LIBROS

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lunes, 29 de junio de 2015

Mis diez libros preferidos de la primera mitad del 2015





     Como cada año por estas fechas Jungleland se toma un par de meses de vacaciones veraniegas. Pero antes, como también es costumbre, se despide con la lista de los diez libros preferidos de lo que llevamos de año. Y, siguiendo la tradición, aviso de que se tratan de libros leídos este año, lo cual no quiere decir que sean novedades. Y es que no solo de novedades vive el lector. Esta es la lista de mis diez libros preferidos de estos últimos seis meses: 

10. El corazón de las tinieblas. Joseph Conrad. Uno de esos clásicos contemporáneos e inolvidables. Un viaje al Congo, pero, ante todo, al interior del ser humano alejado de la civilización. Un ser humano capaz de cometer atrocidades impropias de su especie. Todo por el poder y la gloria tras su viaje de retorno a su país de origen. Un horror colonial que todos debemos conocer para evitar su repetición en el futuro.

09. Sultana. Jean Sasson. Una trilogía que también todo el mundo debería leer y conocer. Una historia verídica a través de la cual se llega a odiar y amar a la vez a una sociedad tan diferente de la nuestra - y, sin embargo, ni mejor ni peor -. Los tres libros tratan sobre la lucha por la libertad y contra la opresión de una princesa saudí que no duda en contar su historia para llevar a todo el mundo su triste realidad.

08. Como una novela. Daniel Pennac. Ensayo que se lee, como su título indica, como una novela. Es un monólogo alegre, entusiasta y desenfadado que busca resaltar el placer por la lectura sin condiciones. Para su autor, la lectura no es una obligación sino un derecho irrenunciable del ser humano. Y desgrana las excusas argüidas por los no lectores para explicar el por qué de su actitud acerca de los libros y la cultura. 

07. Once minutos. Paulo Coelho. Una desgarradora historia sobre los sueños rotos, la adaptación de las personas a las nuevas circunstancias, el amor sagrado (espiritual), el sexo, la prostitución, el sadomasoquismo y la vida en general. Como siempre, una historia que invita a la reflexión sobre diversos aspectos de nuestra vida cotidiana. Coelho en estado puro.

06. Los girasoles ciegos. Alberto Méndez. A su autor le bastó esta novela o recopilación de cuatro relatos para dejar huella en la literatura española contemporánea. Se trata de cuatro historias de vencidos, pero no derrotados, que dejan testimonio de algunos de los capítulos más olvidados - y a la vez dignos de ser recordados - de la Guerra Civil Española.

05. La Ropavejera, el génesis del mal. Ramón Cerdá. Un estudio pormenorizado y muy documentado sobre la figura de Enriqueta Martí, más conocida como la Vampira del Raval de Barcelona. Una novela negra que trata de explicar lo inexplicable: cómo es posible que una persona en apariencia normal pueda convertirse en una de las más grandes criminales de la historia de nuestro país.

04. La gente feliz lee y toma café. Agnès Martin-Lugand. Novela adictiva, original y ágil de cuyos personajes resulta difícil despedirse al terminar sus líneas. Un viaje iniciático al interior del ser humano. Una constatación más de que el amor se abre siempre camino en nuestras vidas, a pesar de los pesares. Porque siempre vale la pena vivir la vida. 

03. El último judío. Noah Gordon. Novela histórica y de aventuras que mantiene en vilo al lector durante cada una de sus páginas. Uno de los capítulos más oscuros de la historia de España. Un retrato fiel de la España de los siglos XV y XVI, dominada por la corrupción, el robo y tráfico de reliquias de santos, la superstición, una brutal represión y una intolerancia bárbara. Yoel Toledano es todo un héroe, sin duda.  

02. El héroe discreto. Mario Vargas Llosa. Retrato fidedigno del Perú actual, con sus atrasos y su prosperidad. Conjunto de historias protagonizadas por hombres de recta moral y gran afán de lucha y superación que deberán hacer frente a lo peor de las personas: la avaricia, la traición y la maldad. Una narración fluida y amena que entrelaza varias historias a la vez, algo solo al alcance de un genio como este. 

01. Un verano en la casa azul. David Casado Aguilera. Si El grito del silencio fue en su día la revelación del año (2012), esta novela es la gran confirmación de un autor que debería ser mucho más conocido y reconocido. Personajes entrañables, situaciones reales como la vida misma y una narración cuidada y gratamente disfrutable hacen de este obra y de su autor lo mejor que servidor ha leído en estos primeros seis meses de 2015. Ampliamente recomendable, ¡sin duda alguna!  


miércoles, 24 de junio de 2015

Once minutos. Paulo Coelho. Planeta. 2003. Reseña





     El escritor brasileño Paulo Coelho es sobradamente conocido por todos los lectores del mundo. Nacido en Río de Janeiro en 1947, ha vendido más de 150 millones de libros en más de 150 países, siendo sus obras traducidas a más de 80 lenguas. Novelista, dramaturgo, letrista y articulista, ha sido reconocido con varios de los premios literarios más importantes del planeta, aunque no con el Nobel de Literatura. Actualmente es consejero especial de la Unesco en el programa de convergencia espiritual y diálogos interculturales y Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas. 

     Planeta editó en 2003 la novela Once minutos, su mayor aportación al mundo literario desde El alquimista (1988), su obra más conocida. En Once minutos narra la historia de sueños incumplidos, engaños y demás penalidades pasadas en Ginebra por María, joven brasileña que viaja hasta Río de Janeiro en busca de fama y bienestar. Allí conoce a un empresario que la embauca para que viaje hasta la ciudad suiza, donde parecía que iba a trabajar en el mundo de la moda, aunque finalmente deberá adaptarse a unas circunstancias poco parecidas a las anheladas. Así, acabará bailando samba en un club nocturno y ejerciendo la prostitución.

     María odia el amor. Varios desengaños amorosos durante su juventud le hacen ser fría con los hombres. Algo que, de paso, le facilita el trabajo en su nueva profesión. La ayuda de Nyah y Milán, bibliotecaria y dueño del Copacabana, burdel de la rue de Berne, le permitirá ir perfeccionando en su trabajo. Su rápido ascenso en su oficio la hará conocida en toda la ciudad, aunque también le acarreará los celos de sus compañeras. Cuestión esta que le causará grandes problemas en su día a día. No obstante, lo que parecía una vida tranquila, lujosa y cómoda cambiará de forma radical tras conocer a Ralf, un joven pintor suizo que asegura haber visto su luz interior.

     Pese a sus reticencias iniciales, María se enamorará de él perdidamente. Y su vida se convertirá en un continuo sube y baja de emociones, sentimientos y contradicciones, con ella misma y con el mundo que la rodea. Con Ralf conocerá el verdadero amor, lo cual pondrá a prueba sus sueños y su nuevo estilo de vida. Tanto que decidirá regresar a Brasil - con la excusa de que pertenecen a dos mundos diferentes y que no tienen ningún futuro juntos -, no sin antes entregarse en cuerpo y alma al pintor. Su objetivo es reavivar el fuego sexual de ambos, apagados tiempo atrás. Con este acto, ambos acabarán aprendiendo sobre la naturaleza del sexo sagrado, una intensa y perfecta unión entre cuerpo y alma, entre sexo y amor.

     La lectura de Once minutos invita a reflexionar sobre varias cuestiones. Entre ellas: el sexo, la prostitución, el amor, el sadomasoquismo y la vida. Como expresa Coelho desde un principio, el título hace referencia a la duración del acto sexual en condiciones poco favorables para el amor, es decir, cuando se practica sin amor verdadero (o amor sagrado, como él mismo lo define). María camina a lo largo de la narración sobre la delgada línea de la autodestrucción, dejando que la vida guíe sus siguientes pasos.

     La protagonista recorre algunos de los capítulos más significativos de su vida, los cuales explican en buena parte su actual situación. Su firme decisión de no volver a perder las cosas que más quiere le enseña a manipular a los hombres - aunque ella misma será también engañada por el empresario suizo que la lleva a Ginebra -, aprendiendo a no enamorarse nunca más con el fin de no volver a sufrir por causas amorosas. Sin embargo, se dará de bruces con la realidad al entender al fin que el amor nace dentro de nosotros, y que la otra persona no es responsable de nuestro sentimiento. Y es que uno no se enamora de quien quiere, ni puede evitar enamorarse de quien no quiere, por más que se empeñe en ambos casos.

     Con todo ello, lo que otorga a la novela su mayor verosimilitud es el hecho de que buena parte de ella está directamente narrada por la propia protagonista. María busca aventura y libertad; placer y superación; volver a sentir y ser amada. Por ello, como les ocurre a la mayoría de los neuróticos obsesivos, se deprime al ver que es posible alcanzar ese fin Y, ante tal hecho, decide huir. Algo que puede parecer contradictorio - y lo es, de hecho - pero le ocurre a multitud de personas en su vida cotidiana. Así somos las personas.

     Como sucede en todas las obras de Coelho, también de Once minutos podemos extraer multitud de frases que nos pueden servir en determinados momentos de nuestras vidas. Estas son algunas de las que han llamado mi atención: "a veces la vida separa a las personas para que puedan darse cuenta de cuánto significan el uno para el otro", "nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo, sin poseerlo" o "si busco el amor verdadero, antes tengo que cansarme de los amores mediocres que encuentre". Coelho en estado puro.                     

          

domingo, 14 de junio de 2015

Diana Morant y el pentapartito de Gandia





     Se resolvió la incógnita. Diana Morant fue investida este sábado como nueva alcaldesa de la ciudad ducal tras unas frenéticas horas de negociaciones que terminaron con el pacto de gobierno final a tres bandas PSOE-MésGandia-C´s. Han sido tres semanas de dimes y diretes, de rumores, de certezas y de sorpresas. Como la final, por supuesto. Y el resultado de todo ello es que vamos a vivir una legislatura no apta para cardíacos. En este artículo voy a resumir las distintas posturas de los futuros pactantes a lo largo de los veinte días de la discordia.

     Comencemos por Diana Morant y el PSOE. Desde un primer momento no supieron encajar la dolorosa derrota en las urnas. En lugar de hacer autocrítica y reflexionar sobre las causas reales de la pérdida de casi 4.000 votos y 3 ediles en el nuevo ayuntamiento, se dedicaron a descargar las culpas en otros partidos, principalmente en Els Verds, Guanyem, PSdG y Sí Se Puede. De forma pública, Morant insistió una y otra vez en realizar llamamientos a los demás partidos con representación para pactar para echar a Torró de la alcaldía. Incluso dándosela a Ciro Palmer, único edil electo de C´s. Mientras tanto, desde Valencia, el ex alcalde Orengo trataba de negociar desde la sombra.

     La coalición MésGandia, formada por Compromís, Izquierda Unida, ERPV y otros sectores sociales e independientes de la ciudad, optó por votarse a sí misma, negándose a dar la alcaldía a Palmer. Aunque es bien sabido que quien realmente se negó a este hecho fue la propia líder de la coalición, Lorena Milvaques, quien hubo de soportar las fuertes presiones del resto de concejales electos y demás militantes de las respectivas asambleas, que buscaban también echar a Torró a toda costa.

     Ciro Palmer, de C´s, tenía la llave del nuevo gobierno desde la noche del 24M. Su decisión era clave. No obstante, su obstinación a la hora de postularse como futuro alcalde, negándose a votar a Milvaques y a Morant como alcaldesas, y asegurando una y otra vez que se votaría a sí mismo, bloqueó las negociaciones desde muy pronto. Cabe recordar que ya en la noche del 24M se había encargado de dejar muy claro que jamás apoyaría al PP de Torró. Además, indignado por el caso de intento de compra de UPyD por su jefa de prensa, pedía su cabeza en bandeja de plata como primera medida ante futuras posibles negociaciones. Algo que no sucedió.

     Cuando el 9 de junio, martes, dos agentes de la Guardia Civil se personaron en el ayuntamiento, por orden del juez Eloy Velasco, recabando información acerca de las facturas extendidas a nombre de Alejandro De Pedro, dentro de las investigaciones de la Operación Púnica, el PSOE vio su momento. Así que aceleró los contactos con todos sus interlocutores para tratar de dar un vuelco a la situación. Al día siguiente, la noticia de la imputación del todavía alcalde hizo saltar todas las alarmas en el seno de un PP hasta entonces convencido de que volvería a gobernar otros cuatro años, aunque fuera en minoría.

     Y así, llegamos al día clave, el viernes 12 de junio. Por la mañana, un medio local publicaba un artículo en el cual Palmer denunciaba las fuertes presiones a las que le estaba sometiendo J. M. Orengo para que en lugar de votarse a sí mismo, invistiera a Morant. Y algo, como mínimo extraño e inquietante, debió de suceder a lo largo de la jornada, pues a última hora de la noche el de C´s cedió y cambió su intención de voto, admitiendo que votaría a Morant. Lo cual provocó, a su vez, que MésGandia se reuniera de urgencia, la misma mañana de la investidura, para tratar el tema. En una tensa votación, la mayoría de la coalición, otra vez con la oposición de Milvaques y de Facund Puig (que intentaron, sin éxito, hacer entender a sus compañeros de coalición que era un grave error entregarse a un PSOE que ya les traicionó en 2007, cuando pactó con Plataforma de Gandia en lugar de con ellos), decidió votar también a Morant como nueva alcaldesa.

     La cuestión es que la socialista Diana Morant es la nueva alcaldesa. Muchos afirman, y no les falta razón, que se ha hecho justicia. Que un gobernante como Torró no merecía seguir como alcalde un minuto más. Yo mismo comparto tal afirmación a pies juntillas. Además, creo también en los pactos post electorales - al menos mientras la ley los permita -, y que el hecho de que los acuerdos tarden en llegar no tiene por qué ser malo; es más, parece que esa tardanza demuestra que se está hablando y reflexionando mucho sobre el futuro de la sociedad. Pero es que la sensación que servidor tiene sobre lo que ha sucedido en Gandia es algo distinto. Me gusta la filosofía política de remar todos juntos en favor de algo. Y en este caso, se ha remado contra algo (el ya ex alcalde).

     Los gestos dicen mucho en la vida. También en política. Y los semblantes de Palmer y Milvaques en el plenario del sábado denotan claramente las coacciones sufridas por ambos. Supongo que nunca llegaremos a saber qué hizo cambiar de opinión a un Palmer categórico durante los diecinueve días anteriores. Quizás no haga falta ver fantasmas - desde el PP ya se habla de compra de voto, etc - y simplemente se trató de una orden llegada desde arriba (Barcelona o Valencia), algo que, por otro lado, ya sería esperpéntico de por sí. Quizás el PP demuestre con su reacción aquello de que "se cree el ladrón que todos son de condición" (recordemos de nuevo el escándalo con UPyD durante la reciente campaña electoral). Quizás el PSOE haya hecho bueno lo de "quien no llora no mama", llevándose al final el gato al agua. ¡Quién sabe lo que ocurre en las alcantarillas de la política!

     En mi modesta - y puede que inexperta - opinión, la solución más lógica a esta situación habría sido dejar gobernar a Torró en minoría. Con las cuentas casi intervenidas, sin apoyos externos (el PP ha perdido la Diputación de Valencia y la Generalitat y puede que en noviembre pierda también el gobierno de la nación) y atado de pies y manos por una oposición que podía ponerse de acuerdo de forma puntual para tumbar la mayoría de sus propuestas, el popular podría haber terminado dimitiendo o, lo más seguro conociéndolo, desangrándose (políticamente hablando, por supuesto) ante la imposibilidad de gobernar a su antojo, que es lo que, según ha demostrado, más le gusta. De ahí que servidor opine que el pacto ha sido un error, un error muy grave. Teniendo en cuenta la crispación que se avecina durante esta legislatura, la cruda realidad económica que nos rodea, la movilización de votantes de derechas de cara a los próximos comicios y la más que probable mayor diversificación de votantes de izquierdas en el futuro más cercano, ¿por qué no pensar en una mayoría absoluta del PP dentro de cuatro años? Puede que lo que se hizo el sábado suponga para la ciudad "pan para hoy y hambre para mañana". Espero, sinceramente, equivocarme de cabo a rabo.  

     La cuestión que a los ciudadanos ha de importarnos a partir de ahora es la siguiente: Y AHORA, ¿QUÉ? ¿Aguantará el nuevo gobierno la legislatura entera? Porque es lógico que surjan muchas dudas al respecto. Algunas de ellas son estas: ¿Será posible el entendimiento entre el pentapartito formado por PSOE, Compromís, IU, ERPV y C´s? ¿Qué pasará con las discrepancias internas aparecidas entre los miembros de la coalición MésGandia? ¿Se fía realmente Compromís del PSOE? ¿Hace bien el PSOE en cantar victoria por tener la alcaldía, olvidando los escándalos de Orengo y la caída en picado de sus apoyos electorales en las dos últimas elecciones? ¿Tiene en realidad la nueva alcaldesa el liderazgo en su partido, o alguien la maneja desde la sombra? ¿Cómo reaccionarán Torró y el PP ante lo sucedido? ¿Estallará todo por los aires a la más mínima chispa y tendremos alguna traición en forma de moción de censura? Demasiadas incógnitas que solo el tiempo podrá despejar. Lo que está claro es que hoy mismo comienza la madre de todas las legislaturas crispadas... 
     


miércoles, 10 de junio de 2015

Juan Salvador Gaviota. Richard Bach. Javier Vergara Editor. 1986. Reseña





     Juan Salvador Gaviota, publicada por vez primera en 1970, es la novela más conocida del escritor estadounidense Richard Bach, autor nacido en 1936 que escribió sus obras más representativas en la década de 1970. Sus libros - y el que nos ocupa no es una excepción - siguen la filosofía de que nuestros límites físicos son solo aparentes. Mecánico de fabricación de aviones, entre 1957 y 1962 fue piloto de la Fuerza Aérea de los EE. UU.. Su vida entera ha estado ligada a la aviación, y este tema ha aparecido, a modo de metáfora, en la mayoría de sus obras literarias.

     De hecho, Juan Salvador Gaviota es una fábula sobre el aprendizaje y la capacidad de superación de las personas. La velocidad, las acrobacias y los vuelos de la gaviota protagonista ejemplifican a la perfección la filosofía de su autor. Además, la obra representa una crítica social importante desde el punto de vista de los estereotipos y los sentimientos de pertenencia (o no) a un determinado grupo. En efecto, Juan Salvador Gaviota es expulsado de la Bandada por dedicarse a entrenar su vuelo y no a comer, como el resto de las gaviotas de su sociedad.

     La obra nos muestra el camino hacia la libertad individual en forma de cumplimiento de sueños al precio que sea. Y, por añadidura, nos habla de la búsqueda de la felicidad con uno mismo como resultado de esa lucha por ser uno mismo, aunque ello conlleve verse apartado de su propia comunidad. Todo ello, a través de tres breves capítulos o partes en los que dominan los mensajes filosófico-espirituales y las frases directas y concisas al corazón del lector. Por ello, también se puede considerar este relato como un pequeño manual de autoayuda.

     En la primera parte Juan se convierte, merced a su lucha y espíritu de superación, en la primera gaviota en realizar acrobacias aéreas y en volar a más de 300 kilómetros por hora. Dicha gesta, que en cualquier otro lugar le reportaría ser considerado un héroe por sus iguales, le supone su expulsión de la Bandada tras la reunión de la Sesión del Consejo, presidida por la Gaviota Mayor. Su Bandada solo es capaz de ver un comportamiento irresponsable y temerario que viola la dignidad y la tradición de la Familia de las Gaviotas. Nada que ver con los sentimientos del protagonista, que vive la velocidad como un acto de libertad y poder, de gozo y belleza.

     En la segunda parte, obligado al exilio, Juan encuentra la felicidad en una pequeña bandada de gaviotas que le cambiará la vida para siempre. Chiang, la Gaviota Mayor de este reducida bandada, le enseña que el cielo como tal no existe sino que consiste en ser perfecto a través de trabajar en el amor y en la bondad. De la mano de Rafael, instructor de gaviotas novicias, llega él mismo a convertirse también en instructor. No obstante, decide volver a la Tierra para explicar el verdadero sentido de la vida a cualquier gaviota que lo necesite. Pedro Pablo Gaviota es el primer exiliado al que encuentra en su nuevo camino. Juan se convierte en su instructor y le enseña la lección más importante de su vida: la Bandada, con su expulsión, solo se ha hecho daño a sí misma y sus componentes necesitan el perdón y la ayuda para encontrar su verdadero camino hacia la libertad. 

     En la tercera y última parte Juan va recogiendo más aprendices, todos exiliados. Uno de sus mensajes ejemplifica a la perfección el espíritu de la obra: rompe las cadenas de tu pensamiento y romperás también las cadenas de tu cuerpo. En un momento dado, Juan y sus estudiantes deciden regresar a la Bandada. Al principio son ignorados, pero poco a poco sus jóvenes gaviotas se rinden ante sus vuelos y acrobacias. El primer punto de inflexión llega cuando aprende a volar Esteban Lorenzo Gaviota, lo cual arrastra hacia el grupo de Juan a más de mil gaviotas más. Sin embargo, el accidente de Pedro Pablo Gaviota supone el segundo punto de inflexión: al salvar la vida, de forma milagrosa, los viejos de la Bandada acusan a Juan de ser un Diablo que busca acabar con ellos.

     Ante la grave situación, Juan y sus seguidores deben escapar para evitar el enfrentamiento directo. ¿Quién es Juan? ¿Un Dios? ¿Un diablo? ¿Un adelantado a su tiempo? Sea cual sea la respuesta, lo verdaderamente importante es entender que cada gaviota lleva el bien en su interior, y que es incluso divertido hacer que lo vean en sí mismas. Eso se llama amor verdadero. La carrera hacia el aprendizaje acaba de comenzar y Juan, dejando como instructor de su bandada a Pedro, sigue su camino en busca de nuevas gaviotas a las que enseñar.

     El relato tiene algunos significados que conviene recordar antes de finalizar. A saber: el grado de libertad y las limitaciones de los individuos son el resultado de su conocimiento; los conceptos del bien y el mal dependen del conocimiento y del grado de evolución alcanzado por cada sujeto; no hay que conformarse con vivir sino que se deben tener sueños y luchar por ellos; lo importante de esa lucha no es caer sino levantarse y seguir con la lucha; las limitaciones son solo ficticias en muchos casos. En definitiva, la novela nos invita a reflexionar sobre nuestras vidas, nuestros sueños y nuestros comportamientos cotidianos ante la vida. La bondad, el amor, el aprendizaje y la espiritualidad deben ser, según Bach, los pilares de nuestra existencia.        

      

martes, 9 de junio de 2015

Bajo la estrella de otoño (Relato de un vagabundo). Knut Hamsun. Siglo XXI Editores. 2006. Reseña





     El escritor noruego Knut Hamsun, premiado con el Nobel de Literatura en 1920, está considerado como uno de los precursores de la literatura contemporánea. A lo largo de las décadas, ha sido homenajeado y ensalzado por autores como Thomas Mann ("Nunca se ha concedido el Premio Nobel a una persona tan merecidamente"), Ernest Hemingway ("Hamsun me enseñó a escribir"), Isaac Bashevis Singer ("Es en todos los sentidos el padre de la literatura moderna") o Charles Bukowski ("El mayor escritor que ha vivido jamás"). Por desgracia, su apoyo al régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial le hizo caer en el olvido.

     Hamsun fue uno de los pioneros de la literatura psicológica mediante técnicas como el monólogo interior y la corriente de conciencia. Sus obras vienen marcadas por la imprevisibilidad de la narración (y de los personajes principales) y la belleza y frescura de su prosa ( a veces, casi poética). Su estilo, a base de frases cortas, concisas y directas, es sencillo y carente de artificios. Y, sin embargo, la adjetivación es fiel y absolutamente didáctica. 

     Bajo la estrella de otoño (1906) es la primera parte de la Trilogía del vagabundo (completada en 1909 y 1912 con Un vagabundo toca con sordina y La última alegría). El protagonista, Knut Pedersen - verdadero nombre de nacimiento del autor -, decide abandonar su vida adinerada a causa de un desamor y buscar su paz interior en la naturaleza y los bosques de Noruega. Su decisión le convierte en un vagabundo que comienza a vivir episodios sin verdadero sentido específico. Vamos, como la vida misma. Se gana la vida de mil maneras y no le duele trabajar en los más complicados y sucios empleos con tal de ganarse el pan con el sudor de su frente.

     Narrada en primera persona, la novela supone una mirada lúcida de la Noruega de principios de siglo XX. Bosques, montañas, granjas, caseríos, palacetes y hasta cementerios constituyen los ambientes en que se desarrollan las distintas acciones. Todo ello, entorno a una hospitalidad por parte de los respectivos lugareños que invita al lector a darse una vueltecita por tan ricos y diversos parajes. Unos parajes que, cabe decir, conoce al detalle el autor, por estar próximos a su lugar de residencia en Noerholm. 

     Como he comentado más arriba, tanto la narración como Knut Pedersen son imprevisibles. Pedersen sufre neurastenia, enfermedad neurótica que le pone en riesgo cuando ejerce un gran esfuerzo mental. Algo que, por otra parte, ocurre demasiadas veces, como él mismo explica. Y es que reflexiona sobre cada hecho y suceso que acontece en su vida, lo que le obliga a esfuerzos mentales que le dejan agotado, física y mentalmente. Su insomnio no ayuda tampoco a que lleve una vida plena y sana. Problema que, aún en la actualidad, mucha gente padece en su vida cotidiana.

     ¿He dicho que el protagonista busca su paz interior y un sentido para su vida? Pues sí. Es cierto. Pero también lo es el hecho de que ese viaje emprendido supone un intento de huida de sí mismo. Otro rasgo más de imprevisibilidad. Sobre todo porque, en cada uno de los lugares por los que pasa siempre encuentra a alguna mujer de la que enamorarse. El amor se convierte en una necesidad. Y la soledad, en parte elegida, en su principal enemiga. Porque, sin duda, el hombre no fue creado para estar solo. 

     Knut es un manitas que está sobradamente preparado. Sabe hacer de todo y se defiende en todos los terrenos y situaciones. Es minucioso, ocurrente, inventivo y trabajador como el que más. No obstante, pese a ser detallista y desprendido con el género femenino en particular - y con todo el mundo en general - no es nada decidido a la hora de tratar de dar un paso más en el momento estrechar más sus relaciones con las mujeres. Lo cual le lleva a esa soledad de la que busca huir pero que es más fuerte que él. 

     La nostalgia, la ternura y la picaresca acompañan al lector a lo largo de este viaje hacia ninguna parte que suponen las andanzas de Knut Pedersen en Bajo la estrella de otoño (Relato de un vagabundo). Una novela psicológica que engancha al lector a pesar de su sencillez. Porque, a menudo, en la vida común de los mortales, la falta de un camino específico a seguir es lo que hace que todo valga más la pena y que la palabra libertad tome su sentido más pleno. Porque, como narra el propio protagonista de esta historia, prefería errar a la aventura y ser dueño de mí; hacer el trabajo que casualmente se presentase, dormir a la luz de las estrellas y ser para mí mismo un motivo de sorpresas... ¿Quién no ha sentido alguna vez en su vida semejante impulso a dejarlo todo y marchar sin rumbo fijo? ¿Acaso hay una mayor libertad en la vida?

     

jueves, 28 de mayo de 2015

Sultana (Trilogía de). Jean Sasson. Plaza & Janés. 2002. Reseña





     La escritora estadounidense Jean Sasson ha centrado su obra literaria en denunciar la situación de injusticia que viven las mujeres en Oriente Medio. La sociedad patriarcal, represiva y agobiante de los estados islámicos sigue estando de triste actualidad. No obstante, ya hace 25 años, Sasson puso en conocimiento de la sociedad occidental la delicada situación de las mujeres en aquellas sociedades machistas y destructivas de la identidad femenina.

     ¿Qué lleva a una estadounidense de clase media, sin aparentes complicaciones económicas e ideológicas, a interesarse por la situación de las mujeres de un lugar tan apartado? La respuesta la encontramos en el año 1978. Con 31 años de edad, Sasson viajó a Arabia Saudí para trabajar en el hospital King Faysal de Riyadh como coordinadora administrativa de Asuntos Médicos. Allí conoció a Peter Sasson, quien con el tiempo se convirtió en su marido. Se quedó con él en Riyadh hasta 1990. 

     Durante los doce años que duró su estancia en Arabia Saudí hizo muchas amistades, entre ellas, una princesa de la familia real Al-Saud, que la visitó en el hospital a menudo y que fue contándole su vida a medida que su relación se fue fortaleciendo. De estas conversaciones, y de otras posteriores, nació Sultana (1992), la obra que nos ocupa. Su éxito conllevó otras dos novelas más, Las hijas de Sultana (1994) y Las cadenas de Sultana (2000).

     La historia de Sultana es verídica. Aunque las palabras son de Sasson, la historia es la de la princesa saudí. Las sorprendentes tragedias humanas narradas son ciertas. Sasson, que narra en primera persona, como si fuera la propia Sultana quien estuviera contando su historia, cambia algunos nombres y distorsiona algunos hechos ligeramente para proteger la seguridad de algunas personas que, lógicamente, desean permanecer en el anonimato. 

     Contrariamente a lo que se pueda pensar, el objeto del libro, según las palabras de su autora, es humanizar a los árabes, un pueblo incomprendido por Occidente; despejar algunos de los clichés negativos que en todo el mundo se achacan al pueblo musulmán; hacer entender que, como en todo, mezcladas con las malas hay también cosas buenas; y mostrar que hay muchos árabes que merecen nuestro respeto y admiración por su lucha contra siglos de opresión

     Y es que, antes de adentrarse en la lectura de este libro, conviene recordar que hay muchas culturas en el mundo y que ninguna de ellas es superior a las demás, simplemente diferente. El respeto a las creencias de los demás es la clave de la convivencia. Ese es el punto de partida de la novela que relata la vida de Sultana. Y, una vez situado el punto de inicio de la historia, Sasson narra con crudeza, fidelidad y cierta angustia una serie de relatos que acaban formando la trilogía de Sultana.

     Las tres novelas componen el cuadro de una existencia que incluye abusos y atropellos inimaginables en nuestra sociedad actual: matrimonios a la fuerza, esclavitud sexual, ejecuciones crueles y sumarias y prisiones doradas en que los carceleros son padres, hermanos e hijos. Porque Sultana posee cuatro mansiones en tres continentes, viaja por todo el mundo con su jet privado y tiene una fortuna incalculable. Y, sin embargo, no tiene libertad ni control sobre sus propios actos. Con ello, no podemos ni imaginar la situación de las mujeres pertenecientes a familias de extracción social más modesta.

     Las hijas de Sultana (1994) es la segunda parte de la historia y se centra en las vidas de Maha - que mantiene una escandalosa relación lésbica - y Amani - que abraza el fundamentalismo islámico -. Ambas, como el resto de adolescentes saudíes, siguen padeciendo los mismos males que su madre, para angustia de la misma. Las cadenas de Sultana (2000) cierra la trilogía. En ella, Sultana se enfrenta al vacío dejado por unos hijos que, ya crecidos, hacen su vida. La protagonista se refugia en el alcohol, algo prohibido en los países islámicos. El relato estremece y no deja a ningún lector impasible ante tanta barbarie e inhumanidad.

     En definitiva, estamos ante una trilogía que todo el mundo debería leer. En estos tres libros se llega a odiar y a amar a la vez a una sociedad muy diferente a la nuestra, aunque ni mejor ni peor - mal que nos pese a veces -. Son libros de sufrimiento extremo, con capítulos que llevan de la sonrisa al llanto en cuestión de unas pocas líneas. Una historia real escrita con una locuacidad y una maestría dignas de una escritora muy a tener en cuenta por las masas lectoras. 
     

      

miércoles, 27 de mayo de 2015

El cuaderno rojo. Paul Auster. 1994. Anagrama. Reseña





     El escritor de Nueva Jersey Paul Auster escribió una novela corta de título El cuaderno rojo en 1993. En ella recogió vivencias personales, familiares, de amigos y de conocidos que tienen que ver con la casualidad y sus consecuencias en nuestras vidas. Se podrá creer (o no) en una de las máximas del psicoanálisis que afirma que las casualidades no existen, pero el caso es que ocurrir, ocurren, y suelen tener mucho que ver en nuestras decisiones y actos en la vida cotidiana.

     La novela se compone de trece capítulos o relatos cortos que describen diversos hechos acaecidos en determinados momentos de la vida del propio autor. Un autor que se convierte en cazador de coincidencias, en traductor de las extrañas revelaciones del azar. En suma, en un escritor que, según Justo Navarro, escritor y prologuista de la edición reseñada, utiliza el idioma de los encuentros fortuitos que se convierten en destino.

     Auster recorre en esta novela los grandes momentos de su existencia: su niñez, su adolescencia, sus estancias en Canadá y en Francia, su frustrado matrimonio, su paternidad o su divorcio. Y nos lo cuenta con un lenguaje cercano, sencillo y sin ningún artificio. Como si nos estuviera narrando su vida ante un café en cualquier cafetería de nuestra ciudad. Es por esto que también se puede contemplar esta obra como una pequeña recopilación de memorias personales de uno de los autores más conocidos de nuestra época.

     A través de los capítulos o relatos vamos asimilando algo que no por conocido tenemos siempre presente: la tremenda fragilidad del ser humano. Algo que nos llega a asustar. Porque las coincidencias nos pueden hacer reír, incluso nos pueden divertir, pero también pueden llegar a desgraciarnos la vida (e incluso a acabar con ella). Y en el tema que nos ocupa, el literario, puede inspirar a un autor a escribir un libro. Algo que le pasó al propio Auster. Y, por qué negarlo, a mí mismo. De hecho, mi primera novela, El Círculo de las Bondades, nació de una casualidad. Nada sería como es si mi amiga Pilar no me hubiera enviado aquel mail con aquel power point sobre los milagros de Irena Sendler en el gueto de Varsovia. 

     La lectura de este conjunto de relatos me ha recordado una película que me impresionó mucho cuando la vi en su día. Me refiero a Morir (o no), del director, guionista y productor catalán Ventura Pons. En ella, siete historias se encadenan de forma que lo que ocurre en cada una de ellas interfiere en las demás, aunque no haya entre sí relación aparente. Y es que las casualidades sí influyen en nuestro día a día, por mucho miedo que nos dé reconocer el hecho de que somos dueños de nuestras decisiones pero no de nuestro destino. 

     La novela (incluyendo el prólogo de Justo Navarro de esta edición) se lee en menos de una hora y media, del tirón, y deja una sensación de extrañeza en el lector. En efecto, nos podemos llegar a sentir extraños en un mundo en que escapar de las coincidencias es imposible. Todos tenemos alguna historia que contar: un objeto perdido que aparece cuando menos se espera y donde menos se espera; ese tren o ese avión que no tomamos y que nos salvó la vida (o al revés); ese accidente mortal del que salimos indemnes; ese encuentro fortuito que nos cambió la vida.

     Estamos ante un libro, pues, muy indicado para quienes gustan de los relatos, de las anécdotas de la vida de los escritores y de historias reales contadas sin tapujos - recordemos aquello de que la realidad siempre supera la ficción -. Además, como decía Borges: mientras menos te alargues y más digas, tanto mejor. Y este es un ejemplo claro de algo que también defendieron autores como Poe, Cortázar o Kafka. Quizás no conocieras la existencia de este libro. Quizás sí, pero no te habías decidido a leerlo. Quizás hayas llegado a esta reseña por casualidad. Quizás acabes leyéndolo.

     Como he escrito más arriba, la novela viene precedida, en esta edición de Anagrama Quinteto, de un prólogo de Justo Navarro en que justifica la escritura de los relatos y nos presenta a un Auster desconocido hasta ahora. Pocas veces un prólogo es tan recomendable como la novela en sí. En definitiva, un librito interesante para pasar un rato agradable y distendido de la mano de un Auster volcado más que nunca hacia el extraño idioma del azar...

      

lunes, 25 de mayo de 2015

El cambio político se hace más visible tras el 24M





     El cambio político en España se hace más visible tras el 24M. Si bien es cierto que el PP (27%) ha aventajado en casi dos puntos a la segunda fuerza política nacional, el PSOE (25%), ambos partidos, en especial el primero, han retrocedido en prácticamente todo el territorio nacional. Hecho que deja patente que la ciudadanía se ha cansado del bipartidismo y ha optado por iniciativas que propicien un cambio bastante radical en la política española del presente y del futuro. Las agrupaciones izquierdistas han sido las grandes triunfadoras de estas elecciones.

     Sin duda, las grandes vencedoras de los comicios celebrados ayer han sido dos mujeres de reconocido valor activista en demanda de derechos sociales: Ada Colau y Manuela Carmena. Ambas accederán a las alcaldías de Barcelona y Madrid tras derrocar al CiU de Trias y al PP de Aguirre respectivamente. La líder del movimiento anti-desahucio y de Barcelona en comú ha obtenido un triunfo histórico y será la primera alcaldesa de la historia de la ciudad condal (previo pacto con algunas de las demás fuerzas de izquierdas representadas). En total, 176 mil barceloneses (el 25%  de los votantes, ni más ni menos) han apostado por ella. Sus 11 concejales le permitirán arrebatar a Trías una alcaldía que parecía imposible de alcanzar hasta hace muy poco. Tanto el PP como el PSOE han perdido a la mitad de sus votantes en tan solo cuatro años.

     La jueza Manuela Carmena también será alcaldesa de Madrid, dejando a Esperanza Aguirre - que ha perdido 200 mil votos respecto a los resultados obtenidos hace tan solo cuatro años - en la oposición. Ahora Madrid ha conseguido el apoyo de 517 mil madrileños, lo que supone una representación de 20 concejales. Los 9 del PSOE de Carmona le aseguran la alcaldía ante los 21 del PP y los 7 de Ciudadanos. Huelga decir que el varapalo para Aguirre es de los que hacen época. Algo generalizado en el conjunto del territorio español.

     Y es que el PP ha perdido todas las mayorías absolutas conseguidas cuatro años atrás y tan solo podrá gobernar en cuatro comunidades autónomas: La Rioja, Murcia, Castilla León y Madrid. Todo ello, con el permiso de Ciudadanos, partido clave en las cuatro autonomías. Especialmente grave es el caso de la comunidad madrileña, donde el PP de Cifuentes ha perdido hasta 24 escaños, pasando de 72 a tan solo 48. Los 37 del PSOE de Gabilondo - apuesta y fracaso personal, por cierto, de la cúpula directiva de Ferraz - y los 27 de Podemos obligan a Cifuentes a pactar con Ciudadanos (17) para alcanzar la mayoría absoluta por los pelos.

     Sin duda, el gran batacazo de la jornada electoral se vivió en Valencia. En la Generalitat, Fabra será desalojado de la presidencia tras perder la mitad de su apoyo de 2011 (¡de 1.211.000 a 645.000 votos!). Los 32 escaños obtenidos por el PP (por los 55 de hace cuatro años) le dejan sin opción de revalidar su poder. El PSOE de Ximo Puig, que también retrocede desde los 33 hasta los 23 escaños (casi 200 mil votos), gobernará junto a Compromís, que, de la mano de la otra gran mujer triunfadora de la noche, Mónica Oltra - ¿por qué no la futura presidenta de los valencianos? -, triplica sus votos y sus concejales respecto a 2011, y a Podemos, que ha conseguido 13 escaños (como Ciudadanos). Por si fuera poco, Rita Barberá tampoco repetirá como alcaldesa, pues también ha perdido a la mitad de sus votantes y deberá ceder su trono a Joan Ribó, líder de Compromís, quien deberá pactar con el PSOE y Podemos para hacer frente a una posible unión PP-Ciudadanos.

     La debacle del PP se hace patente también en la tierra de la secretaria general del partido, Cospedal. En Castilla La Mancha, los populares han cedido 11 puntos y 9 escaños. Los 16 obtenidos otorgarían el poder a una alianza PSOE-Podemos (14 y 3 respectivamente). Y eso que el PSOE también ha retrocedido allí 7 puntos y 10 escaños. Idénticos casos se dan en Aragón y Baleares. En Cantabria sería el PRC de Revilla el mejor situado para gobernar esta próxima legislatura.

     ¿Qué conclusiones se pueden extraer de todo lo anterior? Básicamente, cinco. A saber:
1- El PP debe reflexionar y, sobre todo, reaccionar ante estos resultados. Este batacazo puede ser la antesala del fin de su poder en las generales de noviembre. Rajoy no va a dimitir y tampoco adelantará las elecciones. Necesita tiempo - y también un milagro - para evitar el hundimiento total en las generales.
2- El PSOE tampoco debe dormirse en los laureles. Si su visión es que el 24M ha supuesto un gran triunfo se equivocará totalmente. También ha sufrido una gran regresión. Y solo se salva por el tremendo varapalo recibido por el PP. Ojo a las posibles tensiones internas desde Andalucía...
3- Podemos y Ciudadanos están en claro auge. Ciudadanos ha sido el tercer partido más votado en el 24M y tiene la llave en varias autonomías y en múltiples ayuntamientos. Pero no ha obtenido unos resultados espectaculares ni mucho menos. Podemos ha demostrado que la decisión de no presentarse en lugares donde no pudiera asegurar candidaturas dignas fue todo un acierto. Su unión con plataformas como Barcelona en comú, Ahora Madrid o Valencia en comú le puede volver a situar en una situación óptima para salir a por todas en noviembre.
4- Izquierda Unida y UPyD corren serio riesgo de desaparición, especialmente la formación dirigida por Rosa Díez, quien ya aseguró anoche que no se presentará a la reelección como secretaria general de la formación. Alberto Garzón tiene mucho trabajo. Pero su gran valía creo que puede reflotar a una IU acostumbrada ya a situaciones límite.
5- La ciudadanía española no termina de darse cuenta del importante momento que vive el país. A poco que esa tercera parte de españoles que decidió no votar ayer sí lo hiciera en noviembre el cambio ahora vislumbrado se haría mucho más patente. El país lo necesita, especialmente en un momento en que ese ansiado giro parece mucho más cercano. Todos debemos empujar con la máxima fuerza. ¡Es nuestra responsabilidad!          

       

Ciudadanos tendrá la llave del gobierno gandiense tras el 24M





     Ciudadanos y su líder, Ciro Palmer, tienen la llave del futuro gobierno de la ciudad ducal a tenor de los resultados obtenidos por las distintas fuerzas políticas del municipio en la jornada de ayer. El PP de Arturo Torró ha ganado las elecciones del 24M con un total de 16.800 votos, lo que le asegura 12 concejales (uno menos que hace cuatro años). El PSOE de Diana Morant no ha llegado ni a 10.000 votos (bajando de 10 a 7 ediles). La coalición MésGandia, liderada por la nacionalista Lorena Milvaques, ha obtenido 6.400 votos (doblando los obtenidos por Compromís en 2011 - presentándose entonces en solitario -, y pasando de 3 a 5 representantes). Por último, Ciro Palmer ha logrado entrar en el ayuntamiento de la mano de Ciudadanos (1.900 votos).

     Las otras cinco agrupaciones que buscaban su puesto en el ayuntamiento gandiense se han quedado sin representación. Sí se puede fue una de las sorpresas positivas de la noche electoral. La formación, que logró formar candidatura para los comicios en el último suspiro presentando las firmas necesarias el último día, peleó hasta el final con Ciudadanos por el último de los escaños, quedándose a las puertas (1.735 votos, a menos de 200 de C´s). Guanyem Gandia superó los 800 votos, aunque se quedó lejos de obtener representación. Lo mismo que Els Verds, que obtuvieron un escaso apoyo, no llegando a esos 800 votos. El PSdG se quedó en 400. Y UPyD en 300. 

     Así pues, una más que posible alianza PSOE/MésGandia (12 ediles entre ambas fuerzas) llegaría al empate técnico con el PP, por lo que depende de Palmer y C´s la formación del nuevo gobierno de Gandia. A priori, dicha formación defiende una ideología de centro-derecha, por lo que sería probable la alianza con el PP. Sin embargo, es bien sabido que muchos de sus componentes son antiguos militantes del PP y de Plataforma de Gandia, formación que hace ocho años, tras obtener también un concejal, dio la alcaldía al socialista Orengo como venganza ante Torró. Por lo tanto, cualquier cosa puede pasar en los próximos días.

     Y más teniendo en cuenta el cruce de declaraciones que hubo anoche mismo, ante los micrófonos de Radio Gandia SER, entre el propio Palmer y el todavía alcalde Torró. En ellas, un Torró simpático, felícito y casi suplicante hubo de pasar por el difícil trance de escuchar cómo su interlocutor le llamaba barriobajero y afirmaba no tener nada que hablar con él por no fiarse en absoluto. Tras las palabras de Palmer, Torró hubo de tragar saliva y trató de limar asperezas. Veremos en qué queda todo esto.

     Más allá de la conformación del nuevo gobierno municipal, me parece necesario analizar los resultados electorales. Primero vayamos con los ganadores. Porque los grandes ganadores han sido, sin duda, MésGandia y Ciudadanos. Como en el resto de España, las agrupaciones de varias fuerzas de izquierdas han obtenido grandes triunfos. Duplicar el número de votos es para estar muy feliz. Lo mismo que Ciudadanos, que pese a tener solo un concejal, decidirá con quién formar gobierno. Vamos, como un caramelo a la puerta de un colegio. Y, aun sin conseguir representación, también Sí se puede se debe dar por vencedor de estas elecciones, pues en muy poco tiempo ha estado a punto de entrar en el ayuntamiento.

     En el bando perdedor están los otros seis partidos que presentaban candidaturas. UPyD, PSdG y Guanyem Gandia lo tenían muy complicado de antemano y poco más han podido hacer. Els Verds aspiraban a volver al ayuntamiento en solitario, pero han sido una de las decepciones de la jornada, obteniendo la mitad de los votos necesarios para un objetivo que parecía más cercano de lo que al final estaba. El PP ha sido uno de los grandes perdedores de los comicios, pues ya es historia la mayoría absoluta de que gozaba, lo cual le obliga a un pacto complicado con Palmer. 

     Sin embargo, para gran sorpresa de muchos, los grandes perdedores electorales han sido Diana Morant y su PSOE. Y es que, si el PP ha perdido 2.500 votantes y un concejal respecto a 2011, el PSOE, desde la oposición, ha cedido la escalofriante cifra de 3.600 votos, perdiendo hasta 3 ediles. Algo que deja a su líder muy tocada de cara al futuro. Y no hablo solo como posible alcaldesa - veo injusto y muy complicado que acabe como alcaldesa una candidata que ha obtenido, con mucha diferencia, los peores resultados de la historia del PSOE en nuestra ciudad -, sino como cabeza visible de su formación local. ¡Qué diferente habría sido todo si Morant y sus compañeros hubieran incluido en su lista a Els Verds de Joan Francesc Peris! Con los 800 votos de los ecologistas el PSOE hubiera obtenido un escaño más (8). Y, de paso, habría dejado fuera del ayuntamiento a Palmer y a C´s. Un error imperdonable...

     Así las cosas, viendo la escasa voluntad de apoyo de Palmer hacia Torró, las paupérrimas cifras de votos alcanzados por Diana Morant y el PSOE y el hecho de que MésGandia se ha apostado como la gran alternativa al bipartidismo en la ciudad, ¿quién se atreve a descartar como futura alcaldesa de Gandia a Lorena Milvaques? E incluso, ¿por qué no un acuerdo PP-C´s para quitarse de encima a Torró - que podría poner rumbo a la Diputación (si es que el PP domina todavía la Diputación) - para que acabara como alcalde Víctor Soler, el número dos del PP? Recordemos aquel pacto PSOE/Bloc de 2003 que puso fin a la alcaldía de Pepa Frau, la nostra, y supuso la llegada de Orengo. Porque en política todo es posible. Y, en Gandia, más todavía...  

              

jueves, 21 de mayo de 2015

Pedro Páramo. Juan Rulfo. Anagrama. 2001. Reseña





     Cuando en 1955 Juan Rulfo escribió y publicó en su Méjico natal Pedro Páramo nadie, ni él mismo, podía pensar la importancia que la obra tendría en el conjunto de la literatura iberoamericana. Autores posteriores tan importantes como Carlos Fuentes o Jorge Luis Borges hablarían maravillas sobre la novela. Y Gabriel García Márquez diría que no había leído nada igual de impactante desde La metamorfosis de Kafka. Y es que la obra que nos ocupa se convirtió con el tiempo en fuente de inspiración para los representantes del realismo mágico. Veamos por qué.

     Tras publicar El llano en llamas, una recopilación de cuentos que también fue bien acogida por el pueblo mejicano de la época, Rulfo decidió dar un paso más en el realismo mágico. Y vaya si lo consiguió. Porque Pedro Páramo es una obra maestra digna de ser objeto de debate en cualquier club de lectura que se precie de ser realmente bueno. El lector debe implicarse por completo en la lectura, observación e interpretación de los hechos narrados. Y ello es totalmente necesario porque encontramos varias historias entrelazadas y fragmentadas que no deben pasarse por alto, pues ello supondría perderse partes importantes que explican el desarrollo de las distintas tramas.  

     En efecto, encontramos dos historias o cuentos centrales - los protagonizados por Pedro Páramo y Juan Preciado - y otros secundarios que nos ayudan a interpretar la realidad de los hechos. Mientras que la historia de Juan Preciado aparece narrada de forma lineal, la de Pedro Páramo y las demás se desarrollan de forma fragmentaria, insertadas a modo de puzzle, hasta completar los detalles más pequeños. Es por este hecho que, dependiendo del nivel de implicación de cada lector, cada cual puede interpretar la obra de maneras diferentes. 

     El ejemplo más claro de lo anterior lo encontramos en las diferentes maneras de describir el pueblo de Comala, donde acontecen las historias. Según Pedro Páramo se trata de una ciudad con vida, productiva y próspera. Para Juan Preciado, en cambio, es un pueblo muerto, fantasmal y poblado de susurros, ecos y sombras de almas en pena. Pero, obviamente, todo tiene su explicación. Y al lector le corresponde ir averiguando qué ha pasado para que un lugar como el descrito por Páramo se convierta en lo que ve Preciado. 

     La novela, que combina las narraciones en primera y tercera persona, el presente y el pasado y los vivos y los muertos, realiza una simbiosis perfecta entre Pedro Páramo y el pueblo de Comala. Así, la muerte de uno conllevará la del otro. Páramo es descrito como un cruel y abusador tirano que gracias a su astucia consigue hacerse con el poder en el pueblo. Capaz de idealizar de forma perpetua su amor hacia Susana y de adorar a uno de sus varios hijos ilegítimos, Miguel - asesino y violador -, no duda en casarse con Dolores Preciado con tal de aligerar las deudas familiares o en unirse a la revolución mejicana - aunque sea solo en materia económica - para poner a salvo sus tierras y su pueblo. 

     La novela trata, además, otros aspectos muy interesantes. Por ejemplo, el tema religioso. El padre Rentería es un personaje secundario pero importante en la trama. Así, pese a que evidencia el poder de la iglesia en el Méjico de la época tratada, pone también de manifiesto su supeditación a ciertos poderes caciquiles. En este sentido, me parece magnífica la escena en que, tras exculpar a Miguel Páramo - asesino de su hermano y violador de su sobrina - a cambio de unas pocas monedas recibidas de Pedro, es amonestado por su confesor, el párroco de la vecina Cotla, por no haber cumplido con su deber al negarse a darle al muerto la absolución de sus pecados. Además, el de Cotla le acusa de que Comala sea un pueblo devoto más por superstición que por verdadera adoración.

     El caciquismo también aparece muy bien retratado en Pedro Páramo. Fulgor Sedano, mano derecha y administrador del dueño del pueblo, no duda en conspirar con su jefe a la hora de concertar matrimonios y de preparar las muertes de quienes se interponen en su camino. El poder del cacique llega a tal extremo que incluso decide dejar morir de hambre al pueblo cuando, tras la muerte de su amada Susana, este sigue adelante con sus fiestas, sin respetar su duelo. 

     La revolución mejicana forma parte también de algunos de los pasajes de la novela. Páramo no duda en unirse a ella para poner a salvo sus propiedades. Y hasta logra colocar como líder local al Tilcuate, uno de sus matones particulares. Hecho que pone de manifiesto tanto la falta de escrúpulos del protagonista como la propia debilidad del movimiento revolucionario. 

     En definitiva, estamos ante una novela que, pese a sus apenas cien páginas, se convirtió, por méritos propios, en una de las joyas de la literatura iberoamericana y universal. Su éxito le sirvió, además, para ser llevada al cine hasta en cuatro ocasiones diferentes. Una lectura que nadie debería pasar por alto. Eso sí, no es apta para lectores no dispuestos a interpretar y reflexionar con hondura sobre aquello que están leyendo...      

           

jueves, 30 de abril de 2015

Demian. Hermann Hesse. Alianza Editorial. 1998. Reseña





     Hermann Hesse, Premio Nobel de Literatura en 1946, escribió Demian en 1917, a los cuarenta años de edad. La obra que nos ocupa es muy relevante en el mundo de la literatura por varios aspectos. El primero de ellos porque fue escrito en un momento de profunda crisis, tanto personal como social.  Al estallar la Gran Guerra Hesse se quiso alistar pero no pudo defender a su país debido a que fue declarado inútil por su ejército. A la impotencia de verse apartado de la batalla se le sumaron otros hechos si cabe más dramáticos para una persona que ya antes había sufrido instintos suicidas.

     Su escrito Amigos, dejemos nuestras disputas llamó a sus colegas alemanes a no caer en las polémicas nacionalistas. Sus conciudadanos no le entendieron y comenzaron a descalificarle y a llamarle traidor. Por primera vez en su vida se vio envuelto en trifulcas políticas, fue atacado por la prensa alemana y recibió amenazas anónimas y cartas de intelectuales que no le respaldaron. Todo ello provocó en él una crisis existencial mucho mayor de la hasta entonces habitual. Si a ello le sumamos la muerte de su padre, la grave enfermedad de su hijo y los brotes esquizofrénicos de su esposa es fácil entender que él mismo quedara al borde de la locura.

     Hubo de someterse a terapia psicoanalítica con un discípulo de Jung, a quien llegó también a conocer, y su vida y su obra dieron un giro bastante pronunciado, deslizándose más todavía hacia el simbolismo, el mundo de los sueños y el psicoanálisis. Esta introducción, extensa, es sin embargo absolutamente necesaria para tratar de entender la gran complejidad de la obra que tratamos. Porque Demian supuso un antes y un después no solo en la extensa obra de Hesse, sino en la literatura europea de la época.

     En Demian Hesse narra el proceso evolutivo de Emil Sinclair desde los diez hasta los veinte años de edad. Probablemente estemos ante la década más importante en la maduración de unos niños que se convierten en muchachos y acaso en hombres. El niño Sinclair distingue dos mundos opuestos: el bueno - la luz -,su casa, sus padres y sus hermanas; y el malo - la oscuridad -, la calle, el mundo, los demás. Y es que se siente solo, muy solo, y ve que no encaja con el resto de compañeros del colegio. Sus intentos por no quedar aislado le meten en el primer gran problema: Franz Kromer y sus chantajes económico-psicológicos. Y ahí es donde aparece su defensor, su guía, su hermano Max Demian. 

     De la relación entre Sinclair y Demian me quedo, ante todo, con la rigurosa crítica del sistema educativo y religioso alemán de la época tratada, coercitivo y excesivamente recto. Demian ayudará a su amigo a comenzar el peligroso pero necesario camino del auto conocimiento - nada le es más desagradable a un hombre que tomar el camino que conduce a sí mismo es la cita que abre el prólogo -. Hesse, con la conjunción de ideas del psicoanalista Jung, del demiurgo Abraxas y del escritor Novalis, pondrá a Sinclair en el camino del conocimiento de su propio Dios, de su propio ser como persona individual. Lo cual traerá el nacimiento de una nueva persona.

     También la influencia de Nietzsche es clara y evidente durante toda la obra. Ese pájaro que debe romper el cascarón (el mundo) para volar hacia Dios (Abraxas, que encarna el bien y el mal en un solo ser) es tomado de la idea de la construcción de un nuevo mundo emergido tras la destrucción del viejo. Además, el Dios tradicional debe morir para ser sustituido por Abraxas, el nuevo Dios del nuevo mundo. Estamos, por tanto, ante una obra de gran complejidad, tanto intelectual como formal.

     Y, sin embargo, Demian se lee prácticamente de tirón. Porque Hesse nos cuenta la historia en primera persona - muy probablemente Sinclair sea el propio autor en muchos de los pasajes: adolescente atormentado, polaridad, búsqueda de la realidad, sufrimiento, dolor, ideas suicidas, etc - y nos atrapa desde las primeras líneas. Sobre todo a quienes, por propia experiencia, tuvimos una adolescencia similar - salvando las distancias, claro - y comprendemos perfectamente la enorme capacidad de los niños para pensar, razonar, desesperarse y sentirse al borde del abismo. Y es que está claro: es de esos momentos de introspección, búsqueda, duda y ensayo y error de donde salen la personalidad y el carácter de las futuras personas adultas.

     La novela habla, además, de la necesidad de ser acompañados en la vida. Pese a la soledad que siente Emil Sinclair durante toda la acción de la misma, siempre tiene presentes las figuras de sus guías en ese camino del auto conocimiento y renacimiento personal: Demian, Pistorius (organista que le introduce en la figura de ese nuevo Dios llamado Abraxas) y Eva (madre de Demian). Ante cada paso a dar Sinclair piensa en ellos para auto afirmarse y tomar sus propias decisiones. De todo ello surgió también un nuevo Hesse, como persona y como escritor, y una nueva manera de hacer literatura. De ahí la suma importancia de esta obra en la Europa del período de entreguerras. Y, por cierto, no: ese nuevo mundo al que se refiere Hesse en Demian no tiene nada que ver con el ascenso y auge del nazismo. De hecho, el autor escribió en favor de los judíos y en contra de los secuaces de Hitler. E incluso sus obras dejaron de publicarse en su Alemania natal desde mediados de los años treinta.             

            

martes, 28 de abril de 2015

Donde el corazón te lleve. Susanna Tamaro. Seix Barral. 1994. Reseña





     Cometer errores es natural, irse sin haberlos comprendido hace que se vuelva vano el sentido de una existencia... Los muertos pesan no tanto por su ausencia como por lo que entre nosotros y ellos no ha sido dicho. Estas dos citas - de entre tantas y tantas grandes verdades que Tamaro escribe en esta novela epistolar intimista - son el punto de partida, el motivo, el objeto de la escritura de la misma. Y es que Olga, la octagenaria protagonista de Donde el corazón te lleve, sabe que su final está cerca debido a una enfermedad incurable recientemente detectada. 

     La larga carta que escribe a su nieta Marta - que se encuentra estudiando en América y no sabe nada de lo que le ocurre a su abuela - a modo de despedida y de relleno de los hondos silencios existentes entre ambas persigue el propósito de pacificar sus corazones antes de su partida. Lo cual conlleva contar aspectos de su vida que jamás había contado a nadie. Incluidos los secretos sobre su infancia, juventud, matrimonio, amores y pérdidas. Una enumeración de errores comprendidos casi en el lecho de muerte.

     La acción se desarrolla en Trieste, de donde es natal Susanna Tamaro, la polifacética escritora italiana de 58 años de edad que igual escribe cuentos para niños como sorprende a sus lectores con ensayos, artículos y novelas como la que nos ocupa. Donde el corazón te lleve fue la primera de sus obras reconocida internacionalmente por ser traducida a más de 35 idiomas. En ella muestra la vida tal y como es, retratando la sociedad italiana a lo largo de todo el siglo XX a través de tres generaciones femeninas de una misma familia: la propia Olga, su hija Ilaria y su nieta Marta. Tristeza, ternura y realismo para conmover hasta a los corazones más duros.

     A lo largo de sus 180 páginas la novela cuenta los aspectos más destacados de la vida de Olga: su infeliz infancia a causa de la rigidez y la falta de cariño por parte de sus padres; su solitaria juventud, por no encajar con los chicos y las chicas de su edad; su matrimonio de conveniencia, sin amor, con Augusto, un viudo mucho más enamorado de sus insectos que de sus esposas; su verdadero y único amor, Ernesto, padre de su hija; el nacimiento, la vida y la trágica muerte de Ilaria - se da la malévola circunstancia de que padre e hija mueren con 20 años de diferencia en sendos accidentes de circulación -; y las problemáticas relaciones tanto con Ilaria como con Marta, con la que pretende saldar esa especie de deuda contraída con los silencios. 

     La novela habla de lo difícil que resulta perdonarse los errores cometidos en la vida. Y, a la vez, de la necesidad de pasar página y seguir siempre hacia adelante, reconociendo los fallos, aceptándolos y obrando en consecuencia. Por tanto, nos ayuda a ser humildes - que no modestos - y valientes en la vida, dejando atrás tanto la cobardía como el orgullo del pasado. En efecto, la culpabilidad de nada sirve si no es para aprender de nuestros propios errores.

     Olga nos habla de los conflictos generacionales, de las dificultades de comunicación, de los silencios - la madre de casi todas las discusiones, aunque pueda parecer lo contrario -, de los vacíos existentes en nuestros espíritus y, en suma, de corazón. Pero en el pleno de sentido de la palabra corazón. Y lo hace de forma directa y sencilla, para que todo resulte bien entendible, y a la vez de forma plural. Y me explico: encontramos algunos parajes que parecen sacados de manuales de autoayuda, mientras que otros resultan puramente psicoanalíticos. Porque cualquier punto de vista es bueno si sirve para entendernos a nosotros mismos. Y esa es otra de las enseñanzas de Tamaro: ayudarnos a entendernos a nosotros mismos. 

     Por ejemplo, a Olga, el hecho de ser desgraciada en su matrimonio con Augusto no le impide disfrutar de la vida a su manera. Sin posibilidad de divorcio en la Italia de la posguerra, nada imposibilitará que conozca el amor verdadero con Ernesto, aunque sea a escondidas y a costa de una mentira que, como ella misma reconoce, arruina tres vidas. Las heridas sin cicatrizar, los secretos ocultos y esa mentira queman en el estómago de la protagonista. Precisamente por ello, al conocer la certeza de su inminente muerte, decide contar toda la verdad a Marta, para quedar en paz, expiar sus pecados y, sobre todo, ayudar a su nieta a entender el por qué de su comportamiento con ella.

     El notable éxito de este libro hizo posible su adaptación cinematográfica en 1996 de la mano de la también directora italiana Cristina Comencini. Virna Lisi, conocida como la Marilyn Monroe italiana, encarnó a Olga, mientras que Margherita Buy y Valentina Chico dieron vida a Ilaria y Marta respectivamente. Además, en 2007, Tamaro publicó la novela Escucha mi voz, presentada como la continuación o segunda parte de Donde el corazón te lleve. No sé vosotros, pero yo ardo en deseos de ver la película y de leer esa segunda parte...       

lunes, 27 de abril de 2015

Gandia ante el 24M. Candidaturas municipales





     La sociedad cambia y puede que la política haya de cambiar también. O quizá no. Este tema sería objeto de un debate mucho más largo de lo que una entrada bloggera permite. La cuestión es que en las listas electorales de los partidos políticos de la ciudad ducal proliferan, cada vez más, personas que poco o nada tienen que ver con la política. Vivimos en un mundo en el que el intrusismo está a la orden del día. Y esto afecta también al mundo de la política. Basta con repasar las listas de las candidaturas municipales para encontrar en ellas a periodistas, actores, deportistas y demás personas que, sin duda, en sus respectivas profesiones son excelentes ejemplos de valía, pero que deberán demostrar si lo son también en política. Repasemos las listas de los nueve partidos o coaliciones que concurren a las urnas el 24 de mayo en Gandia. Y es que, con tanta cara nueva, siglas diferentes, uniones, separaciones y cambios, no es de extrañar que el ciudadano se haga un lío y no sepa ya qué votar.

     La candidatura del PP es continuista. No solo por la presencia del alcalde como número uno, sino porque casi todos sus compañeros ya estaban en la lista de 2011. El gobierno de Torró ha sido el del turismo de chonis, el del monopolio televisivo, el de las grandes obras, el de la ampliación y refinanciación de la deuda, el del presupuesto no aprobado ni con mayoría absoluta y, ante todo, el del coste 0. Según el consistorio, la mayoría de las obras emprendidas en nuestra ciudad no han costado un solo euro a los gandienses. Sí han costado muchos euros, demasiados, readmitir a las trabajadoras de les escoletes - despedidas de forma improcedente según el juez -, las boleras y los cines del Palace, cambiar de lugar esculturas que reivindican aspectos no compartidos por el gobierno, y un largo etcétera. ¿Continuismo, he dicho? Será por sus propuestas de futuro: campos de golf, parque acuático o palacio de congresos. Desde luego, si algo hay que reconocerle al PP de Gandia es que se mantiene fiel a su estilo de hacer política.

     La gran alternativa a Torró es Diana Morant, la nueva líder del PSOE. A simple vista parece que el partido ha cambiado. En la lista hay muchas caras nuevas. De hecho, solo repiten tres, y se ha dado paso a muchos independientes. Sin embargo, son demasiadas las dudas sobre la veracidad de esos cambios. ¿Son reales o se deben a una limpieza estética que encubra los pecados del pasado, aquellos que le llevaron a perder la alcaldía por primera vez en la historia de la democracia de nuestra ciudad? Recordemos aquel proyecto del tranvía a la mar o el archiconocido y todavía nada aclarado crucero de los Borja. ¿Es Diana Morant la líder municipal verdadera? ¿O alguien, desde la sombra, mueve sus hilos? ¿Los pequeños cambios son necesarios para que todo siga igual? 

     Antes de seguir con las otras siete listas presentadas, hagamos un inciso que creo conveniente. Si no ocurre algún cataclismo parece claro que Torró o Morant gobernarán Gandia a partir del 24M. Lo cual me obliga a recordar el que, hasta la fecha, ha sido el único debate entre ambos contendientes. Tal vez la palabra debate quede grande en este caso, la verdad. Porque lo ocurrido aquel fatídico viernes 27 de febrero fue una burla y un atentado. Una burla a la sociedad gandiense en su conjunto, que pudo comprobar cómo ninguno de los dos candidatos son lo que la ciudad necesita para salir de este embrollo en el que ambos (partidos) nos han metido. Y un atentado contra la libertad de prensa en la ciudad. Porque hubo monopolio informativo y porque se vetó la presencia del resto de medios. Todo ello, perpetrado a cuatro bandas por ambos partidos, el Grupo Radio Gandia - y no es el primer ni el último caso protagonizado por la empresa de la que es gerente Paco Sanz - y Fomento. Así, un interesante debate sobre presupuestos y deuda quedó en un circo de descalificaciones, mala organización y, desde luego, ninguna vía de escape para los endeudados ciudadanos gandienses. Con decir que la única ganadora del debate fue su moderadora queda dicho todo...

     Més Gandia es la tercera de las candidaturas presentadas. Una extraña conjunción de Compromís (antiguo Bloc Nacionalista Valencià), EUPV, ERPV y algunos independientes. La coalición abarca, o trata de abarcar, aspectos como las personas, el desarrollo sostenible, la cultura y el medio ambiente. Con Lorena Milvaques como gran cara visible del partido o coalición, la formación se propone recuperar Gandia desde la indignación con un bipartidismo que más que servir a la ciudad se ha servido de ella. Habrá que ver, si llega el caso, cómo alguien que abarca tantos campos puede acabar cumpliendo con todos ellos sin crear susceptibilidades entre sus tantos y tan diferentes componentes.

     Guanyem Gandia está liderado por Eloi Pomar, ex de Iniciativa PV y de Podemos. La polémica ha acompañado a esta formación desde su mismo nacimiento. Algo lógico, visto lo visto. Desde el PP se le ha denominado escisión de Compromís; desde la oposición marca blanca del PP; y ellos mismos se han vinculado a Podemos, algo que ha quedado en entredicho con la presentación de la candidatura de Sí se puede Gandia, esta sí, nacida del germen de Podemos Gandia. Sea como sea, Guanyem está compuesto por ex militantes de varias formaciones diferentes, lo que hace también complicada la convivencia interna de miembros de ideologías tan diferentes. Su caso es muy parecido al del Partido Social de Gandia, PSdG, liderado por la ex socialista Mónica Richart. Como en los dos casos anteriores, el transfuguismo y el baile de siglas, ideologías y militancias deja boquiabiertos a los ciudadanos gandienses.

     UPyD está comandado por Fernando Gómez. La crisis nacional que sufre el partido y la aparición de Podemos y Ciudadanos, que están dándole bocados desde la izquierda y desde la derecha, amenazan seriamente su continuidad. A nivel local lo tienen todavía más complicado, pues ya en 2011 no consiguieron representación en el consistorio. Lo mismo le ocurre a Ciudadanos, aunque con matices diferenciadores. El partido está en claro auge a nivel nacional. Sin embargo, su clara vinculación - lógicamente negada por el partido - con Plataforma de Gandia, de Fernando Mut, puede hacer que Ciro Palmer se quede fuera del ayuntamiento o, como mucho, con una representación mucho menor que en otros lugares. Aquellos cuatro años de Mut en el último gobierno socialista de Orengo les va a pasar factura, sin duda. Sí se puede Gandia es la gran incógnita. Ha presentado su lista a un mes escaso de las elecciones y la falta de información y de conocimiento de sus candidatos, con Belén Sánchez como cabeza visible, jugará en su contra. No obstante, ha conseguido reunir las más de mil quinientas firmas necesarias para poder registrar su candidatura, algo notable en tan poco tiempo.

     Els Verds de Gandia es, quizás, la formación más valiente de todas las presentadas. En plena vorágine de transfuguismo político, cambios de nombres y de siglas de los partidos, de formación de coaliciones extrañas difíciles de sostener y de estrategias para simular ser quien en realidad no se es, el partido de Joan Francesc Peris ha apostado, por fin, por ir en solitario y poner las cartas sobre la mesa. Tras haber ido de la mano de EUPV, PSOE y Bloc, Peris salta sin red en busca de una representación en el consistorio que se presenta más reñida que nunca pero, tal vez - debido a la más que previsible dispersión de voto ante la aparición de tantas fuerzas nuevas -, también más posible que nunca. Desde luego, ¡sin riesgo no hay éxito!

     Hasta aquí el repaso a las nueve candidaturas a la alcaldía. Como ha quedado claro, el mapa político gandiense actual es difícil de descifrar e interpretar. Lo cual hace necesario que el ciudadano se informe sobre quién es quién. Sobre todo porque, vista la situación económica de la ciudad, en estas elecciones nos jugamos mucho más que nunca. Que Dios nos pille confesados...  


jueves, 23 de abril de 2015

Como una novela. Daniel Pennac. Anagrama. 1992. Reseña





     Hoy no es un día cualquiera. No es uno más. Porque hoy es el Día del Libro. El día de Sant Jordi. El de la rosa y el libro. Un día para reivindicar el placer de la lectura por encima de todo dogma intelectual o educativo. Por eso, precisamente hoy, quiero hablaros de una obra que, en su día, me reconcilió con la lectura. Me refiero a un ensayo de un autor al que muchos conoceréis. Se trata de Daniel Pennac, un escritor y profesor de instituto francés nacido en Marruecos. Comenzó escribiendo cuentos y libros infantiles antes de alcanzar un gran éxito con novelas negras y ensayos educativo-pedagógicos. Su Mal de escuela (2007), Premio Renaudot ese mismo año, y Como una novela (1992), obra que me dispongo a presentaros, son sus dos aportaciones más reconocidas. 

     Como he comentado, Como una novela me reconcilió con el gozo de los libros. En efecto, yo fui uno de esa amplia mayoría de adolescentes que aborrecen cada día la lectura por culpa de las malditas obligaciones académicas. Unas obligaciones que acaban con el placer y nos llevan al tedio, al aburrimiento y a la dejadez. Y es que pretender que un niño de 15 años lea El Quijote es un atentado contra lo que se supone que este acto pretende, es decir, fomentar el hábito lector en los adolescentes. Este es el punto de partida de Daniel Pennac en esta obra.

     Estamos ante un libro insólito que estimula la lectura. Y lo hace ayudando al lector a perder el miedo a la lectura, consiguiendo embarcarle en una aventura personal de libre elección que le llevará al disfrute. Decía Kafka en su diario que jamás haremos entender a un muchacho que, por la noche, está metido de lleno en una historia cautivadora que debe interrumpir su lectura e ir a acostarse. Y es que todos, niños y adultos, necesitamos nuestra ración diaria de ficción. Así, la obligación de leer no nos viene impuesta por nadie más que por nosotros mismos. Porque, como bien dice Pennac, el verbo leer no soporta el imperativo. Porque la lectura es placer.  

     Y en el fomento de ese gozo en la mente adolescente (o adulta) tienen tanta importancia la escuela como los padres. La escuela porque ha de retornar a la palabra, dejando de lado análisis, resúmenes, trabajos y fichas de comprensión lectora que en poco o nada ayudan a nuestra tarea. Y los padres porque leer cuentos en voz alta cada noche a nuestros hijos es regalarles la palabra, introducirles en un universo de diversión del que no querrán huir jamás. ¿Cuántos padres castigan a sus hijos que no leen el libro impuesto en el colegio a no ver la televisión? ¡Error! Así lo único que se consigue es elevar a la TV a la dignidad de recompensa y rebajar a la lectura al papel de tarea. Y leer no es un deber, ¡sino un derecho!

     Como una novela es un monólogo alegre, entusiasta y desenfadado, fruto de que quien lo escribe, sin duda, siente y cree a pies juntillas en lo que escribe. Pese a tratarse de un ensayo, se lee como una novela. De ahí su título. Corto, de prosa directa y sencilla, muy bien estructurado y destilando un gran sentido común, convierte lo que en principio se presenta como un ensayo sobre el amor por la lectura en otro sobre pedagogía, aprendizaje y enseñanza de la lectura. Porque queda por entender que los libros no han sido escritos para que mi hijo, mi hija, la juventud, los comente, sino para que, si el corazón se lo dice, los lean. Nuestro saber, nuestra escolaridad, nuestra carrera, nuestra vida social son una cosa. Nuestra intimidad de lector y nuestra cultura otra.

     Y, como leer no es una obligación ni un deber sino un derecho y una libertad, Pennac presenta un decálogo de los derechos fundamentales del lector. A saber: 1-el derecho a no leer; 2-el derecho a saltarnos las páginas; 3-el derecho a no terminar un libro; 4-el derecho a releer; 5-el derecho a leer cualquier cosa; 6-el derecho al bovarismo (enfermedad de transmisión textual); 7-el derecho a leer en cualquier sitio; 8-el derecho a hojear; 9-el derecho a leer en voz alta; 10-el derecho a callarnos. Huelga decir que esta manera de afrontar el mundo de la lectura es capaz de desinhibir a cualquier temeroso de los libros.

     Pennac desgrana tópicos y típicas excusas argüidas por los no lectores para explicar el por qué de su actitud acerca de la lectura. La que más me llamó en su día la atención - citar más alargaría demasiado la reseña - es la referente a la falta de tiempo. El autor responde así: el tiempo de leer es tiempo robado, y el problema no es si tengo tiempo o no, sino si me regalo o no ese tiempo. Nunca un enamorado deja de encontrar tiempo para amar. Lo dicho anteriormente: de gran sentido común. 

     Esta reseña es mi pequeña y humilde contribución a este Día del Libro. Si eres de los que aman la lectura, espero que hayas disfrutado de ella. Aunque lo harás mucho más leyendo o releyendo Como una novela. Si, por el contrario, eres de los que siempre encuentran excusas para no leer, tienes dos opciones: seguir sin leer y perderte el gustazo que supone hacerlo o darte una nueva oportunidad desde la libertad de elección personal. Tú elijes.