LIBROS

LIBROS
Mostrando entradas con la etiqueta Larry Mullen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Larry Mullen. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Songs Of Innocence. U2 han vuelto a lo grande y por sorpresa





     Que U2, Apple y iTunes son los grandes reyes de la mercadotecnia actual - cada uno en su parcela, por supuesto - ha quedado de manifiesto en las últimas horas merced al acuerdo a tres bandas para presentar el nuevo iPhone6, el Apple Watch y el esperado regreso de U2 a la escena musical. Aunque el disco físico, Songs Of Innocence, no saldrá hasta el 13 de octubre los irlandeses sorprendieron ayer a todo el mundo regalándolo a través de la plataforma iTunes, la cual habrá pagado a la banda una suculenta cantidad de millones de euros (o de dólares) a cambio de semejante primicia. Sorpresa que, en palabras del propio Bono, tendrá pronta continuidad en forma de otro disco titulado Songs Of Experience.

     Se trata del cuarto disco de estudio de U2 en lo que llevamos de siglo y milenio, tras All that you can´t leave behind (2000), How to dismantle an atomic bomb (2004) y No line on the horizon (2009). Escribo estas líneas tras solo tres escuchas y dispongo de la poca información que hasta el momento se puede encontrar en la red - mucha, sí, pero básicamente repetida -, por lo que si lees este artículo varios días después de su publicación observarás informaciones no del todo correctas. Pido disculpas por ello. Pero hay cosas que se deben escribir en caliente. Y ahora mismo lo estoy, y mucho.

     Fui un fanáticio udosero en los 80 y los 90. Incluso disfruté del Vertigo Tour en directo, ya mediada la primera década del actual siglo. Tengo, desde hace años ya, el firme convencimiento de que lo mejor de U2 ya pasó, que nada volverá a ser igual, que la voz de Bono nunca volverá a emitir aquellos maravillosos sonidos de hace décadas. Sin embargo, tres escuchas - en realidad solamente una - me han bastado para decirme a mí mismo que estamos ante un disco enorme. Suena como si se hubiera grabado del tirón en un garaje oscuro y grasiento. Y me encanta que se haga de esta manera.

     The miracle (of Joey Ramone), originalmente llamada Siren, abre el nuevo trabajo de la misma manera que hicieran años atrás en sus respectivos discos temas como No line on the horizon, Vertigo, Beautiful day o Discotheque. Es decir, rompiendo en mil pedazos los nervios de quien escucha. Es un comienzo abrumador, emocionante, sensacional, adrenalítico. Se trata de un homenaje a los Ramones y a su I believe in miracles. Los gritos guerreros al más puro estilo The refugee en War dan paso a una explosión guitarrera de The Edge y a un estribillo fácil pero muy pegadizo. La voz rasposa de Bono le otorga todavía un carácter más tribal y épico. Todo lo que he perdido ahora ha regresado / el sonido más hermoso que he oído / éramos peregrinos en el camino, dice la letra.

     Every breaking wave, que en un principio iba a titularse simplemente Wave, es la típica canción udosera que acaba convirtiéndose en himno generacional. Ha sido remodelada sobre las primeras maquetas - aparecidas en Songs Of Ascent, disco que finalmente fue abandonado por el grupo - y se le han añadido unos coros que le dan una vitalidad nueva. Es uno de los mejores temas del disco, sin duda. La guitarra de The Edge, menos aguda de lo habitual en los últimos tiempos, conduce magistralmente la canción. La letra dice así: ¿Estamos dispuestos a ser barridos de nuestros pies? / y dejar de perseguir / cada ola que rompe.

     California suena muy alegre y fresca. Tanto que parece un homenaje a los Beach Boys. En realidad, rememora el primer viaje de la banda al estado del oeste de los EE. UU. en la década de 1980 - California, sangre naranja de atardecer trae a tus rodillas / lo he visto yo mismo / no hay fin a la pena -. De nuevo, un estribillo ágil y unos coros digeribles con facilidad.

     Song for someone es la Sometimes you can´t make it on your own o la Stuck in a moment you can´t get out of de este disco. Es decir, la gran balada que servirá para que móviles y mecheros iluminen los oscuros estadios durante la próxima gira de la banda. Según parece, la letra recuerda ese primer amor adolescente nacido entre Bono y su mujer, Alí, con doce o trece años de edad: Si hay un beso que le robé a tu boca / y si hay una luz, no dejes que se apague.

     Iris (hold me close) trata, como en su día I will follow (Boy, 1980) o Tomorrow (October, 1981), de la pérdida de una madre a edad temprana. Iris Hewson falleció cuando Bono tenía tan solo 14 años. Sin embargo, esta canción trata el tema desde el punto de vista de un hombre maduro que canta abrázame cerrado / tengo tu vida dentro de mí, en clara referencia a cómo la pérdida de su madre ha dado forma a su propia vida.

     Volcano redunda en el tema anterior, apareciendo un Bono joven y enojado ante la pérdida de su madre - Algo en ti quiere volar / estás en un pedazo de tierra por encima de un volcán -. El bajo de Adam Clayton suena como hace tiempo no lo hacía. Toda una delicia recuperarlo para la causa. La canción rescata los riffs de guitarra de otro tema abandonado por la banda, Glastonbury, que sonó en varias ocasiones durante su última gira, 360º. 

     Raise by wolves me ha transportado directamente a los tiempos del Boy, tanto en música como en temática. La letra habla de un coche-bomba que estalló en Dublín, cerca de la casa de Bono, y que podría haberle costado la vida. Cualquier otro viernes habría estado en esa tienda de discos, pero ese día fui a la escuela en bici, ha afirmado el propio Bono en referencia al hecho.

     Cedarwood road homenajea la infancia de Bono, quien creció en el número 10 de dicha calle de Dublín junto a algunos de sus todavía amigos (Gavin Friday o Guggi Rowan). Es un tema de amistad y recuerdos agridulces. Los versos Tú no puedes volver a donde nunca te fuiste / Fue una zona de guerra y todavía permanezco en aquella calle reflejan a la perfección los sentimientos del cantante respecto a aquel lugar. De nuevo aparece el mejor bajo de Adam.

     Sleep like a baby tonight recuerda al conocido falsete de Bono en la época de Lemon (Zooropa, 1993) o de If you wear that velvet dress (Pop, 1997). La letra hace referencia a un hombre infeliz - ¿quizás el padre de Bono? - que desayuna criticando a los políticos pero que se ve incapaz de cambiar las cosas. Como vemos, tema muy de moda en la España actual.

     This is where you can reach me es un homenaje a The Clash, contemporáneos de los Ramones. Los jóvenes miembros de U2 los vieron tocar en un concierto en 1977. La letra dice así: firmamos nuestras vidas / completa rendición / la única arma que sabemos. Toda una declaración de intenciones de lo que los U2 pensaron en aquellos momentos de subidón rockero.

     The troubles cierra el disco de la misma manera que en sus antecesores hicieron Grace, Love is blindness o Cedars of Lebanon. Un tema melancólico, tranquilo y acompasado en el que la voz de la cantante Lykke Li repite que alguien entró en su alma mientras Bono reflexiona sobre su propia redención y aprende a pasar de los problemas políticos de la Irlanda del Norte actual: Tengo voluntad de supervivencia / así que puedo lastimarme y dañarme más / puedo vivir con la negación / pero tú no eres mis mayores problemas. 

     En definitiva, pese a que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor - y en la música actual esta máxima queda constatada con total firmeza - el nuevo trabajo de los irlandeses más famosos del mundo me ha gustado mucho. No son lo que fueron, sin duda, pero siguen siendo el mejor grupo de rock del momento - junto a Coldplay - y parece que vuelven con energías renovadas. Habrá que esperar a ese Songs of Experience para ver si es así o si este Songs of Innocent ha sido tan solo un espejismo. Eso sí, un maravilloso espejismo...


    

miércoles, 27 de febrero de 2013

El día que U2 dijo NO a la guerra



     El 28 de febrero de 1983, hace treinta años, los cuatro componentes del grupo de rock irlandés U2 "explotaron" contra la guerra con su tercer álbum de estudio, grabado entre mayo y agosto de 1982 en los Windmill Lane Studios de su Dublín natal de la mano de Island Records, su discográfica, y Steve Lillywhite, su productor. Mucho ha llovido en estas tres últimas décadas.
 
     El título de este nuevo trabajo estuvo acorde a la época en que fue concebido. En plena Guerra Fría y con conflictos como los de Oriente Medio, las Malvinas y, cómo no, el irlandés. De hecho, "Sunday Bloody Sunday", el mítico tema que abre el disco, hace referencia a los terribles sucesos acaecidos en la ciudad de Derry el domingo 30 de enero de 1972. Murieron trece personas y fueron heridos una treintena de manifestantes pacíficos que protestaban contra el "internment", medida por la cual se podía encarcelar, sin juicio, a cualquier sospechoso de pertenecer al IRA (Ejército Republicano Irlandés).
 
     En la portada del disco aparece nuevamente Peter Rowan, el mismo niño que ya fuera portada de su primer trabajo, "Boy". Sin embargo, el menor ya ha crecido y presenta una mirada mucho menos inocente y más endurecida. Una brecha en su labio inferior hace referencia al estado de las cosas en 1983. Como fondo, un cielo ennegrecido de guerra evidencia, más si cabe, la situación bélica vivida.
 
     El trabajo alcanzó el número 1 en UK y el 12 en EE. UU.. Los especialistas coincidieron en que "War" era un gran disco de rock en el que la voz de Bono y las letras de las canciones, más políticas y comprometidas, colocaron al grupo en un nivel superior. Fue la confirmación mundial de U2, más a nivel de crítica que de ventas, es cierto, pero colocó a los irlandeses en una posición muy privilegiada, hecho acentuado con la edición de "Under a blood red sky", cd y vídeo de su legendario concierto en Denver, en el verano de 1983, en un escenario y en un ambiente que hicieron de ese un momento mítico en la historia del grupo y del rock en general: U2 en estado puro y luchando contra los elementos.
 
     Las 10 canciones de "War" le dieron una duración total de 43 minutos. Los temas son éstos. Cara A:
 
1- Sunday Bloody Sunday: probablemente, la canción más conocida y aclamada de la banda. Pese a la demoledora batería, que parece una declaración de guerra, se trata de una respuesta emocional a todo lo que estaba sucediendo en Irlanda del Norte en esos momentos. Bono, pese a ser republicano y querer una Irlanda unida, no estaba de acuerdo en imponer las ideas por la fuerza de las armas. La bandera blanca que comenzó a sacar en cada concierto al tocar esta canción se convirtió en una de las imágenes más conocidas de la banda en aquella época. Fue el primer single de "War".
2- Seconds: la guitarra de The Edge marca el comienzo del tema, aunque pronto es Adam, al bajo, el que cobra mayor protagonismo. The Edge canta por primera vez un tema, algo que haría en un par de ocasiones más a lo largo de la historia del grupo ("Numb" (Zooropa, 1993) y "Van Diemen´s Land" (Rattle & Hum, 1988)). La canción habla de la inminencia de una catástrofe nuclear, tema muy de moda en 1983. En la parte central hay como un intermedio, en el que se escucha de fondo una pequeña parte del documental "Soldier Girls", en el que unas chicas realizan una rutina de entrenamiento que resulta realmente perturbadora.
3- New Year´s Day: otro de los clásicos más celebrados en la historia del grupo. Segundo single de "War". Poca gente sabe que la canción nació de la situación política vivida en esos momentos en un país tan lejano de Irlanda como Polonia. Es una canción de amor, que habla de separación y nostalgia, directamente relacionada con la situación de Lech Walesa (líder del Movimiento Solidaridad), encerrado y sin poder recibir la visita de su mujer. El "Día de Año Nuevo" se declaró en Polonia la ley marcial. Sorprendente, ¿verdad?
4- Like A Song...: canción protesta contra los discos pop aparecidos en su época y contra los que no les consideraban una verdadera banda de rock and roll. Su fuerza y su profundidad sirven para que U2 se identifique con el egoísmo que se muestra en la actitud del rock and roll.
5- Drowing Man: uno de los temas más sofisticados de U2 hasta la fecha. Adam y Larry lo bordan rítmicamente y consiguen unas actuaciones formidables. The Edge está perfecto, como siempre, y Bono canta como pocas veces antes (y después), abrazando un amor superior, sexual y espiritual. Dios, sin duda, es un ser bondadoso.      
   
Cara B:
 
6- The Refugee: tema producido por Bill Whelan que consigue que U2 no suene como U2. Surge del interés de Bono por acercarse a minorías étnicas en EE. UU.: afro-americanos, italianos, cubanos, etc. Larry Mullen aportó una base tribal a modo de tambores y sus tres compañeros pusieron el resto mediante cantos primitivos.
7- Two hearts Beat As One: tercer single de "War", es un tema nacido del reciente matrimonio de Bono con su novia desde la época del instituto, Ali Stewart. Fusión punk-rock para una canción de amor y, a la vez, disculpa ante su mujer por no prestarle la atención debida durante su luna de miel. U2 se la jugaba en su tercer disco y no había tiempo que perder.
8- Red Light: corte originado por la turbación que sintió Bono al visitar Ámsterdam y ver a las prostitutas vendiéndose en los escaparates, iluminadas por una luz roja. Cabe recordar la sociedad extremadamente conservadora en la Irlanda de aquel momento, elemento que provocó en el cantante sensaciones encontradas. Canción ambigua que hace referencia a las chicas del Distrito Rojo, a la salvación del alma de Adam (el más juerguista de los componentes del grupo) y a la visión de una de las prostitutas, que observa cómo los "clientes" van y vienen por la calle. 
9- Surrender: tema que narra la situación de Sadie, una chica que vive en New York y debe hacer cualquier cosa por sobrevivir allí. Canción espiritual que cuenta cómo, en un momento dado, la chica sube a la planta 48 de su edificio con la idea de saltar. Sin duda, a veces, hay que morir para seguir con tu vida de otra manera... 
10- 40: cuarto y último single de "War", es un himno que pone fin al disco y a muchos de los conciertos de la banda, incluso en épocas más actuales. La canción se grabó a las seis de la mañana de un día en el que los estudios debían ser ocupados por otra banda que los tenía reservados. Era la canción que ponía punto y final al trabajo y se grabó muy rápidamente. Pero la voz de Bono sonó diferente y se consiguió un ambiente óptimo para el tema de cierre del álbum. Se convirtió en un corte simple, pero muy adecuado como canción de cuna y cierre de los conciertos de su posterior gira. Larry se quedaba solo en el escenario marcando el ritmo con su batería mientras los fans cantaban el estribillo hasta cansarse. La mayor parte de la letra viene del salmo 40 de David, añadiendo nuevamente el "how long to sing this song" de Sunday Bloody Sunday a modo de plegaria. No hay fan de U2 que no ame esta canción.
 
     Treinta años dan para mucho. Por supuesto, U2 los ha aprovechado para auparse como los grandes monstruos del rock and roll que son. Por ello, repasar sus primeros discos con la perspectiva actual es un ejercicio maravilloso. A mí me ha encantado. Y me encanta "War", el primero de los grandes discos de esta mítica banda que arrasó en los 80 y los 90. Os dejo con el vídeo-clip de New Year´s Day con la esperanza de que las cosas cambien, aunque no sea el día de año nuevo...