LIBROS

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lunes, 29 de septiembre de 2014

El librero de Kabul. Asne Seierstad. Maeva. 2003. Reseña





     Licenciada en filología rusa y española, la escritora noruega Asne Seierstad colabora desde hace años en diversos medios escandinavos desde distintos lugares del mundo. Ha cubierto muchos de los conflictos bélicos contemporáneos. Asi, de sus estancias en Irak y Serbia nacieron las novelas Ciento y un días y De espaldas al mundo, donde cuenta sus experiencias en sendos países.

     Cuando en 2001 la Alianza del Norte invadió Afganistán en busca de Bin Laden y sus secuaces de Al Qaeda, responsables de los atentados del 11S en Nueva York y Washington, la corresponsal Seierstad acompañó a las tropas para cubrir la información. Tras la caída del régimen talibán se alojó en la casa de un conocido librero de Kabul, Sultán Khan. Alli escribió El librero de Kabul.

     La amistad nacida entre la escritora, Sultán y el resto de la familia fueron el caldo de cultivo de una novela que me ha sorprendido e informado por igual desde sus primeras páginas. Es una novela que entretiene, cultiva y nos hace reflexionar sobre la situación de un país tan poco conocido como apasionante. A través de sus 270 páginas uno  puede llegar a sentir la irresistible necesidad de viajar hasta aquellas tierras. En otros pasajes, sin embargo, se alegra de estar tan lejos de allí.

     El libro constituye un documento interesante para conocer de primera mano los modos de vida de los afganos a lo largo de los últimos cincuenta años: el gobierno de Zahir Shah, la intervención soviética, el régimen talibán y la ocupación internacional tras la guerra de 2001-2. La novela describe los acontecimientos acaecidos en el Kabul inmediatamente posterior a la caída del sistema talibán, así como la vida cotidiana de una familia afgana acomodada.

     Durante su estancia en Kabul Seierstad pudo vivir, documentarse y escribir la historia con  total libertad dada su condición de mujer occidental, lo cual le permitió alternar en ambientes femeninos y masculinos a la vez, algo impensable para las mujeres afganas. El personaje central, Sultán Khan, es un librero amante de las Humanidades, las artes y la poesía de su país. No obstante, su carácter progresista en cuanto a la cultura contrasta de forma radical con su conservadurismo en relación a los negocios y los asuntos familiares.
 
     Un hombre afable fuera de casa se puede convertir, por lo visto en este libro, en un auténtico dictador dentro de su propio hogar. La religión, las costumbres y la necesidad del mantenimiento de las formas encorsetan tanto a la sociedad afgana como a la familia Khan. Hasta el punto de que todos sus miembros respetan al líder de la familia, llevando una vida oprimida y vacía únicamente por no contrariarlo y buscarse problemas mayores.

     Los hijos de Sultán deben obedecer a su padre a rajatabla pese a gozar de una cierta libertad. Algo que no ocurre con las hijas, quienes viven para atender la casa y a sus familiares masculinos. Aún con todo, no conviene tampoco ver al cabeza de familia como un ser despreciable. La autora deja claro que su conducta proviene de una sociedad misógina y opresora y de una serie de vicisitudes ajenas al proprio Sultán. De hecho, hasta en dos ocasiones diferentes sus libros o gran parte de ellos habían sido destruidos o confiscados por los distintos regímenes asentados en el poder. Teniendo en cuenta el marcado carácter patriarcal de la sociedad afagna y el hecho de que las librerías eran el sustento principal y casi único de la familia es de entender que actuara de tal manera.
 
     Otro hecho significativo que llama la atención en el libro es la multitud de grupos y facciones diferentes existentes dentro de la sociedad afgana. Todos ellos luchan por el poder, total o simplemente regional, a través del mando de sus correspondientes señores de la guerra. Asímismo, la visión que tiene la población respecto a los aliados es muy variada. Algunos los consideran los salvadores temporales del pueblo, mientras otros apuestan por  un régimen más radical, al más puro estilo talibán. No en vano, de la multitud de frases que me han conmocionado durante la lectura de la novela me quedo con una que creo define a la perfección cuál es la forma de pensar mayoritaria en el país: cuando los afganos elegimos a nuestros gobernantes de forma más o menos democrática solemos equivocarnos siempre . ¿Verdad que es una frase muy ilustrativa?

lunes, 22 de septiembre de 2014

El viejo y el mar. Ernest Hemingway. Planeta. 1975. Reseña





     En 1935 alguien le contó a Hemingway la historia de un viejo pescador cubano que había capturado un enorme pez en alta mar y luchado denodadamente por llevarlo de regreso a la costa de La Habana. La historia fue recogida por él en un breve escrito titulado Sobre el agua azul, relato publicado en Squire en abril de 1936. No fue hasta 1951 cuando el gran escritor norteamericano se decidió a convertir aquella pequeña-gran historia en una novela corta.

     La obra narra la lucha entre el viejo Santiago, únicamente acompañado por su larga y notable experiencia como pescador y sus recuerdos de mejores tiempos ya pasados, y las fuerzas de la naturaleza en un mar infinito y salvaje. Una lucha de tú a tú entre el protagonista y el gran pez y otra desigual ante los tiburones que se disponen a devorar a la presa pese a los esfuerzos de Santiago. 

     Lo más notable de esta historia, a mi entender, es la minuciosa descripción de la psicología del viejo y, sobre todo, esa mezcla de temor y respeto de la que hace gala durante toda la acción descrita por el genial escritor de las afueras de Chicago. De entre todas las frases aparecidas en la novela me quedo con aquella que dice así: un hombre puede ser destruido, pero no derrotado. Y es que, para el bueno de Santiago, el hecho de esforzarse y no darse por vencido ni siquiera en circunstancias tan desfavorables como las que está viviendo ya constituyen una gran victoria. Sin duda, toda una lección que todos deberíamos tener en cuenta en determinados momentos de nuestras vidas.

     El protagonista echa de menos los periódicos, la radio, el béisbol y al gran Di Maggio, el mejor jugador de béisbol del momento. La soledad vivida en los días en alta mar luchando contra los elementos le lleva también a añorar la presencia de Manolín, joven adolescente que a buen seguro le habría ayudado y disfrutado a la vez en una situación límite y emocionante a la vez. En este sentido, la historia es también un ejemplo de gratitud, lealtad y amistad en el pleno sentido de la palabra. La relación Santiago-Manolín constituye uno de los puntos más emotivos de la obra por el afecto que se tienen el uno al otro.

     La novela es también una defensa de la naturaleza salvaje y sus actores principales. Tiburones, leones marinos y el mar en sí mismo no son vistos por Santiago como algo malo sino como algo natural cuyas leyes deben ser entendidas. El respeto y hasta veneración que siente por ellos el protagonista es otro de los puntos fuertes de la historia creada por Hemingway. Tanto él como los peces buscan lo mismo: luchar por la supervivencia en una naturaleza que, como siempre, se muestra bestial, cruel y selectiva.

     Además, podemos enlazar los sentimientos de protagonista y autor en cuanto al deseo de soledad. El individualismo de Santiago en la acción narrada se puede relacionar con el del propio Hemingway. De hecho, en la época en que escribió esta novela uno de sus deseos era estar solo para poder escribir. Así, cuando fue premiado con el Nobel en 1954 - solo un año después de ganar el Pulitzer con El viejo y el mar, publicado en 1952 - no asistió al acto de entrega ni dio entrevistas aduciendo que por supuesto que estoy orgulloso por el premio, pero no quiero ganar un premio si eso significa que no me van a dejar escribir un libro.

     Volvamos al tema de la lucha continua y el no rendirse jamás. La más clara demostración de que ello constituye en sí una victoria es el hecho de que el viejo no piensa en ningún momento en soltar a su presa. Solo ello explica que llegue a La Habana con una enorme espina desnuda amarrada a su barca. Lo cual le permite exhibir con orgullo la magnitud de la pieza capturada. Aspecto que nos lleva, además, a la necesidad que las personas tenemos de que se nos reconozcan los esfuerzos realizados, sea cual sea el resultado obtenido. En efecto, Santiago es casi destruido, pero no derrotado por el enorme pez y los tiburones.

     El gran éxito de la novela conllevó casi de inmediato la firma de un contrato para llevarla a la gran pantalla. En 1958 John Sturges dirigió un film protagonizado por Spencer Tracy, gran amigo personal de Hemingway. Y en 1990 se realizó otra versión de la mano del director Jud Taylor y del también genial actor Anthony Quinn. Ambas películas son fieles a la historia escrita por Hemingway. Las tres  - la novela y los films - son auténticas joyas para disfrutar de una historia cotidiana y a la vez increíble.   
         

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Songs Of Innocence. U2 han vuelto a lo grande y por sorpresa





     Que U2, Apple y iTunes son los grandes reyes de la mercadotecnia actual - cada uno en su parcela, por supuesto - ha quedado de manifiesto en las últimas horas merced al acuerdo a tres bandas para presentar el nuevo iPhone6, el Apple Watch y el esperado regreso de U2 a la escena musical. Aunque el disco físico, Songs Of Innocence, no saldrá hasta el 13 de octubre los irlandeses sorprendieron ayer a todo el mundo regalándolo a través de la plataforma iTunes, la cual habrá pagado a la banda una suculenta cantidad de millones de euros (o de dólares) a cambio de semejante primicia. Sorpresa que, en palabras del propio Bono, tendrá pronta continuidad en forma de otro disco titulado Songs Of Experience.

     Se trata del cuarto disco de estudio de U2 en lo que llevamos de siglo y milenio, tras All that you can´t leave behind (2000), How to dismantle an atomic bomb (2004) y No line on the horizon (2009). Escribo estas líneas tras solo tres escuchas y dispongo de la poca información que hasta el momento se puede encontrar en la red - mucha, sí, pero básicamente repetida -, por lo que si lees este artículo varios días después de su publicación observarás informaciones no del todo correctas. Pido disculpas por ello. Pero hay cosas que se deben escribir en caliente. Y ahora mismo lo estoy, y mucho.

     Fui un fanáticio udosero en los 80 y los 90. Incluso disfruté del Vertigo Tour en directo, ya mediada la primera década del actual siglo. Tengo, desde hace años ya, el firme convencimiento de que lo mejor de U2 ya pasó, que nada volverá a ser igual, que la voz de Bono nunca volverá a emitir aquellos maravillosos sonidos de hace décadas. Sin embargo, tres escuchas - en realidad solamente una - me han bastado para decirme a mí mismo que estamos ante un disco enorme. Suena como si se hubiera grabado del tirón en un garaje oscuro y grasiento. Y me encanta que se haga de esta manera.

     The miracle (of Joey Ramone), originalmente llamada Siren, abre el nuevo trabajo de la misma manera que hicieran años atrás en sus respectivos discos temas como No line on the horizon, Vertigo, Beautiful day o Discotheque. Es decir, rompiendo en mil pedazos los nervios de quien escucha. Es un comienzo abrumador, emocionante, sensacional, adrenalítico. Se trata de un homenaje a los Ramones y a su I believe in miracles. Los gritos guerreros al más puro estilo The refugee en War dan paso a una explosión guitarrera de The Edge y a un estribillo fácil pero muy pegadizo. La voz rasposa de Bono le otorga todavía un carácter más tribal y épico. Todo lo que he perdido ahora ha regresado / el sonido más hermoso que he oído / éramos peregrinos en el camino, dice la letra.

     Every breaking wave, que en un principio iba a titularse simplemente Wave, es la típica canción udosera que acaba convirtiéndose en himno generacional. Ha sido remodelada sobre las primeras maquetas - aparecidas en Songs Of Ascent, disco que finalmente fue abandonado por el grupo - y se le han añadido unos coros que le dan una vitalidad nueva. Es uno de los mejores temas del disco, sin duda. La guitarra de The Edge, menos aguda de lo habitual en los últimos tiempos, conduce magistralmente la canción. La letra dice así: ¿Estamos dispuestos a ser barridos de nuestros pies? / y dejar de perseguir / cada ola que rompe.

     California suena muy alegre y fresca. Tanto que parece un homenaje a los Beach Boys. En realidad, rememora el primer viaje de la banda al estado del oeste de los EE. UU. en la década de 1980 - California, sangre naranja de atardecer trae a tus rodillas / lo he visto yo mismo / no hay fin a la pena -. De nuevo, un estribillo ágil y unos coros digeribles con facilidad.

     Song for someone es la Sometimes you can´t make it on your own o la Stuck in a moment you can´t get out of de este disco. Es decir, la gran balada que servirá para que móviles y mecheros iluminen los oscuros estadios durante la próxima gira de la banda. Según parece, la letra recuerda ese primer amor adolescente nacido entre Bono y su mujer, Alí, con doce o trece años de edad: Si hay un beso que le robé a tu boca / y si hay una luz, no dejes que se apague.

     Iris (hold me close) trata, como en su día I will follow (Boy, 1980) o Tomorrow (October, 1981), de la pérdida de una madre a edad temprana. Iris Hewson falleció cuando Bono tenía tan solo 14 años. Sin embargo, esta canción trata el tema desde el punto de vista de un hombre maduro que canta abrázame cerrado / tengo tu vida dentro de mí, en clara referencia a cómo la pérdida de su madre ha dado forma a su propia vida.

     Volcano redunda en el tema anterior, apareciendo un Bono joven y enojado ante la pérdida de su madre - Algo en ti quiere volar / estás en un pedazo de tierra por encima de un volcán -. El bajo de Adam Clayton suena como hace tiempo no lo hacía. Toda una delicia recuperarlo para la causa. La canción rescata los riffs de guitarra de otro tema abandonado por la banda, Glastonbury, que sonó en varias ocasiones durante su última gira, 360º. 

     Raise by wolves me ha transportado directamente a los tiempos del Boy, tanto en música como en temática. La letra habla de un coche-bomba que estalló en Dublín, cerca de la casa de Bono, y que podría haberle costado la vida. Cualquier otro viernes habría estado en esa tienda de discos, pero ese día fui a la escuela en bici, ha afirmado el propio Bono en referencia al hecho.

     Cedarwood road homenajea la infancia de Bono, quien creció en el número 10 de dicha calle de Dublín junto a algunos de sus todavía amigos (Gavin Friday o Guggi Rowan). Es un tema de amistad y recuerdos agridulces. Los versos Tú no puedes volver a donde nunca te fuiste / Fue una zona de guerra y todavía permanezco en aquella calle reflejan a la perfección los sentimientos del cantante respecto a aquel lugar. De nuevo aparece el mejor bajo de Adam.

     Sleep like a baby tonight recuerda al conocido falsete de Bono en la época de Lemon (Zooropa, 1993) o de If you wear that velvet dress (Pop, 1997). La letra hace referencia a un hombre infeliz - ¿quizás el padre de Bono? - que desayuna criticando a los políticos pero que se ve incapaz de cambiar las cosas. Como vemos, tema muy de moda en la España actual.

     This is where you can reach me es un homenaje a The Clash, contemporáneos de los Ramones. Los jóvenes miembros de U2 los vieron tocar en un concierto en 1977. La letra dice así: firmamos nuestras vidas / completa rendición / la única arma que sabemos. Toda una declaración de intenciones de lo que los U2 pensaron en aquellos momentos de subidón rockero.

     The troubles cierra el disco de la misma manera que en sus antecesores hicieron Grace, Love is blindness o Cedars of Lebanon. Un tema melancólico, tranquilo y acompasado en el que la voz de la cantante Lykke Li repite que alguien entró en su alma mientras Bono reflexiona sobre su propia redención y aprende a pasar de los problemas políticos de la Irlanda del Norte actual: Tengo voluntad de supervivencia / así que puedo lastimarme y dañarme más / puedo vivir con la negación / pero tú no eres mis mayores problemas. 

     En definitiva, pese a que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor - y en la música actual esta máxima queda constatada con total firmeza - el nuevo trabajo de los irlandeses más famosos del mundo me ha gustado mucho. No son lo que fueron, sin duda, pero siguen siendo el mejor grupo de rock del momento - junto a Coldplay - y parece que vuelven con energías renovadas. Habrá que esperar a ese Songs of Experience para ver si es así o si este Songs of Innocent ha sido tan solo un espejismo. Eso sí, un maravilloso espejismo...


    

lunes, 8 de septiembre de 2014

Leonora. Elena Poniatowska. Seix Barral. 2011. Reseña





     La periodista y escritora parisino-mexicana Elena Poniatowska, recientemente galardonada con el Premio Cervantes al conjunto de su obra, escribió en 2011 esta excelente biografía de la pintora y también escritora Leonora Carrington, una mujer tan adelantada a su tiempo y tan progresista en sus comportamientos y pensamientos que pasó por rara, extraña y excéntrica entre sus contemporáneos. Un genio que, como casi todos, acaba sintiéndose incomprendido por una población incapaz de llegar a entender un universo intelectual y personal tan diferente al suyo.

     Hija de Harold Carrington, propietario de Imperial Chemical Industries, fue educada - o eso intentó su familia - para crecer como una rica heredera. Sin embargo, desde bien pequeña, el carácter rebelde de la menor de cuatro hermanos - tuvo tres hermanos mayores, todos ellos varones - hizo ver que su destino sería diferente al preestablecido. Desafió esa vida fácil pero a la vez encorsetada de la Inglaterra de principios de siglo XX para luchar por la libertad personal y artística. Ante todo, y quizás debido a la educación recibida, diferente a la observada por ella respecto a sus tres hermanos mayores, Leonora fue una gran defensora de la causa feminista. Entendida esta en el buen sentido de la palabra.

     No obstante, su vida no fue nada fácil. Desde jovencita su familia trató de domar su carácter, por lo que fue internada en diversos correccionales religiosos. De nada sirvió. De todos ellos acabó siendo expulsada por su rebeldía. Sin duda, tenía bien claro el camino que debía seguir su vida y no iba a dejar que nada ni nadie, incluidos sus padres, la desviaran de él. A los 19 años, ingresó en una academia de arte de Londres. Al año siguiente conoció a Max Ernst, quien la volvió loca de amor y la introdujo en el círculo surrealista de París. 

     En la capital francesa se relacionó con maestros de la talla de Miró, Dalí, Picasso, Éluard o Bretón. Fue el comienzo de la carrera de la que, con el tiempo, se convertiría en la mejor pintora surrealista. Por desgracia, el destino quiso que el nazismo y el comienzo de la II Guerra Mundial la sorprendiera en Francia, en Saint Martin d´Ardèche, de donde tuvo que huir a toda prisa. El internamiento de su amante y mentor, Max Ernst, en varios campos de concentración marcó sus siguientes años - y, con toda probabilidad, el resto de su vida - ya que su locura provocó que fuera internada en un sanatorio de Santander durante más de un año. Las abominables sesiones de Cardiazol a las que fue sometida para atemperar sus desquiciados ánimos también tendrían claras consecuencias en su carrera artística.   

     Logró escapar de Santander y se refugió en la embajada mexicana de Lisboa, donde conoció a Renato Leduc, quien la ayudó a llegar a Estados Unidos y a México. Leduc fue el segundo amor de su vida. Y su primer marido. En México se relacionó con personajes de la talla de Octavio Paz, Alejandro Jodorowski, Diego Rivera, Frida Kahlo o Remedios Varo. 

     No obstante, en la vida y en la cama de Leonora hubo más hombres. Los cuales nunca le hicieron olvidar a Ernst, el amor de su vida. El siguiente fue el fotógrafo húngaro exiliado Imre Emerico Weisz, apodado Chiki, con quien tendría dos hijos, Gabriel y Pablo. La historia del fotógrafo resulta también estremecedora. Sobre todo al narrar su amistad con Robert Capa, su colega más famoso, sin duda, y las vicisitudes vividas por ambos en las distintas contiendas europeas y mundiales de la época.

     También a Chiki dejó Leonora. Y, como suele pasar en la vida de tantas personas que tienen tantos amores a lo largo de su vida, también la Carrington acabaría sus días en soledad. Una soledad que, sin embargo, la había acompañado durante toda su vida. Como ella misma decía siempre, es esa soledad la clave de sus obras, tanto literarias como artísticas. Sin ella, nada habría sido igual.

     He de ser sincero. La obra de Poniatowska es en algunos momentos algo dura de digerir. Es uno de esos libros en los que se encuentran algunos parajes en los que es fácil confundirse y perder el hilo narrativo. Se avanza en la lectura con lentitud. Y a veces hasta se hace largo. No es esa clase de libros que da pena terminar de leer. No obstante, su interés es altísimo. Y su lectura, recomendable para los amantes del arte en general y del surrealismo en particular. Y, por supuesto, para aquellas personas interesadas en conocer la psicología de esta auténtica luchadora de la vida y de la libertad en el más amplio sentido de la palabra. Por encima de todo, Leonora amó la vida y todo lo que ella conlleva. Y su arte ahí está y estará... 


lunes, 1 de septiembre de 2014

El hijo de César. John Williams. Ediciones Pàmies. 2008. Reseña





     Cinco años. Entre 1967 y 1972. Cinco largos años tardó John Williams en escribir las apenas trescientas páginas de esta historia novelada sobre la figura del Emperador Octavio Augusto. Puede parecer mucho tiempo. Sin embargo, tras leer con atención el libro, uno se da cuenta de lo complicado que debió resultarle dar vida al protagonista y al resto de personajes de la historia. Y, a pesar de las dificultades, lo bordó. Escribió una novela que ya forma parte de la historia de la literatura.

     Tras editar dos libros de poesía y tres novelas (Nothing but the night - por desgracia, todavía no traducida a la lengua castellana -, Butcher´s Crossing y Stoner), Augustus (o El hijo de César, en su traducción castellana) recibió en 1973 el National Book Award de ficción. Supuso, además, su despedida como escritor, ya que su obra The sleep of reason quedó tristemente inacabada al sorprenderle la muerte en Arkansas en 1994.

     No fue un autor muy prolífico, pero cada uno de sus trabajos son auténticas obras maestras que deben ser leídas y conocidas por todo lector que se precie de ser entendido en materia literaria. En este mismo blog reseñé en su día Stoner y Butcher´s Crossing. En El hijo de César me ha vuelto a maravillar. Y no era fácil. A todo el mundo le ha pasado que tras tener tantas ganas de leer un libro este ha terminado por defraudarlo. No es el caso que nos ocupa.

     La novela se divide en tres libros. El primero trata de la muerte de Julio César, tío de Octavio, y de las luchas intestinas que se produjeron en la Roma de la quinta década antes de Cristo por sucederle en el poder. Acompañado de sus tres inseparables amigos de la infancia, Mecenas, Agripa y Salvidieno, el joven, de apenas dieciocho años por aquel entonces, consigue con gran maestría y altas dosis de paciencia auparse al poder a través del triunvirato del que también formaron parte Marco Antonio y Lépido.

     La relación entre los triunviros nunca fue excesivamente buena, especialmente entre Octavio y Marco Antonio. Además, los actos de piratería de Sexto Pompeyo ponían en peligro a diario la llegada de los necesarios suministros a la ciudad romana. Merced a complicadas estratagemas y a alianzas a priori contra natura, Octavio fue deshaciéndose de sus enemigos uno a uno. Hasta acabar con los asesinos de su tío y padre adoptivo y llevar a Roma a un estado de paz y tranquilidad ya casi olvidadas por sus ciudadanos. De especial interés me ha parecido cómo nos presenta Williams los continuos vaivenes en las relaciones entre los triunviros, que oscilan entre la armonía y la hostilidad manifiesta según las distintas situaciones planteadas.

     El libro segundo, que, como el primero, consta de seis capítulos, se adentra en aspectos más personales de la figura del Emperador. También de su familia - su esposa Livia y su hija Julia - y de sus amigos y conocidos - entre ellos, los poetas más prestigiosos del momento: Virgilio, Horacio, Ovidio o Catulo -. El ambiente palatino se contrapone a la casa personal del Emperador, bastante más modesta que algunas de la capital imperial de la época. La parte final de este segundo libro se centra en la incesante búsqueda por parte de Octavio de un sucesor. Algo que le resultó mucho más complicado de lo que él hubiera deseado. Por accidentes del destino y por las sucesivas conjuras contra su persona a las que hubo de hacer frente a lo largo de los años. Aún así, mi parte favorita de este segundo libro ha sido la historia personal de su única hija, Julia, con la que se cebaría la desgracia.

     El libro tercero es el más breve de la historia, apenas veinte páginas. Narra los pensamientos y los sinsabores de un Octavio al borde la muerte, camino de Nápoles, donde fue a morir a la pequeña y modesta casa en la que 72 años atrás muriera también su padre. Pese a su brevedad cabe destacar el indudable valor de unas páginas que deben hacer reflexionar a todo el mundo sobre aspectos tan ansiados pero controvertidos como el poder y los sacrificios que este conlleva. Un testimonio desgarrador de un hombre que, siendo el dueño del mundo, se sintió solo durante la mayor parte del tiempo. Una soledad necesaria para el bien de su amada Roma.

     La novela, o historia novelada, de John Williams nos muestra a un Emperador muy humano, capaz de sacrificar lo bueno que podría extraer de la vida por una buena causa, la paz y la libertad de su pueblo. Una historia que tiene como gran originalidad el hecho de no estar contada por un narrador omnisciente normal, sino por todos y cada uno de los personajes que forman parte de ella. Y es que la estructura de la novela se basa en los escritos personales de muchos de los protagonistas, diarios, memorias, etc, y en las cartas que se van enviando unos a los otros a través de los años. Como digo, una forma realmente original de contar una historia que todo el mundo debería conocer.

     Si en Butcher´s Crossing Williams nos sorprendió con un magnífico western de raíz clásico y en Stoner con una historia costumbrista que retrata a la perfección a un hombre a la vez normal y distinto a los demás, en El hijo de César  vuelve a deleitarnos con la figura de uno de los Emperadores más famosos de la antigua Roma. Y, además, contando su historia de una manera que nos atrapa desde la primera página. Por ello, no puedo despedir esta reseña sin decir esto: ¡Qué gran escritor fue este tipo! ¡Que traduzcan al castellano ya Nothing but the night, por favor! 


lunes, 30 de junio de 2014

Resumen literario de enero a junio de 2014





     Llegan las vacaciones estivales y es el mejor momento para resumir lo que llevamos de año en lo que al mundo literario se refiere. Como siempre, hablaré primero de mis propios proyectos y pasaré después a enumerar mis diez mejores lecturas a modo de recomendación como lecturas veraniegas. Lo que llevamos de 2014 está siendo muy atractivo en todos los sentidos.

     A nivel personal ha habido dos novedades importantes. En primer lugar, en marzo, vio la luz Jungleland. Las 50 mejores entradas (2011-2013). Se trata de una recopilación de los 50 mejores artículos publicados en mi blog personal. En ella podréis encontrar reseñas de libros leídos durante esos tres años de actividad bloggera, críticas de películas y música, algunos escritos sobre deporte y artículos sobre los temas más interesantes en cuanto a política (nacional e internacional) se refiere. El libro está disponible en versión digital a un precio de 0,89 euros y en papel, por solo 4,94 euros. 




     La otra novedad apareció a renglón seguido. Con motivo del Día del Libro o Sant Jordi, y una vez finalizado el contrato editorial que me unía a Ediciones Hades, publiqué la segunda edición de El Círculo de las Bondades, novela que rinde homenaje a Irena Sendler, salvadora de 2500 niños judíos del gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial. Es una edición reescrita, corregida y mejorada que ya está haciendo las delicias de quienes se han hecho con un ejemplar. Mejor escrita y presentada, con papel y tamaño de letra más atractivos e incluso más barata que la anterior pese a ser de mayor formato.

     La novela sigue funcionando bien tanto en formato digital, a un precio de 2,68 euros, como en papel, por 19 euros. Sus 540 páginas narran las vicisitudes que hubieron de pasar Irena y sus compañeros de aventura (muy peligrosa aventura, por cierto) para salvar a todos esos niños, corazones tiernos condenados a muerte por el III Reich, así como las formas de vida de los judíos encerrados entre ese atroz muro que los apiñó en espera de ser asesinados allí mismo o en los campos de concentración y exterminio.

     La aparición tanto de Jungleland. Las 50 mejores entradas (2011-2013) como de El Círculo de las Bondades ha retrasado el que sigue siendo mi proyecto más inmediato: terminar de contar la historia de Irena en un segundo libro que está todavía algo retrasado. Pero, como siempre se dice, las prisas nunca son buenas consejeras, por lo que me lo estoy tomando con mucha paciencia. Algo de lo que ya os habréis dado cuenta. Tranquilos: sé que estoy en deuda con muchos de vosotros y mi propósito es saldarla en forma de una novela que ha de ser la mejor de las escritas por mí hasta ahora.

     


     Y, ahora sí, en la segunda parte de esta entrada, paso a hablar de mis diez lecturas preferidas de lo que llevamos de año. Como siempre digo, se trata de los libros que más han gustado de los leídos hasta la fecha, lo cual no quiere decir que todos ellos sean novedades. Como veréis, en la lista hay algún que otro clásico. No solo de novedades vive el lector, claro.

10: El síndrome del delfín. Ramón Cerdá. El fantasma de los sueños. 2013.
09: Quedaos en la trinchera y luego corred. John Boyne. Nube de tinta. 2013.  
08: El hereje. Miguel Delibes. Círculo de Lectores. 2013.
07: Lo que encontré bajo el sofá. Eloy Moreno. Espasa. 2013.
06: Intemperie. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2013.
05: El sueño del celta. Mario Vargas Llosa. Alfaguara. 2010.
04: El mundo de Sofía. Jostein Gaarder. Siruela. 1991.

     En el número 3 de la lista he colocado a La ladrona de libros. Markus Zusak. Lumen. 2007. La novela se ha puesto de actualidad hace unos meses gracias a la película, de mismo título, basada en ella. Una historia conmovedora, costumbrista y dramática a partes iguales digna de aparecer en el pódium de esta lista.

     En el número 2 se sitúa la recientemente publicada Cartas a Palacio. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2014. El autor hispano-portugués se convierte así en un referente para quien os escribe. La justicia de los errantes (2012) ya fue mi lectura preferida de 2013. Un escritor a seguir muy de cerca. Una auténtica delicia.

     Y en el número 1, otra de mis debilidades en los últimos años. Si en 2012 ya arrasó con La leyenda del ladrón, ha vuelto con más fuerza si cabe en este 2014. El paciente. Juan Gómez-Jurado. Planeta. 2014. Una historia que me robó muchas horas de sueño pocas semanas después de su publicación. Si te gustan las emociones fuertes, este es tu libro.


  

     Y esto es todo por el momento. Como sabéis, Jungleland también se toma unas merecidas vacaciones estivales. Pasadlo bien y leed mucho. Feliz verano. Nos leemos, si Dios quiere, en septiembre...



lunes, 23 de junio de 2014

Cartas a Palacio. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2014. Reseña





     Las casualidades no existen. Todo ocurre por alguna razón, por extraña que esta nos parezca en un principio. En plena Gran Guerra, una carta de una pequeña francesa pidiendo ayuda a Alfonso XIII para tratar de dar con su hermano, desaparecido en el frente, puso en marcha la primera gran misión humanitaria de la historia. El Borbón, conmocionado e impresionado por el trágico cariz que estaba tomando la contienda, decidió crear la Oficina Pro-Cautivos, que se ocupó de tratar de dar respuesta al aluvión de cartas que empezaron a recibirse en Palacio.

     Jorge Díaz rinde homenaje en Cartas a Palacio a algunas de las personas, desde funcionarios hasta voluntarios anónimos, que se ocuparon de reunir a familias destrozadas por la guerra, de procurar el buen trato de los prisioneros y hasta de confeccionar listas de intercambios de cautivos entre los bandos contendientes. La neutralidad española en el conflicto hizo posible la puesta en marcha de tan loable operación.

     La novela se inspira en hechos reales, aunque, como es lógico, en ella se mezclan realidad documentada y ficción. Y si hay alguien en nuestro país capaz de unir ambas partes con gran maestría ese es, sin duda, Jorge Díaz. Lo demostró en 2012 con La justicia de los errantes, novela que narra el viaje americano de los líderes anarquistas Durruti y Ascaso, la cual situé como la mejor leída por servidor en el pasado año, y lo ha vuelto a hacer con Cartas a Palacio.

     El tercer trabajo literario de Díaz - dejando de lado guiones de series televisivas tan conocidas como Hospital Central -, nos puede servir para conocer un poco mejor al último rey Borbón, Alfonso XIII. Pero también para adentrarnos en el Madrid de hace justo un siglo y el ambiente que allí se respiraba: los lujos monárquicos y aristocráticos frente a la decadencia de los arrabales, como el barrio de Las Injurias; la consolidación del movimiento anarquista; la confrontación entre germanófilos y aliadófilos; y las distintas actitudes de los ciudadanos ante una guerra lejana pero que, como en tantos casos, sirvió a muchos para hacer negocios a costa de las desgracias ajenas.

     Los personajes centrales de la trama están diseccionados al milímetro: desde el propio Alfonso XIII hasta el anarquista Manuel Campos, pasando por el médico militar y encargado de la Oficina Pro-Cautivos, Álvaro Giner, amigo personal del rey, y Blanca Alerces, joven aristócrata que deja plantado a su novio el día de la boda para tomar las riendas de su vida y no obedecer a los convencionalismos de la época. Así, el autor nos presenta a un monarca que, sin estar cerca de su pueblo, se conmueve ante la barbarie de una guerra injusta y decidida por cuatro generales con pocos escrúpulos. Odiado por muchos, entre ellos por el trabajador de la Oficina Manuel Campos, defenderá la neutralidad en el conflicto ante determinados sectores interesados en que España entrara en guerra para sacar mayor provecho todavía de la situación.

     El anarquista deberá decidir entre lo que está bien y lo que está mal. Pronto se distanciará de su círculo de amigos al comprender que el trabajo realizado en la Oficina Pro-Cautivos no debe ser interrumpida por nada ni por nadie. Aunque, para ello, haya de poner en riesgo su propia vida oponiéndose a las órdenes recibidas de parte de sus amigos. Álvaro Giner, amigo personal del rey, que se hace cargo de la Oficina casi sin querer, por designio del monarca, acabará trabajando casi sin descanso en una causa que entiende justa y necesaria.

     No obstante, la gran protagonista de la novela, ya desde la portada del libro, es Blanca Alerces. Pese a su juventud y a la oposición de su madre, se apoyará en su padre, un hombre adelantado a su tiempo, para comenzar a tomar decisiones trascendentales en su vida: trabajar, conducir, vivir su propia existencia en definitiva. Será el nexo de unión de casi todos los personajes de la trama, influyendo en cada uno de ellos y en la propia historia. Una mujer sin duda progresista y defensora a ultranza del papel de la mujer en la sociedad, aunque sin caer en excesivos radicalismos, que conocerá el amor y el desamor por igual en un mundo bullicioso incluso en temas sexuales. Una chica con las ideas muy claras y capaz de comprometerse con su trabajo en la Oficina con un sentido de la responsabilidad realmente digno de alabar. Sobre todo, en alguien de su posición social.

     En definitiva, nos encontramos ante una novela coral, con múltiples personajes y escenarios, que terminan por enlazarse de forma magistral, sin encorsetamientos incómodos, y construida y narrada con la maestría propia de un guionista de gran nivel. De hecho, en unos meses, en 2015 a más tardar, podremos ver su adaptación televisiva en forma de serie. El grupo Boomerang TV y la productora Portocabo ya trabajan en ella. La serie amenaza con ser todo un éxito. Puede que estemos ante la novela del año. Allá tú si no aceptas mi recomendación de leerla...


  


lunes, 16 de junio de 2014

El hereje. Miguel Delibes. Círculo de Lectores. 2013. Reseña





     Quince años después de su publicación original por Ediciones Destino, y tres más tarde de la muerte del autor, Círculo de Lectores editó el pasado año una edición de lujo conmemorativa del décimo quinto aniversario del lanzamiento de la última obra publicada por el genial escritor vallisoletano. La incursión de Delibes en la novela histórica constituyó toda una novedad en su momento. Y logró una descripción magistral de cómo fue su ciudad natal cuatro siglos antes.

     Cipriano Salcedo es el protagonista de la novela. Dos hechos marcarán su vida desde el mismo día de su nacimiento: su madre fallece pocas horas después del parto a causa de unas fiebres y su padre le considera por ello un parricida, lo que origina su eterno odio; y la coincidencia de todo lo anterior con la publicación de las 95 tesis de Witternberg a las puertas de la catedral alemana. Su padre, por quitárselo de encima y como acto de venganza, lo interna en un colegio de niños expósitos de la capital vallisoletana, separándolo de Minervina, la joven que lo había amamantado y cuidado desde la muerte de su madre.

     La tierna juventud de Cipriano cuenta únicamente con el amor de Minervina y la atención de Ignacio, oidor de la Chancillería de Valladolid y tío suyo - hermano de su padre -, quien lo toma como hijo propio al carecer de descendencia. Este hecho se verá reafirmado al fallecer Bernardo Salcedo, el padre de Cipriano. El joven se verá forzado a madurar de forma precoz ante las desgracias que se suceden en su vida. Eso sí, como hijo único, hereda todas las posesiones y negocios de su padre, pudiendo llevar una vida cómoda al menos en lo económico. 

     En uno de sus viajes por sus posesiones conoce a Teodomira, apodada la reina del Páramo al ser considerada la mejor esquiladora de la región del Páramo. Acaban casándose e incluso serán felices unos años, hasta que la obsesión de su esposa de ser madre chocará frontalmente con la escasa fertilidad de los hombres de la familia Salcedo. La obsesión se convertirá en enfermedad y la convivencia será casi insoportable hasta el internamiento de la enferma en un hospital. 

     Pese a su gran visión de los negocios - amplía enormemente las riquezas heredadas en pocos años -, su corazón está vacío. Y sus contactos con la familia Cazalla - el párroco Pedro, el doctor Agustín y Leonor de Vivero, madre de ambos, personajes todos ellos reales de la Valladolid y sus alrededores del siglo XVI, que aparecen también en otras geniales obras ambientadas en la época, como La conspiración de Yuste, del gran escritor extremeño Víctor Fernández Correas - le permitirán ir adentrándose en el círculo luterano de la ciudad. 

     Su discreción y su fe inquebrantable en las enseñanzas de Lutero harán que los Cazalla vean en él un vehículo óptimo de cara a viajar hasta Alemania y reunirse con Melanchton, seguidor de las enseñanzas de Lutero a la muerte del precursor de la doctrina de la bendición de Cristo, de la crítica de los sacramentos imperantes y defensor de la inexistencia del purgatorio y la necesidad de terminar con viejas supersticiones como la venta de indulgencias. Esa nueva espiritualidad llenará de verdad el corazón y la vida de Cipriano.

     Los diecisiete capítulos de la novela explican detalladamente las inmorales prácticas inquisitoriales, sus inhumanos métodos de tortura, la estancia de los herejes en sus cárceles, el desarrollo de los autos de fe contra ellos e incluso el inapelable cumplimiento de las condenas. Asimismo, el clima y el entramado social de la Valladolid del siglo XVI está descrito magistral y minuciosamente, al igual que las estancias y los ambientes. En sus tres partes - los primeros años, la herejía y el auto de fe - Delibes nos cuenta cómo cayó el primigenio núcleo luterano de la por entonces capital castellana.

     La novedad de la inclusión de Delibes en el género histórico se ve acompañada de las características que tuvo el genio castellano del siglo XX a lo largo de su extensa obra: un lenguaje sencillo y coloquial, una continua aparición de motes o malnombres de los distintos personajes y una exquisita descripción psicológica tanto de cada uno de los personajes como de la sociedad de la que estos formaron parte. En definitiva, una novela absolutamente recomendable que todo el mundo debería conocer y disfrutar.          
       

jueves, 5 de junio de 2014

Born in the USA. Reflexiones en su trigésimo aniversario





     Cuando escribo sobre algún trabajo musical suelo hacerlo desde la información, el conocimiento y la documentación previa sobre el disco en sí. En este caso he rehusado este método, pues me apatece reflexionar y divagar sobre él sin nombrar apenas sus canciones, su producción y su método de grabación y trabajo. Este es un artículo diferente. Voy a exponer mis recuerdos y mis sentimientos acerca de un LP legendario y, en mi opinión, sobrevalorado y sacado de contexto. No voy a escribir con la cabeza sino con el corazón. Porque creo que la ocasión lo merece. Allá voy.

     Han pasado treinta años. Treinta. Mis recuerdos de aquello son algo ambiguos. No sé si en realidad son recuerdos o únicamente cosas que he leído y escuchado a través de los años. Trataré de ser lo más sincero posible, con vosotros - que me estáis leyendo - e incluso conmigo mismo - que os escribo -. Treinta años. Son muchos años. Sobre todo para alguien que tenía apenas nueve cuando algo tan grande como Born in the USA entró en su vida.

     Conocí a Bruce con este disco, gracias a una prima tres o cuatro años mayor que yo que se volvió loca por él y por su música con estas canciones. Reconozco que yo estaba en aquella época a otras cosas. En España triunfaba La Unión, con su disco Mil siluetas, que incluyó temas también míticos como Lobo-hombre en París o Sildavia. El grupo español, representante de la Movida madrileña junto a otras legendarias formaciones - Gabinete Caligari, Nacha Pop, Los Secretos, Burning, Radio Futura o la mismísima Alaska - había acabado con la supremacía del Thriller de Michael Jackson, que había arrasado la escena musical a nivel mundial.

     Pues bien, de entre los zombies, las largas coletas y las caras pintadas (o demacradas) del momento surgió él, un guitarrero musculoso que vestía vaqueros y camisetas sin mangas y enardecía a las masas con sus movimientos de caderas. Porque Bruce no es Elvis, pero que le digan a más de una cómo mueve las caderas - y más todavía hace treinta años -. Las imágenes de aquella gira, con estadios repletos de gente día sí y día también, todavía agitan mi cerebro. De alguna manera, a mis inocentes nueve años, sentí que algún día formaría parte de aquella marabunta humana rockera. Gracias a mi prima, por cierto, esté donde esté.

     En plena Guerra Fría Born in the USA, el tema que dio título al disco, fue muy mal entendido por la sociedad. Así que lo que en realidad fue una crítica exacerbada a los gobiernos estadounidenses de los últimos años fue tomado como un himno patriótico. Los mismos jefes de campaña de Ronald Reagan optaron por esta canción como promoción de su candidatura. Nada más lejos de la realidad. Lo que Bruce hizo con el tema fue un homenaje a la lucha diaria de todos los trabajadores de su país que perseguían el sueño americano.

     Ni que decir tiene que yo, un españolito de solo nueve añitos, también sucumbí a la banderita de barras y estrellas. Cómo no. Era la época de E.T. El extraterrestre, de Superman y de los controvertidos JJ.OO. de Los Ángeles. También de la carrera espacial entre los USA (los buenos) y la URSS (los rusos, es decir, los malos). Y a mí Vietnam me sonaba solo por algunas películas que ni siquiera había visto todavía porque no eran toleradas para menores - Apocalypse now, Air America, El regreso, El cazador y, por supuesto, ¡la archi famosa Rambo! -. En fin, que no fue difícil americanizarme

     Sí, 1984 fue un año que cambiaría mi vida para siempre, aunque yo no tenía ni idea entonces. Conocí a Springsteen, vi por primera vez jugar al baloncesto a un tal Michael Jordan, asisití (televisivamente hablando, a mis primeros JJ.OO.) y salió al mercado un disco en vivo, grabado en Red Rocks (Denver, Colorado), tras una devastadora tormenta, de unos irlandeses que se hacían llamar U2. Casi nada. No está nada mal la mezcla, ¿verdad? ¡Como para no cambiar!

     Pero volvamos al Boss y a su Born in the USA. Decir que es su disco más relevante y que su canción homónima es la más conocida aporta poco nuevo. Sin embargo, esto es así solo para el gran público, es decir, para los simples fans o conocedores de Springsteen. Porque si preguntamos a los entendidos y a los super-fans, a aquellos que no dudan en tomar autobuses, trenes o aviones para verle decenas de veces (o incluso centenas en muchos casos - y no exagero: conozco algunos casos así ) la respuesta no es la misma prácticamente nunca.

     Ni la canción ni el disco son los preferidos de sus fans de verdad. Algo que resulta extraño para la mayoría de mortales. ¿Por qué esto es así? Podría haber múltiples respuestas. Pero, por no alargarme en exceso, me quedo con una explicación (que no tiene por qué ser la más válida de todas, pero seguramente sí será compartida por muchos de vosotros): quien de verdad ama y conoce al Boss sabe que se trata de un tipo auténtico, directo y nada artificioso. Y, dejando de lado las letras (magníficas) de las canciones, en varios casos mucho más cercanas a Nebraska, su disco folk inmediatamente anterior, Born in the USA resulta demasiado producido, demasiado comercial. El incesante uso de los sintetizadores le dieron al trabajo un marcado carácter comercial que lo alejó de la línea marcada por el músico desde sus inicios. Nada que ver con sus anteriores discos, desde luego.

     En definitiva: sin negar la inmensa calidad del disco, Born in the USA demuestra una vez más que no tienen por qué coincidir las ventas y la valía real de un trabajo. Es más, estas suelen ir juntas de la mano en muy contadas ocasiones. Probablemente esta cuestión explique que, pese a contar con algunas de sus canciones más conocidas, rara vez suenan en directo. Y, de hacerlo, son tocadas de forma más rockera  e improvisada que como aparecieron en su día en el disco, hace ya treinta años. 

     Como veis, no he hablado de las doce canciones que formaron parte del LP. Son muy conocidas. Pero, por si acaso, os dejo el disco entero para quien se anime a escucharlo. Quizás podáis darme la razón el algunas cosas; a lo mejor me las rebatís. Así es la música y así es la vida. En cualquier caso, larga vida al Boss y al rock and roll...  




       

lunes, 2 de junio de 2014

Kamikaze vs. Ocho apellidos vascos: el cine español está de moda





     El cine español está de moda en este inicio del 2014. Y por méritos propios sin ningún género de duda. Ocho apellidos vascos ha sido la película más vista en nuestro país durante los dos meses siguientes a su estreno (14 de marzo), imponiéndose a los monstruos llegados desde el otro lado del charco (hasta que la pasada semana irrumpió Godzilla). Y se ha convertido en el film más taquillero de la historia del cine español, superando al omnipotente Torrente. Más de 50 millones de euros en recaudación la avalan.

     Dos semanas después, el 28 de marzo, adelantándose dos semanas a los pronósticos iniciales, se estrenó Kamikaze, película que pese a pasar más desapercibida no está exenta de calidad, superando incluso, en mi opinión, a la anterior. No obstante, no ha superado los 2 millones de euros en recaudación. El presente artículo se propone demostrar, una vez más, que lo más taquillero no tiene por qué ser lo mejor, que el márketing es cada vez más importante en la sociedad en que vivimos y que en la mayoría de las ocasiones la calidad no tiene nada que ver con la cantidad. Y es que más vale caer en gracia que ser gracioso.

     Ambas tienen algunos rasgos en común: una producción plenamente española, la presencia de Carmen Machi como protagonista y el patrocinio y la participación, entre otros, de estudios televisivos españoles (Telecinco y Antena 3 respectivamente). A partir de ahí, observamos también múltiples diferencias. A saber: unas campañas de márketing que nada tienen que ver la una con la otra (bombardeo masivo de Ocho apellidos vascos, sobre todo por parte de Telecinco, y cautela y austeridad con Kamikaze); el uso de chistes fáciles (typical spanish) por parte de la primera y la inteligencia en el caso de la segunda; y distintas distribuidoras (Universal Pictures y Warner Bros).

     Las dos películas están bien planteadas y organizadas. Tanto Emilio Martínez-Lázaro (La montaña rusa o Las trece rosas) como Álex Pina (series televisivas como El barco o Los hombres de Paco) demuestran temple y maestría en sus direcciones. No obstante, en mi opinión, los finales de ambas son predecibles y excesivamente sensiblones, tirando por tierra buena parte del trabajo anteriormente realizado. Una verdadera pena.

     Personalmente, me quedo con Kamikaze. Pese a un final que debería haberse mejorado pienso que aporta mucho más al espectador. Ocho apellidos vascos es divertida y entretenida. Kamikaze, además de igualar a la anterior, es además más reflexiva, más introspectiva. Recupera muchos valores que creo se están perdiendo en la actualidad y que merece la pena recordar siempre. Y la frase de Alterio "por mucho que hayas sufrido, hijo, siempre hay alguien que sufre más que tú. Y no quedan más que dos opciones: o pudrirte por dentro o bailar al ritmo de la vida" es tan realista como aconsejable de cumplimiento.           




     En Ocho apellidos vascos Dani Rovira está gracioso y Clara Lago preciosa. Pero quienes salvan el film en realidad son Carmen Machi, magistral, y Karra Elejalde, que borda su papel de vasco intransigente. Sin embargo, en Kamikaze descubrimos a un protagonista que desde el primer plano se nos hace absolutamente realista. El canario Álex García interpreta al terrorista Slatan de forma totalmente convincente. Tanto que cuesta creer que sea canario y no ruso o checheno. ¡Chapeau por él!

     Al margen de la soberbia interpretación de Álex García, el film cuenta de nuevo con una gran Carmen Machi y un amplio elenco de buenos actores que cumplen con sus papeles a la perfección. Como he referido con anterioridad, solo un final sensiblero y predecible impiden a Kamikaze el calificativo de obra maestra del cine español. 

     En definitiva, un par de buenas películas españolas que hacen que nuestro cine esté nuevamente de moda. Con similitudes y diferencias. Con mayor o menor temple. Con más o menos herramientas de márketing. Con mayor o menor calidad. Pero dominando las taquillas y las salas. Eso sí, si la vida fuera justa Kamikaze debería haber superado en público y recaudación a la todopoderosa Ocho apellidos vascos. Lo dicho: vale más caer en gracia que ser gracioso. En cualquier caso, valdrá la pena ver el próximo enero la nueva edición de los Premios Goya 2015. Hasta entonces, disfrutemos y apoyemos al cine español...

  

lunes, 26 de mayo de 2014

La zozobra del bipartidismo en España y la crisis europea





     Interesante. Muy interesante se presenta el próximo año político en nuestro país y en el resto de la Europa comunitaria. El bipartidismo, que tanto daño ha hecho, se ve abocado a un fin radicalmente inesperado hasta hace muy poco tiempo. En el presente artículo me propongo resumir los resultados de los comicios europeos del 25 de mayo, extraer conclusiones y, asumiendo el riesgo que ello conlleva, tratar de analizar sus consecuencias en un futuro a corto-medio plazo. 

     La primera conclusión a extraer es muy sencilla: la zozobra del bipartidismo. El PP ha perdido 8 de los 24 eurodiputados que obtuvo en 2009, es decir, un tercio de sus representantes, quedándose en un 26% de los votos totales. Peor le ha ido todavía al PSOE, que pasa de 23 a 14 eurodiputados, es decir, pierde a 9 de sus representantes. Alcanza un 23% de los votos. En definitiva, la gran coalición PPSOE, de la que han hablado en los últimos días el candidato Cañete (PP) y el ex-presidente Felipe González (PSOE), no llegaría ni al 50% de los votos totales. Y ello teniendo en cuenta la gran abstención (55%), dato este también muy a tener en cuenta, por cierto. Lo cual indica que a poco que los partidos pequeños sean capaces de arrastrar a más personas a las urnas en las generales de 2015 el batacazo de los dos grandes dominadores de la política española podría ser todavía peor.

     El descalabro del PP era de esperar debido a sus políticas destructoras del estado de bienestar. Sus reformas y sus recortes, además de sus malos modos, debían pasarle una cara factura, como así ha sido. Panorama sombrío para Rajoy y sus compañeros para este próximo año político. El caso del PSOE, no obstante, es más sangrante si cabe. Perder votos hasta estando en la oposición es algo que no había ocurrido nunca en la historia de la democracia española moderna. ¿Están contadas las horas de Rubalcaba como número uno de su partido? Es más que probable. Y también necesario.

     Resulta curioso que los 9 eurodiputados perdidos por el PSOE sean los mismos que suman Podemos (5), la formación de Pablo Iglesias creada tan solo hace cuatro meses, e IU o Izquierda Plural (que triplica los 2 eurodiputados de 2009 para alcanzar la actual cifra de 6). Dato a analizar con profundidad por parte de Rubalcaba, Valenciano, etc. Las matemáticas no suelen fallar. De igual manera, los votos perdidos por el PP han ido a parar, mayoritariamente, a UPyD, que pasa de 1 a 4 eurodiputados, y a Ciudadanos, que irrumpe en la política europea merced a sus 2 representantes.




     Excepto PP y PSOE, todos los restantes partidos han subido en cuanto a votos y número de eurodiputados. Sin embargo, los grandes vencedores son UPyD, formación liderada por Rosa Díez, que cuadruplica su representación; Ciudadanos, que consigue doble representación; y Podemos, que se convierte, en tan solo cuatro meses de vida política, en la cuarta fuerza del estado español aglutinando más de un millón y cuarto de votos, algo inaudito en la historia de este país. Habrá que ver qué logros consigue en este año que se avecina, pero amenaza con claridad la preponderancia de PSOE e IU en la izquierda española. Tanto unos como otros tienen motivos de sobra para temer a la formación encabezada por Pablo Iglesias.

     En Andalucía ha ganado el PSOE, pero a costa de perder 13 puntos (pasando del 48% de los votos de 2009 a los 35% actuales). Lo mismo le ocurre al PP (baja del 39% al 25% de los votos). En Madrid, más de lo mismo: gana el PP (bajando, eso sí, 18 puntos, del 48% al 30%), mientras que el PSOE también pierde notablemente sus apoyos (16 puntos, del 35% al 19%). Podemos pasa a ser la tercera fuerza política de la Comunidad. ¿Y en Cataluña? ¿Qué resultados se han dado allí? Pues los electores catalanes han apostado de forma mayoritaria por la vía soberanista, complicando todavía más el panorama al gobierno de Rajoy. Así, ERC ha desbancado a Artur Mas y su CiU. ERC ha triplicado sus votos respecto a 2009, aglutinando el 24% de las papeletas. CiU, por contra, pierde cien mil votantes, quedándose en el 22%. El PSC ha perdido por el camino a la mitad de sus votantes (14%). Y el PP se pierde prácticamente en la lista de partidos votados, ocupando la quinta posición (perdiendo hasta 8 puntos y no llegando ni al 10% del total de los votos emitidos).


     No obstante, cabe advertir que los referidos comicios deben enmarcarse obligatoriamente en la Europa comunitaria. ¿Qué ha ocurrido en el resto de la Unión? Pues el panorama allí es menos halagüeño que aquí, la verdad. A la pérdida de votos y eurodiputados por parte de democristianos (del 36% al 28%), socialdemócratas (del 25% al 24%), conservadores (del 7% al 5%) y liberales (del 11% al 9%), hay que sumar dos resultados que amenazan claramente la estabilidad y el futuro de la Unión. A saber: el avance de la extrema-derecha en casi todos los países miembros (sobre todo en Francia, donde ha pasado a ser la fuerza más votada, con el brutal 25% de los votos totales) y el rotundo éxito del populista euroescéptico UKIP en Reino Unido.  

     La victoria del partido de Nigel Farrage (29% de los votos, por el 24% de los laboristas y el 23% de los tories) podría ser la base de una posible independencia del Reino Unido respecto a la Unión, lo que supondría un duro golpe para todas las partes implicadas. 

     Peor panorama se presenta en Francia, donde la clara victoria del Frente Nacional de Marine Le Pen amenaza tanto al actual gobierno de Hollande - qué poco le ha durado la alegría a los socialistas franceses (tan solo el 14% de los votos) - como a la propia estabilidad europea. No en vano, Le Pen ha pedido a Hollande la disolución inmediata de la Asamblea Nacional y la convocatoria de nuevas elecciones. Y Manuel Valls, jefe del gobierno francés, ha asegurado que vivimos un momento grave para Francia y Europa, un seísmo político. 

     La situación global se agrava con los resultados de la extrema-derecha en muchos otros países: Austria (20% de los votos), Dinamarca (gran victoria), Grecia (2 eurodiputados para Amanecer Dorado), Alemania, Bulgaria, Hungría, Rumanía, Finlandia, Suecia, Bélgica, Holanda, etc. 

     En definitiva: se avecinan tiempos convulsos, tanto en España como en Europa. Una España donde el bipartidismo parece querer pasar a mejor vida - lo que supone una gran noticia para todos sus ciudadanos - y la vía soberanista catalana, lejos de decrecer, sigue tomando mayor consistencia y fuerza; y una Europa donde los avances del euroescepticismo y la extrema-derecha amenazan claramente el futuro de la Unión a corto-medio plazo. ¿Está o no apasionante el panorama político comunitario?
      

      

lunes, 19 de mayo de 2014

Épica para una Liga (2013-2014). El retorno del Atlético de Madrid





     Esto no es solamente una Liga. Muchachos, mujeres: es algo más importante. Si se cree y se trabaja, se puede. Las palabras de Simeone en plena celebración en Neptuno, resume a la perfección la clave del éxito del Atlético de Madrid en esta temporada mágica que quizás, quién sabe, podría coronarse con la consecución de la primera Champions League de su historia.

     El entrenador argentino ha conseguido lo que parecía imposible: hacer mejor a cada jugador y, por ende, construir un gran equipo, y terminar con el aplastante dominio merengue-culé en nuestra Liga. Y todo ello apelando a la fe, a la solidaridad, a la fuerza y a la psicología. Una mezcla capaz de derrumbar a los gigantes Barça y Real Madrid (auténticos mastodontes-máquinas de sacar dinero y más dinero hasta de debajo de las piedras para hacerse con Bale, Neymar o quien se ponga por delante).

     Los cimientos del nuevo campeón han sido sólidos: una defensa casi inexpugnable donde la figura de Courtois es alargada, muy alargada, sobre todo protegida por Godín y Miranda (que han aportado también en ataque con sus ya míticos cabezazos hacia la gloria) y Filipe Luis y Juanfran; un centro del campo que igual destruye (Gabi y Mario Suárez) que construye (Arda y Koke); y una delantera que ya ha pasado a ser histórica en el club (Villa y Diego Costa).

     Sin embargo, como siempre ha asegurado El Cholo, en este equipo todo el mundo es importante. Así, podríamos hacer un equipo suplente con los siguientes jugadores: Aranzubía, Insúa, Manquillo, Alderweireld y Giménez; Tiago, Diego, Sosa y Cebolla Rodríguez; y Raúl García y Adrián. Todos ellos han aportado su granito de arena para que su equipo se alzara con este título, dieciocho años después del anterior.

     El Atleti ha sumado 90 puntos (2,36 por partido), ha marcado 77 goles (2 por partido) y ha encajado 26 (0,68 por partido). Es el club que más encuentros ha ganado (28) y el que menos ha perdido (4). Además, ha sido el único equipo invicto en su estadio y el que más puntos ha sumado como visitante (41). Únicamente en el apartado de goles marcados no ha sido el mejor (tercero, con 77 tantos, tras los 100 del Barcelona y los 104 del Real Madrid), hecho compensado con su enorme solidez defensiva. Courtois, gracias a ello, ha vuelto a hacerse con el trofeo Zamora al portero menos goleado. 

     La pieza clave del perfecto engranaje de este Atlético de Madrid es, sin duda, su entrenador. El Cholo ha sido capaz de calmar el temperamento de un Diego Costa que no ha sido expulsado ni una sola vez en toda la temporada, ha recuperado para la causa a un Adrián que estaba casi desaparecido en los últimos años, ha conseguido que David Villa encajara en un equipo en el que ha sido suplente en numerosísimas ocasiones a lo largo de la Liga (siempre sin perder los nervios y la compostura, tanto en el campo como en el vestuario, algo nada fácil de alcanzar en un futbolista de su nombre y valía) y ha dirigido desde la banqueta no solo a sus hombres sino a toda la grada. La filosofía del partido a partido ha calado tanto que hasta sus aficionados han mantenido la calma incluso en los peores momentos.

     Simeone ha sido listo e inteligente a la hora de hablar sobre las posibilidades de su equipo acerca de luchar por el campeonato. Ha quitado presión a sus hombres, ha eludido el favoritismo incluso cuando se veía que la Liga estaba muy cerca del Manzanares y ha sabido motivar como nadie a cada uno de sus jugadores. Pero, sobre todo, ha encajado cada pieza del puzzle en su lugar y ha sabido mantener la calma y la confianza en sus hombres hasta en las peores situaciones.

     Y, para quienes han estado todo el año anunciando el desfonde físico del equipo y han criticado los planteamientos defensivos de su entrenador, los jugadores han terminado con una fuerza tremenda (a diferencia de culés y merengues) y han sabido ganar un campeonato que parecía perdido en el descanso del último partido. Con dos lesionados en los veinte primeros minutos, con el marcador en contra y ante cien mil espectadores, tomaron la manija del partido y le dieron la vuelta al resultado. Y, todo ello, sin perder la fe y los valores que habían practicado a lo largo de todo el año. Sin desesperarse, despreciando la vieja leyenda del pupas (que amenazaba con volver tras el gol en propia puerta ante el Levante, el extraño gol concedido ante el Málaga y algunos disparos a las maderas en los últimos encuentros) y creyendo hasta sus últimas consecuencias en su juego, sus fuerzas y sus planes.

     Trabajo, trabajo y más trabajo ha sido uno de los lemas del técnico argentino durante esta campaña. Algo que queda reflejado en la gran cantidad de goles conseguidos a balón parado, tanto en faltas como en córners. Precisamente en un saque de esquina consiguió Godín el gol que vale un campeonato, el primero no ganado por Barça o Real Madrid desde 2004 (Valencia). Un partido, el de Barcelona, que ya forma parte de la historia de la Liga y de este magnífico club. El Atleti, en eso sí plenamente fiel a su estilo e historia, no podía ganar la Liga de manera más épica. ¡Bienvenida sea la Décima...!
     

lunes, 12 de mayo de 2014

Hablando con mis coletas. Magdalena Girona. 2014. CreaTIVIdad En Las Letras. Reseña





     Cuando un nuevo proyecto editorial comienza a andar e intenta abrirse paso en este complicado mundo de los libros nunca está de más tratar de echar una mano - o las dos si hace falta - para darlo a conocer. Es el caso que nos ocupa en este artículo. CreaTIVIdad En Las Letras irrumpe en el panorama con su primera obra, Hablando con mis coletas

     El proyecto, liderado por Delia Serrano, cuenta con las colaboraciones de Núria Caparrós en las correcciones y traducciones y de Eva Campos en los dibujos e ilustraciones. A todas ellas, mis mejores deseos en su recién emprendida tarea, igual de dura y complicada que apasionante y satisfactoria.

     En tiempos de crisis  como el presente se hace necesario implementar nuevas formas de financiación para desarrollar este tipo de ediciones independientes. Uno de los más conocidos es el crowdfunding o micromecenazgo, un tipo de financiación colectiva en el que las personas que desean el libro en cuestión adelantan el dinero por anticipado para hacer realidad un proyecto que de otra manera podría no llegar a ver la luz nunca. Cuando se reúne la cantidad de dinero necesaria para editar el libro los financiadores reciben su ejemplar. 

     CreaTIVIdad En Las Letras ha adoptado esta forma de financiación para promover sus obras. Lo cual requiere moverse por doquier en busca de personas dispuestas a participar del mismo. En el caso de Hablando con mis coletas la cantidad necesaria para la edición es de 800 euros, los cuales han de reunirse en como máximo tres meses de tiempo, es decir, hasta el 23 de julio del presente año. Cada persona puede elegir el paquete de financiación que mejor se ajuste a su situación.

     Hablando con mis coletas, de Magdalena Girona, es una recopilación de pequeñas historias contadas por Coletas, una niña de seis años, a Tana, su mejor amiga, de trece. Ambas, entrañables, nos muestran a través de las historias narradas la parte positiva de la vida, haciéndonos reflexionar sobre múltiples aspectos que rara vez reclaman nuestra atención en la vida cotidiana. Es un libro de los denominados transmisores de enseñanzas y valores.

     Pese a que entiendo que el libro, ilustrado por Eva Campos, está dirigido al público infantil y juvenil puede ser leído por cualquier tipo de lector, incluidos padres y madres. En el conjunto de las quince historias que lo componen aprenderemos que el amor es la fuerza más poderosa del mundo, que la naturaleza debe ser respetada y disfrutada por todos nosotros o que debemos soñar y luchar por el cumplimiento de esos sueños, adoptando una actitud positiva y desechando el negativismo y el autocompadecimiento. 

     El libro, que destinará 0,50 euros de cada una de sus ventas a la fundación Niños Con Amor, nos enseña también que todos servimos para algo y que es solo cuestión de tiempo descubrirlo, que todo es cuestión de desterrar el miedo al fracaso y optar por la perseverancia (tratando de que las espinas del camino dejen espacio al crecimiento de las rosas), que debemos tomar nuestras propias decisiones ("...si no eliges con el corazón eliges la flor de otro y no podrás quererla como ella se merece") y que lo que es bueno para otros puede no serlo para nosotros mismos porque cada uno es diferente.

     Incluso tendremos ocasión de aprender un verbo nuevo inventado por Coletas: recibidar, es decir, saber recibir y dar a la vez, algo que no todo el mundo sabe practicar. En definitiva, unas historias bien tratadas que transmiten unas enseñanzas y unos valores que cada vez se echan más de menos en esta egoísta sociedad en la que vivimos.

     CreaTIVIdad En Las Letras está al servicio de cualquier persona que quiera transmitir un libro sano y transparente al mundo. Os animo a todos a visitar la web del proyecto y echar un vistazo. Quizás os llame la atención y decidáis darle vuestro apoyo. Muchas gracias.