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martes, 8 de abril de 2025

Susurros en la oscuridad. Laurel Hightower. Dilatando Mentes. 2022. Reseña

 




    La literatura weird o literatura oscura -basada en historias de fantasmas y hechos paranormales, asombrosos y macabros-, puesta de moda por Edgar Alan Poe y H. P. Lovecraft entre finales del siglo XIX y principios del XX y seguida en el tiempo por autores contemporáneos como Stephen King , Paul Tremblay, China Mieville o Clive Barker, también nos puede ayudar a reflexionar sobre los problemas existenciales que nos ha tocado enfrentar como sociedad a lo largo de los últimos ciento veinte o ciento cincuenta años. Además de presentar historias que nos entretienen y aterran este tipo de literatura puede, como digo, hacernos pensar sobre los retos de nuestro presente y nuestro futuro. Especialmente en momentos como el actual: quizá más cerca que nunca de una temible tercera guerra mundial y con recomendaciones por parte de ciertas autoridades de la necesidad de hacernos con un kit de supervivencia, por si acaso. Aunque el tema da para muchos debates no voy a entrar en él en estas líneas. Porque lo que nos ocupa aquí es la literatura.

    Una de las crisis existenciales que nos toca lidiar a todos es la que se desarrolla en torno a la treintena. Como le sucede a Rose McFarland, la protagonista de Susurros en la oscuridad, todos nos hemos preguntado quiénes somos. ¿Cuál es nuestro propósito en la vida? ¿Qué significado tenemos en este mundo? ¿Qué demonios hacemos aquí? Aunque el caso de Rose es peor todavía. Es una francotiradora de los SWAT de Memphis que esconde un terrible secreto. Sus compañeros saben que bajo su ropa se esparcen multitud de quemaduras a causa de un incendio que causó la muerte de su padre y su hermano mayor dieciséis años atrás. También conocen que, desde entonces, su relación con su única pariente viva, su madre, es inexistente. Y sus superiores tienen constancia de que pasó dos años recluida en un centro de rehabilitación, curando sus heridas y recuperándose del trauma psicológico posterior al incendio.

    Lo que nadie sabe es que lo que de verdad la llevó a ese centro de rehabilitación fueron las visiones y los susurros que, procedentes de espíritus embravecidos, devastaron tanto su infancia como la vida familiar. Sus padres consideraron su don -poder comunicarse con los muertos- como una desgracia para la familia. Y su reacción no fue precisamente ayudarla sino convertirse en unos auténticos psicópatas que nunca dejaron de machacarla, castigarla y apartarla en un sótano en el que los espíritus cobraban mayor virulencia todavía. Su madre, además, la acusó de ser la causante del fatal incendio -originado, para más inri, debajo de su cama-, y, aunque ella sabe que no hizo tal cosa, no ha dejado de culparse de lo sucedido. Divorciada de Sam McFarland, su primer esposo, y viuda de Aaron Matthews, su segundo marido, mantiene una relación con Luke Harris, un ex compañero de patrulla que ahora trabaja para una empresa de seguridad privada. Con todo esto, como para no sufrir una crisis perpetua. 

    Rose sigue enamorada de Sam. No fue ella la que puso fin a su matrimonio. Trató de rehacer su vida como pudo, pero Aaron falleció en un accidente. Incapaz de volver a mantener una relación de pareja como tal, sale con Luke, quien sí ansía dar un paso más y dejar de ser un amigo con derecho a roce. Para Rose la vida son su trabajo y sus hijos: Lily, hija de Sam, y Tommy, hijo de Aaron. Sam hace de padre de ambos. Y Luke, de tío. Un complejo puzzle que, sin embargo y contra todo pronóstico, parece funcionar. Hasta que en una operación de los SWAT Rose debe disparar a Charlie Akers, un hombre que ha asesinado -quemada viva- a su esposa y se ha atrincherado en su casa de Union Avenue junto a sus dos hijos, a los que utiliza como escudos para protegerse de los policías que tratan de terminar con su acto de locura. Akers muere a causa del tiro de Rose, pero lo que parece el fin de la operación se convierte en el comienzo de la peor pesadilla para Rose.

    Su compañero Zach Dayton le confiesa haber escuchado cosas extrañas en las grabaciones realizadas durante la operación. Y su comportamiento comienza a ser como mínimo extraño. Además, cuando Rose se acerca al cuerpo de Charlie Akers para comprobar el lugar exacto del impacto de la bala que acabó con su vida, este la mira y le susurra unas palabras que casi la hacen enloquecer. Sensación que empora más si cabe al comprobar que su propio hijo, Tommy, también comienza a ver visiones y a escuchar susurros. La aparición en escena de Evan Neal, un agente del FBI que también parece guardar tras de sí un secreto relacionado con ella, con amenazas y peticiones fuera de lugar hará que, tras todos los esfuerzos por parte de Rose por dejar atrás aquella época oscura de su niñez y adolescencia, reaparezcan todos aquellos viejos fantasmas. Y la aparentemente tipa dura Rose McFarland parece desmoronarse ante la responsabilidad que se presenta ante ella. La de matar fantasmas. Unos fantasmas a los que se puede matar a tiros.

    Y, como bien dice la conocida ley de Murphy, todo es susceptible de empeorar. Algo que también le sucede a Rose al comprobar que no solo ha de luchar contra sus viejos fantasmas. Los ya conocidos. Sino que lo que se presenta ante ella es una especie de revolución de todos los fantasmas del mundo. Unos fantasmas que, en forma de susurros, quieren liberarse y conquistar el mundo entero. Y es en ese momento de la historia en el que se pasa del thriller paranormal a ese género weird del que hablábamos al principio. Una historia de terror sobrenatural con toques macabros. Un tipo de novela que no es lo que servidor acostumbra a leer, pero que de vez en cuando viene bien para olvidar una realidad que a todos nos oprime. Susurros en la oscuridad te atrapa y hace que te evadas por completo de la vida cotidiana. Es lo que tienen los buenos libros: te obligan a zambullirte en sus historias, de las que no quieres salir hasta su final.

    Laurel Hightower es una autora estadounidense que compagina la escritura de novelas con su trabajo como asistente legal en un bufete. Además, presenta su propio podcast. A tenor de lo leído en esta novela parece conocer muy bien la psicología humana, puesto que los personajes aparecen muy bien caracterizados psicológicamente desde sus primeros capítulos, labor que hace que la tarea del lector por conocerlos sea menos ardua y mucho más satisfactoria. Ha escrito varias novelas de este mismo género. Las dos primeras,  Susurros en la oscuridad y Encrucijada, han llegado a nuestro país de la mano de Dilatando Mentes, una editorial independiente afincada en Ondara (Alicante) de la cual desconocía su existencia hasta ahora y cuyo lema reza así: para aquellos que saben que un libro es algo más que una sucesión de páginas impresas. Editorial que, viendo su ya extenso catálogo, conviene seguir muy de cerca a partir de ahora.                                               

       

miércoles, 12 de marzo de 2025

Desde la sombra. Juan José Millás. Seix Barral. 2016. Reseña

 




    El escritor valenciano-madrileño Juan José Millás publicó en 2016 la novela breve Desde la sombra, una obra que bien podría calificarse como tragicomedia puesto que alterna momentos cómicos y dramáticos. El autor hace gala de su experta maestría literaria al colarle al lector una historia inverosímil que, sin embargo, lo atrapa de principio a fin. Y eso que el protagonista principal, Damián Lobo, es un caso clínico de manual. Traumatizado desde su niñez, ha vivido junto a su padre y su hermana adoptiva, una niña china dos años mayor que él con la que mantuvo una relación afectivo-casi-sexual que biológicamente no puede ser definida como incestuosa pero sí como mínimo como extraña. Más allá de sus escarceos con su hermana, jamás ha tenido una relación con ninguna mujer. Desde los dieciséis años ha trabajado como técnico de mantenimiento en una empresa en la que cada vez había menos cosas que mantener. Hasta que, después de veinticinco años, la empresa lo despidió tan solo unas semanas atrás.

    Damián es un cuarentón solitario que solo vivía para trabajar. Sin trabajo, confundido, hundido y perdido, comete un pequeño hurto en un mercadillo de antigüedades y, perseguido por un vigilante de seguridad, se esconde dentro de un viejo armario. En una escena que recuerda a la famosísima película de Antonio Mercero -La cabina- en la que José Luis López Vázquez queda atrapado, Damián debe permanecer escondido dentro del armario, que acaba de ser vendido y es trasladado a un domicilio de las afueras de Madrid. Domicilio en el que vive Lucía, nieta de los antiguos dueños del armario, que lo recupera tras ese encuentro casual. ¿Cómo sabe Lucía que ese es el armario de su niñez? Pues porque todavía mantiene en uno de sus laterales las inscripciones con su nombre y el de su hermano Jorge, fallecido a los siete años de edad. Un armario en el que ambos habían jugado durante los años compartidos más de treinta años atrás.

    La cuestión es que Damián queda atrapado en el armario, situado en el dormitorio principal del matrimonio que forman Lucía y Fede, quienes viven junto a su hija de dieciséis años, María. Cuando lo lógico sería huir a las primeras de cambio, Damián, movido por el aburrimiento de su vida cotidiana y atraído por el poder que otorga ver sin ser visto, se queda a vivir en el armario. Un armario que, situado justo delante de uno empotrado que queda anulado, es el escondite perfecto para un técnico de mantenimiento al que no le cuesta nada sacar el chapado posterior del armario y montarse una pequeña pero cómoda estancia en el armario empotrado. Poco a poco, cuando se queda solo, sale a pasear por la casa, desayuna, se ducha, se afeita, limpia los platos, ordena las estancias, hace las camas y realiza el resto de las tareas domésticas del hogar. Fede y María, acostumbrados a que ella se ocupe de todo, no parecen enterarse de lo sucedido. Lucía, atraída desde siempre por lo sobrenatural y lo paranormal y convencida de que se trata de la presencia de un fantasma, probablemente el de su hermano fallecido, lo da todo por bueno y sigue viviendo su vida como si tal cosa.

    Como he indicado más arriba, la acción de la novela parte de hechos increíbles, inverosímiles. No obstante, Millás nos los narra y expone de tal manera que acabamos dándolos por reales y, en lugar de abandonar la lectura, tomamos el libro y devoramos sus páginas. Unas páginas que diseccionan la vida cotidiana familiar, la de cada uno de sus miembros y la mente enferma de un joven reconvertido en un fantasma bienhechor. Porque lo que está haciendo, pese a no ser ni medio normal, tampoco puede ser calificado como malo. Puede que sea incorrecto, ilegal, anormal, amoral -pónganse aquí mil y un adjetivos-, pero no es malo. Hace la vida de Lucía más fácil y llevadera. Básicamente porque la de su anfitriona es una existencia vacía y desmotivada. Trabaja como una mula, dentro y fuera de la casa, se ocupa de su hija casi en solitario y mantiene con Fede una relación rutinaria, sin casi comunicación ni sexo. La llegada, junto al armario, de esa extraña pero agradable presencia la hace sentir tan bien que decide mantenerla en secreto. Guardarla para sí misma. Porque constituye un aliciente para seguir adelante.

    Damián, por lo visto, sufre una enfermedad mental que se verá acrecentada con el encierro y el apartamiento de la realidad. Se siente como una morena, que se mimetiza con el paisaje. O como una araña, que desde una esquina a la que nadie prestaba atención controlaba, protegida por la tela, los movimientos del universo. Si ya estaba un tanto perturbado al principio de la historia -había creado un personaje ficticio, Sergio O´Kane, una construcción mental que Damián utilizaba para hablar consigo mismo-, su estado irá empeorando. Tanto que acaba por desplazar de su mente a O´Kane, en su imaginación, un famoso presentador de televisión basura con la mayor audiencia del país, para sustituirlo por un Iñaki Gabilondo convertido en protagonista secundario de la novela. Un Iñaki que, tras aportar un poco de luz y esperanzas a base de mordacidad, reflexión e integridad, será a su vez sustituido por un tal Iñaki O´Kane, un híbrido, una especie mezcla de ambos presentadores. Vamos, una bomba de relojería. 

    Sea como sea, Damián se siente, por primera vez en su vida, respetado, importante, útil. Y poco a poco comprobará de todo lo que es capaz de hacer al sentirse por fin vivo. Así lo resume el Millás narrador en estas magníficas líneas: recordó a Sergio O´Kane, y a Iñaki Gabilondo, así como la fama más o menos banal que cada uno le había proporcionado, y pensó en la notoriedad de la que disfrutaba ahora como Mayordomo Fantasma. Una fama de la que su beneficiario permanecía ausente. Dios era quizá el ser más famoso del universo sin que nadie, jamás, con la excepción de algún trastornado, lo hubiera visto. Eso era el poder, la capacidad de actuar desde la sombra. De ese poder otorgado por el escondite inexpugnable, de esa capacidad de acción desde un anonimato protegido por Lucía, quien sustituye a la hermana de Damián en las fantasías sexuales de éste, surge la parte trágica de la novela. Porque el poder corrompe. Sobre todo cuando quien lo ejerce no está en sus cabales.

    Todas las historias de amor son historias de fantasmas. La cita pertenece a David Foster Wallace -el Kurt Cobain de la música o el James Dean del cine-, escritor fallecido en 2008. La utiliza Millás como cabecera en esta novela. Y no es una cita cualquiera. Le viene al pelo a Desde la sombra. Porque poco a poco Damián se enamora de Lucía. Y llega un momento en el que está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de protegerla. Y es ese cualquier cosa lo que nos conduce a un final de historia de esos que nos deja boquiabiertos y nos hace reflexionar. Incluso sobre algo tan complejo como los límites de la locura. Porque, ¿quién se atreve a asegurar dónde termina la cordura y comienza la locura? ¿Cuál es el lugar exacto en el que se pasa de una cosa a la otra? Y, más todavía: ¿justifica la locura una acción horrible que evita otra acción igual de horrible? Quizá el lector encuentre algunas respuestas a estas preguntas en esta novela. 

    Desde la sombra fue adaptada a la gran pantalla en 2022 de la mano del director Félix Viscarret (Bajo las estrellas, Una vida no tan simple y la miniserie Patria). Interpretada de forma magistral por Paco León (Damián), Leonor Watling (Lucía) y Álex Brendemühl (Fede), el título de la película fue No mires a los ojos, en referencia a la famosa canción de Golpes Bajos. Su guión, de David Muñoz y el propio Viscarret, fue nominado a los Premios Goya como Mejor Guión Adaptado. Algo que no debe extrañar, pues el film hace justicia a la novela. En ambos formatos, la historia atrapa, conmueve, impacta y hace reflexionar sobre una gran diversidad de temas. Y lo mejor de todo es que, combinadas, dan para una tarde-noche la mar de entretenida.                           



lunes, 9 de mayo de 2016

La Torre de los Siete Jorobados. Emilio Carrere. Valdemar. 2015. Reseña





     Hace casi un siglo, en 1920, un periodista y escritor madrileño, Emilio Carrere, desconocido por la mayoría de lectores, escribió un relato sobrenatural titulado La Torre de los Siete Jorobados que el año pasado fue reeditado por Valdemar. La narración, que sigue la línea del mejor Edgar Alan Poe en lo fantástico y de Walter Scott en lo aventurero, se ha convertido en un clásico del género gótico. En parte, gracias a la película homónima, dirigida por Edgar Neville en 1944. En las siguientes líneas expondré detalles de la obra e historias poco conocidas --o totalmente desconocidas-- respecto al autor y las circunstancias que ocasionaron la escritura de la novela tal y como es conocida en la actualidad.

     Huérfano de madre al mes de su nacimiento y abandonado en primera instancia por su padre, Carrere fue criado por su abuela hasta que esta enfermó y su padre volvió a ocuparse de él. Estas circunstancias marcarían para siempre el carácter de un niño que hubo de vivir a base de imaginación y fantasía para superar una realidad tan difícil de aceptar a tan temprana edad. Bajo la influencia de los poetas malditos franceses (Verlaine, Rimbaud y compañía), se dedicó a la vida bohemia --gracias a la jugosa herencia recibida a la muerte de su padre--, frecuentando cafés nocturnos y casas de mala reputación social. Experto en temas de ocultismo, viajes astrales y todo lo referido a lo sobrenatural, su obra supuso en su momento una ruptura con lo que era tradicional en la literatura española de principios de siglo XX.

     La Torre de los Siete Jorobados fue su obra más reconocida. Y también la más polémica. Pero no solo por su temática, en un contexto nada dado a este tipo de excentricidades, sino porque, según diversos estudios, como el de Jesús Palacios, autor del prólogo de esta misma edición, no toda la obra sería de su autoría. Palacios asegura que Carrere habría escrito los primeros y los últimos capítulos, dejando plantado a su editor a medio trabajo. El editor, encantado con lo leído, decidió buscar a otro autor que se encargara de terminar el trabajo. Y todo apunta a que ese autor fue Jesús de Aragón, coetáneo de Carrere y también experto en obras de aventura y fantasía. Según Palacios, De Aragón estudió milimétricamente la obra de Carrere y no solo terminó La Torre de los Siete Jorobados sino que aprovechó las enseñanzas recibidas de su estudio para su propio provecho, pues escribió otras novelas similares que tuvieron cierto éxito en la época.

     Sea como sea, ni el editor ni Carrere ni de Aragón reconocieron jamás la verdad sobre la escritura de esta novela. Lo cual hace todavía más misteriosa la concepción de una obra ya de por sí intrigante. Y es que en La Torre de los Siete Jorobados encontramos asesinatos misteriosos, aparecidos, fantasmas, luchas en el medio astral entre voluntades opuestas, una banda de extraños jorobados delincuentes, sabios locos casi de atar y hasta una ciudad desconocida en el Madrid de principios de siglo XX. Todo ello, fruto de una imaginación --o, según parece, dos imaginaciones-- sin fin. 

     El protagonista principal de la historia es Basilio, una especie de alter ego del propio Carrere que, como él, frecuenta lugares extraños y vive una vida bohemia y despreocupada. El doctor Catafalco, un ser al que solo él ve, le persigue por la ciudad y sus tugurios hasta conseguir que Basilio le prometa que esclarecerá su extraño asesinato, sucedido una década atrás. Y ahí comienza lo emocionante de la novela: investigaciones, otras apariciones, jorobados, peligros y gran cantidad de entuertos que solucionar.

     A Basilio le acompañarán en sus pesquisas un periodista y un investigador privado, cada uno de ellos con sus rarezas, manías y majaderías. Hasta el punto de que el lector llega a sonreír en diversos pasajes no exentos de cierto humor, más o menos refinado. No obstante, también llegará a sentir opresión en el corazón, sobre todo en las escenas desarrolladas en las largas y oscuras galerías subterráneas que parecen no tener fin ni (lo más inquietante de todo) salida a la superficie. Lo cual se completa con las persecuciones y tiroteos con la banda de jorobados, dispuestos a no dejar que sus secretos sean descubiertos.

     En la novela asistimos a ritos satánicos e iniciáticos, a conjuras casi medievales, a robos, secuestros y asesinatos imposibles de resolver y a escalofriantes apariciones. Es decir, que contiene todos los ingredientes necesarios para atrapar al lector hasta la última página. Es muy de agradecer que editoriales como Valdemar apuesten por recuperar estos clásicos que, pese a estar prácticamente olvidados, todavía hacen las delicias de los amantes del género fantástico y de aventuras. 

                 

miércoles, 20 de junio de 2012

Almas suspendidas. Avance de mi nueva novela

     Hoy, 20 de junio, es el día más largo del año: el conocido como solsticio de verano. Sin embargo, no os voy a hablar en esta entrada de este tema. Para mí, hoy es un día muy especial por un motivo que pronto entenderéis. Acabo de terminar de escribir mi segunda novela. De momento, llevará por título "Almas suspendidas". No, no es la prometida segunda parte de "El Círculo de las Bondades", que está en stand-by hasta después del verano.

     He escrito esta nueva novela en tan sólo nueve días (ocho en realidad, pues el domingo pasado me lo tomé "sabático" ya que el ritmo de escritura había sido tan alto los días anteriores que tuve que descansar para tomar fuerzas para terminar de escribirla). A día de hoy, a falta de las correcciones, tiene una extensión de ciento setenta páginas. Por tanto, la he escrito con gran fluidez: unas veinte páginas diarias de media.

     Debéis entender que llevo con la historia de Irena Sendler unos dos años y medio, demasiado tiempo como para no saturarse de un mismo tema. Por ello, decidí hacer un break, cambiar de tercio y escribir algo completamente diferente a lo anterior y lo futuro. Estoy seguro de que os sorprenderá esta nueva historia. Digo que es diferente a "El Círculo de las Bondades" porque no se trata de una novela histórica sino de una mezcla de situaciones bien diversas que pueden llegar a converger en la vida cotidiana de cualquiera. Además, apenas contiene diálogos. Los que aparecen son los mínimos y estrictamente necesarios para ilustrar la trama de la historia.

     "Almas suspendidas" contiene una buena parte de auto-biografía. Este hecho explica la fluidez de la escritura. No me ha hecho falta escribir un guión previo ni documentarme sobre ningún tema. Simplemente, abrir mi mente y mi corazón y contar mis experiencias pasadas. Eso sí, para enriquecer tanto el texto como la historia, he creado variados ambientes y diversas situaciones ficticias, por lo que estamos también ante una novela de ficción. Como comprenderéis, por razones obvias, no pienso revelar qué escenas y situaciones son las reales y cuales las inventadas. Así que: no os molestéis en preguntarme nada sobre ello...

     En esta nueva novela, que calculo podrá ser leída en apenas cuatro horas, podréis encontrar una historia personal cotidiana que a mucha gente le hará recordar situaciones de familiares y conocidos; música de los mejores cantautores españoles de nuestro tiempo; sexo, bastante sexo; el inicio de una relación de amor verdadero; una traición a la lealtad y a la amistad; y hasta una historia de fantasmas que, espero, os hará temblar en vuestra butaca. 

     Los protagonistas principales de "Almas suspendidas" son Jaime, un padre treintañero recién divorciado que queda en el paro y vive solo en un viejo piso de alquiler del centro de su ciudad; Débora, una buena amiga de Jaime que le ayudará en todo lo posible, incluso económicamente; y Desiré, una mujer realmente fantástica que se cruzará en la vida del chico por pura casualidad.

     Esta novela la leerá quien quiera, como es lógico y normal. Sin embargo, tengo dudas sobre cómo moverla una vez corregida y finalizada. Me atrae mucho la idea de subirla a Amazon para que esté en formato digital a un precio reducido y asequible, lo que podría hacer que llegara a muchas más personas que en su versión en papel. No obstante, ver mi libro impreso también es algo que me atrae enormemente, sobre todo por el hecho de poder realizar presentaciones y estar más cerca de los lectores. Otra posibilidad es auto-publicarla en ambos formatos: Amazon y una impresión de "equis" ejemplares para quienes quieran tenerla en papel.

     Decida lo que decida, lo principal es que esta historia llegue a la gente. Estoy muy orgulloso de "El Círculo de las Bondades". Pero creo, sinceramente, que "Almas suspendidas" será mejor novela en muchos aspectos literarios. Os iré contando las novedades sobre ella...¡Gracias!