 personas, algunas de ellas sin relación alguna con la banda terrorista, entre 1983 y 1987. Durante el proceso se probó que la operación fue financiada por altos cargos del Ministerio del Interior. Acabaron en la cárcel, con mayores o menores penas, José Barrionuevo (Ministro del Interior), Rafael Vera (Secretario de Estado para la Seguridad), Ricardo García Damborenea (Secretario General del PSOE en Vizcaya), Enrique Rodríguez Galindo (General de la Guardia Civil) y los policías Amedo y Domínguez, entre otros.  
- El caso Gürtel: trama de corrupción que operaba en Madrid, Valencia y la Costa del Sol. A los implicados se les acusa de blanqueo de capitales, fraude fiscal, cohecho y tráfico de influencias. Actualmente hay 71 imputados relacionados con el Partido Popular.

     Ocupémonos ahora de las sombras. Principalmente son tres:
- Su carrera política: en 1993 decidió adentrarse en la política. Las malas lenguas dicen que con la intención de llegar a ser Ministro del Interior. Pero Felipe González "solo" le nombró delegado del Gobierno en el Plan Nacional sobre drogas, con rango de secretario de Estado, dentro del recién fusionado Ministerio de Justicia e Interior, con Juan Alberto Belloch como Ministro. Meses después dimitió como delegado del Gobierno y renunció a su escaño en el Congreso, aduciendo como motivo la pasividad de Felipe González ante la corrupción. Abandonó la política despechado y volvió a la judicatura.
- El caso Gal: en las investigaciones halló pruebas de que el "Señor X", el máximo responsable de todo lo ocurrido en torno al terrorismo de Estado contra ETA era el presidente del Gobierno, Felipe González, quién afirmó simplemente que "me enteré por la prensa". Durante su administración, el presidente González no permitió la investigación completa de los fondos reservados con los que se había financiado a los Gal. Sin embargo, a Baltasar Garzón le acabó temblando el pulso y el presidente no llegó a ser acusado de nada.
- Rechazo de la querella contra Santiago Carrillo, el PCE, el PSOE, la Comunidad de Madrid y el Estado español por delitos de genocidio, torturas y terrorismo por los sucesos conocidos como la Matanza de Paracuellos del Jarama: el juez rechazó de plano la querella alegando la «mala fe procesal» y «abuso del Derecho» por parte de los denunciantes, por lo que no admitió recurso alguno contra la resolución.

"Hay una preocupación de imparcialidad a la hora de enjuiciar hechos que ocurrieron hace tanto tiempo..., y la imparcialidad resulta imposible" (Santiago Carrillo hablando sobre las acusaciones del historiador socialista Ian Gibson sobre su conducta en el desarrollo de las matanzas de Paracuellos del Jarama en los últimos meses de 1936).

Gibson concluye que tanto Carrillo como su delegado, Segundo Serrano Poncela, prefirieron no darse por enterados del "sistema de terror y muerte implantado antes de su llegada al poder, de acuerdo, pero continuado durante su mandato. [...] A la vista de esta situación, tanto Carrillo como Serrano Poncela, a nuestro juicio, optaron por hacer la vista gorda".

     De todo lo anteriormente argumentado, y para finalizar con el artículo, he de decir que el magistrado está siendo vilmente perseguido por la ultraderecha española, que quiere hacerle pagar algunas de sus acciones pasadas y presentes. Sin embargo, igual de tajante he de ser respecto a una doble vara de medir por parte de nuestro protagonista. El franquismo cometió numerosos crímenes que, efectivamente, deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias. Pero, de la misma forma, deberían ser investigados también los cometidos por los comunistas en Paracuellos del Jarama. Y la misma condena merecen. Todos son igual de criminales.

     Defendamos una injusticia, pero no convirtamos en santo a quien no lo es...

martes, 22 de febrero de 2011

Espía de Dios. Juan Gómez-Jurado. Reseña


     La semana pasada leí "Contrato con Dios" y comenté que intentaría leer algo más sobre el mismo autor. Dicho y hecho. He de reconocer, de entrada, que esta novela me ha gustado más todavía que la anterior. Constituye una novela de debut realmente fascinante. El sueño de cualquier escritor novel es escribir una novela fantástica que le empiece a abrir el camino a obras posteriores. Éste es uno de esos casos.

     "Espía de Dios" (Roca Editorial, 2006) nos sitúa en los días posteriores a la muerte de Su Santidad Juan Pablo II en abril de 2005. Un asesino en serie está acabando con la vida de los cardenales mejor situados de cara a suceder al Papa difunto. Los servicios de seguridad del Vaticano no quieren que la noticia llegue a los periodistas ya que causaría el caos en una ciudad de por sí invadida por una inmensa riada de gente que quiere dar su último adiós a uno de los Papas más queridos de la historia del catolicismo.

     Sin embargo, para que no trasciendan las noticias de los asesinatos es necesario investigarlos de forma mucho más disimulada, lo que hace que el proceso policial no avance como debiera. Parece que el objetivo del asesino no es otro que dinamitar el cónclave que ha de decidir la sucesión en el trono de San Pedro. La concatenación de los hechos y las desapariciones de los cardenales hacen que la tensión entre la inspectora Paola Dicanti y su ayudante Pontiero y los servicios del Vaticano, con Cirin y Dante a la cabeza, vaya en aumento. La actitud del jefe de la policia italiana, Carlo Boi, no ayuda en absoluto ya que busca, ante todo, mantener las buenas relaciones con el Cuerpo de Vigilancia del Estado Vaticano. Aún así, es necesario encontrar al asesino cuanto antes para que cesen los asesinatos. La vida de los cardenales corre serio peligro.

     Esa es una de las curiosidades de la novela. Gracias al padre Anthony Fowler sabemos, desde prácticamente el inicio, que el asesino es Viktor Karoski, sacerdote tratado años atrás por el propio Fowler y Canice Conroy en el centro de Saint Matthew. Se trata de una institución que debía ayudar a los sacerdotes pederastas a dejar atrás esas prácticas deshonestas con los niños. Lejos de rehabilitar a Karoski, las malas artes de Conroy crean un monstruo capaz de matar sin piedad ni arrepentimiento ni culpa.

     El hecho de saber quién es el asesino no hace que sea fácil atraparle. Es un personaje muy escurridizo que se conoce a la perfección los entresijos del Estado del Vaticano. La investigación y la persecución discurre de forma precipitada y sangrienta, pues Karoski mata por donde pasa. Por si ello fuera poco, la seguridad del Vaticano pone trabas y llega a ocultar partes importantes de la investigación a la inspectora Dicanti.

     La periodista española Andrea Otero accede a la información por accidente y se dispone a escribir un artículo explicando lo acaecido en las estancias vaticanas, en lo que será, sin duda, el reportaje de su vida. No lo logra. Es más, solamente consigue estar a punto de perder la vida ella misma, viéndose envuelta en una persecución temeraria de la que es salvada por el padre Fowler in extremis.

     En definitiva, estamos ante un thriller con altas dosis de acción, intriga, emoción, estudios psicológicos de cada personaje y muchas enseñanzas de la mano de un escritor que demuestra, desde su primera obra, que para escribir una buena novela es necesario un trabajo previo de investigación realmente cuidadoso y muy costoso. Gómez-Jurado entretiene, pero también nos enseña cómo funcionan la policia italiana y la seguridad vaticana en una novela que recomiendo a quien lea estas líneas.

     Lo más inquietante de la novela es que un hecho como el descrito podría ocurrir perfectamente. De hecho, es posible que haya ocurrido ya a lo largo de la historia en alguna ocasión y se nos haya ocultado de la misma forma que es ocultada a la opinión pública la trama narrada en esta novela.