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martes, 8 de abril de 2025

Susurros en la oscuridad. Laurel Hightower. Dilatando Mentes. 2022. Reseña

 




    La literatura weird o literatura oscura -basada en historias de fantasmas y hechos paranormales, asombrosos y macabros-, puesta de moda por Edgar Alan Poe y H. P. Lovecraft entre finales del siglo XIX y principios del XX y seguida en el tiempo por autores contemporáneos como Stephen King , Paul Tremblay, China Mieville o Clive Barker, también nos puede ayudar a reflexionar sobre los problemas existenciales que nos ha tocado enfrentar como sociedad a lo largo de los últimos ciento veinte o ciento cincuenta años. Además de presentar historias que nos entretienen y aterran este tipo de literatura puede, como digo, hacernos pensar sobre los retos de nuestro presente y nuestro futuro. Especialmente en momentos como el actual: quizá más cerca que nunca de una temible tercera guerra mundial y con recomendaciones por parte de ciertas autoridades de la necesidad de hacernos con un kit de supervivencia, por si acaso. Aunque el tema da para muchos debates no voy a entrar en él en estas líneas. Porque lo que nos ocupa aquí es la literatura.

    Una de las crisis existenciales que nos toca lidiar a todos es la que se desarrolla en torno a la treintena. Como le sucede a Rose McFarland, la protagonista de Susurros en la oscuridad, todos nos hemos preguntado quiénes somos. ¿Cuál es nuestro propósito en la vida? ¿Qué significado tenemos en este mundo? ¿Qué demonios hacemos aquí? Aunque el caso de Rose es peor todavía. Es una francotiradora de los SWAT de Memphis que esconde un terrible secreto. Sus compañeros saben que bajo su ropa se esparcen multitud de quemaduras a causa de un incendio que causó la muerte de su padre y su hermano mayor dieciséis años atrás. También conocen que, desde entonces, su relación con su única pariente viva, su madre, es inexistente. Y sus superiores tienen constancia de que pasó dos años recluida en un centro de rehabilitación, curando sus heridas y recuperándose del trauma psicológico posterior al incendio.

    Lo que nadie sabe es que lo que de verdad la llevó a ese centro de rehabilitación fueron las visiones y los susurros que, procedentes de espíritus embravecidos, devastaron tanto su infancia como la vida familiar. Sus padres consideraron su don -poder comunicarse con los muertos- como una desgracia para la familia. Y su reacción no fue precisamente ayudarla sino convertirse en unos auténticos psicópatas que nunca dejaron de machacarla, castigarla y apartarla en un sótano en el que los espíritus cobraban mayor virulencia todavía. Su madre, además, la acusó de ser la causante del fatal incendio -originado, para más inri, debajo de su cama-, y, aunque ella sabe que no hizo tal cosa, no ha dejado de culparse de lo sucedido. Divorciada de Sam McFarland, su primer esposo, y viuda de Aaron Matthews, su segundo marido, mantiene una relación con Luke Harris, un ex compañero de patrulla que ahora trabaja para una empresa de seguridad privada. Con todo esto, como para no sufrir una crisis perpetua. 

    Rose sigue enamorada de Sam. No fue ella la que puso fin a su matrimonio. Trató de rehacer su vida como pudo, pero Aaron falleció en un accidente. Incapaz de volver a mantener una relación de pareja como tal, sale con Luke, quien sí ansía dar un paso más y dejar de ser un amigo con derecho a roce. Para Rose la vida son su trabajo y sus hijos: Lily, hija de Sam, y Tommy, hijo de Aaron. Sam hace de padre de ambos. Y Luke, de tío. Un complejo puzzle que, sin embargo y contra todo pronóstico, parece funcionar. Hasta que en una operación de los SWAT Rose debe disparar a Charlie Akers, un hombre que ha asesinado -quemada viva- a su esposa y se ha atrincherado en su casa de Union Avenue junto a sus dos hijos, a los que utiliza como escudos para protegerse de los policías que tratan de terminar con su acto de locura. Akers muere a causa del tiro de Rose, pero lo que parece el fin de la operación se convierte en el comienzo de la peor pesadilla para Rose.

    Su compañero Zach Dayton le confiesa haber escuchado cosas extrañas en las grabaciones realizadas durante la operación. Y su comportamiento comienza a ser como mínimo extraño. Además, cuando Rose se acerca al cuerpo de Charlie Akers para comprobar el lugar exacto del impacto de la bala que acabó con su vida, este la mira y le susurra unas palabras que casi la hacen enloquecer. Sensación que empora más si cabe al comprobar que su propio hijo, Tommy, también comienza a ver visiones y a escuchar susurros. La aparición en escena de Evan Neal, un agente del FBI que también parece guardar tras de sí un secreto relacionado con ella, con amenazas y peticiones fuera de lugar hará que, tras todos los esfuerzos por parte de Rose por dejar atrás aquella época oscura de su niñez y adolescencia, reaparezcan todos aquellos viejos fantasmas. Y la aparentemente tipa dura Rose McFarland parece desmoronarse ante la responsabilidad que se presenta ante ella. La de matar fantasmas. Unos fantasmas a los que se puede matar a tiros.

    Y, como bien dice la conocida ley de Murphy, todo es susceptible de empeorar. Algo que también le sucede a Rose al comprobar que no solo ha de luchar contra sus viejos fantasmas. Los ya conocidos. Sino que lo que se presenta ante ella es una especie de revolución de todos los fantasmas del mundo. Unos fantasmas que, en forma de susurros, quieren liberarse y conquistar el mundo entero. Y es en ese momento de la historia en el que se pasa del thriller paranormal a ese género weird del que hablábamos al principio. Una historia de terror sobrenatural con toques macabros. Un tipo de novela que no es lo que servidor acostumbra a leer, pero que de vez en cuando viene bien para olvidar una realidad que a todos nos oprime. Susurros en la oscuridad te atrapa y hace que te evadas por completo de la vida cotidiana. Es lo que tienen los buenos libros: te obligan a zambullirte en sus historias, de las que no quieres salir hasta su final.

    Laurel Hightower es una autora estadounidense que compagina la escritura de novelas con su trabajo como asistente legal en un bufete. Además, presenta su propio podcast. A tenor de lo leído en esta novela parece conocer muy bien la psicología humana, puesto que los personajes aparecen muy bien caracterizados psicológicamente desde sus primeros capítulos, labor que hace que la tarea del lector por conocerlos sea menos ardua y mucho más satisfactoria. Ha escrito varias novelas de este mismo género. Las dos primeras,  Susurros en la oscuridad y Encrucijada, han llegado a nuestro país de la mano de Dilatando Mentes, una editorial independiente afincada en Ondara (Alicante) de la cual desconocía su existencia hasta ahora y cuyo lema reza así: para aquellos que saben que un libro es algo más que una sucesión de páginas impresas. Editorial que, viendo su ya extenso catálogo, conviene seguir muy de cerca a partir de ahora.                                               

       

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Todo arde. Juan Gómez-Jurado. Ediciones B. 2022. Reseña

 





    Juan Gómez-Jurado ha publicado una nueva novela. Una novela que parece iniciar una nueva saga en torno a sus tres protagonistas femeninas. Tras el fenómeno Reina roja --trilogía junto a Loba negra y Rey blanco si nos ceñimos a Antonia Scott, pentalogía si incluimos al malvado señor White, que ya aparecía en El paciente y en Cicatriz--, el polifacético escritor madrileño vuelve a la carga de la mano de Aura Reyes, Mari Paz Celeiro y Sere (Irene Quijani). Tres mujeres muy peculiares --todas ellas eminencias en sus campos-- que a priori deberían detestarse entre sí pero cuyas vidas, venidas a menos por distintos hechos de sus respectivos pasados, acabarán entendiéndose --más o menos, según el momento y las circunstancias-- para llevar a cabo un acto de rebeldía común, llamémosle venganza, para que no siempre ganen los mismos. Así, el trío protagonista se convierte en una especie de justicieras, o de vengadoras, capaces de cualquier cosa con tal de conseguir aquello que se proponen. Por descabellado que parezca.
    
    Como siempre ocurre, reseñar una obra de estas características resulta una tarea muy complicada. Los temidos y nada adecuados spoilers se pueden escapar con gran facilidad, lo cual acaba resultando un desastre del que pocos pueden decir haberse librado siempre. Intentaré no tropezar de nuevo --sí, yo también caí en un par de ocasiones en los dichosos spoilers-- con la misma piedra --sería la tercera vez, y ya no tendría perdón de Dios--. Pienso que lo primero que uno ha de hacer en estos casos es ceñirse al pasado de los personajes principales. O, mejor dicho, a la parte de ese pasado que el propio autor desvela en las primeras páginas de su novela. Y, ¿qué mejor que recurrir a sus propias palabras? En efecto, citar al propio autor parece la mejor solución para no contar más de lo que se puede contar. O al menos de que nadie te pueda acusar de nada. Que algo es algo. Así que, allá voy, dispuesto a contaros, por boca de Gómez-Jurado, quiénes son Aura, Mari Paz y Sere y los motivos que las llevan a aunar fuerzas contra el poder establecido.

    Aura Reyes Martínez es el cerebro del grupo. Tiene 45 años. Hasta hace poco era una ejecutiva de éxito, dueña de un lujoso chalet y madre de dos gemelas ma-ra-vi-llo-sas (así, separando mucho las sílabas) de 9 años de edad. Es viuda desde hace dos años --ella misma estuvo a punto de morir a manos del asesino de su marido-- y tiene una imaginación portentosa debido a sus hábitos de lectura --la lectura para ella no era un mero entretenimiento, sino un viaje. Los libros, los buenos libros, un pasaporte sin caducidad--. Ahora, ha sido expulsada del banco para el que trabajaba, está arruinada, vive en la casa de sus padres --su padre murió de un infarto poco después del incidente en casa de Aura y su madre padece alzheimer y está ingresada en una residencia-- y espera un ingreso en la cárcel, dentro de solo tres semanas, por fraude a gran escala, apropiación indebida, falsedad documental y blanqueo de capitales (¡más de cien millones!). Delitos que ella jamás cometió pero por los que debe pagar, y muy caro. 

    Un policía le dice en un momento que esta situación suya es habitual. Una persona con un ingreso en prisión pendiente, a medida que se acerca la fecha, puede llegar a tener la sensación de que no le queda nada por perder. Su sentido de la moralidad se atenúa y tiende a cometer errores que no cometería en otro contexto. Este policía tiene toda la razón. La vida te pasó por encima en seis meses. Yo creía que lo había tenido jodido, rubia. Pero lo tuyo es de récord, ¿eh?, le confiesa Mari Paz al conocer su historia. Solo le quedan sus dos hijas. No quiere perderlas por nada del mundo. Y está dispuesta a cualquier cosa para poder conservarlas. En efecto, poco tiene ya que perder la gran protagonista de Todo arde. Y sobra decir que cuando alguien no tiene nada que perder se convierte en un peligro, para sí mismo y para los demás. De ahí que el policía opine que lo mejor, dadas las circunstancias, sería adelantar su ingreso en la cárcel. Lo cual estresa mucho más a una Aura que se está quedando sin tiempo.

    Mari Paz Celeiro Buján es el músculo. Gallega de pura cepa --su acento la delata de buenas a primeras-- y antigua legionaria. Curtida en mil y una batallas, lleva cinco años de mala racha y vive en su coche. Huérfana desde muy pequeña --sus padres murieron en un accidente de tráfico--, vivió con su abuela durante toda su vida, hasta que ingresó en la Legión. Como Aura, también fue expulsada de su trabajo por causas que se sabrán más adelante. Con el veinte por ciento del salario. Y aún salí bien librada, después de lo que hice, reconoce. En la Legión conoció a varios compañeros que la ayudan cuando se mete en algún lío --y en la novela se mete en uno bien gordo--. Cada uno de ellos tiene su propia historia. Historias duras. Historias de legionario. Junto a ellos, Mari Paz forma el pelotón de los castigaos. Los que nadie quiere, y ¡ni puta falta que hace! Es una camaradería impecable. Una generosidad sin fisuras. Cualquiera de esos cuatro hombres --un ex heroinómano con claros daños neurológicos, un discapacitado con fijación a los explosivos, un anciano poeta y un gordo de mediana edad que sabe hacer la comida más insana y más sabrosa del mundo--, de extracción humilde y vapuleados por la vida, no dudaría un instante en darla por cada uno de los otros. Y por Mari Paz, por la que más. No es solo que la respeten. Es que la idolatran.

    Irene Quijano, Sere, es la hacker del trío. Ingeniera informática freelance --desarrolladora y programadora de alto nivel-- y bruja del caos, tiene un gran superpoder: sacar de quicio a cualquiera. Es extremadamente inteligente, aunque está como un cencerro. Tiene una debilidad que tampoco se puede contar aquí. Estuvo casada con un famoso chef que le puso los cuernos con su propia hermana, lo que la hizo retirarse del mundanal ruido y vivir en soledad. Cuanto más sola está una persona, más solitaria se vuelve. La soledad va creciendo a su alrededor, como el moho. Un escudo que inhibe aquello que podría destruirla, y que tanto desea. La soledad es acumulativa, se extiende y se perpetúa por sí misma. Una vez que ese morbo se incrusta, cada vez es más difícil arrancarlo. Sere apenas se comunica con otras personas, y casi siempre por medios electrónicos. Toma todas las decisiones --las importantes y las que no lo son-- solo y solo después de tirar los dados. Es una mujer peligrosa. Como sus dos nuevas compañeras y amigas.   

    Otros personajes importantes, aunque mucho más secundarios en la trama de la novela son Sebastián Ponzano y Laura Trueba. Sebastián Ponzano es el presidente del Value Bank. Antiguo jefe de Aura, es también el principal responsable de su caída, como reconoce la propia Aura ante Mari Paz -- Ponzano me quitó mi reputación, mi carrera, y me echó encima a la fiscalía--. Tras el gran escándalo que arrastró a Aura, las acciones del banco cayeron en picado y todavía no se han recuperado. Mejor para él, porque planea fusionar su banco --aunque miles de pequeños inversores puedan perder sus ahorros-- con el de Laura Trueba, la presidenta del banco más grande de Europa y la persona más poderosa de España. Unos arquetipos de personaje que creo que a todos les sonará, ¿verdad? Especialmente el de Laura Trueba, claro. Porque Ponzanos puede haber alguno que otro en España, pero Laura Trueba es única en su especie. 

    Los libros de Juan Gómez-Jurado siempre nos regalan gran cantidad de guiños a personajes y temas de actualidad (como el comentado al final del anterior párrafo) y frases ocurrentes, inteligentes y significativas en cuanto al meollo de la cuestión de la trama. Todo arde no iba a ser una excepción. Así, en relación a las dificultades que las tres protagonistas deben ir afrontando, me quedo con una afirmación que me parece muy acertada: Si uno tiene un porqué, es capaz de soportar cualquier cómo. Y sobre la relación entre ellas, pese a que Mari Paz quiere estrangular a Sere en cada escena, el autor hace suyas unas palabras de Bud Spencer que me parecen muy ilustrativas de la situación de cada una de ellas en particular y de todas ellas como conjunto de compañeras de andanzas: el que encuentra un amigo, encuentra un tesoro. Porque eso es lo que las tres encuentran durante la historia. Y es que la unión hace la fuerza. Ojalá cundiera el ejemplo entre los lectores y no lectores y todos nos unamos para que la banca no siempre gane. No en vano, Gómez-Jurado declaró hace poco que escribo literatura comercial, pero con una verdad de fondo.   

lunes, 2 de noviembre de 2020

Loba negra. Juan Gómez-Jurado. Ediciones B. 2019. Reseña



megustaleer - Loba negra - Juan Gómez-Jurado


     A punto de publicarse, el próximo cinco de noviembre, Rey blanco, tercera parte de la serie iniciada con Reina roja (2018), creo que es un buen momento para reseñar la segunda entrega de la misma, Loba negra (2019). La reina roja, Antonia Scott, y el agente Jon Gutiérrez viven una nueva experiencia vital que vuelve a poner a prueba sus límites físicos, intelectuales y emocionales. Ambientado tan solo siete meses después de Reina roja, el nuevo thriller del madrileño Juan Gómez-Jurado, considerado el gran autor del género a nivel europeo y uno de los más importantes también a nivel mundial, nos presenta a una Antonia Scott más nerviosa que nunca, incapaz de reponerse al estado vegetativo de su esposo Marcos, a la desaparición de Sandra Fajardo y a la sempiterna presencia-ausencia del señor White, sin duda, el principal fantasma del pasado y del presente de la Reina roja

     La autocompasión de Scott respecto a los errores del pasado, básicamente el prolongado estado comatoso de su esposo y la pérdida de la custodia de su hijo Jorge --que vive en la actualidad con su abuelo--, con quien reina la incomunicación más absoluta, sitúan a nuestra protagonista en la situación más delicada de su vida. En lo personal y en lo profesional. Tanto que hasta su propia madre se lo recrimina. También Jon Gutiérrez, su escudero y protector, está preocupado por ella mientras asimila que conocerla es armar las piezas de un puzle con pequeños detalles. La cabeza se Scott está hecha un lío. Por eso, cuando Mentor les propone un nuevo caso, se muestra reticente a comenzar un juego nuevo sin acabar la partida anterior. Sin embargo, las instrucciones de Mentor son claras: pese a la aparición de seis cadáveres sin identificar en la capital de España, Jon y ella deben acudir urgentemente a Marbella.  

     Trabajar en equipo es, sin duda, la mejor manera de afrontar las dificultades. Cuando se infringen las reglas que han de regir dicho trabajo no basta con pedir perdón. Pedir perdón no es una varita mágica que se agita y borra de golpe nuestros errores, le recrimina Jon a Antonia en un momento de la trama en el que Scott actúa por libre. Peor le va a Yuri Voronin actuar por su cuenta sin contar con su esposa, Lola Moreno. Yuri acaba de ser asesinado tras dar un paso en falso que resulta fatal para él, pero también para su esposa, que escapa de milagro a un intento de asesinato. La nueva misión de Scott y Gutiérrez es encontrar a Lola antes de que lo hagan sus perseguidores, miembros del clan Orlov, para el cual trabajaba su esposo como tesorero. La importación del Funduk, la Nutella rusa, desde Marbella parece ser la actividad principal de los Orlov. No obstante, nada es lo que parece en las novelas de Gómez-Jurado.

     Lola ha llevado una vida extraña. Hija de un contable y una peluquera, pertenece, pues, a la clase obrera. Ve su vida como si de un cuento se tratara. Y en todo cuento aparece, antes o después, el príncipe azul de la desgraciada protagonista. Yuri, un simple matón del clan Orlov, salva a Lola de un intento de violación múltiple. Desde entonces han pasado seis años. Ambos viven a todo lujo, forman un matrimonio que espera su primer hijo, tienen un gran y maravilloso perro de nombre Kot y han pasado de la nada al todo rápidamente. Muy rápidamente. Demasiado rápidamente. Hasta que el feliz cuento llega a su fin de modo tan abrupto como violento. Ahora, Lola ha huido y llora por su esposo muerto, por un futuro incierto y por un hijo que viene de camino a un mundo trágico. Está herida y necesita medicarse de inmediato puesto que es diabética y comienza a sentirse indispuesta ante la falta de insulina.  

     Al llegar a Marbella Jon tiene un encontronazo con la comisaria Romero. A ustedes les piden detener a un asesino en serie. Lo detienen. Yo no puedo aspirar a acabar con la mafia rusa. Aquí el trabajo consiste en ir recabando pruebas contra ellos. Encontrar testigos. Conseguir que declaren. Mantenerlos vivos hasta que lo hagan. Es una guerra que dura años y años. Hasta el momento, cuatro ya. En efecto, la policía  marbellí debe proteger el turismo de sol y playa. Y debe hacerlo con un presupuesto muy limitado: pocos efectivos policiales, armas rudimentarias, escasez de chalecos antibalas y casi nula presencia de negociadores. Una lucha muy desigual ante la sofisticación rusa. Parece que el matrimonio Yuri-Lola ha sido mandado asesinar por Asan Orlov por un ajuste de cuentas. Orlov, criado en Leningrado entre el hambre y las ratas, en la brutalidad del comunismo de la URSS, también ha sabido buscarse muy bien la vida.

     Elegante y de finos modales y formas, Orlov ha visto cómo su estatus se ha debilitado por la traición de Yuri y Lola. Más todavía si cabe por la desaparición de Lola --quien no quiere que el cuento de su vida finalice a pesar de haber perdido a su príncipe azul--, cuyo paradero es desconocido desde el momento de su huida. Por eso, La Fiera, como se le conoce al jefe mafioso, decide recurrir a alguien que sabe no le fallará: la Loba negra. Una peligrosísima asesina rusa. Probablemente, la única capaz de hacer frente y vencer a Scott. Una Scott que vive horas bajas y que, al conocer el cariz que toman los acontecimientos, se siente débil e impotente y se va poniendo cada vez más y más nerviosa. Mientras Mentor y Jon se preocupan por ella y su indiscutible estado de desequilibrio emocional y profesional, ella debe sobreponerse y vencer a sus propios fantasmas internos para tratar de hacer frente a las crecientes complicaciones.

     Pese a tratarse de un thriller, Gómez-Jurado nos ha ido acostumbrando, en todos sus libros, a una larga sucesión de reflexiones, descripciones y análisis de la psicología de los distintos personajes y situaciones. De las aparecidas en Loba negra, me quedo con las siguientes: 

     Sobre la relación Scott-Marcos: ...se ha vuelto cada vez más difícil ver a su marido, tomar su mano para quedarse dormida a su lado. La figura, cada vez más cansada y encogida, la piel, cada vez más áspera y fría, le resulta una acusación insoportable. La compasión que antes sentía por Marcos, la culpabilidad, la pena, se ha ido transformando en resentimiento. La empatía por la desgracia ajena tiene un límite. Pasado el cual comienzas a sentir que su infortunio es un acto de maldad cuya víctima eres tú. 

     Sobre la falta de tiempo para buscar la verdad: Las perreras comparten algo con los tanatorios, las residencias de ancianos y los cementerios. Los colocamos en el sitio donde menos probabilidades tengamos de verlos. Porque nadie quiere saber qué ocurre realmente tras esas vallas altas, aunque intuyamos que ocultan una realidad a la que no queremos enfrentarnos. El tiempo, medido en dinero, es la droga más efectiva y peligrosa que existe. La dosificamos de forma cicatera y egoísta para dar la espalda a cualquier mínimo atisbo de sinceridad. El tiempo es nuestra justificación para el egoísmo que nos aísla de la verdad, de esa destrucción que causamos, la que carcome a otros, la que en última instancia nos carcome a nosotros mismos. No tenemos tiempo, nos decimos. Y así continúan los perros abarrotando las jaulas y los los ancianos alzando el cuello arrugado y lleno de colgajos hacia la puerta cada vez que se abre. No hay tiempo para la verdad. 

     Reseñar las novelas de Juan Gómez-Jurado resulta cada vez más complicado. He intentado no cometer ningún error en forma de spoiler. Para ello, me he propuesto no escribir sobre nada que no aparezca en la primera de las cuatro partes de que se compone la novela. Unas ciento cincuenta páginas de un total de quinientas cincuenta. Si he conseguido el objetivo de hacer justicia a esta gran novela sin desvelar nada importante sobre su trama me doy por satisfecho. Si no es así, lo siento, y pido perdón tanto al lector de la reseña como al autor de esta maravilla titulada Loba negra. Esperando ya al Rey blanco... 


  

viernes, 23 de noviembre de 2018

Reina roja. Juan Gómez-Jurado. Ediciones B. 2018. Reseña





     Hace quince días salió al mercado la séptima novela del escritor madrileño Juan Gómez-Jurado. Que es un autor que atrapa a sus lectores de principio a fin es algo que todos nosotros sabemos. Que la intriga no es su única aliada pues a ella suma el carácter aventurero de sus historias y unas altas dosis de psicología para describir a sus personajes, obvio. Y que reseñar una obra suya es una labor harto complicada ya que uno siempre corre el riesgo de deslizar algún que otro spoiler sin ser siquiera consciente de ello --a mí mismo me ocurrió con su anterior trabajo, ¡qué se le va a hacer!--, también. Sin embargo, después de reflexionar y santiguarme, lo voy a intentar. 

     Reina roja es un nuevo thriller --como todas sus novelas con la única excepción de La leyenda del ladrón, hasta ahora su mejor obra en mi modesta opinión-- en la que nos encontramos a dos personajes muy interesantes. La protagonista principal, la Reina roja, Antonia Scott, es una mujer de inteligencia superdotada, lo cual es un don pero también, en numerosas ocasiones, una piedra en el camino de su vida. Colaboradora de la policía en casos especialmente difíciles de resolver, ha salvado no pocas vidas y ha hallado la solución a trabajos muy controvertidos. En el último de ellos lo perdió todo, y vive recluida durante los últimos tres años en un piso del barrio de Lavapiés.

     Un piso del que no tiene intención ninguna de salir. A no ser para pasar las noches en el hospital velando a su esposo, quien se debate entre la vida y la muerte en estado vegetativo por culpa suya. A Antonia no le interesa en absoluto nada de cuanto acontezca fuera de ese piso vacío --porque ha eliminado cualquier vestigio de su existencia en común con su marido e hija para ahorrarse el sufrimiento que ello supone-- o en la referida habitación de hospital. Su estado mental corre, pues, grave peligro. Tanto que piensa a diario en el suicidio como forma de librarse de un dolor cada día más insoportable. 

     El inspector bilbaino Jon Gutiérrez es el protagonista masculino de la historia. Buena persona y mejor policía, se ha visto envuelto sin embargo en un grave caso de corrupción, por el cual ha sido suspendido de empleo y sueldo por el cuerpo de policía. Solitario, homosexual y muy sensible, piensa sobre todo en su madre y en acompañarla al bingo, única distracción de la pobre anciana. Con muy poco que perder, dada su situación, acepta una tarea a priori fácil: convencer a Antonia para que vuelva a su anterior trabajo. Su misión, no obstante, pronto se le antojará prácticamente imposible de cumplir. Pero se implica al cien por cien, porque, a cambio, un enigmático personaje lo ayudará a limpiar su nombre e imagen. 

     El desconocido y misterioso nexo de unión entre Antonia y Jon se hace llamar Mentor, y es el descubridor del gran don de la mujer. Jefe del operativo de tareas especiales en España de una red a nivel europeo, se dedica a mover los hilos necesarios para que ambos puedan realizar sus gestiones sin levantar sospechas ni susceptibilidades. A menudo cruzando líneas muy finas entre lo correcto y lo que no lo es. Y este caso, especialmente, requiere traspasar muchas líneas. Porque un tal Ezequiel ha asesinado al hijo de la banquera más importante de Europa y ha secuestrado a la hija del mayor empresario del continente.

     Y lo más perturbador de todo es que el móvil de ambos casos no es, como se podría pensar en un principio, el económico. No, Ezequiel no ha pedido rescate alguno, sino algo que los padres de ambos jóvenes no pueden cumplir aunque quieran y esté en sus manos. Y es ese intrigante misterio y el conjunto de aventuras que deben correr Antonia y Jon para cerrar los casos los que mantienen en vilo al lector hasta que todo se resuelve --¡con sorpresón incluido!-- en la última de las más de 560 páginas de que consta la novela. Una novela que llegará a introducirnos de lleno en el hasta ahora desconocido subsuelo de la capital de nuestro país.

     Gómez-Jurado repite la fórmula que le está dando tantos y tantos éxitos. A saber: intriga a raudales, peleas, persecuciones y explosiones, hondas reflexiones psicológicas y vitales, grandes dosis de humor y una narración de alto ritmo que no deja descansar al lector. Un lector que, al terminar un capítulo, no puede evitar la tentación de pasar página y continuar leyendo para ir esclareciendo los casos que se nos presentan. Algo que jamás logra, por cierto. Porque solo una mente como la de este autor --y unos pocos más en el resto del mundo-- es capaz de crear estas tramas. Una redes tejidas con la precisión de las más audaces de las arañas.

     En definitiva: Reina roja es otro novelón de Juan Gómez-Jurado que, aunque no llega al nivel de La leyenda del ladrón o El paciente, sí se sitúa en el podio de sus mejores obras al mismo nivel que Cicatriz o El emblema del traidor. Lo cual ya es mucho, muchísimo, tratándose del autor de thriller de mayor trayectoria en nuestro país (y en parte del extranjero). Eso sí: espero que no la lean Ana Botín o Amancio Ortega... Esperando la próxima...                      

                

jueves, 22 de diciembre de 2016

El psicoanalista. John Katzenbach. Ediciones B. 2016. Reseña





     Quien me sigue sabe que no soy muy de leer thrillers. No porque no me gusten. De vez en cuando va bien leer alguno para desconectar. Pero, ciertamente, thrillers muy buenos hay muy pocos. O eso al menos opino yo. Casi todos suelen seguir más o menos los mismos patrones. El autor en cuestión cambia los nombres, los ambientes y los escenarios, se dedica casi a copiar los guiones establecidos por el género y ¡ya tenemos un thriller prefabricado de gran éxito comercial! Obviamente, respeto absolutamente a todos los autores de cualquier género literario. Escribir un libro cuesta mucho. Muchísimo. Yo lo sé bien. Pero para escribir un gran thriller hace falta innovar.

     Y eso es precisamente lo que hizo John Katzenbach en 2002 al escribir El psicoanalista. Una novela de suspense psicológico en la que poco a poco, a base de una serie interminable de pinceladas discontinuas, no solo conocemos los rasgos psicológicos del protagonista principal, sino también las de los secundarios. Porque, como terapeuta que es, Rickie Starks analiza a cualquier personaje que aparece en la novela, componiendo un enorme mosaico de personalidades y enfermedades mentales diferentes. Psicópatas, neuróticos obsesivos, histéricos, simples depresivos, etc forman todo un análisis psicológico-social de nuestro tiempo. Un tiempo en el que cualquier especialista en salud mental tiene la vida solucionada.

     Starks recibe una felicitación muy especial el día de su 53 cumpleaños, el primer día de su muerte. Rumplestilskin firma una carta en la que amenaza al terapeuta con destrozar la vida de alguno de sus familiares si en un plazo de quince días no averigua su identidad. Sin embargo, el deseo real del señor R no es ese, sino que el terapeuta se suicide a cambio de alejar del peligro a sus familiares. Descubra mi identidad, publique mi nombre en el periódico, o perderá el juego. Un juego que el terapeuta se verá obligado a jugar con las escasas pistas que le irán dando Rumplestilskin y otros dos personajes que parecen empleados del mismo.

     La primera parte de la novela, titulada Una carta amenazante, nos va desentrañando las pistas que Starks recibe de parte del señor R, la extraña y muy atractiva Virgil y el implacable abogado Merlin. Todos ellos, evidentemente, nombres ficticios. Las indagaciones de Rickie le llevarán a averiguar que el señor R es el hijo mayor de una antigua paciente de los inicios de su carrera como terapeuta, de la época anterior a montar su consultorio privado en pleno Nueva York. Recordar cada una de sus pacientes de veinte años atrás no resultará sencillo para él, por lo que la empresa se le antojará casi imposible. No obstante, su larga experiencia como analista le hará llegar a otra solución inesperada por sus torturadores

     Y es que, a veces, para ganar un juego con reglas puestas por tu rival, se hace necesario transgredirlas e inventar las propias. Y a ello se dispone Starks el último de esos quince días de plazo que ya se agotan. Sobre todo, porque ya nada tiene que perder: su mujer había fallecido de cáncer tres años atrás, sin descendencia, y el señor R y sus compinches se habían encargado, en tan solo quince días, de arruinar su vida a base de vaciar sus cuentas de ahorro, difamar su profesionalidad mediante una denuncia falsa de abusos sexuales a una paciente y destruir su casa a través de un accidente en forma de explosión de una cañería. Así las cosas, en efecto, debe suicidarse. Su vida carece de sentido.

     Sobre la segunda y tercera partes de la novela, El hombre que nunca existió y Hasta los malos poetas aman la muerte, no puedo desvelar nada porque desentrañaría la trama y arruinaría la lectura de quienes estén dispuestos a realizarla. Algo que recomiendo. Simplemente diré que la forma de suicidarse del protagonista pillará totalmente desprevenidos a sus instigadores. Y hasta ahí puedo escribir en estas líneas. La innovación a la que me refería al final del primer párrafo es la que hace que esta novela sea una maravilla del género. No en vano, ni siquiera el propio Katzenbach ha logrado escribir otra obra como la que nos ocupa.

     La sorpresa nos espera en cada una de las páginas de El psicoanalista. Y la ficción y la realidad se funden hasta tal punto que nos es cada vez más complicado diferenciarlas. Por si ello fuera poco, las pistas que Virgil y Merlin presentan a Rickie en ocasiones conducen al analista a avanzar en sus averiguaciones y en otras buscan únicamente liarlo y hacerle perder tiempo en pistas falsas. ¿Qué camino seguir, entonces? Esa es la decisión que debe tomar nuestro protagonista. Y, vencidas las presiones iniciales y el agobio de verse enfrascado en una situación tan demencial, demuestra ser capaz de aclimatarse a todo ello y avanzar en búsqueda del que, con el tiempo, se convierte en su verdadero objetivo.

     La novela, al margen de entretener al lector, radiografía una época, una sociedad, un país. Resulta muy inquietante leer la facilidad con la que los delincuentes son capaces de cambiar de identidad para no dejar rastro alguno, con la que se pueden obtener documentos falsos, cometer delitos informáticos, entrar en nuestros domicilios mientras nosotros no estamos, provocar accidentes domésticos, obtener una licencia de armas. Amenazar, en suma, las vidas de los ciudadanos de a pie. Con total impunidad, además. No obstante, la novela debe ser tomada como lo que es: un divertimento, una desconexión. Y te atrapa. Desde la primera página.                  
        

   

jueves, 29 de octubre de 2015

Rumbo hacia la perdición. Ramón Cerdá. El fantasma de los sueños. 2014. Reseña





     Que el escritor de Ontinyent Ramón Cerdá es muy prolífico es algo que quienes le conocemos tenemos muy claro. Que a menudo sorprende a sus lectores con novelas de temas algo diferentes a lo que viene siendo habitual en su ya dilatada carrera literaria -es decir, thrillers-, también. Y buena prueba de ello es este relato erótico -el segundo que escribe en su vida, tras Recuerdos (2000)- en el que el sexo, sus perversiones y las consecuencias de las mismas juegan un papel principal en la trama. 

     A través de su propia editorial independiente, El fantasma de los sueños, lanzó el año pasado esta novela corta -de 132 páginas- en la que el narrador y principal protagonista, Carlos, un cuarentón que lleva veinte años casado con Cristina, cuenta su particular camino hacia la perdición. Su amigo íntimo desde la adolescencia, Raúl, le conduce por la senda equivocada después de proponerle un intercambio de parejas con sus respectivas esposas. Algo a lo que en un principio se opone el protagonista, a sabiendas de que Cristina jamás aceptaría tal propuesta.

     Para acabar de instalar a Carlos en un círculo vicioso del que le será imposible escapar, Pablo, otro amigo que regenta un restaurante venido a menos en el cual se reúnen los amigos para cenar casi todas las semanas, les mete de lleno en el mundo de las drogas y la prostitución. Las tediosas vidas de casado de Carlos y Raúl -Pablo, apodado Noquiero por sus reticencias a compartir su vida con ninguna mujer, pues prefiere estar con la que guste en cuanto lo estime oportuno, es un hombre libre-, mezcladas con el alcohol y las drogas y el acceso fácil a Carmela, una prostituta que acostumbra a quedar con sus clientes en el local, harán el resto.

     Los tres amigos participan en orgías con Carmela en el propio restaurante. Además, desestimada Cristina para los intercambios de pareja, Clara, la esposa de Raúl, convencerá a su marido y al propio Carlos para hacer tríos en su propia casa. Así, Carlos, atraído tanto por Carmela como por Clara, se verá metido en una vorágine de sexo y perversión que ni siquiera su alto sentimiento de culpa podrá detener pese a sus intentos. Unos intentos, por otra parte, escasos y carentes realmente de voluntad. 

     La actitud de Cristina, que castiga a su marido con largos períodos sin sexo cuando tienen alguna discusión o disputa, no contribuye precisamente a otorgar a Carlos el valor necesario como para tratar de salir de esa senda que le llevará directo a la perdición. Un último y desesperado intento, que aparentemente tiene un cierto éxito y que puede permitir al protagonista recuperar las distancias perdidas con su esposa, acabará convirtiéndose en la antesala del mayor de los desastres. Porque Cerdá no lo puede negar: le encantan los finales imprevisibles. Y, para muestra, este botón.

     El estudio psicológico de Carlos está muy bien trabajado a lo largo de toda la historia. Ama a su esposa, aunque el paso de los años, el aburrimiento y la falta de comunicación entre ellos -como ocurre en tantas y tantas parejas- serán el resquicio por el que se colarán una serie de acontecimientos -a perro flaco, todo son pulgas- que le llevarán a perder el control sobre su vida y sus actos. A partir de ahí comienza a ser difícil que todo tenga un final feliz. Y más en una historia en la que no todo es lo que parece y en la que los comportamientos de los distintos personajes en ocasiones responden a hechos que el lector desconoce por completo.

     La novela está estructurada en dos partes divididas en cinco y seis capítulos respectivamente. Está narrada en un lenguaje sencillo y coloquial, de la calle, por el propio Carlos, quien nos oculta deliberadamente parte de la información mientras, como contrapartida, nos adelanta hechos que están por venir, lo cual nos mantiene en vilo durante la lectura de la obra, que se puede hacer del tirón en unas tres horas. Tres horas entretenidas, amenas y reflexivas.

     En definitiva, en Rumbo hacia la perdición encontramos un poco de todo: altas dosis de sexo y erotismo; imprescindibles toques de intriga y misterio; algo de psicología; drogas y alcohol; y hasta acciones que dibujarán una sonrisa en los labios de los lectores -sobre todo en la primera parte, durante la introducción de la historia, justo antes de que todo se complique y nos pongamos serios-. Una novela de desconexión que se lee de una sola sentada.                

      

lunes, 29 de diciembre de 2014

Respirar por la herida. Víctor del Árbol. Editorial Alrevés. 2013. Reseña





     Reseñar una novela de Víctor del Árbol es algo complicado. Sus historias contienen tantas intra-historias, tantos matices, tantas cosas por comentar que se hace difícil abordar una correcta mención de sus obras. Ya me pasó hace unos meses con Un millón de gotas, su último trabajo, y me ha ocurrido de nuevo con Respirar por la herida. Volvemos a encontrarnos ante una novela-puzzle en que a medida que avanza la acción vamos entendiendo lo que realmente ocurre y, tan importante como lo anterior, por qué.

     Lo que en un principio parece un libro que va a narrar la triste historia de Eduardo, un pintor de éxito que pierde a su mujer y a su única hija en un trágico accidente de tráfico provocado por un conductor imprudente que se da posteriormente a la fuga y cae en una profunda depresión que le lleva a beber, a dejar de pintar y a malvivir en definitiva, se va convirtiendo poco a poco en un thriller en el que aparecen nuevos personajes que irán tejiendo una trama que pondrá a prueba la inteligencia de los lectores más acostumbrados a este tipo de lecturas.

     Estamos ante una de esas novelas en que las certezas pueden de repente desvanecerse, haciendo caer el castillo de naipes que el lector había ido construyendo en su mente según avanzaba en la lectura; en que no se sabe quienes son los buenos y quienes los malos; en que ni siquiera hay buenos y malos, sino personas que han de seguir viviendo a pesar de las desgracias del pasado, las ausencias, el vacío y las pocas ganas de continuar con sus existencias. Personas que, ante la desgracia y el fracaso, pueden volverse anti-sociales y tener como su único objetivo por cumplir en el presente-futuro la venganza y hacer el mal al prójimo, aunque este no sea culpable de ninguna de sus tragedias.  

     La desesperanza, la maldad y la culpa llenan las páginas de Respirar por la herida. El mal va engendrando todavía mayor maldad, sumiendo a muchos de sus protagonistas en un bucle del que no pueden escapar. Del que, muchos de ellos, ni siquiera intentan escapar, entregados como están a conseguir una venganza que tampoco les permitirá seguir viviendo. Más bien al contrario, los sumirá en un mayor estado de culpabilidad y desesperación. Y, todo ello, contado con una gran maestría y una gran prosa.

     Como ya ocurriera con Un millón de gotas, también en Respirar por la herida disfrutará el amante de la psicología con la caracterización de cada uno de los personajes de la novela. La disección que realiza de todos ellos Víctor del Árbol es realmente magistral. La información sobre ellos se va desgranando en su justa medida según avanzan los capítulos. Ese lento discurrir de los hechos pasados y de la formación del carácter de los protagonistas otorga mayor misterio - y también veracidad - a los acontecimientos narrados. Y solo puede ser resultado de un gran trabajo por parte del autor.

     Nada de ello sería posible sin un guión previo trazado al milímetro. Para que el lector pueda ir encajando las piezas del puzzle es necesario que antes el autor haya pensado cada dato necesario y, ante todo, cuándo y cómo hacerlo visible a sus ojos. Es decir, uno de los éxitos de esta novela es la preparación minuciosa de cada detalle, cada suceso, cada paso que se da en pos de alcanzar la verdad de cada uno de sus protagonistas. Y ese es otro de los éxitos: que cada personaje tiene una verdad que defender ante los demás.

     Solo a tenor de lo anteriormente reseñado es posible que quepan en esta novela personajes tan dispares como Eduardo, la afamada violinista Gloria Tagger, el rico empresario Arthur Fernández, el aclamado director de cine Ian McKenzie, el señor Who o los matones Guzmán e Ibrahim. Y, aunque pueda parecer mentira, sus historias están más conectadas de lo que podamos pensar en un principio. Porque a veces no todo es lo que parece y debemos indagar más para descubrir la realidad.

     Respirar por la herida es una novela de intriga, de realidades que no lo son, de venganzas, de traiciones, de amores pasados que quizá pueden volver a nuestras vidas, de matrimonios fracasados aunque no rotos, de héroes y villanos que no son ni héroes ni villanos, de corazones solitarios, de vidas destrozadas, de desesperanza, de viajes sin retorno, de heridas que supuran y agonizan...y , ante todo, de personas corrientes - o no tanto - que deben seguir respirando para sobrevivir a este valle de lágrimas.             

lunes, 10 de febrero de 2014

El Paciente. Juan Gómez-Jurado. Planeta. 2014. Reseña





     Voy a ser sincero. Cuando supe el argumento de esta novela no me llamó para nada. Una nueva novela sobre conspiraciones o planes para matar al presidente de los EE. UU.. Libros así hay a patadas, pensé en un principio. Sin embargo, le di una oportunidad por su autor. He leído (y reseñado, en este mismo blog) sus cuatro novelas anteriores. Y en todas me sorprendió positivamente. Así que me puse a leer, sin mucha convicción pero deseando ver cómo se las arreglaba Juan para volver a enredarme (dicho esto en el mejor sentido de la palabra) en sus historias.

     ¿Se habrá dado un batacazo en esta novela? Todos los escritores, por buenos que sean, escriben de vez en cuando alguna obra en la que la pifian. Esta tenía toda la pinta en mi opinión. Demasiado arriesgado apostar por una temática tan cansina por recurrente. ¡Qué le vamos a hacer! Quizás tuviera que bajar del altar en que tenía subido al bueno de Gómez-Jurado.

     Me equivoqué. Totalmente. Desde el prólogo (apenas una página) me enganché. Como me pasó con sus obras anteriores, sobre todo con "La leyenda del ladrón". Me van más las novelas históricas que los thrillers. Cuestión de gustos, claro. De hecho, creo que ello sirve para afirmar que el autor es un grande. Que yo haya leído cuatro thrillers es un milagro. No habré leído más de una veintena de ellos en los últimos años.

     Pero vayamos con "El Paciente". ¿Qué os puedo contar de la novela sin desvelar nada básico de su contenido? Varias cosas. En primer lugar, la acción te atrapa desde el principio. En cada página ocurre algo de importancia para la historia. No es que no haya descripciones. Las hay. Las justas, sin florituras ni alardes innecesarios. Al leer sus escenas escuchas los sonidos de tu corazón. Estás en vilo en todo momento.

     La trama, a diferencia de muchos thrillers, es absolutamente creíble. Está planteada al mínimo detalle y parece tan real como la vida misma. Los personajes exactamente igual. El doctor Evans, uno de los mejores neurocirujanos del mundo, se ve acorralado entre el principio hipocrático, su responsabilidad para con sus conciudadanos y su deber como padre. Y el drama personal que arrastra, por desgracia, es compartido por demasiadas personas en el mundo. Su hija es lo único que le queda y el hecho de estar cerca de perderla le hace reaccionar de una manera muy humana y comprensible: si hace falta, matará al paciente, nada más y nada menos que el presidente de los EE. UU..

     Kate, su cuñada, también es un personaje que resulta muy veraz desde el principio. Su historia de amor y sus celos y resquemores la ponen en una tesitura complicada. Debe decidir entre su bien profesional y lo que su corazón le dicta. Y el malvado White es un psicópata de la talla de aquellos que han pasado a la historia de la literatura y del cine.

     Otro aspecto que me ha llamado la atención es la manera de contar la historia. El doctor Evans narra en primera persona la mayor parte de la novela. De hecho, se presenta como un diario personal en el que cuenta los hechos cronológicamente. Sin embargo, las acciones de Kate, White y el resto de personajes aparecen narrados por el narrador omnisciente clásico. Este contraste le da un toque especial a la novela.

     Como lector, he disfrutado a la vez que sufrido. Lo primero, por deleitarme literariamente. Lo segundo, por lo agobiante que resulta la acción en determinados momentos. La incertidumbre y la angustia son difíciles de transmitir, aunque Gómez-Jurado lo ha conseguido de forma magistral. Y, en parte, ello se debe también a la veracidad de los ambientes y de los términos médicos empleados. Washington y sus alrededores están descritos a la perfección, de la misma manera que los vocablos médicos están explicados al detalle. Ambos aspectos son muy de agradecer como lector.

     Que una novela que se lee en unas doce horas te tenga en vilo dos noches seguidas para terminar leyéndola en apenas 24 horas dice mucho de la calidad de la misma. Por culpa de Juan he estado dos noches casi en vela, con la consiguiente rojez de ojos y dolor de cabeza. Pero la historia vale la pena. Y el desenlace, más todavía. Que un lector básicamente de novela histórica pierda horas de sueño por un thriller lo dice todo. De nuevo, el autor me ha sorprendido gratamente. Y esta vez era la más difícil sin duda. "El Paciente" es una novela altamente recomendable. Aprenderás, disfrutarás, sufrirás y te involucrarás en la historia de tal manera que hasta desearás la muerte del presidente de los EE. UU.. 

     Por cierto, os dejo con el book-trailer de la novela. Pronto, el trailer de la película. Antes de salir a la venta los derechos de "El Paciente" fueron comprados para ser llevada a la gran pantalla. Ahí es nada...


      

     

jueves, 3 de octubre de 2013

Tierra de libélulas. El desentierro. Ramón Cerdá y Nacho Ruipérez. Pre-edición limitada. 2013. Reseña





     Escribir un guión cinematográfico a partir de una novela es la manera habitual de hacer las cosas. O, al menos, la conocida. Pero a Ramón Cerdá le gusta innovar. Tanto que, junto al director Nacho Ruipérez, ha puesto en funcionamiento un novedoso proyecto consistente en novelar un guión cinematográfico de un film todavía no rodado. En efecto, Cerdá adapta a novela, bajo el título de "Tierra de libélulas", el guión original de "El desentierro", de Ruipérez, director de "La victoria de Úrsula" y "La ropavejera".
 
     La adaptación incluye el cambio en el título, que, eso sí, conserva como subtítulo el original de Ruipérez. Sin embargo, no todo queda ahí. En la pre-edición que acaba de presentar (la edición definitiva saldrá en octubre de 2014, justamente en un año), incluye la reproducción de las primeras páginas del guión original, fotografías de algunas de las localizaciones del film proyectado y hasta tres finales diferentes de la historia. Como es de esperar, la edición del año próximo contendrá un único final.
 
     Según el novelista y el director, ambos han disfrutado al máximo de esta experiencia única y hasta ahora desconocida. El escritor ha recibido del director total libertad de creación, con lo que los personajes y la historia han crecido y madurado, hasta el punto de evolucionar hasta un final diferente al inicialmente previsto por Ruipérez.
 
     El título, "Tierra de libélulas", encierra una de las diferencias principales entre el guión y la novela, y viene de la afición de Cerdá por titular sus obras con nombres de animales (mariposas, moscas, abejas, hormigas, etc). No obstante, las libélulas adquieren gran importancia en la obra reseñada.
 
     El argumento sí es común en ambos proyectos: Jordi regresa a su pueblo de nacimiento veinte años después de su partida tras recibir la angustiada llamada de su primo Diego. Su padre acaba de fallecer y su madre se encuentra en un coma irreversible a causa de un fatal accidente de tráfico. La tragedia actual recuerda en cierta medida a otra acaecida dos décadas antes. No obstante, ambas podrían estar relacionadas.
 
     Cuando ya se disponía a volver a Barcelona Jordi decide quedarse en el pueblo e investigar la muerte de su propio padre. Unas extrañas libélulas, un club de carretera abandonado y un mendigo que lo habita en la actualidad le hacen retornar junto a su primo y tratar de averiguar la verdad sobre su padre. "Tierra de libélulas. El desentierro" es una historia de negocios fraudulentos, manipulaciones, corrupción, pasiones desenfrenadas y personajes enigmáticos. Como en todos los thrillers, la verdad es diferente a lo que tenemos ante nuestras narices y el paso de las páginas nos traerá diversas sorpresas, no todas agradables precisamente.
 
     Jordi y Diego desenterrarán algo más que sus propios recuerdos, descubriendo aspectos de sus vidas y las de sus padres que quizás habrían preferido no llegar a conocer jamás. Sin embargo, una vez han comenzado a andar por ese camino ya no hay marcha atrás, por lo que deberán vencer a sus propios fantasmas y a otros rivales mucho más peligrosos, los cuales pondrán en serio riesgo sus vidas.
 
       La inclusión de los tres finales a partir de un común momento divisorio (al más puro estilo Stephen King) me parece una idea que, no siendo novedosa, podría comenzar a utilizarse de manera más continuada. ¿A quién no le gustaría poder elegir el final que crea más conveniente para cada historia? A mí sí. Si el autor te hace disfrutar con la lectura de su obra y, además, te prepara varios finales diferentes, dándote la opción de elegir, te puedes sentir incluso más cercano al escritor y a los personajes de la historia en cuestión. Esta cuestión sería objeto de un interesante debate, sin duda, pero será en otra entrada bloguera. De momento, leed esta pre-edición de "Tierra de libélulas". No os defraudará.
 
 

martes, 28 de mayo de 2013

Holocausto Manhattan. Bruno Nievas. Ediciones B. 2013. Reseña





     Este mes de mayo ha visto la luz la segunda novela de Bruno Nievas, el escritor almeriense que revolucionó el mundo digital con su primera obra, "Realidad Aumentada", también reseñada en este blog el año pasado. He de confesar que esperaba esta nueva entrega con ganas. Su debut me pareció digno de un escritor a seguir. Con "Holocausto Manhattan" me ha terminado de convencer. Os explico el por qué de este convencimiento.
 
     Nos encontramos ante una novela de intriga y suspense que, como tal, debe mantener al lector en tensión permanente mediante continuos giros inesperados, un ritmo vertiginoso, gran crudeza en narraciones y descripciones y pequeñas dosis de información que dejen más datos para más tarde. Todos los requisitos anteriores están magníficamente conseguidos en esta trama.
 
     Si a todo ello unimos el hecho de que las distintas líneas temporales están muy bien enlazadas, que las escenas principales se nos muestran desde diferentes perspectivas ya que cada personaje nos las "describe" desde su propia perspectiva y que los personajes (algo estereotipados, eso sí, siendo éste aspecto el único pero a la novela) están retratados al milímetro, podemos afirmar que estamos ante una trama perfectamente urdida por el autor.
 
     El cuadro se completa con una extraordinaria documentación, tanto histórica como científica, lo cual contribuye, por una parte, a ambientar perfectamente los escenarios en que se desarrollan los capítulos y, por otra, a cumplir con otro de los propósitos de la literatura: entretener y, además, enseñar. En efecto, con Bruno Nievas se aprende de historia (Auschwitz) y de ciencia (ondas binaurales y realidad aumentada), lo cual otorga un valor añadido a sus obras, algo nada desdeñable en los tiempos que corren.
 
     Como el propio autor reconoce en sus notas finales la novela trata muchos puntos reales, más de los que el lector pueda intuir al desgranar sus páginas. Algo estremecedor, sin duda. En efecto, existió Auschwitz, existe el terrorismo internacional y existen las ondas binaurales, quizás las drogas del futuro (¿y también del presente?). Y en este punto he de aludir a la otra finalidad de la escritura: hacer pensar y reflexionar a quien nos lee. Aspecto este que también encontramos en este libro.
 
     Mediante un estilo diferente, propio, fresco y desenfadado, común en quien disfruta escribiendo, Bruno nos presenta, sin tapujos, lo mejor y lo peor de la especie humana, el bien y el mal, lo conocido y lo desconocido (y explicando su por qué). Con una prosa adictiva (como las referidas ondas binaurales) nos muestra, además, el poder creciente de las redes sociales en nuestra sociedad y cómo bien usadas éstas pueden ser formidables. Y también poderosamente destructivas en caso contrario. Como la ciencia misma, vamos. 
 
     Antes de finalizar la reseña debería escribir unas líneas sobre la sinopsis de la novela. En este caso, sin embargo, para no adelantar nada sobre su inquietante contenido, veo más propio copiar textualmente la que aparece en la contraportada del libro en su versión en papel:
 
"Septiembre de 2010. Mike Brenner imparte una clase en la universidad sobre ondas binaurales, un tema que le preocupa por las graves adicciones que generan y que nadie parece estar detectando. Poco antes, una camioneta de reparto está a punto de caer al río Hudson. Su conductor logra evitar el accidente, salvando así de una muerte segura a su familia, rehenes de unos tipos que quieren asegurarse de que cumple con su misión: transportar una bomba atómica al centro de Manhattan".
 
"Febrero de 1944. Leon Yeser, un adolescente judío, es separado de su madre y de su hermana pequeña nada más bajar de uno de los «trenes de la muerte». Al intentar ayudarlas es brutalmente golpeado por un soldado nazi, al que mira fijamente a los ojos. Entonces, algo sucede. Poco después el nazi, tembloroso, llama a la puerta del bloque 10 para pedirle ayuda a la única persona que puede entender lo que acaba de sucederle: el doctor Josef Mengele".
 
"Un thriller de acción trepidante y ritmo vertiginoso, que te dejará sin aliento por la agilidad de su trama y las impresionantes revelaciones que contiene".       
 
     Bruno nos regaló "Realidad Aumentada" tras varios rechazos editoriales. Muchos fuimos quienes nos la descargamos gratis desde su propia web. Ahora, teniendo sus dos obras publicadas en papel, no se olvida del mundo digital. Es más, lucha por conseguir precios bajos en los libros digitales. Así, ha logrado que "Holocausto Manhattan" esté disponible en Amazon por menos de 3 euros, algo muy de agradecer, sobre todo, en estos tiempos convulsos. Una razón más para descargarlo de forma legal. Os aseguro que vale la pena.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Ira Dei. La ira de Dios. Mariano Gambín. RocaBolsillo. 2012




     Licenciado en Derecho y Doctor en Historia por la Universidad de La Laguna Mariano Gambín nos presenta la primera parte de la trilogía de La Laguna ("Ira Dei"), "La ira de Dios", la cual tiene ya continuidad con "El círculo platónico" y "La casa Lercaro". En esta primera entrega nos encontramos ante el descubrimiento de una cripta subterránea repleta de cadáveres amontonados que presentan una característica común: a todos se les ha cortado la cabellera.
 
     Los sucesos, acaecidos hace 250 años, se entrelazan con otras desapariciones ocurridas en la década de los 40 en la ciudad y, lo que es más inquietante, con una serie de asesinatos recientes. Todas las víctimas de las tres épocas presentan los mismos patrones, lo que hace que las investigaciones se bifurquen hasta en tres líneas diferentes a la vez, con las dificultades que ello conlleva para los policías y demás colaboradores.
 
     De entre todos los personajes de la trama son cuatro los que sobresalen sobre el resto. A saber: Antonio Galán, inspector de policía, licenciado en derecho y en historia (¿quizás estamos ante el alter ego del propio autor?) y valiente a la hora de enfrentarse a los peligros que haga falta con tal de perseguir a los criminales; Marta Herrero, arqueóloga tenaz con una determinación que le hará meterse en demasiados problemas; Luis Ariosto, inspector de Hacienda en excedencia y humanista reconvertido en empresario cuya vida social le permite mantener multitud de contactos con personas de amplios ámbitos y especialidades; y Sandra Clavijo, joven periodista, intrépida donde las haya, que, haciendo gala de una gran profesionalidad, es capaz de sacar información hasta al mismísimo demonio.
 
     Los cuatro protagonistas principales, y también los interesantes e importantísimos secundarios, irán tejiendo una tela de araña sobre los sospechosos de los asesinatos, a la vez que establecerán entre ellos unas relaciones personales que, aunque menos capital en la trama, la enriquece notablemente. Sobre todo porque éstas nos son nada forzadas. Al contrario, se nos aparecen muy humanas y perfectamente creíbles. Algo no siempre fácil de conseguir.
 
     Todos ellos, sin aparente relación a priori, descubrirán que tienen mucho más en común de lo que en un principio parecía y, lo que me ha parecido más llamativo, deberán confiar los unos en los otros y apoyarse en la búsqueda de soluciones a los problemas que se les van presentando a lo largo de la historia.
 
     Presente y pasado se entrelazarán hasta confluir en un determinado momento y lugar para atrapar al lector a través de una serie de capítulos cortos, bien narrados, directos y muy atrayentes. Construir un buen thriller no es nada sencillo. Por eso, cuando uno tiene ocasión de leer uno de ellos, aprovecha para disfrutarlo al máximo. Eso es lo que he hecho yo con esta novela.
 
     Además, los últimos capítulos provocan una tensión que en determinados momentos se convierten en agobiantes y claustrofóbicos. Por un lado, el lector quiere que todo se resuelva para poder relajarse. Por otra parte, no quiere que termine porque está atrapado por una historia muy atractiva que, como es lógico, debe llegar a su fin. Debo reconocer que el hecho de saber que la historia continúa con otros dos libros contribuye a llevar mejor éste último aspecto.
 
     En conclusión, una muy grata sorpresa literaria de parte de un escritor que, en mi modesta opinión, debería ser seguido desde ya mismo por los amantes del género referido. Mariano Gambín me ha demostrado que nada ha de envidiar a maestros españoles como, por ejemplo, Lorenzo Silva. Sus buenas descripciones (de ambientes, escenas y personajes), una magnífica narrativa y un gran dominio de los ritmos y los diálogos le avalan, sin duda. "El círculo platónico" y "La casa Lercaro" esperan ya...
  

sábado, 1 de diciembre de 2012

Thriller. Michael Jackson. 30 años de un disco de leyenda



     Hace justamente treinta años Michael Jackson y Epic Records, de la mano del productor Quincy Jones, lanzaron al mercado un disco que aún a día de hoy sigue sonando rompedor, innovador y único. Fue el sexto trabajo discográfico del genio de Gary (Indiana). El segundo en solitario tras el exitoso "Off the wall" (1979). Con sólo 24 años de edad éste disco supuso su definitiva conversión en mito musical universal.
 
     Grabado en los estudios Westlake de Los Ángeles, California, entre abril y noviembre de 1982, mezcló funk, soul, pop, rock, rythm and blues y música disco. El sonido alcanzado, resultado de una producción que costó 750 mil dólares de aquella época, le permitió convertirse, en sólo un año, en el disco más vendido de todos los tiempos, distinción que todavía ostenta en la actualidad (y que será ya imposible de superar jamás debido a que el mercado musical ha cambiado tanto que no permite alcanzar semejantes cifras). En total, se han vendido 65 millones de ejemplares en todo el mundo.

     Siete de las nueve canciones del LP fueron sencillos. Y todos ellos llegaron al Top10 del Billboard Hot 100. En la edición de los Grammy de 1984 consiguió hasta ocho Premios (contando uno por la canción "Someone in the dark", incluida en el audio-libro de la banda sonora de "E.T. El extraterrestre"), récord absoluto en toda la historia de los galardones (sólo igualado por Santana en 2001).    
 
     Uno de los factores que contribuyó a la enorme difusión de este trabajo fue el hecho de promocionarlo a base de vídeo-clips. Y no fueron normales, sino largos, costosos y espectaculares. Los de "Thriller", "Billie Jean" y "Beat it", transmitidos por el canal MTV, son historia viva de la música universal. Una copia del disco "Thriller" permanece en la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. debido a "su gran significado cultural".
 
     Sólo "Baby be mine" y "The lady in my life", temas segundo y noveno, no fueron promocionados como sencillos. El propio Jackson compuso cuatro de los temas: "Billie Jean", "Beat it", "Wanna be startin´somethin´" y "The girl is mine", tema interpretado junto a Paul McCartney. Los siete singles, por orden de lanzamiento, fueron "The girl is mine" (maravillosa balada en la que Jackson y McCartney disputan por una chica), "Billie Jean" (épico rythm and blues discotequero cuyo origen podría deberse a las cartas recibidas por el cantante de parte de una fan que afirmaba que tenía gemelos suyos), "Beat it" (tema rockero, que incluye un solo de guitarra de Eddie Van Halen, que habla de la necesidad de evitar la lucha y la violencia a toda costa, especialmente cuando es el honor lo que parece que está en juego), "Wanna be startin´somethin´" (tema descartado de su anterior disco que mezcla rythm and blues, pop y música disco), "Human nature" (fabulosa balada que, como el título indica, habla de la naturaleza humana), "P.Y.T (Pretty young thing)" (pegadizo tema funk nunca interpretado en directo en el que aparecen sus hermanas Janet y La Toya en los coros finales), y "Thriller" (la canción más famosa de Michael Jackson sin ninguna duda: funk disco con efectos de sonido de todo tipo, sobre todo del género del terror, y una línea de bajo y sintetizadores abrumadora).
 
     El disco es lo que es a día de hoy gracias a los vídeo-clips que acompañaron a su promoción. Arte en el pleno sentido de la palabra. Historias, pasos de baile, efectos especiales y cameos de distintas personalidades convirtieron los vídeos musicales en algo imprescindible a partir de ese momento. Cuando los 14 minutos de "Thriller" fueron difundidos por MTV el mundo entero quedó paralizado. Y, pese a su duración, hubo de transmitirse en sucesivas ocasiones debido a la descomunal y hasta entonces desconocida demanda por parte de la audiencia. Seguro que todos recordamos dónde estábamos y lo que hacíamos en el momento en que las televisiones dieron por vez primera el vídeo.
 
     Las coreografías de "Thriller", "Billie Jean" y "Beat it" son conocidas en todas partes gracias a esos cortos que conectaron por primera vez en la historia la música y las imágenes. Y, aunque no lo parezca, Jackson se convirtió, además, en un icono de la lucha por la igualdad interracial. Su éxito, sin precedentes en un músico de color, abrió el camino a otros grandes músicos como Prince por citar un ejemplo.
 
     Sin duda, "Thriller", como canción y como disco, cambió para siempre la industria musical. A partir de él, todo fue muy diferente. El mercado musical se convirtió en hiper-rentable y las producciones, los presupuestos y la mercadotecnia fueron en aumento. Y ese es uno de los múltiples legados de un artista incomparable.
 
     En palabras del biógrafo de Jacko, J. Randy Taraborrelli, "en cierto momento, "Thriller" dejó de venderse como un elemento de ocio - como una revista, un juguete o una entrada de cine - y se convirtió en un elemento básico de muchos hogares". Y tiene toda la razón: fue el disco que todos los niños del mundo queríamos tener cerca del equipo musical. En aquél entonces...y ¡aún a día de hoy!    

         

jueves, 26 de abril de 2012

La Senda del Odio. José Luis Victoria. Ediciones Hades. Reseña



     Tras publicar "Los ojos del mar" con Ediciones Atlantis en enero de 2010 José Luis Victoria, natural de Cuenca pero residente en Castellón, decidió embarcarse en el mundo editorial creando Ediciones Hades. Bajo este sello sale a la luz ahora "La Senda del Odio", un thriller que, según sus propias palabras, va más allá del género negro.

     Arión, un treintañero al que no le gusta cómo está funcionando el mundo, abraza el nihilismo y decide abandonar su crítica pasividad y pasar a la acción, tratando de realizar acciones contra los poderes establecidos. Mediante fragmentos de su libro favorito, "Las Argonáuticas" del poeta épico latino Valerio Flaco, irá justificando sus actos y tomará decisiones hasta entonces insospechadas por él mismo.

     El hallazgo de una daga y un manuscrito misterioso le hará pensar que es el Elegido para acabar con el mundo hasta entonces conocido. A través del texto hallado entrará en contacto con una sociedad secreta denominada "Padres del Entendimiento" que se propone el mismo objetivo. Arión se sentirá importante en una Hermandad cuyos miembros tienen nombre de argonautas y obedecerá cada una de las órdenes de sus dirigentes. Lo que desconoce, sin embargo, es que no todo es tal y como aparece ante sus ojos.

     La realidad y unos horribles sueños que sufre de un tiempo a esta parte se mezclan de tal manera que a Arión le cuesta distinguir tales sucesos, máxime cuando comienza a sufrir alucinaciones en determinadas situaciones. Así, realidad, sueños y alucinaciones harán que nuestro protagonista se vea metido en una espiral que desembocará en un reguero de sangre allá por donde él pasa.

     Todo empezó a cambiar en Arión años atrás después de un accidente de coche en el que murieron su madre, una pobre desgraciada pasiva ante un marido cruel, y su padre, un maltratador de su mujer y de los animales, a los cuales cazaba sin miramiento alguno. Arión iba en el coche también. Quedó atrapado medio inconsciente, pero aún pudo observar cómo unos lobos se comían a sus padres. Todavía recuerda el sufrimiento de su padre en esa situación, algo que a él le gustó pues se lo tenía merecido: un cazador acababa devorado por lobos.

     Un psiquiatra, el doctor Renau, una paciente suya y amiga de Arión, Selene, y los Padres del Entendimiento son los personajes principales de una trama que, como es normal en los thrillers, encierra un misterio cuyo conocimiento nos dejará helados. Para Arión se tratará de un viaje sin retorno en donde los pecados no prescriben y en donde el amor anda de puntillas. Su única salida será acabar con el Mal.

     No obstante, puede que el Mal no sea exactamente lo que él cree y lo que los demás le puedan decir que es, lo que hará que el protagonista tenga que enfrentarse a demasiados peligros y luchar contra su propia locura y hasta resolver traiciones desconocidas por él hasta ese momento. En definitiva, estamos ante una novela bien construida, instructiva, al intercalar pasajes de la obra de Valerio Flaco, divertida y de lectura rápida y amena.


jueves, 16 de febrero de 2012

El manuscrito I - El secreto. Blanca Miosi. B de Books. Reseña


     Pocas veces en la vida lectora uno tiene la ocasión de leer tres novelas en una. La escritora peruana, afincada en Venezuela, Blanca Miosi, entrelaza en la primera novela de una nueva saga tres historias diferentes: la del escritor Nicholas Blohm, la de Dante Contini-Masera y una tercera común, en la que ambos personajes se ven envueltos en una aventura que me ha parecido muy original.

     Blanca Miosi ha publicado dos novelas en España: "La búsqueda", Roca Editorial, y "El legado", Editorial Viceversa. Sin embargo, sus deseos de llegar a más gente en el resto del mundo la llevaron a publicar, en formato digital, todas sus obras. Es así como, a través de Amazon, ¡y por menos de un euro!, multitud de lectores hemos podido acceder a esta y otras de sus novelas. La autora es muy activa en las redes sociales. A través de ellas pude entrar en contacto con esta autora.

     Nicholas Blohm, un escritor de Nueva Jersey que no consigue dar con una historia que le haga conocido, recibe un manuscrito anónimo de un personaje misterioso, vendedor de libros usados, que desaparece a los pocos minutos del Prospect Park. La historia que comienza a leer le atrapa desde el inicio: una fórmula que parece asegurar la eterna juventud es encontrada en Armenia por el conde italiano Claudio Contini-Masera. No obstante, sus iniciales pretensiones de apropiarse de la historia se van al traste al desaparecer ante sus ojos las letras del manuscrito. Al abrirlo de nuevo, una historia completamente diferente aparece ante él.

     Movido por el interés y la curiosidad, decide buscar, a través de internet, información sobre los personajes de la desaparecida historia. Para su sorpresa, descubre que todos ellos son reales y que, además, ¡todo está sucediendo en ese preciso momento! Así, decide viajar hasta Roma para encontrarse con Dante, sobrino del recientemente fallecido Claudio Contini-Masera y heredero tanto de su fortuna como del secreto que se ha llevado a la tumba.

     Es así como Nicholas y Dante se conocen y se ven metidos en una aventura en la que nada es lo que parece en un principio. La acción nos llevará a visitar bibliotecas inglesas, catacumbas armenias, la isla de Capri, Nueva York y la imperial ciudad de Roma. Y, por si todo lo anterior fuera poco, Blanca nos narra algunas investigaciones llevadas a cabo por Jozef Mengele en los campos de concentración centroeuropeos durante la Segunda Guerra Mundial. Todo ello mediante una estructura compleja pero totalmente novedosa y diferente a lo habitual.

      De esta manera, encontramos varios narradores según la parte de la historia contada: Nicholas narra en tercera persona, mientras que Dante lo hace en primera persona. La intercalación de los distintos pasajes de la novela mantienen el interés en todo momento, deseando seguir con la lectura para saber qué va a ocurrir a continuación. Y lo digo yo, un lector no muy amante de las obras de misterio e intriga.

     En definitiva, nos encontramos ante una saga que comienza con esta novela y que, a buen seguro, continuará con alguna / s más, algo que queda claro con el título de la misma. Precisamente, este hecho constituye, en mi opinión, el único defecto del libro. Personalmente, no me gusta leer sabiendo que la historia va a continuar más allá de la novela que tengo ante mí en ese momento. Sin embargo, no dejo de reconocer que tiene mucho mérito el hecho de que me haya entretenido a mí, un seguidor de un género bien diferente: la novela histórica. Sin duda, recomendada para los amantes del thriller.

     Para terminar, recalcar un hecho del que me alegro mucho: el éxito de esta novela en la plataforma AMAZON ha llevado a B de Books a publicarla, en formato papel, dentro de unos meses, junto a las obras "Realidad Aumentada" y "El Enigma de los Vencidos", también reseñadas en este blog, de Bruno Nievas y Armando Rodera. ¡Felicidades a los tres!


jueves, 9 de febrero de 2012

El enigma de los vencidos. Armando Rodera. B de Books. Reseña


     De vez en cuando uno encuentra una novela diferente y fresca. Éste es el caso. Conocí a Armando Rodera (no en persona todavía) a través de las redes sociales, lugares en que los escritores noveles vamos estableciendo contactos con otros escritores, editores y críticos literarios con el fin de dar a conocer nuestras obras. El caso de Armando es bastante común en la actualidad: un buen escritor no encuentra una editorial seria con la que publicar su obra y decide colgarla en internet para darla a conocer.

     Armando comercializó un par de sus novelas, en formato digital, a través de Amazon.es y poco a poco empezó a ver cómo las ventas subían como la espuma. El precio, 0,99 euros, tuvo parte de culpa en ese crecimiento. Tanto, que hace unos diez días escasos, B de Books decidió ficharle junto a otros escritores, también conocidos míos, líderes de ventas en la plataforma recientemente asentada en España. Así, Armando verá, en breve, cómo su trabajo se comercializa en librerías en formato papel. Sin duda, algo que merecen tanto él como su novela.

     "El enigma de los vencidos" narra, de forma muy amena y magníficamente construida, la historia de David Sanromán, un treintañero recién llegado al Madrid de 1986 tras quince años de ausencia por culpa de un desgraciado accidente del que se siente culpable sin razón ninguna. A través de sus páginas Armando nos cuenta los acontecimientos acaecidos en la juventud del protagonista hasta llegar a esa actualidad de mediados de los ochenta.

     Sin embargo, la trama se centra en una maqueta situada en el sótano de la tienda de antigüedades recién heredada por el joven en unas circunstancias un tanto extrañas para lo que es común. Poco a poco se nos van desvelando los entresijos de la historia de David, tanto pasadas como presentes. El restablecido contacto con su amigo universitario Pedro Guzmán y la amistad trabada con dos jóvenes de quince años, Samuel y Rubén, ayudarán al protagonista a alcanzar el final del juego de mesa propuesto por lo que, en principio, parecía una simple, aunque fascinante maqueta de tren.

     El juego, cuyo título es el mismo que el de la novela, es una mezcla de Monopoly y el juego de la oca, aunque con misterios por resolver lejos del sótano, en las principales calles, plazas y edificios del centro de Madrid. Como buen madrileño, Armando describe los ambientes de forma magistral. Y nos lleva desde la Plaza Mayor hasta la Plaza de Oriente, pasando por el Parque de El Retiro y el resto de los emblemáticos lugares del Madrid de los Austrias.

     Sin duda, el autor habrá exprimido al máximo sus sesos para pensar y poner en práctica los distintos enigmas a resolver por los protagonistas, los cuales están trabajados a la perfección. Cada uno de ellos juega un papel determinado y determinante en la trama de la novela, siendo necesaria la total unión y colaboración entre ellos para ir desentrañando los misterios ocultos en las pruebas a superar. En un momento, incluso sus propias vidas llegan a estar en peligro, lo que otorga a esas páginas una angustia vital en el lector.

     La novela, cuyo único defecto es que un par de hechos importantes de la trama son algo predecibles antes de lo debido, nos conduce a una aventura que recuerda a las de las películas "Los Goonies" o "Jumanji" y que provoca grandes dosis de curiosidad en quien la está leyendo. A mí me ha enganchado desde el principio hasta el final, algo importante en toda novela de intriga y misterio. Las descripciones son las justas y necesarias para guiarnos por ese viaje al Madrid antiguo, aspecto éste a destacar ya que propicia que el ritmo sea rápido durante la acción, alejando la monotonía y el aburrimiento del lector.

     En definitiva, lectura muy recomendada tanto para los amantes de los thrillers como para los más aventureros. Y, por qué no decirlo, también para los lectores a los que les guste resolver enigmas, sudokus y demás pasatiempos. Descubrir el enigma de los vencidos se convierte, en este libro, en un apasionante viaje al pasado inmediato de nuestro país e incluso de Europa.