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lunes, 8 de febrero de 2021

Jungleland cumple 10 años: los 10 mejores libros nacionales de la década



    Este blog está de aniversario. Una década de vida. Ni más ni menos. Más de cuatrocientas entradas en total. Casi nada. La mayoría de ellas, como es lógico, reseñas de muchos de los libros que voy leyendo. No todos, puesto que jamás reseño un libro que no me haya gustado (algunos pocos son abandonados a mitad de lectura; otros, pese a ser finalizados, no acaban de llamar especialmente mi interés). La cuestión es que nunca publico una reseña crítica con ningún libro, pues no me considero quién para escribir mal sobre el trabajo de ningún escritor. Pienso que hasta el peor de los libros conlleva muchas horas de trabajo y la ilusión y la pasión de quien lo escribe. También opino que hasta del peor de ellos se puede aprender --¡aunque sea cómo no hay que escribir uno!--. De manera que solo reseño en este blog los libros que me dicen algo. Que me aportan algo. Aunque sea un poquito solamente. 


    El otro día se me ocurrió una idea: ¿qué mejor manera de celebrar la década de existencia del blog que recuperando los mejores libros de estos últimos diez años? Y decidí, además, acotar la lista únicamente a aquellos publicados durante esta última década. Porque la celebración de Jungleland coincide con el fin de la década 2011-2020. Buena coincidencia, por cierto. Así que, allá van, mis diez libros preferidos de todos los que he leído durante estos diez años y que han sido publicados también durante este lapso de tiempo. 



10. Lerna. El legado del minotauro. Javier Pellicer. Edhasa. 2020. La última obra del escritor valenciano ha desbancado de la presente lista a El espíritu del lince, la que fue su primera novela histórica publicada (y que sería la número once de la lista si ésta no tuviera más que los referidos diez puestos). En cualquier caso, y por méritos propios, el bueno de Javier no podía faltar en estas líneas. En Lerna supo aunar muy convincentemente la Historia, la arqueología, los mitos, las leyendas y las distintas culturas --la minoica-cretense y la celta-irlandesa-- para construir una novela en la que se entremezclan magistralmente la épica, las aventuras, las intrigas palaciegas y uno de los puntos fuertes de este autor: el descuartizamiento psicológico de cada uno de los personajes, incluidos muchos de los secundarios. Quien no conozca todavía a Javier que esté muy atento a él, porque la década que ahora comienza amenaza con ser la de su consagración en el mundo de las letras. Méritos acumula ya para ello.    

9. Un verano en la casa azul. David Casado Aguilera. Editorial Círculo Rojo. 2014. David ha sido una de las grandes sorpresas y alegrías de la década. Tanto que me parece increíble que recurra a la autoedición a la hora de dar a conocer sus obras. Estoy seguro de que varias editoriales convencionales estarían más que dispuestas a publicarlas. O deberían, sin duda, si no quieren cometer un grave error. Ya con su anterior novela, El grito del silencio, me cautivó. Pero me terminó de atrapar con Un verano en la casa azul. Sabe perfectamente cómo presentar sus personajes al lector. También mantener su interés en todo momento por unas historias que siempre emocionan y tocan la fibra sensible. La novela que nos ocupa, como la anterior, nos deja con un nudo en el estómago. Nos marca de una manera tal que demuestra aquello de que la verdadera muerte es el olvido. Imposible olvidar a personajes como Leonardo, su abuelo (y gran sustento moral) y sus amigos, Santos, Enrique y Beatriz. Un verano en la casa azul rebosa ternura, libertad, dignidad, vida. Como en el caso anterior, espero que esta nueva década traiga a David todo aquello con lo que sueña, todo aquello que también merece.  

8. Tierra de campos. David Trueba. Anagrama. 2017. Aparte de un gran director de cine, Trueba ha demostrado en varias ocasiones ser también un magnífico escritor. Puede que Tierra de campos sea su mejor obra. O puede que no. Cuestión de gustos, claro. El caso es que es una novela que también deja al lector noqueado. Y es que es muy complicado encontrar obras que cuenten y entrelacen de esta manera historias de amor, desamor, amistad, pérdida y unas hambrientas ganas de comerse la vida hasta no dejar ni sus migajas. El protagonista, Dani Mosca, es un conocido músico (¡gran homenaje el de Trueba a este género cultural!) cuyas letras han ido variando con el tiempo a la par que sus experiencias vitales. Ya no puede escribir canciones de amor, las que de verdad lo han hecho famoso, porque sus relaciones con Oliva y Kei han fracasado y el desamor se ha impuesto en la batalla. La desaparición de su amigo y compañero Gus termina por sumirlo en un mundo de soledad insoportable que solo la presencia constante de sus hijos puede mitigar. La movida madrileña cobra vida en forma de novela. Y Trueba demuestra que es un autor auténtico y genuino.  

7. Tierra. Eloy Moreno. Ediciones B. 2020. La mejor novela española de 2020 según este mismo blog es un golpe directo a nuestra conciencia. Un llamamiento general, casi desesperado, para combatir de una vez por todas el ya ineludible problema del cambio climático. Tierra es una novela necesaria que apareció en las librerías justo antes de la pandemia. Curiosamente, uno de los protagonistas de la trama dice que el planeta está enfermo y los humanos son su virus. El autor de, entre otras, El bolígrafo de gel verde construye una novela cruda y mordaz en la que los protagonistas, los humanos, no salimos precisamente bien parados. Así, somos colocados ante el espejo, y nos obliga a ver nuestras culpas y nuestros pecados. Nos presenta una gran verdad. Y muy incómoda. ¿Qué hacer, pues, con ella una vez descubierta? La realidad está ahí afuera, en la calle, en las montañas, en los pueblos y ciudades de todo el mundo. No en nuestros dispositivos móviles. Y, dado que solo tenemos un planeta, debemos cuidarlo. Porque es un hecho demostrado que, en él, cada vez hay más agua y menos hielo. Y salvar el mundo no es ningún juego. 

6. La justicia de los errantes. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2012. El conocido guionista y escritor alicantino afincado en Madrid ha escrito varias muy buenas novelas durante esta década. Antes de Cartas a Palacio y de Tengo en mí todos los sueños del mundo me ganó con La Justicia de los Errantes, una inolvidable obra que recoge las aventuras y desventuras de los famosos anarquistas españoles de los años veinte y treinta Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso y Joan García Oliver. Estamos ante una mezcla de novela histórica --por tratar hechos verídicos y personajes reales-- y novela negra y de suspense --por la descripción que hace del periplo iberoamericano de los protagonistas, que está salpicado de tiros, persecuciones, asesinatos, etc-- que puede servirnos para entender mucho mejor los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil Española y para conocer a unos personajes que el autor nos presenta de manera tan cercana que hasta podemos compartir con ellos algunos momentos de su vida y el origen e inquietudes de su ideología. A lo mejor su lectura nos sirve para comprobar que noventa años después este país sigue estando a merced de un capitalismo burgués que explota a los obreros.

5. Antes de los años terribles. Víctor del Árbol. Destino. 2019. Dignísimo homenaje a la obra El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, y probablemente la mejor novela del autor barcelonés, uno de los grandes protagonistas literarios de la pasada década. Prácticamente cualquiera de sus anteriores novelas --especialmente La tristeza del samurái, Un millón de gotas o La víspera de casi todo-- podría estar en esta lista. Asegura Víctor que el noventa por ciento de lo que cuenta en esta obra es cierto. La soledad, el desarraigo, la necesidad de un abrazo, la inseguridad de todos esos niños africanos que son como el ficticio personaje de Isaías Yoweri, llevan al lector a empatizar con ellos (con él). Las novelas de Del Árbol se caracterizan por el desarraigo psicológico de los personajes, que se hacen entendibles, amados u odiados, por quienes las leen. Se sufren por sus temáticas, que atacan a todo tipo de corazones, pero se disfrutan porque están escritas de manera fascinante. Por explicarlo con una sola frase, se podría decir que Víctor es un escritor de historias de satanases narradas por ángeles. Historias duras narradas desde la dignidad de sus personajes y desde la honestidad de un escritor que se supera con cada nueva novela. 

4. Lluvia fina. Luis Landero. Tusquets Editores. 2019. Apartado de los focos mediáticos y de los grandes medios, el escritor de Alburquerque está construyendo, poco a poco, obra a obra, una carrera literaria fascinante. En sus novelas nos habla a través de los corazones y los cerebros de cada uno de sus personajes. Razón y pasión pugnan entre sí en todos ellos para dilucidar cuál es el vencedor a la hora de que sus poseedores actúen en el gran teatro que Landero ha ido solidificando bajo la más firme de sus bases: la honestidad hacia sus propios personajes y hacia los lectores. Algo que los segundos agradecemos y sabemos poner en valor a la hora de leer y recomendar sus obras. Pues bien, pese al valor alcanzado por el autor de Badajoz --El balcón en invierno y La vida negociable, por ejemplo--, Lluvia fina es hasta ahora su mejor obra. Porque remueve conciencias. Cualquiera de nosotros puede apreciar en el texto aspectos que reflejan nuestra propia personalidad y la de nuestros familiares, amigos y conocidos. La lluvia fina que va mojándonos a cada uno de nosotros se puede convertir en un chaparrón de época al entrar en conjunción con las lluvias finas que soportan también quienes nos rodean. Y eso es precisamente lo que ocurre en esta espectacular novela. 

3. La leyenda del ladrón. Juan Gómez-Jurado. Planeta. 2012. El autor madrileño es básicamente conocido, ya en todo el mundo, por sus hipnóticos thrillers. Cualquiera de ellos podría formar parte de este all star de novelas españolas de la década. Sobre todo las que forman la trilogía Reina Roja o la pentalogía del malvado señor White. Sin embargo, me quedo con La leyenda del ladrón como la mejor de sus obras. Es su única novela histórica, pero es la elegida por mí por sus personajes --Sancho de Écija debería hacerse tan famoso, literariamente hablando, como Alatriste, el Lazarillo, la Celestina o el mismísimo Quijote--, sus ambientes, sus aventuras, sus intrigas y el enorme proceso de documentación al que hubo de hacer frente su autor para documentar la Sevilla del siglo XVI. Una Sevilla que cobra vida ante nuestros ojos gracias a la veracidad resultante de esa vastísima documentación manejada por Gómez-Jurado. Cada barriada, cada calle, cada casa de la ciudad más importante del mundo hace cinco siglos aparecen ante nosotros como si de un milagro se tratara. Llegamos a oler, tocar y ver todo lo que en ella ocurrió hace tantos y tantos años. ¿No es eso digno de ocupar un puesto en el pódium de esta lista? 

2. Ordesa. Manuel Vilas. Alfaguara. 2018. Muchas de las grandes novelas de todos los tiempos nacen de los momentos más complicados de sus autores. Ejemplos de ello podemos encontrar un sinfín a poco que naveguemos por los libros o por internet. Claramente, estamos ante un nuevo caso. Por lo de mal momento y por lo de gran novela. Porque Manuel Vilas escribió Ordesa en un momento crucial de su vida: recién divorciado y tras fallecer su madre, hechos que cerraban el círculo iniciado unos años atrás con la pérdida de su padre. El autor hace un magnífico ejercicio de introspección, individual, familiar y hasta nacional, para transportarnos, sin ningún tipo de orden cronológico, a los años 60, 70 y 80 de esta España nuestra. Y lo hace a pecho descubierto, desnudándose por completo ante todos nosotros. Escribir con valentía y originalidad y ser capaz de asumir el riesgo de contar su verdad --con sus luces y, sobre todo, con sus sombras-- está al alcance de muy pocas personas. Pero hacerlo, además, con las palabras justas y las frases adecuadas a un estilo que a menudo se convierte en poético eleva a la obra a los altares de la literatura española contemporánea. Si no la has leído, hazlo. Si lo has hecho, lee también Alegría. En ella cuenta lo que le faltó por contar en Ordesa

1. Patria. Fernando Aramburu. Tusquets Editores. 2016. La historia del País Vasco durante los últimos cuarenta y tantos años se ha escrito no con tinta sino con sangre. Gran cantidad de sangre. La violencia desatada no dio lugar a demasiada literatura. Hasta que ETA anunció que abandonaba las armas. Desde entonces, los escritores se atrevieron a abordar la situación sin miedo a las posibles consecuencias. Lógico. Por eso, una obra como Patria resulta tan interesante para quienes sentimos lo ocurrido en una de las tierras más bonitas de nuestro país. A los que siempre creímos que la verdadera Euskal Herria nada tenía que ver con las armas, las bombas, los tiros en la nuca, las extorsiones, los impuestos revolucionarios o los autobuses ardiendo. Aramburu no trata de juzgar individualmente a nadie en esta novela. Sin embargo, lo hace de forma colectiva, como sociedades. Aborda temas como la lucha armada, el encarcelamiento de sus héroes, la mentalidad de pueblo perseguido, el escalofriante papel jugado por la Iglesia católica, la dispersión de los presos y la perpetua división entre buenos y malos. Unas sociedades --la vasca y la española--, a la postre tan similares que ponen los pelos de punta. Existen historias que nos emocionan por lo que se nos cuenta. Otras lo consiguen a través de un lenguaje exquisito. Y solo unas pocas aúnan ambos aspectos. Son lo que solemos llamar obras maestras. Muy raras veces estas se convierten en bestsellers. Pues bien, Patria es todo ello a la vez. El fenómeno literario de toda una década. Como para no ser el número uno en cualquier lista literaria. 





miércoles, 4 de enero de 2017

Mis diez libros preferidos de 2016





     Como cada año por estas fechas comparto con vosotros la lista de mis diez libros preferidos del año. Aún estáis a tiempo de regalarlos a vuestros seres queridos con motivo de la inminente llegada de los Reyes Magos de Oriente. Tal y como podréis observar, no solo de novedades vive el hombre, por lo que la lista incluye obras ya conocidas desde hace años. Es la siguiente:


10. Lo que el hielo atrapa. Bruno Nievas. Ediciones B. 2015.  La tercera novela del escritor y pediatra almeriense supone su incursión en el género épico y de aventuras de la mano de la expedición al Polo Sur de Ernest Shackleton a bordo del Endurance. Tras los dos exitosos thrillers --Realidad aumentada y Holocausto Manhattan-- que lo dieron a conocer en el mundo editorial demuestra que es un autor que se atreve con cualquier temática a la hora de abordar sus historias.


9. París-Austerlitz. Rafael Chirbes. Anagrama. 2016. La novela póstuma del genial maestro valenciano. Tras veinte años de idas y venidas, correcciones y modificaciones, la dio por terminada pocas semanas antes de fallecer en agosto de 2015. Una historia cruda, provocativa, realista sobre una relación homosexual venida a menos por las diferentes procedencias sociales y formativas de sus protagonistas. Una despedida digna de uno de los grandes autores españoles de los siglos XX y XXI.


8. El tambor de hojalata. Günter Grass. Alfaguara. 1999. La novela más conocida de otro de los genios literarios universales que nos dejó en 2015. Crítica social, ironía, sentido del humor y una narrativa ligera que llega al corazón del lector. Un drama tierno y a la vez crudo sobre la Alemania en tiempos de guerra y posguerra. Una novela que todo el mundo --tanto los interesados en la historia como los que simplemente buscan entretenimiento-- debería leer.


7. El guardián entre el centeno. J. D. Salinger. Edhasa. 2007. Una prueba fehaciente de que en ocasiones basta una sola obra para pasar a la posteridad del mundo literario. Holden Caulfield narra sus peripecias en la Nueva York de posguerra. Una novela emotiva que nos habla de temas como el fracaso escolar, la rigidez de una familia tradicional de la época y de la sexualidad adolescente. Un personaje entrañable que nos atrapa desde el principio pese a contarnos una historia realmente dura.


6. La víspera de casi todo. Víctor del Árbol. Ediciones Destino. 2016. El Premio Nadal 2016 narra la huida de su protagonista hacia un anonimato en el que se siente mucho mejor que como héroe. Sin embargo, la aparición de una extraña mujer que también huye de sus propios fantasmas volverá a sumirlo en una situación difícil de superar. Dos historias que confluyen en un mismo lugar y tiempo, lo que amenaza con provocar la deriva de ambos.


5. La colmena. Camilo José Cela. Clásicos Castalia. 1987. Una de las grandes novelas españolas del siglo XX. La pluma del futuro Premio Nobel plasmó una novela coral en la que Madrid, sus cafés y sus gentes son los grandes protagonistas. Escenas simultáneas, historias de todo signo, vidas que confluyen formando una red o mosaico que nos atrapa hasta sus últimas consecuencias. Un toque de genialidad final que nos deja conmocionados. Una maravilla de novela.


4. El psicoanalista. John Katzenbach. Ediciones B. 2016. Un magnífico thriller. De los que cuesta soltar aunque sea a altas horas de la madrugada. Una carta anónima que busca el suicidio de su receptor. Una sucesión de acontecimientos que, en efecto, parecen abocarlo a un final dramático. Un giro genial que cambia las cosas de la noche a la mañana. Un psicópata sediento de venganza por algo ocurrido veinte años atrás. Unos personajes soberbiamente caracterizados. Tanto que la historia incluso llega a parecer real.


3. Tengo en mí todos los sueños del mundo. Jorge Díaz. Plaza Janés. 2016. La cuarta novela de Jorge Díaz. Basada en la historia real del navío Príncipe de Asturias, conocido como el Titanic español por hundirse, hace exactamente un siglo, en costas brasileñas. Una novela coral en la que los protagonistas se van relacionando entre sí de muy diferentes maneras hasta llegar a un desenlace que no por conocido deja de inquietarnos y sorprendernos.


2. Born to run. Memorias. Bruce Springsteen. Random House Mondadori. 2016. Escritas de puño y letra por el propio Springsteen, estas memorias dejarán a más de uno realmente sorprendido. Conocer mejor al Boss, con todas sus luces --ya conocidas de antemano-- y sus sombras --parte fundamental de esta autobiografía-- agranda más si cabe la leyenda de este genio del rock and roll contemporáneo. Bruce se muestra tan cercano que casi podemos tocarlo.


1. Patria. Fernando Aramburu. Tusquets Editores. 2016. Pocas veces he tenido tan claro a qué novela otorgar el número uno en mi lista. Sin duda, la novela del año. Y puede que hasta de la década. Una novela necesaria que todo el mundo debe leer. Las dos caras de un dramático conflicto, el vasco, narrado de forma maravillosa, directa, sin florituras, y, lo más importante de todo, sin tomar partido por nadie. El narrador desaparece ante unos personajes que nos conmueven por igual. Una prueba definitiva de que el dolor humano no conoce límites. Y de que el concepto víctima debería ser ampliamente revisado. ¡Una joya!




jueves, 30 de junio de 2016

Recomendaciones veraniegas del 2016. Mis próximos proyectos literarios para el mes de septiembre y el 2017



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     Como cada año, justo antes de las esperadísimas vacaciones estivales --afortunado quien las tenga--, aprovecho para recomendar a los lectores de este blog las lecturas que más me han gustado en estos primeros seis meses del año. Como siempre, incluyo libros que no son precisamente novedades literarias. Simplemente, forman parte de la lista los que más han llamado mi atención. Aunque algunas de las obras tengan más de medio siglo --o más incluso--. Esta es la lista:

10. Recuerdos. Ramón Cerdá. El escritor de Ontinyent, especializado en el género negro o thriller, también ha escrito un par de novelas eróticas. Esta es una de ellas. Ideal para una mañana o una tarde suelta, se lee del tirón y es corta pero divertida. 

9. La torre de los siete jorobados. Emilio Carrere. Una de esas rarezas desconocidas que cae en tus manos por una recomendación que intuyes has de seguir. No defrauda en absoluto. Aventuras, ciencia ficción y altas dosis de emoción de la mano del que fuera considerado el Julio Verne español

8. Firmin. Sam Savage. Me encantan los libros que buscan fomentar el amor por la lectura. Firmin es una ratita de librería muy entrañable y también una extraordinaria lectora. Referencias continuas a los grandes clásicos de todos los tiempos amenizan la trágica historia y vida de una protagonista muy original.

7. La mediadora. Jesús Sánchez Adalid. Cuando un escritor se sale de su ámbito temático y lo borda de nuevo debe recibir un gran aplauso. Este monstruo de la novela histórica medieval y moderna nos presenta aquí una figura --la de la mediadora-- cada vez más importante en los tiempos que corren.

6. La tierra que pisamos. Jesús Carrasco. La segunda novela de este extremeño afincado en Sevilla, pese a no alcanzar las altísimas cotas de su primera obra, vuelve a emocionarnos con una historia sobre un desarrapado que entra en la vida de una mujer incapaz de apartarlo a pesar a sus múltiples extrañezas.

5. El peso de los muertos. Víctor del Árbol. La primera obra de un escritor plenamente consolidado en el panorama español y europeo. Publicada hace diez años por Castalia y reeditada ¡por fin! hace muy pocas semanas por Alrevés Editorial, anticipaba lo que estaba por venir: un fenómeno literario de alto voltaje.

4. Lo que el hielo atrapa. Bruno Nievas. El escritor almeriense cambia también de registro para ofrecernos la escalofriante pero muy humana historia de Ernest Shackleton, uno de los primeros expedicionarios del continente helado. Te puedo asegurar una cosa: pasarás frío aunque la leas en pleno verano.

3. El tambor de hojalata. Günter Grass. Un clásico de un escritor inmortal. Una obra maestra del siglo XX. Una historia imprescindible para conocer la Alemania y la Polonia de antes, durante y después de la II Guerra Mundial. Un lujo que nadie debería perderse. Su protagonista te irritará y te conmoverá por igual. 

2. La víspera de casi todo. Víctor del Árbol. La confirmación definitiva de uno de los grandes escritores españoles contemporáneos. Desgarradora novela sobre el dolor no superado que le valió el Premio Nadal. No supera a su antecesora, Un millón de gotas, ni falta que le hace. Y es que lo imposible es imposible.

1. Tengo en mí todos los sueños del mundo. Jorge Díaz. El guionista y escritor alicantino-portugués nos sumerge --nunca mejor dicho-- en algunas de las intra-historias de la verdadera historia --valga la redundancia-- del buque tristemente conocido como el Titanic español, hundido hace un siglo frente a las costas brasileñas. Altamente recomendable. Eso sí: ¡ni se te ocurra leerla si vas a ir de crucero!


     Jungleland se despide de sus seguidores hasta septiembre. Un mes muy importante para mí, ya que lanzaré, por fin, mi tercera novela. Titulada Primera mujer, primer amor, trata sobre el amor primerizo, el psicoanálisis, las ansias por alcanzar una vida mejor, la capacidad de sufrimiento de las personas y la lealtad hacia aquellos que nos procuran el bien por encima de cualquier otra cosa. En septiembre, a la vuelta del descanso veraniego, os informaré sobre todo lo que tenga que ver con esta nueva novela: presentaciones, clubs de lectura y demás actos promocionales. 

      Además, para enero tengo previsto sacar una nueva recopilación de artículos de este blog --como ya hice en 2014 con Jungleland 2011-2013-- que llevará el original y sugerente título --nótese el tono irónico, por supuesto-- de Jungleland 2014-2016. De nuevo, será una edición super-limitada de tan solo cincuenta ejemplares. Así que, si lo queréis, deberéis estar muy atentos.

     Para acabar, en algún momento de 2017, si Dios quiere y me manda unas altas dosis de inspiración, tranquilidad y salud, espero tener lista la esperada --por vosotros y también por mí, no lo dudéis-- segunda parte de El Círculo de las Bondades. En ella, por fin, podréis saber cómo acaban las increíbles andanzas de la trabajadora social Irena Sendler en el gueto de Varsovia.

     Todo esto ya vendrá cuando haya de venir. De momento, felices vacaciones y mejores lecturas... 


viernes, 25 de marzo de 2016

Tengo en mí todos los sueños del mundo. Jorge Díaz. Plaza Janés. 2016. Reseña





     El 17 de febrero de 1916 --en plena Gran Guerra-- partió del puerto de Barcelona, rumbo a Buenos Aires, el más moderno, lujoso y seguro vapor de Europa, el Príncipe de Asturias. Debía llegar a Argentina unas tres semanas más tarde. Sin embargo, el denominado Titanic español --fabricado también en Inglaterra, poco después del hundimiento del conocido barco, y subsanando en teoría los defectos de fabricación del mismo-- se hundió misteriosamente en la costa de Santos (Brasil) en la madrugada del 4 al 5 de marzo, noche de carnaval. Coincidiendo con el primer centenario de su hundimiento, Jorge Díaz ha escrito una magnífica novela sobre la esperanza de conseguir hacer realidad los sueños.

     Basada en hechos reales, la novela recrea episodios poco conocidos y, no obstante, dramáticos de la situación europea del momento. En el vapor hundido viajaban toda clase de personas, de diversas nacionalidades, que buscaban cumplir en Buenos Aires toda clase de sueños. Curiosamente, su hundimiento cambió la suerte de los poco más de cien supervivientes. En algunas ocasiones, para mal; en otras, para bien (porque a veces la desgracia de unos significa la fortuna de otros). Pero no voy a desvelar aquí más de lo necesario. La cuestión es que Tengo en mí todos los sueños del mundo --título extraído de un poema de Fernando Pessoa que aparece al principio del libro-- es un título más que acertado en este caso.

     Es evidente que Alfonso XIII no pasó a la historia como uno de los mejores reyes de nuestro país. No obstante, no todas sus obras resultaron nefastas. Por ejemplo, puso en marcha la Oficina Pro-Cautivos. Tema, este, que ya noveló a la perfección este mismo autor en su anterior novela, Cartas a Palacio, y cuyos principales protagonistas (Blanca Alerces y Álvaro Giner) hacen aparición también en esta novela. La labor humanitaria del monarca aparece de nuevo aquí: hace posible que la naviera Pinillos, propietaria del vapor, y el capitán Lotina permitan el viaje de jóvenes desertores de los ejércitos europeos y de judíos que huían del horror de la Gran Guerra. Evidentemente, todos ellos viajaron de manera ilegal, escondidos en las bodegas.

     Es el caso de Giulio y otros cinco soldados italianos que buscan iniciar una nueva vida en el continente americano, lejos del terror y de la persecución. Y también de Sara y otras cuatro mujeres ucranianas --y judías-- que, hartas de los pogromos a los que someten a sus pueblos los cristianos, también buscan cambiar de aires. Sin embargo, no todos los viajeros huyen de algo o de alguien. Gabriela, una joven de Sóller, lo hace para encontrarse en Buenos Aires con su esposo, Nicolau, al que todavía no conoce en persona. Hecho que constituye otro de los dramas de la época: los matrimonios concertados entre jóvenes españolas y antiguos emigrados.

     Uno de los puntos centrales de la novela es el tráfico ilegal de mujeres destinadas a vender sus cuerpos en los burdeles latinoamericanos. Jorge Díaz denuncia sin tapujos algo tan real como miserable. Y es que los prostíbulos de Buenos Aires, dominados por la Varsovia, organización constituida por judíos emigrantes que deciden echarse a la vida fácil a costa de las más débiles, las mujeres de su misma condición, eran muy conocidos, incluso al otro lado del Atlántico. Algunos de los testimonios que recoge el autor en esta novela resultan descorazonadores y desgarradores.

     La novela expone minuciosamente los diferentes motivos de cada uno de los protagonistas de la misma para embarcarse en un viaje que resultó una trágica aventura. Al margen de lo ya reseñado, entre los demás viajeros debemos destacar la presencia de Gaspar Medina, periodista de El Noticiero de Madrid, cuyos artículos introducen cada uno de los doce capítulos de que consta la historia. Raquel Chinchilla, conocida cupletista de El japonés, se embarca para tratar de alcanzar en Argentina la fama y la fortuna que se le ha negado en Madrid. Además, Eduardo Sagarmín, emisario enviado por el rey, busca un respiro en su ajetreada vida y en un matrimonio que hace tiempo que naufragó.

     Los doce capítulos de la novela que completan sus 520 páginas están narrados a la manera acostumbrada por este afamado guionista --Hospital Central, Víctor Ros, Acacias 38, etc--, es decir, elevado ritmo narrativo; ideas telegráficas, sin descripciones que no vienen muy a cuento; pequeñas dosis informativas por parte del narrador o de cualquiera de sus personajes; lenguaje claro, conciso y directo; tratamiento minucioso de la psicología de los personajes --de los cuales cuesta despedirse cuando se finaliza la lectura-- y una documentación y un buen saber a la hora de exponerla que hace que se aprenda historia mientras se lee. En eso, creo yo, debe consistir la buena literatura: en entretener y hacer aprender.

     Dejo para el final al capitán Lotina. Para muchos fue el gran culpable del naufragio. Su obsesión por cumplir los horarios y llegar a sus destinos a la hora exacta quizá pudo estar detrás de la tragedia. Probablemente nunca lo sepamos. Pero me gustaría resaltar aquí --a tenor de lo leído en esta novela-- su profesionalidad, su buen hacer, su preocupación por los más mínimos detalles referentes a su trabajo y también su carácter, profundamente humano y familiar (léanse los fragmentos que narran su relación con Gabriela, Giulio, la camarera Paula, su esposa y su hija). Nadie es perfecto, pero él lo intentó. Y no es fácil llevar a bordo todos los sueños del mundo.

     En definitiva: creo que no me equivoco al afirmar que estamos ante la mejor novela de Jorge Díaz hasta la fecha. Y debo confesar que siempre estaré enamorado de su segunda novela, La justicia de los errantes. Tengo en mí todos los sueños del mundo es una novela histórica (basada en hechos reales), coral (compuesta por muchos personajes y diversas situaciones, más o menos dramáticas), magistralmente narrada (como excelente guionista que es), con unos personajes entrañables o despreciables (según los casos) y que llega directa al corazón. Porque, ¿qué mejor manera de llegar hasta él que tratar los sueños de las personas?     

         

jueves, 1 de enero de 2015

Mis diez libros preferidos de 2014





     El recientemente extinguido año 2014 ha sido uno de los más lectores de mi vida. He finalizado la lectura de 33 libros. Y he abandonado unos cuantos a medias por falta de interés o de calidad. Como no me considero nadie como para criticar negativamente la labor de escritura de mis compañeros de letras solo reseño y comento en este blog los libros que me han gustado, obviando aquellos que he dejado sin terminar, sea por el motivo que sea.

     En la presente entrada, primera de 2015, paso a hablaros de los diez que mejor sabor de boca me han dejado. Por desgracia, es complicado entrar entre los mejores, por lo que he debido dejar fuera de esta lista obras que me han deleitado, como Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne, Lo que encontré bajo el sofá, de Eloy Moreno, Yonqui, de Paco Gómez Escribano, Besos de arena, de Reyes Monforte, Días de Nevada, de Bernardo Atxaga, El viaje del elefante, de José Saramago, El síndrome del delfín, de Ramón Cerdá o incluso El hereje, de Miguel Delibes. Sin duda, todas ellas podrían estar entre las más destacadas en cualquier otra lista. Mil perdones.

     Estas han sido mis diez mejores lecturas de 2014, siempre dejando claro que no todos los libros leídos han sido publicados en el citado año.      

10. Intemperie. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2013. Jesús Carrasco debutó con una novela redonda que recuerda al mejor Delibes de Los santos inocentes, al cual incluso supera en riqueza léxica. Una historia sencilla muy difícil de escribir. Un escritor a seguir muy de cerca en lo sucesivo.

9. El sueño del celta. Mario Vargas Llosa. Alfaguara. 2010. Una novela histórica y de viajes que rescata al gran Joseph Conrad de El corazón de las tinieblas. La biografía de Roger Casament, figura clave en la lucha contra el imperialismo británico de comienzos de siglo y sus atrocidades coloniales.

8. El mundo de Sofía. Jostein Gaarder. Siruela. 1991. Obra maestra que acerca la Filosofía y su historia a los estudiantes de secundaria. Una lectura obligada para todos los profesores y alumnos de la disciplina. Muchas de nuestras preguntas quedan respondidas en esta maravillosa novela. 

7. El hijo de César. John Williams. Ediciones Pàmies. 2008. La biografía del emperador Octavio Augusto contada, de forma tan original como magistral, a través de cartas y escritos de quienes le acompañaron, quisieron y hasta odiaron. Un escritor poco conocido para lo grande que fue, es y será.

6. Treinta doblones de oro. Jesús Sánchez Adalid. Ediciones B. 2013. Una nueva genialidad del gran dominador de la novela histórica española actual. Un fiel retrato de la Sevilla que pierde su otrora grandeza. Pobreza, corrupción y ruina moral y económica. Una historia que parece más actual ahora.

5. La ladrona de libros. Markus Zusak. Lumen. 2007. Una novela narrada por la muerte en persona. Una historia que crece hasta devorarnos. Unos personajes construidos con una maestría digna de elogio. Conmueve y enamora tanto que nos hace amar la lectura y los libros. Una maravilla.

4. El abogado de pobres. Juan Pedro Cosano. Ediciones Martínez Roca. 2014. Una de las revelaciones del año. Una alegría comprobar que la novela histórica y de abogados está bien viva. Una obra de documentación minuciosa, escritura impecable, mensaje claro y valores rectos. 

3. Cartas a Palacio. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2014. Novela coral en la que personajes, tramas y escenarios acaban confluyendo en el momento preciso, sin florituras ni encorsetamientos, para traernos una historia poco conocida pero digna de ser llevada a las pantallas en breve.

2. Un millón de gotas. Víctor del Árbol. Destino. 2014. Otra de las grandes alegrías de este 2014 que se nos fue. Un conjunto de historias y personajes caracterizados al mínimo detalle que golpea nuestra conciencia. Una novela que hay que leer sí o sí. Un escritor que amenaza con reinar en nuestra literatura.

1. El paciente. Juan Gómez-Jurado. Planeta. 2014. Como ya hiciera en 2012 con La leyenda del ladrón, Gómez-Jurado ha vuelto a hacerme pasar horas de sueño. Una novela que involucra al lector de tal manera que uno llega a querer acabar con el mismísimo presidente de los EE.UU. Thriller, en mayúsculas, que hace que los corazones lectores bombeen con mayor fuerza de la habitual.

     Como siempre sucede, estas listas pueden ser rebatidas, criticadas o compartidas. En cualquier caso, cada una de las obras que aparecen - o no - en ella, son dignas de ser leídas y disfrutadas. Para gustos, colores. Pero leer es lo principal, sin duda. ¡Feliz 2015 de lecturas!


lunes, 30 de junio de 2014

Resumen literario de enero a junio de 2014





     Llegan las vacaciones estivales y es el mejor momento para resumir lo que llevamos de año en lo que al mundo literario se refiere. Como siempre, hablaré primero de mis propios proyectos y pasaré después a enumerar mis diez mejores lecturas a modo de recomendación como lecturas veraniegas. Lo que llevamos de 2014 está siendo muy atractivo en todos los sentidos.

     A nivel personal ha habido dos novedades importantes. En primer lugar, en marzo, vio la luz Jungleland. Las 50 mejores entradas (2011-2013). Se trata de una recopilación de los 50 mejores artículos publicados en mi blog personal. En ella podréis encontrar reseñas de libros leídos durante esos tres años de actividad bloggera, críticas de películas y música, algunos escritos sobre deporte y artículos sobre los temas más interesantes en cuanto a política (nacional e internacional) se refiere. El libro está disponible en versión digital a un precio de 0,89 euros y en papel, por solo 4,94 euros. 




     La otra novedad apareció a renglón seguido. Con motivo del Día del Libro o Sant Jordi, y una vez finalizado el contrato editorial que me unía a Ediciones Hades, publiqué la segunda edición de El Círculo de las Bondades, novela que rinde homenaje a Irena Sendler, salvadora de 2500 niños judíos del gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial. Es una edición reescrita, corregida y mejorada que ya está haciendo las delicias de quienes se han hecho con un ejemplar. Mejor escrita y presentada, con papel y tamaño de letra más atractivos e incluso más barata que la anterior pese a ser de mayor formato.

     La novela sigue funcionando bien tanto en formato digital, a un precio de 2,68 euros, como en papel, por 19 euros. Sus 540 páginas narran las vicisitudes que hubieron de pasar Irena y sus compañeros de aventura (muy peligrosa aventura, por cierto) para salvar a todos esos niños, corazones tiernos condenados a muerte por el III Reich, así como las formas de vida de los judíos encerrados entre ese atroz muro que los apiñó en espera de ser asesinados allí mismo o en los campos de concentración y exterminio.

     La aparición tanto de Jungleland. Las 50 mejores entradas (2011-2013) como de El Círculo de las Bondades ha retrasado el que sigue siendo mi proyecto más inmediato: terminar de contar la historia de Irena en un segundo libro que está todavía algo retrasado. Pero, como siempre se dice, las prisas nunca son buenas consejeras, por lo que me lo estoy tomando con mucha paciencia. Algo de lo que ya os habréis dado cuenta. Tranquilos: sé que estoy en deuda con muchos de vosotros y mi propósito es saldarla en forma de una novela que ha de ser la mejor de las escritas por mí hasta ahora.

     


     Y, ahora sí, en la segunda parte de esta entrada, paso a hablar de mis diez lecturas preferidas de lo que llevamos de año. Como siempre digo, se trata de los libros que más han gustado de los leídos hasta la fecha, lo cual no quiere decir que todos ellos sean novedades. Como veréis, en la lista hay algún que otro clásico. No solo de novedades vive el lector, claro.

10: El síndrome del delfín. Ramón Cerdá. El fantasma de los sueños. 2013.
09: Quedaos en la trinchera y luego corred. John Boyne. Nube de tinta. 2013.  
08: El hereje. Miguel Delibes. Círculo de Lectores. 2013.
07: Lo que encontré bajo el sofá. Eloy Moreno. Espasa. 2013.
06: Intemperie. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2013.
05: El sueño del celta. Mario Vargas Llosa. Alfaguara. 2010.
04: El mundo de Sofía. Jostein Gaarder. Siruela. 1991.

     En el número 3 de la lista he colocado a La ladrona de libros. Markus Zusak. Lumen. 2007. La novela se ha puesto de actualidad hace unos meses gracias a la película, de mismo título, basada en ella. Una historia conmovedora, costumbrista y dramática a partes iguales digna de aparecer en el pódium de esta lista.

     En el número 2 se sitúa la recientemente publicada Cartas a Palacio. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2014. El autor hispano-portugués se convierte así en un referente para quien os escribe. La justicia de los errantes (2012) ya fue mi lectura preferida de 2013. Un escritor a seguir muy de cerca. Una auténtica delicia.

     Y en el número 1, otra de mis debilidades en los últimos años. Si en 2012 ya arrasó con La leyenda del ladrón, ha vuelto con más fuerza si cabe en este 2014. El paciente. Juan Gómez-Jurado. Planeta. 2014. Una historia que me robó muchas horas de sueño pocas semanas después de su publicación. Si te gustan las emociones fuertes, este es tu libro.


  

     Y esto es todo por el momento. Como sabéis, Jungleland también se toma unas merecidas vacaciones estivales. Pasadlo bien y leed mucho. Feliz verano. Nos leemos, si Dios quiere, en septiembre...



lunes, 23 de junio de 2014

Cartas a Palacio. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2014. Reseña





     Las casualidades no existen. Todo ocurre por alguna razón, por extraña que esta nos parezca en un principio. En plena Gran Guerra, una carta de una pequeña francesa pidiendo ayuda a Alfonso XIII para tratar de dar con su hermano, desaparecido en el frente, puso en marcha la primera gran misión humanitaria de la historia. El Borbón, conmocionado e impresionado por el trágico cariz que estaba tomando la contienda, decidió crear la Oficina Pro-Cautivos, que se ocupó de tratar de dar respuesta al aluvión de cartas que empezaron a recibirse en Palacio.

     Jorge Díaz rinde homenaje en Cartas a Palacio a algunas de las personas, desde funcionarios hasta voluntarios anónimos, que se ocuparon de reunir a familias destrozadas por la guerra, de procurar el buen trato de los prisioneros y hasta de confeccionar listas de intercambios de cautivos entre los bandos contendientes. La neutralidad española en el conflicto hizo posible la puesta en marcha de tan loable operación.

     La novela se inspira en hechos reales, aunque, como es lógico, en ella se mezclan realidad documentada y ficción. Y si hay alguien en nuestro país capaz de unir ambas partes con gran maestría ese es, sin duda, Jorge Díaz. Lo demostró en 2012 con La justicia de los errantes, novela que narra el viaje americano de los líderes anarquistas Durruti y Ascaso, la cual situé como la mejor leída por servidor en el pasado año, y lo ha vuelto a hacer con Cartas a Palacio.

     El tercer trabajo literario de Díaz - dejando de lado guiones de series televisivas tan conocidas como Hospital Central -, nos puede servir para conocer un poco mejor al último rey Borbón, Alfonso XIII. Pero también para adentrarnos en el Madrid de hace justo un siglo y el ambiente que allí se respiraba: los lujos monárquicos y aristocráticos frente a la decadencia de los arrabales, como el barrio de Las Injurias; la consolidación del movimiento anarquista; la confrontación entre germanófilos y aliadófilos; y las distintas actitudes de los ciudadanos ante una guerra lejana pero que, como en tantos casos, sirvió a muchos para hacer negocios a costa de las desgracias ajenas.

     Los personajes centrales de la trama están diseccionados al milímetro: desde el propio Alfonso XIII hasta el anarquista Manuel Campos, pasando por el médico militar y encargado de la Oficina Pro-Cautivos, Álvaro Giner, amigo personal del rey, y Blanca Alerces, joven aristócrata que deja plantado a su novio el día de la boda para tomar las riendas de su vida y no obedecer a los convencionalismos de la época. Así, el autor nos presenta a un monarca que, sin estar cerca de su pueblo, se conmueve ante la barbarie de una guerra injusta y decidida por cuatro generales con pocos escrúpulos. Odiado por muchos, entre ellos por el trabajador de la Oficina Manuel Campos, defenderá la neutralidad en el conflicto ante determinados sectores interesados en que España entrara en guerra para sacar mayor provecho todavía de la situación.

     El anarquista deberá decidir entre lo que está bien y lo que está mal. Pronto se distanciará de su círculo de amigos al comprender que el trabajo realizado en la Oficina Pro-Cautivos no debe ser interrumpida por nada ni por nadie. Aunque, para ello, haya de poner en riesgo su propia vida oponiéndose a las órdenes recibidas de parte de sus amigos. Álvaro Giner, amigo personal del rey, que se hace cargo de la Oficina casi sin querer, por designio del monarca, acabará trabajando casi sin descanso en una causa que entiende justa y necesaria.

     No obstante, la gran protagonista de la novela, ya desde la portada del libro, es Blanca Alerces. Pese a su juventud y a la oposición de su madre, se apoyará en su padre, un hombre adelantado a su tiempo, para comenzar a tomar decisiones trascendentales en su vida: trabajar, conducir, vivir su propia existencia en definitiva. Será el nexo de unión de casi todos los personajes de la trama, influyendo en cada uno de ellos y en la propia historia. Una mujer sin duda progresista y defensora a ultranza del papel de la mujer en la sociedad, aunque sin caer en excesivos radicalismos, que conocerá el amor y el desamor por igual en un mundo bullicioso incluso en temas sexuales. Una chica con las ideas muy claras y capaz de comprometerse con su trabajo en la Oficina con un sentido de la responsabilidad realmente digno de alabar. Sobre todo, en alguien de su posición social.

     En definitiva, nos encontramos ante una novela coral, con múltiples personajes y escenarios, que terminan por enlazarse de forma magistral, sin encorsetamientos incómodos, y construida y narrada con la maestría propia de un guionista de gran nivel. De hecho, en unos meses, en 2015 a más tardar, podremos ver su adaptación televisiva en forma de serie. El grupo Boomerang TV y la productora Portocabo ya trabajan en ella. La serie amenaza con ser todo un éxito. Puede que estemos ante la novela del año. Allá tú si no aceptas mi recomendación de leerla...


  


jueves, 2 de enero de 2014

Resumen literario del 2013. Lista de títulos y autores favoritos





     El 2013 terminó y es hora de hacer balance literario del mismo. Hablaré de mis propios proyectos y también de esos títulos y autores preferidos del año. A nivel personal estoy contento en líneas generales. Los primeros meses de 2013 los dediqué a la ardua tarea de dar a conocer a la gente mi segunda novela, publicada a finales de 2012, Almas Suspendidas. Como siempre, recorrí diversas localidades, con distinta fortuna, reencontrándome con amistades gestadas con El Círculo de las Bondades y conociendo a gente nueva por la cual merece la pena dedicarse a esto de escribir y lanzarse a la carretera en busca de lectores.

     Mi segunda novela ha recibido a lo largo del año numerosas críticas. Casi todas positivas, aunque también ha habido tres o cuatro no tan satisfactorias para mí. Como curiosidad, cabe reseñar que ha recibido mejores críticas que su antecesora a pesar de que las ventas hayan sido menores. Casi todo el mundo ha coincidido en que el texto ha estado mejor escrito que el primero, algo que me reconforta pues ese es precisamente mi objetivo: que cada novela sea mejor que la anterior. 

     Porque lo que es obvio es que no todas son igualmente vendibles. Está claro que una historia real, con personajes reales y hechos verídicos es mucho más fácilmente comercializable que una obra más costumbrista e inspirada en la actual crisis económica y de valores. Por ello, me doy con un canto en los dientes con las críticas recibidas. Vivir de esto es cada vez más utópico, así que me conformo con comentarios como "vas progresando en cada novela" o "parece mentira que las dos novelas hayan sido escritas por la misma persona en menos de un año de diferencia".

     Pienso firmemente que todo escritor debe, antes de escribir, ponerse a leer, leer y leer. Y, básicamente, eso he hecho durante este año extinguido. Entre lo leído abunda material a nivel de documentación (para la segunda y definitiva parte de El Círculo de las Bondades). Sin embargo, la mayoría de lecturas han sido por puro placer. Así las cosas, puedo catalogar este 2013 como un año de transición, documentación y sosiego tras tres años de escribir más que leer. Necesitaba un parón antes de volver a la escritura con energías renovadas y horizontes más amplios.

     A continuación os detallo mis diez lecturas preferidas del año. Ojo: que estén entre las favoritas del 2013 no significa que hayan sido publicadas durante el referido año. Es más, la mayoría son anteriores, como es lógico y normal. Ahí va la lista:

10. La tabla esmeralda, de Carla Montero. Plaza & Janés, 2012. Dos historias de amor separadas en el tiempo pero unidas por el misterio de un cuadro del siglo XV desaparecido: El astrólogo, de Giorgione. La protagonista revive el pasado del París ocupado por los nazis y conoce la saga familiar de los Bauer, encargados de velar el secreto que oculta esa obra a lo largo de los siglos.

9. Holocausto Manhattan, de Bruno Nievas. Ediciones B, 2013. Como la anterior, enlaza dos escenarios diferentes (el campo de Auschwitz en 1944 y la Manhattan del décimo aniversario de los atentados del 11-S) pero interconectados por algo misterioso. ¿Conocéis las ondas binaurales y su enorme poder? Leed esta novela y os quedaréis sin respiración.

8. Dime quien soy, de Julia Navarro. Plaza & Janés, 2010. Un viaje épico y muy interesante por la Europa (y Sudamérica) de la primera mitad del siglo XX a través de la investigación de la vida de una mujer adictiva que abandonó a su marido y a su hijo justo antes de la Guerra Civil Española. Para aprender mucha historia y emocionarse con la gran Amelia Garayoa.

7. Canadá, de Richard Ford. Anagrama, 2013. La dramática historia de un chaval de quince años de la América profunda que debe huir a Canadá tras ser detenidos sus padres por atracar un banco. Una bellísima y profunda novela sobre la pérdida de la inocencia, sobre los lazos familiares y sobre el camino que uno recorre para alcanzar la madurez.

6. La elegancia del erizo, de Muriel Barbery. Seix Barral, 2010. Ni la portera de la finca ni una niña de doce años residente allí son lo que la sociedad dicta que deberían ser. Una novela exquisita en la que dos personas muy diferentes pero también parecidas (he ahí el misterio) harán que nos emocionemos en cada página con sus vidas y sus reflexiones. Maravillosamente bien escrita.

5. Butcher´s Crossing, de John Williams. Lumen, 2013. Un western en el pleno sentido de la palabra. Una aventura en la naturaleza más acogedora pero también hostil. Una lucha por la supervivencia. Pero, sobre todo, un viaje hacia las profundidades del alma y de la razón humana, con todo lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo, que conlleva. 

4. La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero. Seix Barral, 2013. Marie Curie y Rosa Montero juntas en un libro que nadie debería dejar de leer. Una narración emotiva e intensa de las vicisitudes de la vida de la doble Premio Nobel que atrapa desde la primera página hasta la última. Amor, sexo, lucha, superación y vitalidad en estado puro.

3. Stoner, de John Williams. Baile del Sol, 2012. Para mí, el gran descubrimiento del año. Stoner es un hombre tan humano que cualquiera puede empatizar con él. Es una novela sobre la integridad y la renuncia; una historia que consigue que te impliques, que comprendas, que disculpes y admires en la misma medida el estoicismo y las debilidades de este entrañable, justo y digno profesor universitario.

2. El espíritu del lince, de Javier Pellicer. Pàmies, 2012. Extraordinaria novela sobre nuestros antepasados los íberos de la mano de Icorbeles, un personaje que ya forma parte de mi vida literaria. Una historia emocionante de la que se aprende historia y valores, algo de lo que no vamos sobrados tantos siglos después de los íberos. ¡Qué bien escribes, Javier Pellicer!

1. La justicia de los errantes, de Jorge Díaz. Plaza & Janés, 2012. Durruti y Ascaso, dirigentes anarquistas del primer tercio del siglo XX, son los grandes protagonistas de esta novela histórica. Su hondo calado histórico y su narración directa y magistral la han convertido en mi lectura preferida del año. He aprendido sobre la historia de España, sobre el anarquismo y, sobre todo, sobre cómo utilizar una novela para ayudarse a uno mismo a escribir mucho mejor que antes.

     Feliz 2014 a todos. Que sea mucho mejor que el 2013. En lo literario será difícil, pero en lo social y lo económico no tanto. Y si no es mejor, ¡siempre nos quedará el placer de la lectura! 





martes, 12 de febrero de 2013

La Justicia de los Errantes. Jorge Díaz. Plaza & Janés. 2012. Reseña



     Me había quedado sin un clavo cuando llegué a la caseta en la que Jorge Díaz firmaba ejemplares de esta novela en la Feria del Libro de Madrid el verano pasado. Pero sabía que estaba allí y quise pasar a saludarle por lo menos. Acabé juntando los restos míos y de mi acompañante para poder llegar a comprar "La Justicia de los Errantes". Me lo llevé con una dedicatoria que me llamó la atención mucho. Muchísimo. Hablaba de "una historia de hombres íntegros". Jamás me arrepentiré de volver a Valencia con el dinero exacto para comerme un bocata en el viaje de vuelta. Es lo que tiene ser un escritor novel que no vende ejemplares ni para cubrir gastos.
 
     Lo primero que me ha impactado de este libro es que está narrado en presente, algo que también yo hice en mi primera novela. Algo muy poco habitual pero creo que necesario en determinadas ocasiones. Lo siguiente que debo destacar - y confesar que me atrapó desde la primera página (sí, ya sé que es un tópico, pero en este caso concreto os aseguro que ha sido así) - es la forma de narrar de Jorge: clara, directa, sin artificios, con las descripciones justas y necesarias para situar a los personajes en el escenario. Simplemente os diré que hay un par de escenas claves para la historia en la que se suceden, en apenas página y media, una serie de acontecimientos a modo de flashes y fogonazos que te dejan sin pestañear para no perderte nada de lo que ocurre ante tus ojos.
 
     Si a todo ello le unimos el hecho de que la historia que nos cuenta su autor, siendo ficción, está basada en hechos y personajes reales tenemos los ingredientes necesarios para crear una trama que pienso ha de gustar a cualquier tipo de lector. Un libro en el que a cada giro de página sucede algo importante o interesante ha de ser leído por todo el mundo.
 
     "La Justicia de los Errantes" cuenta la historia de algunos de los más famosos anarquistas españoles de los años veinte y treinta: Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso y Joan García Oliver. La novela comienza en España. Sin embargo, pronto se traslada la acción a Sudamérica y París, donde huyen de la cada vez más radical persecución a la que fueron sometidos los cenetistas. Oliver se queda en París. Ascaso y Durruti buscan al otro lado del charco conseguir dinero para su organización.
 
     En efecto, tras asesinar al cardenal arzobispo de Zaragoza y atracar el banco de Gijón, entre otros golpes, la pareja de amigos y militantes ha de huir del inspector Valenzuela (personaje ficticio), un policía de poca moral y mucha desvergüenza que se empeña en querer acabar con ellos sea como sea y caiga quien caiga (aunque éste sea un pobre inocente). Entre todos, cenetistas e inspector, van dejando un rastro de sangre allá por donde pasan: Cuba, México, Argentina o Uruguay.
 
     En Sudamérica, Durruti y Ascaso conocerán a otros anarquistas, algunos de ellos italianos que han huido del fascismo de Mussolini, con los que aprenderán cosas nuevas (y harán que éstos aprendan mucho también de ellos). Y he aquí el sentido de la palabra "integridad" a la que hace referencia su autor en su dedicatoria: viven como pordioseros pese a tener sacos de dinero bajo su cama. No obstante, ese dinero no es para ellos sino para su organización. En cada lugar nuevo al que llegan buscan trabajo para vivir y comer pues el dinero obtenido con los atracos y demás golpes es para enviarlo a España o a París para que sus compañeros financien otras acciones contra los capitalistas burgueses que no dejan de aprovecharse de sus "compañeros" obreros. Es más, ellos mismos se consideran obreros. Y como tales viven. 
 
     Durruti y Ascaso van impartiendo su particular visión de la justicia en toda Sudamérica, pasando de denominarse "Los Solidarios" a adoptar en su peregrinaje el pseudónimo de "Los Errantes". Es por ello que la novela se puede catalogar, a la vez, como novela histórica (por basarse en hechos reales) y novela negra (por todo lo que conlleva el periplo iberoamericano de los militantes anarquistas: tiros, persecuciones, asesinatos, etc). Incluso, puestos a divagar, podría parecerse a un western tipo "Bonnie & Clyde".
 
     En definitiva: una novela que considero necesaria para entender mejor los años anteriores a la Guerra Civil Española y conocer a unos personajes que el autor nos presenta de manera que hasta nos hace compartir por momentos su forma de vida y su ideología. Quién sabe: a lo mejor su lectura sirve para ver que noventa años después este país sigue a merced de un capitalismo burgués que explota a los obreros...
 

viernes, 28 de diciembre de 2012

Resumen literario del 2012. Por un autor novel



     Un año da para mucho. Tanto para leer como para escribir. En el presente artículo pretendo recordar lo mejor del 2012. Siempre desde el punto de vista literario. Analizaré lo que he leído y también lo que he escrito.
 
     Porque 2012 será un año que siempre recordaré con cariño pese a la situación político-económica. Ha sido el año de la publicación de mis dos primeras novelas, nacidas, precisamente, de esa coyuntura tan desagradable que vive el país. Comencé estos 365 días presentando en sociedad "El Círculo de las Bondades" , la historia novelada de Irena Sendler, aquella luchadora y bondadosa trabajadora social polaca que ayudó a salvar a más de dos mil quinientos niños judíos del gueto de Varsovia durante la ocupación nazi en plena Segunda Guerra Mundial.
 
     Gracias a esta primera incursión en el mundillo literario recorrí distintas ciudades, tratando de hacerme un hueco en él, algo que también os conté de forma pormenorizada. Y, así, llegué incluso a la Feria del Libro de Madrid , donde pude conocer a algunos de los grandes escritores de este país: Juan Gómez-Jurado, Paco Gómez Escribano, Jorge Díaz, Víctor Fernández Correas y Eloi Moreno. Fue allí donde pude también volver a ver a amigos y amigas que residen en la capital y a los cuales hacía ya demasiado tiempo que no veía. Una experiencia, sin duda, imposible de olvidar.
 
     Ir a la gran Feria del libro estatal me puso las pilas de tal manera que, nada más regresar a casa, me puse a escribir una nueva novela, tal y como también os informé. El título de la misma, en un principio, iba a ser "Medianoche en el número 10". Sin embargo, como ya sabéis, acabé cambiándolo por "Almas Suspendidas". La presenté hace una semana escasa en un acto que me pareció muy íntimo y personal, apoyándome en la música de que de ella forma parte, de la cual también os he escrito  en este blog. De esta manera, acabo el año igual que como lo comencé: con un libro en la mano. 
 
     Al igual que ocurrió con "El Círculo de las Bondades", "Almas Suspendidas" me llevará a distintos lugares a lo largo del 2013. Aspecto éste que me permitirá volver a ver en persona a gente que de otra manera no podría haber conocido jamás, algo que ya de por sí me enorgullece y hace pensar que ha valido la pena "meterme" en el mundo literario. Evidentemente, vender libros es algo muy complicado en nuestro país, sobre todo por tres motivos: el número de lectores habituales, digan lo que digan, no es demasiado elevado; la competencia es durísima ya que el nivel de los escritores españoles (y de lengua castellana) es muy alto; la crisis económica no permite demasiadas alegrías a nuestros maltrechos bolsillos.
 
     Un escritor no puede pretender ser medianamente bueno sin leer, y mucho. 2012 es el segundo año de mi vida en que más libros he leído (2011 será muy difícil de superar, aunque lo voy a intentar en 2013 ya que soy plenamente consciente de que todo escritor necesita y debe mejorar en cada una de sus novelas). Y, curiosamente, todo lo leído en estos dos últimos años ha sido novela escrita por colegas españoles o hispano-americanos, es decir, en lengua castellana. Ya sabéis que sólo reseño las novelas que me gustan - Dios me libre de criticar públicamente un libro, especialmente si no es un best-seller - o que me aportan algo positivo en determinados campos.
 
     De todo lo leído en este 2012 os dejo mis cinco libros preferidos (ojo: esto no quiere decir que todos ellos hayan sido publicados este año):
 
 
 
 
 
 
     Como podéis observar, leo tanto en papel como en ebook. Y es que otro de los aspectos por los que pasará a la historia este 2012 que ya nos abandona es la revolución del mercado literario digital, liderado por Amazon a través de sus famosos lectores Kindle. Sobre ello sólo puedo deciros una cosa: no entiendo de polémicas. Lo importante es que la gente lea. El formato es lo de menos. Elegir papel o ebook depende de cada uno, lo cual nos da todavía más libertad y, lo mejor de todo, hace más accesible la cultura. Feliz fin de año y que el 2013 se porte lo mejor posible con todos nosotros: escritores y lectores.